viernes, 27 de marzo de 2009

Trasformando colores


Llegué a esta ciudad con un puñado de penas en la mano, algunos sueños lejanos en mi pecho y otras dudas bastante importantes en mi cabeza. Pasaron los días y fueron pasando las experiencias. Muchas de ellas muy malas, otras muy buenas. Punto medio, ninguno. No existió el punto medio aquí en México. Nada de grises, todo blanco y todo negro. Ahora que llega el momento de terminar de trabajar y decirle adiós a esta ciudad que tanto odie en un comienzo, me paro frente a todo el mundo y digo “me quedo”. Me quedo a conocerla más. Me quedo a recorrerla. Me quedo a conocer su gente. Me quedo a conocer sus famosas playas. Me quedo a enamorarme aún más. Me quedo a que todo lo negro del pasado se convierta en colores brillantes que me hagan bailar, gritar, reír y llorar de alegría. 

martes, 24 de marzo de 2009

Metáfora para niñas


Me tiembla el ojo izquierdo. ¿Será porque está del lado del corazón? No lo se, se poco de anatomía humana. Intento contar la experiencia vivida por aquel bosque y no se bien como empezar. Comenzaré como empiezan todas las historias infantiles.

Había una vez un bosque que intenta ser pacífico y creo que lo es. Le aterra la violencia física, psicológica y mental, es por eso que intentó sembrar sus propios árboles lejos de todo eso, pero evidentemente no tanto. Aquel bosque comenzó sus últimos días un tanto perdido por tantos árboles nuevos dando vueltas. No encontraba sus límites. Habían tallado varios de sus ramas, por lo cual mas perdido se encontraba aún. Peor de golpe empezó a ver algunos nuevos brotes, lo que lo hizo muy feliz. De repente llegó su bosque un árbol, uno solito, pero muy poderoso. Era raro, casi incomprensible. Era peludo y alocado. El bosque se emociono con tanta energía fluyendo por aqui y por allá. Se asustó un poco ya que estaba acostumbrado a la paz, a charlar, a hablar sobre el viento, sobre los nuevos brotes y sobre el amor. Sin embargo, en un principio siguió el juego, igual sabía que este árbol no se quedaría por siempre allá. Los dos lo sabían pero jugaban. Un día el árbol alocado se descontroló demasiado y el bosque se alejó por un rato. Mientras se alejaba conoció algunos de los árboles que lo componían que estaban por ahí cerca, pero nunca habían hablado con el. El bosque se tranquilizó nuevamente, volvió a su centro y comenzó a disfrutar de la manera que más le gustaba. A los pocos días el árbol alocado volvió y buscó al bosque. Ahí, se armó una batahola de malos tratos. Imagínense ustedes que el bosque no lloró pero miles de cosas pasaban en su interior. Hasta llegó a replantearse si estaba equivocado, si ser como era estaba mal, si no descontrolarse era un error en esta vida. El árbol casi destruye al bosque con sus palabras hirientes. El bosque nunca había vivido algo así. Muchos de sus árboles cayeron a causa de los gritos y atrocidades. Pero el árbol fundador quedó en pie, mas fuerte que nunca. Pensó en aquellos árboles que lo sostienen, pensó en los brotes que habían sobrevivido a la tormenta. Llegó el final del día y estaba cansado, pero había que volver a empezar. No se mudaría de lugar, estaba muy bien en el lugar que había encontrado, si se replantearía algunas nuevos ingresos al bosque. No quería sufrir más bajas. Estaba listo una vez más para empezar de nuevo. 

sábado, 21 de marzo de 2009

Primavera mexicana


Mucho trabajo. Comer poco pero muy bien. Conocer gente de varios lugares del mundo. Encontrarme con una cultura. Fricciones en el hotel. Frio. Calor. Noches de alcohol. Fresa, todo muy fresa. Amor a las española. Dormir siestas. Conocer lugares. Pedir deseos. Hacer volar una mariposa por primera vez. Fumar mucho. Extrañar. Llorar por primera vez en estas tierras. Estar en silencio mucho tiempo. Secuestro express. Ver el cielo azul por primera vez. Cenas de trabajo que terminan raro. Hoteles con muchas estrellas. Comida picante que ya no pica. Mensajes de texto durante todo el día. Orgullosa de mi chef. Falsedades. Pisos que se iluminan desde abajo. Amor y odio al DF. Encuentro con viejos amigos. Aqui primavera, allá otoño. 

sábado, 14 de marzo de 2009

Frida y Diego


Me seco las lagrimas que fluyen de mis ojos mientras leo una carta que una mujer le escribió a su hombre hace ya muchos años. Cuando estos dos seres aún tenían latidos. Sueño al ver sus casas separadas y unidas por un estrecho puente. Deseo alguna vez ser tan inteligentemente sana para poder lograr una relación así. Sin embargo, celo al Diego mujeriego y tan horriblemente seductor. Admiro sus obras y sus pensares. Me agarro la espalda del dolor al ver cada uno de los yesos casi perennes que la vistieron. Respiro cuando camino por esa casa azul y tan llena de vida, a pesar de la muerte. Sufro su dolor. Amo su amor. Disfruto sus colores. Me uno a su revolución.  

miércoles, 11 de marzo de 2009

Corazón arribando


Tengo 500 pesos en mi bolsillo y no me emociono como cuando estoy en mi ciudad con esa cantidad de dinero ¿Porqué será? Porque empiezo a conocer lo que vale cada uno de los billetes. Voy paseando por las calles de esta ciudad y ya se para donde está el norte, donde está el bar ese lindo, donde está la plaza más famosa. Donde están los mariachis. Empiezo a ubicarme de a poco. Tomo el subte y ya no miro a cada una de las personas intentando que me digan algo de este lugar, sino que lo vivo por mi propia cuenta. Comienzo a llegar al DF, poco a poco. Todavía no he visto las ruinas de lo que fue este lugar, pero ya empieza a sentirlas. Todavía no vi la cama de Frida pero me la imagino en cada trolebús que pasa repleto de gente por el cemento. Los ojos se me acostumbran al smog, ya no lloro tanto, ya no me sangra la nariz, aunque los labios y la piel siguen secas como nunca antes en mi vida, la luna sigue viéndose roja y la nube sigue estando sobre la gran ciudad. Sin embargo yo estoy acá, un poco trabajando, otro poco disfrutando y mucho otro conociendo este país lleno de corazones de lata. 

