lunes, 27 de abril de 2009

"Que el fin del mundo me pille bailando"



De golpe y porrazo en nuestro país y en el mundo aparecen gripes y enfermedades mortales que empiezan a propagarse de un lado al otro. A cada minuto, los periódicos anuncian nuevos casos cada vez más lejanos unos de otros. La gente se desespera, llaman a sus hijos para decirles que se cuiden, que no toquen nada, que no se dejen picar por mosquitos, que no coman una de las carnes más ricas del mundo y sobre todo que eviten el contacto físico con las demás personas.

Si es así como los medios dicen, y como afirman los más sensibles a este tipo de noticias, el mundo estaría llegando a su fin y con él nuestra vida.

Si así me lo creyera, si pensase realmente que mi finitud ha llegado esto es lo que haría:

- viajar a México, el epicentro del virus

-   besar a un desconocido en la calle

-   caminar bailado y cantando por la calle sin que me importen los demás

-   renunciar a mi trabajo

-   levantar mi abstinencia sexual

-   tirarme en paracaídas por segunda vez

-   agarrar una cámara familiar y grabar todos mis últimos momentos

-   gastarme todos mis ahorros en comida rica, vino y algunas drogas 

-  hacer el amor mucho, mucho, mucho

-   abrazar a la gente en la calle

-  tomarme unos tequilas

- escupir en la cara a la gente detestable

-  comer mucho chocolate sin culpa

-  abrazar y besar a mis amores

-    guardar en una caja cinco cosas que desearía dejarles a los que nos sucedan (si es que alguien que se le anime a esta vida)

domingo, 26 de abril de 2009

Los domingos de antes eran diferentes


Aprendiendo a fumar menos, a vivir domingos tristes, a darme cuenta que las resacas las sufro más y que solo las soporto en posición horizontal. Aprendiendo a esperar, a sacar fotos, a escribir teatro, a abrazar más a los que quiero, a no atender el teléfono cuando no tengo ganas de hablar y a no sentirme culpable por eso, a sonreír cuando me despierto, a escuchar música clásica, a ver películas argentinas, a creer en la gente, a entenderla y perdonarla, a trabajar menos estresada. Aprendiendo a cambiar, a dejarme llevar por los impulsos, a proyectar, a hacerme cargo, a extrañar, a volver estudiar. Aprendiendo a no tocar al amor pero pensarlo, soñarlo y sentirlo todo el tiempo. 

martes, 21 de abril de 2009

Marcada


El teléfono suena una y otra vez. Ella atiende ansiosa, esperando escuchar aquella voz. Una mujer chiquita (imagina ella) le pregunta por alguien extraño. Es equivocado. Corta como quien termina la conversación más triste del mundo. A pesar de eso comienza su día. Se viste, se peina su largo pelo que algún dia deberá cortarse. Hoy no es aquel día. Sale a la calle cabizbaja como quien camina hacia un destino que nunca tiene sobresaltos. Ni de de los buenos ni de los malos. Intenta darse por vencida mientras camina, pero sabe que no puede, que no quiere. Que hoy no es un buen día para abandonar. Llega a la casa de sus amigos. Todos sonríen, beben, balilan.  La vida es amena para el resto del mundo. Ella intenta sonreír cuando escucha un chiste, intenta bailar al ritmo de la música pero todo es gris por estos días en la vida de aquella mujer. Todo lo hace a medias. Intenta ser feliz, despojarse de ese llamado que no fue. Pero hoy no es el día para eso. Vuelve a su casa, desganada, cansada de la nada que pasa por sus días. Se recuesta y no puede dormir. Tan solo se limita a pensar. Pensar en el pasado y en el futuro. Es lo único que tiene por el momento. Hoy no es un buen día para pensar en el presente. Son las cinco de la mañana y ella sigue inmovil en su cama con los ojos muy abiertos. Piensa en esa montaña. Piensa en las nubes que vieron juntos. Piensa en esas caricias que ya no existen. Piensa en Penelope, pero no teje más que recuerdos. De golpe algo la saca de su éxtasis soñoliento. Es el teléfono que suena. Son casi las seis de la mañana. A las nueve debe despertarse para empezar con su rutina. Sin embargo, sale de su lecho media desnuda, medio dormida y sobre todo medio ilusionada. "Hola", dice como puede. La voz del otro lado del teléfono dice "Hola, soy yo, perdón la hora pero no podía hacer otra cosa que pensarte y entonces me tomé el atrevimiento de marcarte". La mujer sonrie, cierra sus ojos y se duerme. 

domingo, 19 de abril de 2009

Miss capricho


Quiero un beso. Quiero un abrazo. Quiero ver esa cara cuando me despierto. Quiero caminar de la mano mostrándole todo lo que veo, lo que me gusta. Quiero contarle toda mi vida, todo lo que amo, todo lo que odio. Quiero sacar fotos. Quiero viajar. Quiero compartir mi casa. Quiero darlo a conocer. Quiero tomarme un rico vino. Quiero bailar. Quiero perder la cabeza. Quiero empezar de nuevo. Quiero otro beso. Quiero dormir enroscada. Quiero ir al parque. Quiero andar en bici. Quiero correr. Quiero comer. Quiero mirarlo a los ojos. Quiero todo de él. Quiero despertarme en su boca. Quiero dormirme en sus brazos. Quiero un proyecto. Quiero mucho más de lo que hoy puedo tener. 

miércoles, 15 de abril de 2009

Fulanos (segunda parte)