sábado, 7 de marzo de 2009

Mexicanenado mientras pienso


No se si empezar por lo bueno o lo malo de todo esto. Supongo que por lo malo, como siempre. Siempre que alguien me dice "tengo algo bueno y algo malo para decirte. ¿Cual queres primero?" Siempre elijo que me diga primero lo malo para finalizar la charla con algo positivo. Asique aquí estoy arrancando por lo malo de estos primeros días de viaje. Todo es muy difuso aquí en el DF. El smog está por todos lados, los autos te apretan, te gritan con sus bocinas, te invaden. Tardas una hora en un viaje que a la noche lo haces en diez minutos. Se te secan los labios constantemente, los ojos rojos perennes por el aire viciado y enfermo. Laboralmente no tengo mucho que decir, porque todo está saliendo bien. Solo que no me acostumbro a tener cenas de trabajo, a tomar alcohol y comer delicias con gente de trabajo, hablando de trabajo, o de cosas que no me interesan hablar en mis ratos de ocio. Estoy mas callada que nunca. Como quien escucha sin parar, como quien no tiene nada que decir, como quien está pensando algo mucho mucho. 
Lo bueno de todo esto. Es estar contacto con gente de otro lugar. Ver como trabajan, como miran, como piensan, que les gusta, como hablan. Aunque estamos en contacto en general con la alta clase de este pis, y me gustaría encontrarme con los otros, como yo. He comido en estos días cosas impensadas y que jamás me hubiese imaginado sentir en mi boca todas mezcladas. Al trabajar en un canal gastronómico acá somos como dioses y todos nos quieren agasajar con sus delicias. La contrapartida de todo esto es que estoy engordando a más no poder y que mi cara se llena de granos raros con el correr de los días. Sigo hablando de cosas malas, cuando dije que iba a terminar con las buenas, pero así soy. Otra vez, como me pasa en cada viaje que hago me busco e intento reencontrarme nuevamente. Escucho mis silencios más que otras veces. Busco cambios mucho más que cuando estoy sumergida en la monotonía de la cotidianidad. Y así estoy aquí y ahora en México DF, buscando nuevas cosas que mirar y que vivir. 

domingo, 1 de marzo de 2009

Secuestro express


Me despierto cansada luego de un casamiento que no me dejó ningún recuerdo nuevo, más que el haber elegido por primera vez en mi vida la cinta que tenía el "deseado" anillo. Abro las ventanas. Hace mucho calor y hay mucho sol. Miro mi celular esperando encontrar algún mensaje alentador, pero nada. Estoy sóla. Falta un día para mi cumpleaños y me siento sóla. Sin embargo me aíslo aún más. Agarro mi bici y me voy a la terraza de mi madre pensando encontrar tranquilidad. Llego, mi madre no está (ya lo sabía). Subo a la terraza y me encuentro con varios seres desconocidos y coquetos. "Ufa", digo para mis adentros pero sin embargo me recuesto ahí a leer. Está nublado, pero sin embargo me quedo porque las terrazas tienen ese noseque que genran algo en mi. Me llama mi mamá y al escuchar su voz descubro y descubre que estoy triste. Lloro en silencio para que mis coquetos vecinos no lo noten. Le habló tan seco y triste a mi mamá que se preocupa y luego de cortar la comunicación me manda un mensaje que me dice "Voy para allá". Ahí comienza una seguidilla de malos entendidos. Ella vuelve a llamar. Yo no quiero hablar por teléfono, entonces no la atiendo. Al rato llama mi padre, tampoco atiendo. Empiezan a llamar varias personas de mi familia, preocupados ellos, pero sigo sin tener ganas de hablar. Empieza a llover y me quedo sóla en la terraza sintiendo la lluvia, intentando que ella me lave un poco está melancolía pre cumpleaños. Contesto algunos mensajes a mis parientes y ellos evidentemente lo interpretan raro. Bajo al departamento vacío y me recuesto a distraerme con Los Simpsons. No lo logro. El telefono sigue sonando. Me quedo sin batería en el celular, y es un alivio en ese momento. Al rato suena el telefono fijo del departamento, es mi papa, con voz asustada. Me pregunta qué pasó, que está viniendo la policía para ver si estoy bien. Sorprendida, digo que solo tengo un mal día. Hablo con mi amada hermana, que ríe para no llorar. Suena el timbre de mi casa, es mi cuñado que viene llorando. Lloramos los dos juntos sin saber bien porque, o sí, pero lloramos por cosas diferentes. Me siento culpable. Subimos los dos al departamento. Al rato llega mi mamá desencajada, me abraza y lloramos. Me dice cosas terriblemente hermosas. Me siento más culpable y odio la era de los celulares, en donde uno no contesta y el otro se preocupa sobremanera. Estoy bien. Y dejo de sentirme sola. Llegan al departamento más personas preocupadas por mí y que me quieren. Estoy como en una burbuja, no entiendo bien como pasó todo esto. Quizás tenía que pasar un día como hoy para sentirme querida, no lo se. Pero preocupé a un montón de gente sin quererlo, sin pensarlo y sin planearlo. Lloro con mi mamá abrazadas en el sillón, tomamos mate y nos recomponemos. Un mal día tiene cualquiera, pero hoy la melancolía, la lluvia, el calor, la terraza, la batería del celular, el ex inquilino del departamento de mi madre (medio mafioso él) y mis lagrimas conspiraron para sentirme menos sóla en este mundo. 

sábado, 28 de febrero de 2009

Cumplir años


Hay varias posibilidades. Me hago vieja, o me lleno de experiencias. O me hago más madura, o los años pasan y no aprendo nada. O crezco como persona o crezco en edad. Cada vez son más los años que he vivido, o cada vez son más las cosas que disfruto con el pasar de ellos. Cada vez estoy más cerca de lo que soñe ser o cada vez me alejo más de aquellos años felices. Cada vez tengo menos preguntas o cada vez tengo más dudas. Cada vez entiendo menos o cada vez más entiendo por donde quiero que pase mi vida. Cada vez tengo más recuerdos que recordar o cada vez construyo en el presente recuerdos futuros. No lo se...

martes, 24 de febrero de 2009

Antojos


Estoy antojada de: un abrazo, un llanto, una película, un viaje, unas vacaciones, una playa, una montaña, una vida lejos de la ciudad, un título, una tortita negra, un salto en paracaídas, un amor, una fiesta, un buen vino en buena compañía, una siesta en la playa, un viaje en auto, una terraza, una mirada, un beso. 

jueves, 19 de febrero de 2009

Vivir en la caverna


Es como tomarse un colectivo y no mirar por la ventana. 
Es como dar un beso sin involucrar al menos un sentimiento. 
Es como estar pensando en otra cosa. 
Es como bailar sin tener ganas. 
Es como hacer el amor sin mirar a los ojos. 
Es como ir a un bosque y no sentir el aroma de las cortezas. 
Es como sonreír simplemente porque todos lo hacen. 
Es como salir con alguien simplemente porque nos sentimos solos. 
Es como escuchar un canción que nos encanta sin cantarla en voz alta. 
Es como correr en una cinta en vez de hacerlo por la calle. 
Es como mirar la tele y pensar que esa es la vida. 
Es como quejarte del cambio climático mientras tiras un papel en la calle. 
Es como no abrazar cuando tenés ganas de hacerlo. 
Es como tener una relación por mensaje de texto. 
Es como no sernos realmente sinceros y fieles a nosotros mismos. 

martes, 17 de febrero de 2009

Pérdida


Días en que las musas se escapan. Llegan por instantes, empiezo una frase y desaparecen de mi vista. Retomo viejos escritos, les agrego un frase intentando que las palabras se exiten al estar una al lado de la otra y generen otras nuevas. Pero no sucede, nada sucede. Luego de largos meses vuelvo a prender la caja boba, buscando distracción, buscando una idea, una frase, una mirada. Pero no encuentro más que hacer que mi cabeza de detenga por completo. La inspiración llega a las cinco de la mañana cuando nada puede alejarme de la cama, ni siquiera una musa ávida de dar creación. Y así sigo, esperando el milagro de que algo maravilloso suceda y me despierte del letargo. 

sábado, 14 de febrero de 2009

Llanto tántrico


Miro por la ventana. El afuera está inmóvil, pero yo me muevo junto con los demás pasajeros. Intento leer y no puedo concentrarme. Cierro mi libro mientras veo como mi bicicleta se hamaca colgada en el furgón. Siento que algo no anda bien, pero no se que es.  Miro a cada uno de los pasajeros y una vez más les invento o les imagino sus vidas, sus secretos y sus tristezas. Me dispongo a escuchar música. Intento descubrir cual es la banda de sonido de este momento. La elijo y la pongo tan fuerte, para que me invada toda. De golpe, sin casi verlo venir me agarran unas inmensas ganas de llorar. No lo hago. No quiero esconderme, no quiero dar pena adelante de desconocidos que a duras penas me perciben. Sigo viaje y al rato una mirada me retrotrae al pasado y nuevamente se me estremece la garganta y los ojos se me llenan de lagrimas. Controlo el llanto una vez más y pestañeo rápido para que mis ojos vuelvan a la normalidad. Y así voy durante largos minutos conteniendome cuando un acorde, una frase, un pareja, una señora cargada, lo que sea me dan ganas de llorar. Sigo aguantándome las ganas de hacer que mi llanto explote. Llego a la última estación, saco a mi bicicleta de su plácido lugar y recorro las calles. Ahora ya con la música de los barrios. Sigo con estas inmensas ganas de descargarme. Llego a mi casa, cansada del largo día y de aguantarme todo este tiempo estas lágrimas que solo quieren salirse de mi cuerpo. Cierro la puerta y me detengo. Exploto en un llanto inentendible pero increíblemente sincero. Por unos minutos permanezco ahí parada, sin dejar ni siquiera mi bolso ni la bicicleta, llorando sin poder parar. Es una pequeña muerte la que me toca vivir hoy y la vivo dignamente. 

martes, 10 de febrero de 2009

Enlluviada


Siento que la lluvia se aproxima y salgo a buscarla. Recorro calles, hago más cortos y lentos mis pasos para que podamos unirnos, ellos (mis pasos) y yo. Caminamos juntos cada vez más lento para poder encontrarnos con la lluvia que está por llegar. Los gritos desgarrados del cielo me envuelven, me asustan y al mismo tiempo me hacen sonreír por dentro. Electricidad enajenada que solo tiene una meta. Se hace esperar, como las histéricas damas que anuncian su existencia pero no su presencia. La busco, la veo nacer entre las nubes. ¿Viene a mi? No todavía, me anuncia la humedad que emana del cemento ávido por ser empapado como mi cuerpo. Sigo y sigo, como quien no va a ningún lado. En algún momento los sueños se me rompen y me decido a volver a mis obligaciones vespertinas. Camino entre triste y desesperanzada. Y es entonces, cuando a la distancia puedo ver mi triste destino, que ella me regala una primer lágrima. La miro, la siento, y me distraigo. Una y otra aparecen. Son miles. Bienvenidas, les digo. Y así camino hacia mi destino pero sabiendo que he logrado mi cometido. 

Infinitivos míos


Gritar. Correr. Matar. Revivir. Soñar. Subir. Tocar. Besar. Besar. Besar. Amar. Mirar. Bajar. Escuchar. Aprender. Sacar. Estudiar. Terminar. Divertir. Perder. Ganar. Escuchar. Hablar. Abrazar. Volver a besar. Pelear. Reconciliar. Hacer. Acabar. Mimar. Recibir. Abrir. Hamacar. Renunciar. Hacer. Viajar. Volar. Volver. Ir. Bailar. Tomar. Probar. Existir. 

viernes, 6 de febrero de 2009

Mis aquies y ahoras


Año: 2007
Sinopsis: Hace unas horas que me tatué de por vida. ¿Me arrepentiré? Hoy no me importa esa respuesta. El dolor aun está presente, la herida está abierta. Me saco la primer foto a aquella imagen que me acompañara hasta el día en que deje de existir. 
Sensación: Filosofía de vida. 

Año: 2008
Sinopsis: Mi primer viaje sola, con mi alma. Me descubro a mi misma caminando por está ciudad colombiana. Solo mis deseos son ordenes. 
Sensación: Enfelicidada. 

Año: 2008
Sinopsis: Estar en un lugar extraño implica conocer gente extraña, comer comida extraña, ver lugares extraños y probar bebidas extrañas. 
Sensación: Siempre que voy a un lugar nuevo (para mi) me gusta probar cosas diferentes. 

Año: 2007
Sinopsis: Yo con mi primer y única marca perenne e intenconal en mi cuerpo. El con uno de sus miles tatuajes. Mi gran amigo R, mi confesor, mi modelo, mi aparato, mi todo. 
Sensación: Gracias vida por haberme cruzado con él. 

Año: 2008
Sinopsis: Hago propia a la ciudad ajena. La recorro por abajo de la tierra para conocer a su gente. Blancos, negros, orientales, pobres, ricos, todos están en el subterráneo de aquella ciudad. 
Sensación: El caos ya pasó, empiezo a disfrutar. 

Año: 2008
Sinopsis: Una ciudad que habla, que grita, que llora, que vota, que mezcla, que oferta, que demanda. Fui allí a correrla, a caminarla, a mirarla, a odiarla y amarla. 
Sensación: Soy muy chica en medio de todo esto. 

Año: 2009
Sinopsis: Un pic nic en el medio de los colorados. Jamón, queso, pan, agua y una buena charla. 
Sensación: ¿Qué más puedo pedirle aquí y ahora a esta vida mía?