J me dice que le quiere declarar su amor a esa fulana. Hace mas de un mes que me lo dice y no lo hace. Los días pasan como si la vida fuese eterna. R dice que tiene que romper el lazo con su madre. Ya tiene cuarenta y tantos, pero siguen pasando los días y nada. B me viene diciendo desde los veinte que tiene que empezar terapia. Las cosas le siguen pasando y sin embargo, no levanta el teléfono y mucho menos se cura de su pasado. V se pone de mal humor por todo y por todos. Sufre la pequeña V, pero sin embargo sigue sin respirar hondo e intentar tranquilizarse cuando los malos humores la invaden. G hace años que se replantea cambiar de trabajo. Se queja, se enoja, de aburre pero todos los días se levanta y se toma el subterraneo que lo lleva a la misma oficina. A tiene crisis de pareja y lo quiere solucionar otro día, hoy no. Su cara, su cuerpo y su estética en general le gritan que algo no anda bien, pero los días siguen pasando y ella nada modifica. 
Pareciera que los fulanos nada queremos saber con la finitud de la vida. Todos pensamos que somos eternos y que mañana tendremos tiempo para hacer lo que realmente queremos y necesitamos hoy. Pero mientras tanto el mundo se mueve, las heridas crecen, los dolores se sufren más, las crisis son mas seguidas, los amores más complicados y la luna más melancólica. 



lunes, 13 de abril de 2009

Preguntas que no deberían hacerse un día como hoy


¿Qué te gusta de mi? ¿Cuándo venis? ¿Te queres casar conmigo? ¿A qué distancia queda mi ciudad de la tuya? ¿Cómo soportas? ¿Y si lo mejor es olvidar? ¿Y si lo más sano sea no escribirte más? ¿La distancia destruye todo? ¿Cuanto falta para Agosto? 

sábado, 11 de abril de 2009

La carcel de las palabras


Je t´aime. Ich liebe dich. I love you. Te amo. Ti amo. Volim te. Miluji té. Jeg elsker dig. Ik hou van jou. Kocham cie. Eu te amo. Te iubesc. Jag alksar dig. Muchos idiomas y un solo significado: amor. ¿Es posible que un idioma que tiene sus raíces en el sigo VII no tenga palabras que definan el sentimiento amoroso por excelencia? ¿No es una paradoja lingüística que una lengua romance no tenga una frase que denote amor de una persona a la otra?

En el catalan lo más cerca que se puede estar de este sentimiento es sintiéndolo ya que decirlo es imposible. Con toda la furia se puede disparar un “T´estimo”, frio, seco y alejado del amor que uno puede llegar a sentir por algo o por alguien. “T´estimo molt” podrán decir fervientemente los enamorados pero nunca un te amo, liso y llano. ¿Serán capaces de amar estos individuos? Qui ho sap (quien lo sabe). ¿Podrán vivir y experimentar un sentimiento y no tendrán más opción que expresarlo con lenguaje no verbal? Qui ho sap. ¿O simplemente será un olvido de un grupo de distraídos que inventaron una forma de hablar y dejaron de lado aquel sentimiento que todo ser humano debería experimentar? Qui ho sap.

 Catalanes, lingüistas, señoras y señores en general, todavía están a tiempo. Inventen una frase e insértenla en su vocabulario, no deberían dejar que el lenguaje los limite. 

lunes, 6 de abril de 2009

Deseosa de cumplir deseos


Hace más de un año estaba de viaje. Los viajes son parte muy importante de mi vida, últimamente. Y como en todo viaje uno hace balances, piensa en que quiere cambiar, que mejorar y que perpetuar. En aquel viaje con mi mejor amigo también me tocó pedir un deseo. Me acuerdo como si fuese hoy. Estábamos los dos acostados en el pasto, descalzos, mirando el cielo y sintiendo el sonido del mar mezclado con la cercana ciudad costera. Hablábamos, y recordábamos momentos vividos en aquellas vacaciones que ya llegaban a su ocaso. De golpe vimos  a un señorcito que vendía deseos o más bien pulseras que los cumplen. Compramos algunas, pero yo elegí la de color más furioso para pedir el mio. Fluo ella, con sus letras típicas y miles de posibilidades para ser cumplidas. Un pequeño trozo de tela que podía albergar a mi deseo más preciado. Mi amigo me la enrolló en la muñeca derecha y mientras hacía los tres típicos nudos yo pensaba en las infinitas posibilidades que tenía. Y así vivió esa pulsera durante más de un año de vida en mi muñeca. Pasó por diversos lugares, viajó conmigo a cada uno de los lugares donde fui, me vio feliz pero también me vio oscura. Fue testigo de mis corridas y de mis trabajos. Estuve por sacármela varias veces antes de que se rompa, pero así no se cumpliría mi deseo, o eso decían las leyendas. Pasó de ser chillona y febril a ser un trapo descolorido y cada vez más fino que formaba parte de mí. Hace unos días estaba tirada bajo una sombrilla de paja, riendome, jugando a ser yo, descalza como más libre me siento y de golpe veo que se me está rompiendo. Justo en ese momento de felicidad la pulsera se desprendía de mi cuerpo. Todavía no se si mi deseo está cumplido. Tengo alunas sospechas de que si, pero de lo que sí estoy segura es que en ese momento y luego de más de un año fue el momento en que más cerca estuve (o estoy) de cumplirlo. No soy creyente, no creo mucho en el destino, no soy supersticiosa, no creo en la magia, no creo en las brujas pero que las hay, las hay. 