Año: 2009
Sinopsis: Lugar al que siempre había querido llegar. Un mar de sal en el medio del todo. Allí las nubes se mezclan con el suelo y uno flota en el medio de toda esa belleza. 
Sensación: Ceguera que te hace despertar. 

Año: 2009
Sinopsis: Trepando, escalando, colgando y saltando llegamos a la garganta del diablo. Allí donde las peores cosas pueden ser escuchadas. Gritos que se convierten en un eco sinfin de desgarradas voces. 
Sensación: El más pacífico cansancio. 

Año: 2009
Sinopsis: Luego de una larga siesta me despierto y miro por la ventana. Sin levantarme de la cama miro el paisaje de la habitación, de la ventana y de lo que hay afuera.
Sensación: En la lejanía no existe el cronos.  

Año: 2009
Sinopsis: Un micro para en el medio de la montaña. Hace 20 minutos hacía calor. Ahora y en la altura me muero de frio. Pero nada importa el paisaje me conmueve. 
Sensación: Fui más allá de donde quería llegar. 

Año: 2009
Sinopsis: Las paredes hablan. Un hostel 10 estrellas nos recibe en el medio de un lugar del norte donde es dificil llegar y mucho mas salir. 
Sensación: La felicidad está en cualquier lado.

Año: 2009
Sinopsis: Un Domingo soleado mi sobrino casi recién nacido me agarra de la mano por primera vez. Sería la primera de muchas...
Sensación: Amor incondicional

Entre miedos e ilusiones
















La ilusión de quien se enamora por primera vez, de quien va a un aeropuerto, de quien recibe una carta, de quien recibe flores anónimas, de quien comienza a leer un libro, de quien está inspirado y toma su guitarra, de quien escucha sonar el teléfono, de quien está a un centímetro de esa boca. 
El miedo de quien es mirado, de quien roba algo, de quien se entrega a alguien, de quien espera un llamado, de quien salta al vacío, de quien se enamora, de quien toma una decisión. 

jueves, 5 de febrero de 2009

Hombre orquesta


Duerme solo. Se despierta sin despertador. Trabaja desde su casa. Se saca fotos. Se cuida. Se mima. Se filma. Cocina para él solo. Come solo. Se toma un helado solo. Toca el piano. Toca la guitarra. Toca la acordeón. Se mira al espejo y se dice piropos. Sigue tocando solo. Ahora toca la armónica. Tocá el bombo. Se graba y re repite. Parece una banda entera sonando. Pero solo está él en su escenario. Es el hombre orquesta, hace todo sin ayuda de nadie más. Hay muchos dando vueltas hoy en día. Hacen grandes shows. El hombre orquesta: ¿Ahorro de recursos o egocentrismo extremo?

miércoles, 4 de febrero de 2009

Pasado :: Presente :: Futuro


Se me mezclan todos. El presente con el pasado. El pasado con el futuro. El pasado con el futuro y todas las posibles combinaciones posibles. Hay gente a la cual le gusta confundir. Yo, que me la doy de simple, me enrosco y por momentos me olvido del ahora para enroscarme en otras temporalidades y ficciones. 

domingo, 1 de febrero de 2009

¿Quién soy?