viernes, 3 de abril de 2009

Revolución Mexicana


La vida te puede cambiar de un segundo al otro. En un segundo no sabes que querés con tu vida y al segundo siguiente tienes una revelación que te aclara todo el panorama. En un segundo estas solo y al siguiente se cruza por tu camino una persona que no quieres dejar pasar de tu lado. En un segundo estas vivo y al otro puedes dejar de respirar para siempre. No se sabe. La vida cambia, se transforma, evoluciona o todo lo contrario. A veces no depende de uno, a veces es solo el bendito/maldito destino ( si es que existe uno). Uno solo tiene que estar lo suficientemente despierto para notar que  es posible el cambio. Uno tiene que estar presente para verlo llegar. Uno tiene que estar con los ojos abiertos por si el cambio que viene es negativo. Uno tiene que estar plantado en el presente para poder disfrutarlo, sufrirlo, amarlo, odiarlo, y explotar en esa modificación que nos convertirá en los mismos que éramos pero diferentes. Toda esta sarta de palabras para terminar diciendo que hoy estoy jodidamente modificada y revolucionada. 

viernes, 27 de marzo de 2009

Trasformando colores


Llegué a esta ciudad con un puñado de penas en la mano, algunos sueños lejanos en mi pecho y otras dudas bastante importantes en mi cabeza. Pasaron los días y fueron pasando las experiencias. Muchas de ellas muy malas, otras muy buenas. Punto medio, ninguno. No existió el punto medio aquí en México. Nada de grises, todo blanco y todo negro. Ahora que llega el momento de terminar de trabajar y decirle adiós a esta ciudad que tanto odie en un comienzo, me paro frente a todo el mundo y digo “me quedo”. Me quedo a conocerla más. Me quedo a recorrerla. Me quedo a conocer su gente. Me quedo a conocer sus famosas playas. Me quedo a enamorarme aún más. Me quedo a que todo lo negro del pasado se convierta en colores brillantes que me hagan bailar, gritar, reír y llorar de alegría. 

martes, 24 de marzo de 2009

Metáfora para niñas


Me tiembla el ojo izquierdo. ¿Será porque está del lado del corazón? No lo se, se poco de anatomía humana. Intento contar la experiencia vivida por aquel bosque y no se bien como empezar. Comenzaré como empiezan todas las historias infantiles.

Había una vez un bosque que intenta ser pacífico y creo que lo es. Le aterra la violencia física, psicológica y mental, es por eso que intentó sembrar sus propios árboles lejos de todo eso, pero evidentemente no tanto. Aquel bosque comenzó sus últimos días un tanto perdido por tantos árboles nuevos dando vueltas. No encontraba sus límites. Habían tallado varios de sus ramas, por lo cual mas perdido se encontraba aún. Peor de golpe empezó a ver algunos nuevos brotes, lo que lo hizo muy feliz. De repente llegó su bosque un árbol, uno solito, pero muy poderoso. Era raro, casi incomprensible. Era peludo y alocado. El bosque se emociono con tanta energía fluyendo por aqui y por allá. Se asustó un poco ya que estaba acostumbrado a la paz, a charlar, a hablar sobre el viento, sobre los nuevos brotes y sobre el amor. Sin embargo, en un principio siguió el juego, igual sabía que este árbol no se quedaría por siempre allá. Los dos lo sabían pero jugaban. Un día el árbol alocado se descontroló demasiado y el bosque se alejó por un rato. Mientras se alejaba conoció algunos de los árboles que lo componían que estaban por ahí cerca, pero nunca habían hablado con el. El bosque se tranquilizó nuevamente, volvió a su centro y comenzó a disfrutar de la manera que más le gustaba. A los pocos días el árbol alocado volvió y buscó al bosque. Ahí, se armó una batahola de malos tratos. Imagínense ustedes que el bosque no lloró pero miles de cosas pasaban en su interior. Hasta llegó a replantearse si estaba equivocado, si ser como era estaba mal, si no descontrolarse era un error en esta vida. El árbol casi destruye al bosque con sus palabras hirientes. El bosque nunca había vivido algo así. Muchos de sus árboles cayeron a causa de los gritos y atrocidades. Pero el árbol fundador quedó en pie, mas fuerte que nunca. Pensó en aquellos árboles que lo sostienen, pensó en los brotes que habían sobrevivido a la tormenta. Llegó el final del día y estaba cansado, pero había que volver a empezar. No se mudaría de lugar, estaba muy bien en el lugar que había encontrado, si se replantearía algunas nuevos ingresos al bosque. No quería sufrir más bajas. Estaba listo una vez más para empezar de nuevo. 

sábado, 21 de marzo de 2009

Primavera mexicana


Mucho trabajo. Comer poco pero muy bien. Conocer gente de varios lugares del mundo. Encontrarme con una cultura. Fricciones en el hotel. Frio. Calor. Noches de alcohol. Fresa, todo muy fresa. Amor a las española. Dormir siestas. Conocer lugares. Pedir deseos. Hacer volar una mariposa por primera vez. Fumar mucho. Extrañar. Llorar por primera vez en estas tierras. Estar en silencio mucho tiempo. Secuestro express. Ver el cielo azul por primera vez. Cenas de trabajo que terminan raro. Hoteles con muchas estrellas. Comida picante que ya no pica. Mensajes de texto durante todo el día. Orgullosa de mi chef. Falsedades. Pisos que se iluminan desde abajo. Amor y odio al DF. Encuentro con viejos amigos. Aqui primavera, allá otoño. 

sábado, 14 de marzo de 2009

Frida y Diego


Me seco las lagrimas que fluyen de mis ojos mientras leo una carta que una mujer le escribió a su hombre hace ya muchos años. Cuando estos dos seres aún tenían latidos. Sueño al ver sus casas separadas y unidas por un estrecho puente. Deseo alguna vez ser tan inteligentemente sana para poder lograr una relación así. Sin embargo, celo al Diego mujeriego y tan horriblemente seductor. Admiro sus obras y sus pensares. Me agarro la espalda del dolor al ver cada uno de los yesos casi perennes que la vistieron. Respiro cuando camino por esa casa azul y tan llena de vida, a pesar de la muerte. Sufro su dolor. Amo su amor. Disfruto sus colores. Me uno a su revolución.  

miércoles, 11 de marzo de 2009

Corazón arribando


Tengo 500 pesos en mi bolsillo y no me emociono como cuando estoy en mi ciudad con esa cantidad de dinero ¿Porqué será? Porque empiezo a conocer lo que vale cada uno de los billetes. Voy paseando por las calles de esta ciudad y ya se para donde está el norte, donde está el bar ese lindo, donde está la plaza más famosa. Donde están los mariachis. Empiezo a ubicarme de a poco. Tomo el subte y ya no miro a cada una de las personas intentando que me digan algo de este lugar, sino que lo vivo por mi propia cuenta. Comienzo a llegar al DF, poco a poco. Todavía no he visto las ruinas de lo que fue este lugar, pero ya empieza a sentirlas. Todavía no vi la cama de Frida pero me la imagino en cada trolebús que pasa repleto de gente por el cemento. Los ojos se me acostumbran al smog, ya no lloro tanto, ya no me sangra la nariz, aunque los labios y la piel siguen secas como nunca antes en mi vida, la luna sigue viéndose roja y la nube sigue estando sobre la gran ciudad. Sin embargo yo estoy acá, un poco trabajando, otro poco disfrutando y mucho otro conociendo este país lleno de corazones de lata. 

sábado, 7 de marzo de 2009

Mexicanenado mientras pienso


No se si empezar por lo bueno o lo malo de todo esto. Supongo que por lo malo, como siempre. Siempre que alguien me dice "tengo algo bueno y algo malo para decirte. ¿Cual queres primero?" Siempre elijo que me diga primero lo malo para finalizar la charla con algo positivo. Asique aquí estoy arrancando por lo malo de estos primeros días de viaje. Todo es muy difuso aquí en el DF. El smog está por todos lados, los autos te apretan, te gritan con sus bocinas, te invaden. Tardas una hora en un viaje que a la noche lo haces en diez minutos. Se te secan los labios constantemente, los ojos rojos perennes por el aire viciado y enfermo. Laboralmente no tengo mucho que decir, porque todo está saliendo bien. Solo que no me acostumbro a tener cenas de trabajo, a tomar alcohol y comer delicias con gente de trabajo, hablando de trabajo, o de cosas que no me interesan hablar en mis ratos de ocio. Estoy mas callada que nunca. Como quien escucha sin parar, como quien no tiene nada que decir, como quien está pensando algo mucho mucho. 
Lo bueno de todo esto. Es estar contacto con gente de otro lugar. Ver como trabajan, como miran, como piensan, que les gusta, como hablan. Aunque estamos en contacto en general con la alta clase de este pis, y me gustaría encontrarme con los otros, como yo. He comido en estos días cosas impensadas y que jamás me hubiese imaginado sentir en mi boca todas mezcladas. Al trabajar en un canal gastronómico acá somos como dioses y todos nos quieren agasajar con sus delicias. La contrapartida de todo esto es que estoy engordando a más no poder y que mi cara se llena de granos raros con el correr de los días. Sigo hablando de cosas malas, cuando dije que iba a terminar con las buenas, pero así soy. Otra vez, como me pasa en cada viaje que hago me busco e intento reencontrarme nuevamente. Escucho mis silencios más que otras veces. Busco cambios mucho más que cuando estoy sumergida en la monotonía de la cotidianidad. Y así estoy aquí y ahora en México DF, buscando nuevas cosas que mirar y que vivir. 