Hace ya como dos años escribí un texto bajo el título "¿Quién soy?" y lo publiqué ya que tenía mucha necesidad de hacerlo. Supongo que escribiéndolo me iba reconociendo a mi misma y con la lectura del otro me iba completando en aquel momento. La cuestión es que hoy venía viajando en el tren (uno de los medios de trasportes que más me inspiran) y me dieron inmensas ganas de rescribir ese texto. El solo hecho de pensarlo ya me llena los ojos de lágrimas. Ha pasado mucha agua abajo de mi río durante estos años y supongo que soy la misma pero diferente. Finalizando el preludio, me dispongo a contestar la compleja respuesta ante la pregunta  simple: ¿Quién soy?
Soy Juliana, ante todo. Soy la alta. Soy la que llora cuando se emociona. Soy la que ama llorar emocionada. Soy la que descarga escribiendo. Soy la que se descarga actuando. Soy la que dice mentiras piadosas. Soy la que sigue su instinto. Soy la que ordena su casa solo si pone música clásica o alguna opera. Soy la que ama hamacarse. Soy la de 28. Soy la que quiere seguir viajando. Soy la que busca todo el tiempo. Soy la ansiosa. Soy la que se aburre muchas veces con los preludios. Soy la titi de dos personitas que me cambiaron la vida. Sigo siendo la del medio (y siempre lo voy a ser). Soy la que llora cuando escribe estas palabras. Soy la tímida. Soy la "rara". Soy la fría cuando no me siento cómoda. Soy la ausente cuando se aburre. Soy la que siempre está buscando algo extra cotidiano para hacer. Soy la que se tiró en paracaídas y quiere volver a hacerlo este año. Soy la que corrió 42 km y quiere volver a hacerlo en algún tiempo. Soy la que sueña (demasiado a veces). Soy la que no puede vivir sin proyectos. Soy la que lastimaron de una manera horrenda. Soy la que intenta recuperarse de eso día a día. Soy la que quedó traumada por el daño. Soy la productora de televisión que sigue sin consumir televisión. Soy la que va a retomar su carrera. Soy la que va sola al cine. Soy la que duerme con luz. Soy la que a veces se siente vieja. Soy la que odia a los y las pendejas gritones. Soy la que los envidia un poco.  Soy la que se sigue enamorando en el colectivo, en el tren, en el subte, en las fiestas, en la calle, en todos lados. Soy la que a veces no se puede guardar las verdades que siente. Soy la que se encierra cuando está mal. Soy la que vuelve al mundo una vez procesado el problema. Soy la que va al psicólogo para entenderse y evolucionar. Soy la que quiere cambiar el mundo. Soy la que habla del amor siempre. Soy a la que le tienen miedo algunos hombres. Soy la antipática cuando no quiero estar ahí. Soy la que tiene un tatuaje que dice Hic et nunc. Soy la que lo defiende siempre que puede. Soy la que ama al vino. Soy la que toma vino rosado en verano y tinto en invierno. Soy la que ama la rica comida. Soy la que no cocina un carajo, a menos que esté muy inspirada o enamorada. Soy la que entiende y lee a las personas. Soy la que fuma. Soy la que fumó en todo el entrenamiento para la maraton. Soy la que prometió escribir un libro acerca de como correr una maraton de 42 km sin dejar de fumar. Soy la que no lo va a escribir nunca porque sería apología. Soy la que le sigue haciendo buena prensa a algunas drogas. Soy la que las consume casi nunca y en momentos muy especiales. Soy la que duerme la siesta. Soy la que ama al mar. Soy la que no lo vio todavía este año. Soy la que le cuesta ahorrar. Soy la elegante. Soy la que le gusta el color verde. Soy la mujer roja. Soy la que no quiere dormirse. Soy la que tiene amigas y amigos que son preciados y preciosos. Soy la que habla con extraños. Soy la que se encuentra con extraños. Soy a la que no le hacen bien los extraños. Soy la que le cambió la vida a sus ex (o eso dicen ellos). Soy la insegura. Soy la segura. Soy la cabrona. Soy la que no soporta la frivolidad. Soy la que pasa mucho tiempo frente a su computadora. Soy la que le robaron. Soy la que luego del robo solo quería llamar a todos sus seres queridos para sentir que los mas importante aun estaba cerca de ella. Soy la familiera. Soy la que sigue creyendo en el amor, a pesar de todo. Soy la que saca fotos. Soy la que va a estudiar fotografía. Soy la que recuerda y hace algo con los recuerdos. Soy la que no atiende el teléfono casi nunca. Soy la que organiza reuniones. Soy la que reconoce a la mala gente y se aleja rápidamente. Soy la que mira cinco o 6 películas por día. Soy la que vive, llora, ríe a través de las historias contadas. Soy la que fuma mucho mas de noche. Soy la que extraña mucho más de noche. Soy sola. Soy la de pelo corto. Soy la que siempre quiere probar algo nuevo. Soy la mala. Soy la hiriente. Soy la que sufre. Soy la callada. Soy la que abraza. Soy la que ama los mimos. Soy la que solo puede dar mimos cuando se siente correspondida. Soy la que no puede tener sexo sin amor. Soy la que ama la fondue. Soy la que tiene miles de bandas de sonido. Soy la que tiene buen oído. Soy la que ama cantar con sus amigas por la calle. Soy la que canta canciones gronchas en los autos festivos. Soy la que se aliena con la música electrónica. Soy la observadora. Soy la que quiere vivir mucho, mucho, mucho. Soy la que no quiere tener hijos (por ahora). Soy la que elige vivir en la ciudad y últimamente se lo replantea. Soy la que conoce el sur. Soy, también, la que conoce el norte. Soy a la que le gusta sentirse una niña mientras juega con niños. Soy la que quisiera saber tocar un instrumento musical. Soy la que va a recitales a hacer pogo rodeada de hombres. Soy la que llora en los recitales cuando alguna frase o musicalidad la emocionan. Soy la que es ecléctica, en todo sentido. Soy la contradictoria. Soy la paradójica. Soy la colorida. Soy la que quiere un proyector en su casa. Soy la que quiere estudiar clown y le da mucho miedo. Soy la que actúa en las fiestas familiares. Soy la que disfruta de andar en bici por la ciudad, de día y de noche. Soy la que ama el viento en la cara. Soy la que no quiere aire acondicionado, sino viento y mas viento. Soy la friolenta. Soy la enamoradiza. Soy la que proyecta historias improyectables con algun que otro fulano. Soy la que se engancha con historias imposibles. Soy la que piensa mucho todo. Soy la que siente demasiado. Soy la que mira a los ojos. Soy la que ahorra monedas de un peso. Soy la que habla con extranjeros. Soy la que se enamora de extranjeros. Soy la que le tiene miedo al "para toda la vida". Soy la que busca porquerías en momentos desesperados. Soy la profunda. Soy la linda para todos menos para el hombre que desea. Soy la que pone distancia. Soy la independiente. Soy la que quiere hacer todo sola, y después se arrepiente. Soy la que no habla a veces. Soy la que se chequea todo el tiempo. Soy la que intenta no hacer nada automático. Soy la que cambia de camino siempre cuando vuelve a su casa. Soy la que no quiere rejas en su casa, mas allá de lo que diga todo el mundo y los medios en general. Soy la que quiere paz. Soy la que ama la paz. Soy la que ama las pastas. Soy la que come mucho. Soy la que corre poco, sobre todo luego de los 42. Soy la que odia el gimnasio. Soy la que come rocklets por las noches. Soy la que se la pasa bien sola. Soy la que escribe mucho. Soy la que tomó éxtasis y le dijo a su amigo que estaba al lado "esto es maravilloso pero quiero aprenderlo para poder vivirlo en la vida real". Soy la que le gusta mucho bailar. Soy la que no se levanta a nadie en los boliches. Soy la que tiene "amigos" de la noche. Soy la que sabe que son solo eso. Soy la afortunada. Soy la que tiene suerte. Soy la que vive cosas maravillosas. Soy la que tiene muchos faros en su casa y en su vida. Soy la chusma. Soy la que tiene gente que le arrastra el ala. Soy la que odia arrastrar el ala. Soy la sincera cuando de amor se habla. Soy la que odia a los inseguros. Soy la que necesita que la sorprendan. Soy la de los ojos lindos. Soy la que sabe que nada estético es mérito de uno. Soy la que quiere escribir un ensayo sobre el vino con Mariana. Soy la que quiere escribir una novela virtual con Alejandro. Soy la que quiere publicar la postergada revista virtual con Juan. Soy la que adora a Rubén. Soy la que adora a Gaby, cuando éste no esta en su etapa de ostrasismo. Soy la que quiere ayudar a Richi. Soy la que empieza a trabajar mañana, luego de un mes de vacaciones y no tiene ganas de hacerlo. Soy la masculina. Soy la que odia serlo y parecerlo. Soy la que todo lo puede y quiere que la ayuden, que la cuiden, que la mimen. Soy la que tiene un ex novio famoso y odia enterarse de sus intimidades por los medios. Soy la histerica cuando no me gusta alguien. Soy la que da amor cuando lo recibe. Soy la que toma mucho alcohol pero no se emborracha. Soy la que habla mal de las tecnologías pero las tiene casi todas. Soy la que no usa el celular en vacaciones. Soy la que intenta y quiere ser coherente. Soy la que ama a la gente sensible. Soy a la que le gusta ver películas de amor. Soy la que vio Lost y solo le gustó Desmond. Soy la que amo la primera temporada de Dexter. Soy la que no veía series y cayó en la tentación. Soy la que no usa reloj y desconfía de los que si lo hacen. Soy la teórica y la práctica. Soy la que dejó de hablar de política y de fútbol porque ya no cree en eso. Soy la que no cree en la iglesia pero llora en los casamientos. Soy la que habla mucho con sus padres. Soy la que ama la naturaleza, pero también las luces y algunos ruidos de la ciudad. Soy la que odia los barrios privados pero va muy a menudo. Soy la que escribe frases en su heladera. Soy la que se enreda con vecinos. Soy la que no se arrepiente de nada. Soy la que intenta aprender y aprehender de todo. Soy la que vio un suicidio. Soy la no morbosa. Soy la que sufre con la violencia. Soy la que no tiene paciencia. Soy la que ya ni enamora a los pelmazos. Soy la que entiende la mecánica de los hombres porque tiene varios amigos varones. Soy la que no puede parar de escribir. Soy de la que intenta no reprimirse. Soy Otelo con el pasado. Soy una potencial Julieta (un poco más adulta), soy Clementine que se aburre y soy Celine que ama y quiere ser amada. Soy la que ama el cine (ya lo dije pero dice mucho de quien soy). Soy la que ama disfrazarse e inventarse historias. Soy la que ama mirar a los ojos cuando hace el amor. Soy la que cree que "el amor es eterno mientras dura". Soy la que cree que la "noche debilita a los corazones". Soy una Susanita extraña, pero Susanita al fin. Soy la que escucha siempre canciones tristes qu la alegran e inspiran. Soy la que busca el timing. Soy la que ama al teatro del escenario. Soy la que ama l arte en general. Soy esta que soy. Y me gusta serlo. A veces sufro demasiado, a veces soy demasiado feliz y eso compensa todo. Quiero seguir siendo la misma con algunas variantes. Sí alguno de mis pocos, pero interesantes lectores, llego a leer hasta aquí, entonces quizas puedan saber quien soy aquí y ahora. 