domingo, 1 de marzo de 2009

Secuestro express


Me despierto cansada luego de un casamiento que no me dejó ningún recuerdo nuevo, más que el haber elegido por primera vez en mi vida la cinta que tenía el "deseado" anillo. Abro las ventanas. Hace mucho calor y hay mucho sol. Miro mi celular esperando encontrar algún mensaje alentador, pero nada. Estoy sóla. Falta un día para mi cumpleaños y me siento sóla. Sin embargo me aíslo aún más. Agarro mi bici y me voy a la terraza de mi madre pensando encontrar tranquilidad. Llego, mi madre no está (ya lo sabía). Subo a la terraza y me encuentro con varios seres desconocidos y coquetos. "Ufa", digo para mis adentros pero sin embargo me recuesto ahí a leer. Está nublado, pero sin embargo me quedo porque las terrazas tienen ese noseque que genran algo en mi. Me llama mi mamá y al escuchar su voz descubro y descubre que estoy triste. Lloro en silencio para que mis coquetos vecinos no lo noten. Le habló tan seco y triste a mi mamá que se preocupa y luego de cortar la comunicación me manda un mensaje que me dice "Voy para allá". Ahí comienza una seguidilla de malos entendidos. Ella vuelve a llamar. Yo no quiero hablar por teléfono, entonces no la atiendo. Al rato llama mi padre, tampoco atiendo. Empiezan a llamar varias personas de mi familia, preocupados ellos, pero sigo sin tener ganas de hablar. Empieza a llover y me quedo sóla en la terraza sintiendo la lluvia, intentando que ella me lave un poco está melancolía pre cumpleaños. Contesto algunos mensajes a mis parientes y ellos evidentemente lo interpretan raro. Bajo al departamento vacío y me recuesto a distraerme con Los Simpsons. No lo logro. El telefono sigue sonando. Me quedo sin batería en el celular, y es un alivio en ese momento. Al rato suena el telefono fijo del departamento, es mi papa, con voz asustada. Me pregunta qué pasó, que está viniendo la policía para ver si estoy bien. Sorprendida, digo que solo tengo un mal día. Hablo con mi amada hermana, que ríe para no llorar. Suena el timbre de mi casa, es mi cuñado que viene llorando. Lloramos los dos juntos sin saber bien porque, o sí, pero lloramos por cosas diferentes. Me siento culpable. Subimos los dos al departamento. Al rato llega mi mamá desencajada, me abraza y lloramos. Me dice cosas terriblemente hermosas. Me siento más culpable y odio la era de los celulares, en donde uno no contesta y el otro se preocupa sobremanera. Estoy bien. Y dejo de sentirme sola. Llegan al departamento más personas preocupadas por mí y que me quieren. Estoy como en una burbuja, no entiendo bien como pasó todo esto. Quizás tenía que pasar un día como hoy para sentirme querida, no lo se. Pero preocupé a un montón de gente sin quererlo, sin pensarlo y sin planearlo. Lloro con mi mamá abrazadas en el sillón, tomamos mate y nos recomponemos. Un mal día tiene cualquiera, pero hoy la melancolía, la lluvia, el calor, la terraza, la batería del celular, el ex inquilino del departamento de mi madre (medio mafioso él) y mis lagrimas conspiraron para sentirme menos sóla en este mundo. 

sábado, 28 de febrero de 2009

Cumplir años


Hay varias posibilidades. Me hago vieja, o me lleno de experiencias. O me hago más madura, o los años pasan y no aprendo nada. O crezco como persona o crezco en edad. Cada vez son más los años que he vivido, o cada vez son más las cosas que disfruto con el pasar de ellos. Cada vez estoy más cerca de lo que soñe ser o cada vez me alejo más de aquellos años felices. Cada vez tengo menos preguntas o cada vez tengo más dudas. Cada vez entiendo menos o cada vez más entiendo por donde quiero que pase mi vida. Cada vez tengo más recuerdos que recordar o cada vez construyo en el presente recuerdos futuros. No lo se...

martes, 24 de febrero de 2009

Antojos


Estoy antojada de: un abrazo, un llanto, una película, un viaje, unas vacaciones, una playa, una montaña, una vida lejos de la ciudad, un título, una tortita negra, un salto en paracaídas, un amor, una fiesta, un buen vino en buena compañía, una siesta en la playa, un viaje en auto, una terraza, una mirada, un beso. 

jueves, 19 de febrero de 2009

Vivir en la caverna


Es como tomarse un colectivo y no mirar por la ventana. 
Es como dar un beso sin involucrar al menos un sentimiento. 
Es como estar pensando en otra cosa. 
Es como bailar sin tener ganas. 
Es como hacer el amor sin mirar a los ojos. 
Es como ir a un bosque y no sentir el aroma de las cortezas. 
Es como sonreír simplemente porque todos lo hacen. 
Es como salir con alguien simplemente porque nos sentimos solos. 
Es como escuchar un canción que nos encanta sin cantarla en voz alta. 
Es como correr en una cinta en vez de hacerlo por la calle. 
Es como mirar la tele y pensar que esa es la vida. 
Es como quejarte del cambio climático mientras tiras un papel en la calle. 
Es como no abrazar cuando tenés ganas de hacerlo. 
Es como tener una relación por mensaje de texto. 
Es como no sernos realmente sinceros y fieles a nosotros mismos. 

martes, 17 de febrero de 2009

Pérdida


Días en que las musas se escapan. Llegan por instantes, empiezo una frase y desaparecen de mi vista. Retomo viejos escritos, les agrego un frase intentando que las palabras se exiten al estar una al lado de la otra y generen otras nuevas. Pero no sucede, nada sucede. Luego de largos meses vuelvo a prender la caja boba, buscando distracción, buscando una idea, una frase, una mirada. Pero no encuentro más que hacer que mi cabeza de detenga por completo. La inspiración llega a las cinco de la mañana cuando nada puede alejarme de la cama, ni siquiera una musa ávida de dar creación. Y así sigo, esperando el milagro de que algo maravilloso suceda y me despierte del letargo. 

sábado, 14 de febrero de 2009

Llanto tántrico


Miro por la ventana. El afuera está inmóvil, pero yo me muevo junto con los demás pasajeros. Intento leer y no puedo concentrarme. Cierro mi libro mientras veo como mi bicicleta se hamaca colgada en el furgón. Siento que algo no anda bien, pero no se que es.  Miro a cada uno de los pasajeros y una vez más les invento o les imagino sus vidas, sus secretos y sus tristezas. Me dispongo a escuchar música. Intento descubrir cual es la banda de sonido de este momento. La elijo y la pongo tan fuerte, para que me invada toda. De golpe, sin casi verlo venir me agarran unas inmensas ganas de llorar. No lo hago. No quiero esconderme, no quiero dar pena adelante de desconocidos que a duras penas me perciben. Sigo viaje y al rato una mirada me retrotrae al pasado y nuevamente se me estremece la garganta y los ojos se me llenan de lagrimas. Controlo el llanto una vez más y pestañeo rápido para que mis ojos vuelvan a la normalidad. Y así voy durante largos minutos conteniendome cuando un acorde, una frase, un pareja, una señora cargada, lo que sea me dan ganas de llorar. Sigo aguantándome las ganas de hacer que mi llanto explote. Llego a la última estación, saco a mi bicicleta de su plácido lugar y recorro las calles. Ahora ya con la música de los barrios. Sigo con estas inmensas ganas de descargarme. Llego a mi casa, cansada del largo día y de aguantarme todo este tiempo estas lágrimas que solo quieren salirse de mi cuerpo. Cierro la puerta y me detengo. Exploto en un llanto inentendible pero increíblemente sincero. Por unos minutos permanezco ahí parada, sin dejar ni siquiera mi bolso ni la bicicleta, llorando sin poder parar. Es una pequeña muerte la que me toca vivir hoy y la vivo dignamente. 

martes, 10 de febrero de 2009

Enlluviada


Siento que la lluvia se aproxima y salgo a buscarla. Recorro calles, hago más cortos y lentos mis pasos para que podamos unirnos, ellos (mis pasos) y yo. Caminamos juntos cada vez más lento para poder encontrarnos con la lluvia que está por llegar. Los gritos desgarrados del cielo me envuelven, me asustan y al mismo tiempo me hacen sonreír por dentro. Electricidad enajenada que solo tiene una meta. Se hace esperar, como las histéricas damas que anuncian su existencia pero no su presencia. La busco, la veo nacer entre las nubes. ¿Viene a mi? No todavía, me anuncia la humedad que emana del cemento ávido por ser empapado como mi cuerpo. Sigo y sigo, como quien no va a ningún lado. En algún momento los sueños se me rompen y me decido a volver a mis obligaciones vespertinas. Camino entre triste y desesperanzada. Y es entonces, cuando a la distancia puedo ver mi triste destino, que ella me regala una primer lágrima. La miro, la siento, y me distraigo. Una y otra aparecen. Son miles. Bienvenidas, les digo. Y así camino hacia mi destino pero sabiendo que he logrado mi cometido. 

Infinitivos míos


Gritar. Correr. Matar. Revivir. Soñar. Subir. Tocar. Besar. Besar. Besar. Amar. Mirar. Bajar. Escuchar. Aprender. Sacar. Estudiar. Terminar. Divertir. Perder. Ganar. Escuchar. Hablar. Abrazar. Volver a besar. Pelear. Reconciliar. Hacer. Acabar. Mimar. Recibir. Abrir. Hamacar. Renunciar. Hacer. Viajar. Volar. Volver. Ir. Bailar. Tomar. Probar. Existir. 

viernes, 6 de febrero de 2009

Mis aquies y ahoras


Año: 2007
Sinopsis: Hace unas horas que me tatué de por vida. ¿Me arrepentiré? Hoy no me importa esa respuesta. El dolor aun está presente, la herida está abierta. Me saco la primer foto a aquella imagen que me acompañara hasta el día en que deje de existir. 
Sensación: Filosofía de vida. 

Año: 2008
Sinopsis: Mi primer viaje sola, con mi alma. Me descubro a mi misma caminando por está ciudad colombiana. Solo mis deseos son ordenes. 
Sensación: Enfelicidada. 

Año: 2008
Sinopsis: Estar en un lugar extraño implica conocer gente extraña, comer comida extraña, ver lugares extraños y probar bebidas extrañas. 
Sensación: Siempre que voy a un lugar nuevo (para mi) me gusta probar cosas diferentes. 

Año: 2007
Sinopsis: Yo con mi primer y única marca perenne e intenconal en mi cuerpo. El con uno de sus miles tatuajes. Mi gran amigo R, mi confesor, mi modelo, mi aparato, mi todo. 
Sensación: Gracias vida por haberme cruzado con él. 

Año: 2008
Sinopsis: Hago propia a la ciudad ajena. La recorro por abajo de la tierra para conocer a su gente. Blancos, negros, orientales, pobres, ricos, todos están en el subterráneo de aquella ciudad. 
Sensación: El caos ya pasó, empiezo a disfrutar. 

Año: 2008
Sinopsis: Una ciudad que habla, que grita, que llora, que vota, que mezcla, que oferta, que demanda. Fui allí a correrla, a caminarla, a mirarla, a odiarla y amarla. 
Sensación: Soy muy chica en medio de todo esto. 

Año: 2009
Sinopsis: Un pic nic en el medio de los colorados. Jamón, queso, pan, agua y una buena charla. 
Sensación: ¿Qué más puedo pedirle aquí y ahora a esta vida mía?

Año: 2009
Sinopsis: Lugar al que siempre había querido llegar. Un mar de sal en el medio del todo. Allí las nubes se mezclan con el suelo y uno flota en el medio de toda esa belleza. 
Sensación: Ceguera que te hace despertar. 

Año: 2009
Sinopsis: Trepando, escalando, colgando y saltando llegamos a la garganta del diablo. Allí donde las peores cosas pueden ser escuchadas. Gritos que se convierten en un eco sinfin de desgarradas voces. 
Sensación: El más pacífico cansancio. 