viernes, 30 de enero de 2009

Todos flotan


¿Quién carajo se atreve a vivir en serio? ¿Dónde están? Pareciera que están todos escondidos en algún lugar donde no puedo verlos. Sólo me encuentro con gente que flota, que toma decisiones idiotas, que va de su casa al trabajo y del trabajo a su casa. Gente que cree que esa es la vida, que no se quiere cuestionarse nada y maldicen a los que lo hacen. Tienen amantes, mienten, se mienten, se enferman y toman pastillas. Escuchan música porque se lo dicen y cuando se lo dicen. Hacen todo lo que está permitido y lo que es debido. Quieren tener una vida de revista y se matan y se comen entre ellos para lograrlo. ¿Dónde está esa gente que se arriesga con sus decisiones? ¿Dónde están los que se enamoran en un colectivo y confiesan su amor? ¿Dónde están los que dicen "Sí, quiero" y se desgarran adentro por la felicidad? ¿Dónde están los que te miran a los ojos y te encuentran? ¿Dónde andan los que sufren y se hacen cargo? ¿Dónde están los que luchan por lo que quieren? ¿Dónde están los que no se conforman? ¿Dónde están los despiertos? No los encuentro. Los percibo, se que deben estar por ahí dando vueltas, pero últimamente me encuentro con gente dormida que camina y simula vivir. 

jueves, 29 de enero de 2009

Si los edificios hablaran...


Dicen que si los edificios hablaran tendrían muchas historias que contar de sus habitantes. El del 5to B es el primero que se despierta. Hace tanto ruido que el del 4to B, que está "desempleado" hace años, se queja por las mañanas. La del 3ro A vive con su novio, y de vez en cuando se encuentran en el ascensor a acrecentar su amor. El del 3ro C está enamorado de una del primero, e inventa excusas y pedidos extraños para tocarle la puerta, pero nunca le declarará su amor. A su vez  la del 2do B, le gusta el chico raro del 1ero A, pero él ni repara en ella, quizás sea gay. El del 4to A, es el que se la pasa mejor. Hace fiestas interrumpiendo los sueños de todos los habitantes del edificio. Todos los fines de semana le presenta una novia nueva a Pedro, el portero. Pedro, ve todo pero no dice nada. Sabe mucho de cada uno de ellos, pero cada vez que le cuentan un chusmerío se hace el sorprendido como quien se entera de algo por primera vez. Si los edificios hablaran... a veces estaríamos en problemas. 

miércoles, 28 de enero de 2009

Hic et nunc


Películas. Comida. Calor. Bicicleta. Caminatas. Red. Radio. Aburrimiento. Siesta. Amigas. Teatro. Proyectos. Pagos. Orden. Back up. Fotos. Jaula. Vecino. Amores. Sueños. Duermo. Encierro. Vagancia. Vacaciones. Ganas. Locuras. Resolana. Cortinas. Correos. Pensamientos. Juzgo. Vivo lento. 

domingo, 25 de enero de 2009

Nocturna bicicleta


Noche calurosa, luego de un largo día de letargo y recuperación. Tengo ganas de aire. Agarro mi bicicleta negra como la noche de hoy y salgo. La ciudad esta vacía, o eso parece ahora. El viento empieza a soplar cada vez más fuerte. Cambia la temperatura. Bajan los grados, la humedad y el letargo que me envolvía hasta hace un rato. Vuelan las hojas por doquier. Sonriente y con los ojos fruncidos evitando que algo extraño se me meta en los ojos, pedaleo y pedaleo el barrio. No se ven las estrellas pero las imagino. La luna estás escondida pero la siento.

sábado, 24 de enero de 2009

Fulana que busca magia



Se te nota la tristeza en los ojos. Por más de que trates de ocultarla con sonrisas ella está ahí, para que todo el mundo la observe. Intentás olvidarte de a ratos de ella, y está bien que así sea. Salís a pasear buscando felicidades ajenas, pero siempre volves y te miras al espejo antes de acostarte y ella está ahí. Se hace amiga de tu cara y hasta te hace ver más hermosa. Se que mirás películas que te hacen descargarte, como si llorases por las historias contadas y no por tu interior que te pide a gritos un abrazo, un beso y un amor. Sin embargo mirás una a tras de otra, casi sin pausa, intentando descargar todo el pesar sobre la almohada. Y esperás sentada mirando por la ventana, como quien espera la magia. También salís a buscar momentos vividos en otras épocas, que están muertos pero sin embargo duelen y se sienten. Pero también un día como cualquier otro, salis a vivir, a buscar nuevos momentos pero sobre todo a buscar  ser encontrada. 

viernes, 23 de enero de 2009

No ensordezcas

 
No dejes de escuchar el sonido de tu vida
No te pierdas los ruidos que hacen tus pies descalzos
No dejes de escuchar las voces que te rodean
No te pierdas las melodías que tanto te gusta escuchar
No ensordezcas, por favor
No te pierdas el sonido que hace una mujer con tacos caminando por una calle vacía
No dejes de escuchar el sonido del agua cuando corre
No dejes de escuchar las miles de verdades que dicen los más chicos
No te pierdas el sonido de la noche
No ensordezcas
No te pierdas las palabras de amor que alguien te quiere decir al oído
No dejes de escuchar (y sentir) el ruido del viento moviendo las hojas
No ensordezcas, por favor

Hermoso y sabio hombre

:: 15/01/09 Iruya - Salta ::

miércoles, 21 de enero de 2009

El beneficio de vivir sin culpas


Me despierto temprano y te pienso. No quiero hacerlo pero supongo que no puedo hacer lo contrario. Me quedo un rato remoloneando en la cama, buscandote en ella, y no encuentro más que a mis cinco almohadas (cada vez tengo más). Sonrío sin embargo, al no encontrarte cerca y me despierto a desayunar algo rápido. 
Hoy no trabajo, lo recuerdo, y eso me pone feliz y me da al mismo tiempo infinitas posibilidades. Puedo hacer lo que se me cante hoy. Y espero que el cantar me lleve por buenos lugares. Y así es como comienzo a hacer las cosas con la libertad que permiten las vacaciones, sin reloj, sin celular, sin tiempo más que el biológico. Tengo hambre y son las doce del mediodía, no me importa, almuerzo. Son las tres de la tarde y tengo sueño, no me importa duermo una siesta. Son las cinco y tengo ganas de ver una película de tres horas de mi director favorito, no me importa, voy al cine más lejos de mi casa. Tengo ganas de jugar con mis sobrinos, no me importa, voy a por ellos. Así son mis días últimamente, libres de pensamiento y de acción. No tengo culpas por pensarte y no tengo culpas de hacer lo que quiero. Todo esta maravillosamente bien. Respiro y siento cada instante. 

martes, 20 de enero de 2009

¿Estas ahí?


El: Mi amor ¿estas?
El: Holaaaaaaa???? Hace día que no se nada de vos...
Ella: Hola, Eric. ¿Qué haces?
El: ¿Eric? Hace miles de años que no me decís así. ¿Qué pasa cosita? ¿Te pasó algo allá? ¿Va bien tu viaje?
Ella: Preguntame de una por vez. Acá todo bien, este lugar es increíble. Tendrías que haber venido, te lo dije. 
El: Si sabes que no podía. 
El: Te extraño
Ella: Podrías haber venido igual. Alguna vez podría haber sido yo tu prioridad
El: ¿Qué te pasa? ¿Mi amor? Te amo
El: ¿Estas?
Ella: Acá estoy
El: ¿Queres que vaya?
Ella: ¿Ahora?
El: Si, ahora. Dejo todo y voy para allá
Ella: ¿Y tu trabajo?
El: Me importa un carajo mi trabajo, algo te pasa y quiero saber que es
Ella: No, Eric, no quiero que vengas.
El: Carla...
Ella: Yo tampoco voy a volver.  Me quedo acá.
El: ¿QUÉEEEEEEEEEE? ESTAS LOCA. DAME UN TELEFONO A DONDE TE PUEDA LLAMAR
Ella: Me tengo que ir, Eric. Te adoro, pero encontré mi vida acá y no quiero que vengas. Lo hubiese querido antes de venir pero las cosas cambiaron
El: ¿Estas con otro tipo?
Ella: Sos un nabo. Chau. 
El: Carla!!!!!! 
El: Carlaaaaaaaaaaaaaaa
El: ¿¿¿Estas ahí??? Hablameeeee

A ella se le caen un par de lagrimas, cierra la computadora, se limpia la cara y sale a caminar por las calles de Barcelona.
El le pega a la computadora cuando no encuentra respuesta. La rompe. Putea en voz alta y se acuesta en la cama a pensar. 
Nunca más se miraran a los ojos. 

lunes, 19 de enero de 2009

Eso que tienen las nubes


Es lunes, primer día de la semana, día de comienzos. Ella duerme hasta tarde sin culpa. El cielo baila con las nubes de un lado al otro. Parece como si el viento no estuviese decidido a donde ir. Ella mira por la ventana, como siempre, intentando descifrar a través de su mirada del cielo la temperatura del día. Se levanta de la cama y camina somnolienta por su casa sin saber bien que hacer. Sus pies chocan con montañitas de ropa que hay esparcidas por toda la casa. "Necesito ordenar", piensa y lo olvida al segundo siguiente.  Se lava los dientes y se mira al espejo por primera vez en ese día lunes. Siempre se ve fea esos días, es como si sus gestos quedaran paralizados los lunes. Se viste y arma un pequeño bolso. Agarra algo de plata y sale a la calle. Hace más fío de lo que su mirada le había advertido al mirar por la ventana. Se toma un taxi hasta la terminal de ómnibus. Llega ansiosa y mira por las ventanillas de la terminal. Lee todos los destinos posibles. Casi al azar elige uno de ellos. Compra el pasaje, sin saber muy bien a donde va, tampoco le importa. Se compra un agua porque tiene la boca seca por la incertidumbre. Se sube al micro, mira a la gente que va a compartir el viaje. Muchas veces mirar a los pasajeros le habla de como será el lugar hacia donde se dirige. Se sienta en su butaca numero 8J y emprende su viaje. 

sábado, 17 de enero de 2009

Allá lejos


Se ven muchas estrellas desde la lejanía. Allá donde la luz no llega y el agua es pura. Los pájaros vuelan libres por el cielo. Su mayor problema no son las jaulas, sino volar en contra del fuerte viento. Las noches allá en la lejanía son silenciosas sólo se escuchan voces y musicas sin cables. Los amores son más simples y duraderos. Los desamores más dolorosos porque se los sufre y no se los distrae con tecnologías. Allá en la lejanía el clima es benévolo. Uno no sufre del calor, y por las noches se abriga uno un poco y ya es feliz. Los edificios son algo desconocido y no estorban entre nuestra mirada y el paisaje. Casi no hay autos, no hay bocinas y eso nos permite escuchar los sonidos olvidados. En la lejanía la gente no se si es más feliz que acá, pero si se preocupa menos por tonteras. El ritmo de vida lo marca uno y no los relojes. En la lejanía uno piensa más y se conecta más con los otros. Los abrazos y las miradas son más sinceras y tienen menos ornamentos. La luna es tan hermosa como siempre pero allá en la lejanía uno tiene más y mejor tiempo para compartir con ella. 

jueves, 1 de enero de 2009

Mantua


Cometí algunos pecados este fin de año, es por eso que antes que me condenen, me destierro sola por algunos días. Agarró mi roja mochila y parto. Estaré cerca, pero no tanto. Escribiré mucho pero no se leerán mis palabras seguido. Estaré concentrada en mi hic et nunc. Sueños, deseos y algunas lágrimas me llevo conmigo envueltos entre la ropa acurrucada. Espero traer algunas otras cosas nuevas a mi regreso de Mantua. 
Lloro mientras escribo estas palabras. Siempre los viajes me ponen extremadamente melancólica y más cuando estoy tan revolucionada como en este instante. Lloro y prenso mis elementos dentro de mi cabeza y de mi mochila. Allá voy, aventura. Esperame, estoy necesitándote y buscándote hace algún tiempo. 

lunes, 29 de diciembre de 2008

La mujer que hablaba del amor




Me río cuando recuerdo

Me encierro cuando estoy triste

Me ilumino cuando actuó

Me alegro cuando la veo

Lloro cuando veo películas románticas

Me escondo cuando me avergüenzo

Me ilusiono con las palabras

Corro cuando quiero descargarme

Sonrió cuando me gusta

Respiro cuando busco paz

Huelo cuando llueve

Me estreso cuando trabajo

Me relajo cuando estoy en mi morada

Me apasiono cuando saco fotos

Me olvido cuando soy feliz

Recuerdo por las noches

Siento el viento cuando ando en bici

Fluyo cuando escribo

domingo, 28 de diciembre de 2008

¿Qué fue de mi 2008?