Año: 2009
Sinopsis: Luego de una larga siesta me despierto y miro por la ventana. Sin levantarme de la cama miro el paisaje de la habitación, de la ventana y de lo que hay afuera.
Sensación: En la lejanía no existe el cronos.  

Año: 2009
Sinopsis: Un micro para en el medio de la montaña. Hace 20 minutos hacía calor. Ahora y en la altura me muero de frio. Pero nada importa el paisaje me conmueve. 
Sensación: Fui más allá de donde quería llegar. 

Año: 2009
Sinopsis: Las paredes hablan. Un hostel 10 estrellas nos recibe en el medio de un lugar del norte donde es dificil llegar y mucho mas salir. 
Sensación: La felicidad está en cualquier lado.

Año: 2009
Sinopsis: Un Domingo soleado mi sobrino casi recién nacido me agarra de la mano por primera vez. Sería la primera de muchas...
Sensación: Amor incondicional

Entre miedos e ilusiones
















La ilusión de quien se enamora por primera vez, de quien va a un aeropuerto, de quien recibe una carta, de quien recibe flores anónimas, de quien comienza a leer un libro, de quien está inspirado y toma su guitarra, de quien escucha sonar el teléfono, de quien está a un centímetro de esa boca. 
El miedo de quien es mirado, de quien roba algo, de quien se entrega a alguien, de quien espera un llamado, de quien salta al vacío, de quien se enamora, de quien toma una decisión. 

jueves, 5 de febrero de 2009

Hombre orquesta


Duerme solo. Se despierta sin despertador. Trabaja desde su casa. Se saca fotos. Se cuida. Se mima. Se filma. Cocina para él solo. Come solo. Se toma un helado solo. Toca el piano. Toca la guitarra. Toca la acordeón. Se mira al espejo y se dice piropos. Sigue tocando solo. Ahora toca la armónica. Tocá el bombo. Se graba y re repite. Parece una banda entera sonando. Pero solo está él en su escenario. Es el hombre orquesta, hace todo sin ayuda de nadie más. Hay muchos dando vueltas hoy en día. Hacen grandes shows. El hombre orquesta: ¿Ahorro de recursos o egocentrismo extremo?

miércoles, 4 de febrero de 2009

Pasado :: Presente :: Futuro


Se me mezclan todos. El presente con el pasado. El pasado con el futuro. El pasado con el futuro y todas las posibles combinaciones posibles. Hay gente a la cual le gusta confundir. Yo, que me la doy de simple, me enrosco y por momentos me olvido del ahora para enroscarme en otras temporalidades y ficciones. 

domingo, 1 de febrero de 2009

¿Quién soy?