- corrí 42 km (sin parar)
- viajé mucho
- me enamoré 
- me desenamoré
- lloré con mucha bronca
- me asendieron en el trabajo
- me reencontre con un amigo
- mi sobrina se quedó a dormir en mi casa por primera vez
- tuve un sobrino varón
- viajé al exterior sola por primera vez
- trabajé mucho
- escribí mucho
- actué nada
- vi cientos de películas en mi casa
- caí en la tentación de las series yankees
- empecé a sacar fotos 
- me aburrí un poco de ser tan autosuficiente
- fume menos que otros años?
- fui a muchos recitales
- abrí este blog
- empecé terapia
- me encontré con un extraño
- me histeriquearon mi ex y les respondí
- anduve mucho en bicicleta
- me disfracé varias veces
- me sentí sola
- me sentí muy querida
- sentí impotencia
- sentí felicidad
- me ilusioné
- proyecté
- me reí de mi misma
- me equivoqué
- me enredé y me desenredé
- aprendí algunas cosas
- busqué muchas otras
- encontré algunas pocas
- seguí (sigo y seguiré) soñando



sábado, 27 de diciembre de 2008

Comunicación no verbal


Sin duda cuando uno es niño entiende más de comunicación no verbal que de palabras. Hagase la prueba de decirle en idioma inventado algo a un nene pero con una intención corporal y de entonación fuerte y el niño no entenderá las palabras, pero sí lo que usted quiso expresarle. Cuando crecemos, entre las cosas que vamos dejando de usar es esta parte tan importante que tenemos. Empezamos a hacernos más sociales y más racionales y creemos más en las palabras que en las posturas, en las miradas, en los abrazos, en los mimos etc..  Desde hace ya bastante que tengo la idea de encontrarme con alguien y conocerlo solo por medio de este tipo de comunicación que a mi forma de parecer es mucho mas sincero que las palabras. Uno puede decir "te amo" con palabras verbales y estar expresando todo lo contrario con la postura corporal, una mirada, un tono de voz y demás herramientas no verbales que poseemos. Propongo ser más silenciosos y más comunicadores. Propongo no llenar tantos espacios con palabras y sí llenarlo de miradas, de sonrisas, de tacto, de expresiones, de abrazos, de mimos, de gestos y demás. 

viernes, 26 de diciembre de 2008

Calma (chicha)



1   Tranquilidad, ausencia de agitación y nervios en la forma de actuar: tómate las cosas con calma. sosiego.
2   Falta de ruido y movimiento en un lugar: la calma reinaba en el hospital. quietud.
3   Estado de la atmósfera cuando no hay viento y del mar cuando no hay olas.— chicha Ausencia total de aire, especialmente en el mar.
4   Suspensión o reducción momentánea de una actividad, un estado o situación: después de los días de crisis vino un corto periodo de calma.
5   Falta de apresuramiento: se vistió con calma.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

martes, 23 de diciembre de 2008

Caminos


Un hombre no sabe lo que quiere. Se cruza con una mujer que sabe lo que quiere pero le yerra el camino. Se miran y siguen caminando. El hombre que no sabe lo que quiere pregunta por todos lados, buscando respuestas. La mujer sonríe pensando que está en el camino correcto, pero se choca con un muro imposible de traspasar. El hombre se deja estar y sigue caminando en círculos, sin rumbo fijo. La mujer cambia de camino al no poder traspasar el muro y se aleja cada vez más de aquel hombre o eso cree. El hombre le grita desde lejos "vení y ayudame a encontrar lo que quiero". "¿Qué querés?", grita ella afónica. "No se", dice él, en voz baja. Ella al no escuchar nada sigue caminando. El, enojado, sigue caminando en círculos, nada lo detiene, no tiene tiempo para pararse a pensar. Ella ya es una manchita en el horizonte. De golpe él tiene una revelación, es a ella a quien quiere. Ella, que a esta altura ya está a kilómetros de distancia, tiene otra revelación, está feliz lejos de todo y se dio cuenta que su camino no era cerca de aquel hombre, sino éste por el cual transita ahora. 

:: Foto del lugar a donde voy cuando quiero ser feliz ::

lunes, 22 de diciembre de 2008

Tirarse a la pileta


Hay días en que uno es más valiente que otros. Hay muchas razones por las cuales nos podemos invadir de valentía y hacer cosas hasta heroicas, pero no es mi intención en este escrito hablar de las razones sino de las consecuencias de tirarse a una pileta. Uno puede estar más o menos seguro de algo pero hay veces en que nos paramos frente a eso que tanto queremos y el abismo en un segundo no nos abruma y ahí nos lanzamos a buscar lo que queremos. En el aire (cuando ya no hay vuelta atrás) nos agarran miles de miedos, quizás hasta nos arrepintamos, pero ya nos hemos lanzado y no nos queda más que esperar el contacto con el agua. Nunca sabemos antes de tirarnos cual es el caudal de agua que hay en aquella pileta pero poco importa ahora. La pileta puede estar llena hasta el tope y ser honda, lo cual hará de nuestra caída algo placentero (a menos que caigamos de panza) y todo habrá valido la pena. La pileta puede estar llena a tope, pero puede ser poco profunda, con lo cual no nos lastimaremos gravemente pero si quizás nos raspemos un poco al tocar el suelo. En los peores casos puede haber poca agua en la pileta (uno nunca se tira a una pileta si la ve vacía del todo, señores) y eso nos causará algunos raspones mayores,  y quizás hasta alguna quebradura de alguno de nuestros miembros. Nada más.... Nada más puede sucedernos (a menos que seamos suicidas, claro está).  Yo propongo pararse más frente al abismo y tirarse. No sabemos como puede salir todo, pero al menos nos refrescaremos un rato y no hay raspón, qubradura (y dolor de alma) que no se cure con el tiempo. 

domingo, 21 de diciembre de 2008