Hace ya como dos años escribí un texto bajo el título "¿Quién soy?" y lo publiqué ya que tenía mucha necesidad de hacerlo. Supongo que escribiéndolo me iba reconociendo a mi misma y con la lectura del otro me iba completando en aquel momento. La cuestión es que hoy venía viajando en el tren (uno de los medios de trasportes que más me inspiran) y me dieron inmensas ganas de rescribir ese texto. El solo hecho de pensarlo ya me llena los ojos de lágrimas. Ha pasado mucha agua abajo de mi río durante estos años y supongo que soy la misma pero diferente. Finalizando el preludio, me dispongo a contestar la compleja respuesta ante la pregunta  simple: ¿Quién soy?
Soy Juliana, ante todo. Soy la alta. Soy la que llora cuando se emociona. Soy la que ama llorar emocionada. Soy la que descarga escribiendo. Soy la que se descarga actuando. Soy la que dice mentiras piadosas. Soy la que sigue su instinto. Soy la que ordena su casa solo si pone música clásica o alguna opera. Soy la que ama hamacarse. Soy la de 28. Soy la que quiere seguir viajando. Soy la que busca todo el tiempo. Soy la ansiosa. Soy la que se aburre muchas veces con los preludios. Soy la titi de dos personitas que me cambiaron la vida. Sigo siendo la del medio (y siempre lo voy a ser). Soy la que llora cuando escribe estas palabras. Soy la tímida. Soy la "rara". Soy la fría cuando no me siento cómoda. Soy la ausente cuando se aburre. Soy la que siempre está buscando algo extra cotidiano para hacer. Soy la que se tiró en paracaídas y quiere volver a hacerlo este año. Soy la que corrió 42 km y quiere volver a hacerlo en algún tiempo. Soy la que sueña (demasiado a veces). Soy la que no puede vivir sin proyectos. Soy la que lastimaron de una manera horrenda. Soy la que intenta recuperarse de eso día a día. Soy la que quedó traumada por el daño. Soy la productora de televisión que sigue sin consumir televisión. Soy la que va a retomar su carrera. Soy la que va sola al cine. Soy la que duerme con luz. Soy la que a veces se siente vieja. Soy la que odia a los y las pendejas gritones. Soy la que los envidia un poco.  Soy la que se sigue enamorando en el colectivo, en el tren, en el subte, en las fiestas, en la calle, en todos lados. Soy la que a veces no se puede guardar las verdades que siente. Soy la que se encierra cuando está mal. Soy la que vuelve al mundo una vez procesado el problema. Soy la que va al psicólogo para entenderse y evolucionar. Soy la que quiere cambiar el mundo. Soy la que habla del amor siempre. Soy a la que le tienen miedo algunos hombres. Soy la antipática cuando no quiero estar ahí. Soy la que tiene un tatuaje que dice Hic et nunc. Soy la que lo defiende siempre que puede. Soy la que ama al vino. Soy la que toma vino rosado en verano y tinto en invierno. Soy la que ama la rica comida. Soy la que no cocina un carajo, a menos que esté muy inspirada o enamorada. Soy la que entiende y lee a las personas. Soy la que fuma. Soy la que fumó en todo el entrenamiento para la maraton. Soy la que prometió escribir un libro acerca de como correr una maraton de 42 km sin dejar de fumar. Soy la que no lo va a escribir nunca porque sería apología. Soy la que le sigue haciendo buena prensa a algunas drogas. Soy la que las consume casi nunca y en momentos muy especiales. Soy la que duerme la siesta. Soy la que ama al mar. Soy la que no lo vio todavía este año. Soy la que le cuesta ahorrar. Soy la elegante. Soy la que le gusta el color verde. Soy la mujer roja. Soy la que no quiere dormirse. Soy la que tiene amigas y amigos que son preciados y preciosos. Soy la que habla con extraños. Soy la que se encuentra con extraños. Soy a la que no le hacen bien los extraños. Soy la que le cambió la vida a sus ex (o eso dicen ellos). Soy la insegura. Soy la segura. Soy la cabrona. Soy la que no soporta la frivolidad. Soy la que pasa mucho tiempo frente a su computadora. Soy la que le robaron. Soy la que luego del robo solo quería llamar a todos sus seres queridos para sentir que los mas importante aun estaba cerca de ella. Soy la familiera. Soy la que sigue creyendo en el amor, a pesar de todo. Soy la que saca fotos. Soy la que va a estudiar fotografía. Soy la que recuerda y hace algo con los recuerdos. Soy la que no atiende el teléfono casi nunca. Soy la que organiza reuniones. Soy la que reconoce a la mala gente y se aleja rápidamente. Soy la que mira cinco o 6 películas por día. Soy la que vive, llora, ríe a través de las historias contadas. Soy la que fuma mucho mas de noche. Soy la que extraña mucho más de noche. Soy sola. Soy la de pelo corto. Soy la que siempre quiere probar algo nuevo. Soy la mala. Soy la hiriente. Soy la que sufre. Soy la callada. Soy la que abraza. Soy la que ama los mimos. Soy la que solo puede dar mimos cuando se siente correspondida. Soy la que no puede tener sexo sin amor. Soy la que ama la fondue. Soy la que tiene miles de bandas de sonido. Soy la que tiene buen oído. Soy la que ama cantar con sus amigas por la calle. Soy la que canta canciones gronchas en los autos festivos. Soy la que se aliena con la música electrónica. Soy la observadora. Soy la que quiere vivir mucho, mucho, mucho. Soy la que no quiere tener hijos (por ahora). Soy la que elige vivir en la ciudad y últimamente se lo replantea. Soy la que conoce el sur. Soy, también, la que conoce el norte. Soy a la que le gusta sentirse una niña mientras juega con niños. Soy la que quisiera saber tocar un instrumento musical. Soy la que va a recitales a hacer pogo rodeada de hombres. Soy la que llora en los recitales cuando alguna frase o musicalidad la emocionan. Soy la que es ecléctica, en todo sentido. Soy la contradictoria. Soy la paradójica. Soy la colorida. Soy la que quiere un proyector en su casa. Soy la que quiere estudiar clown y le da mucho miedo. Soy la que actúa en las fiestas familiares. Soy la que disfruta de andar en bici por la ciudad, de día y de noche. Soy la que ama el viento en la cara. Soy la que no quiere aire acondicionado, sino viento y mas viento. Soy la friolenta. Soy la enamoradiza. Soy la que proyecta historias improyectables con algun que otro fulano. Soy la que se engancha con historias imposibles. Soy la que piensa mucho todo. Soy la que siente demasiado. Soy la que mira a los ojos. Soy la que ahorra monedas de un peso. Soy la que habla con extranjeros. Soy la que se enamora de extranjeros. Soy la que le tiene miedo al "para toda la vida". Soy la que busca porquerías en momentos desesperados. Soy la profunda. Soy la linda para todos menos para el hombre que desea. Soy la que pone distancia. Soy la independiente. Soy la que quiere hacer todo sola, y después se arrepiente. Soy la que no habla a veces. Soy la que se chequea todo el tiempo. Soy la que intenta no hacer nada automático. Soy la que cambia de camino siempre cuando vuelve a su casa. Soy la que no quiere rejas en su casa, mas allá de lo que diga todo el mundo y los medios en general. Soy la que quiere paz. Soy la que ama la paz. Soy la que ama las pastas. Soy la que come mucho. Soy la que corre poco, sobre todo luego de los 42. Soy la que odia el gimnasio. Soy la que come rocklets por las noches. Soy la que se la pasa bien sola. Soy la que escribe mucho. Soy la que tomó éxtasis y le dijo a su amigo que estaba al lado "esto es maravilloso pero quiero aprenderlo para poder vivirlo en la vida real". Soy la que le gusta mucho bailar. Soy la que no se levanta a nadie en los boliches. Soy la que tiene "amigos" de la noche. Soy la que sabe que son solo eso. Soy la afortunada. Soy la que tiene suerte. Soy la que vive cosas maravillosas. Soy la que tiene muchos faros en su casa y en su vida. Soy la chusma. Soy la que tiene gente que le arrastra el ala. Soy la que odia arrastrar el ala. Soy la sincera cuando de amor se habla. Soy la que odia a los inseguros. Soy la que necesita que la sorprendan. Soy la de los ojos lindos. Soy la que sabe que nada estético es mérito de uno. Soy la que quiere escribir un ensayo sobre el vino con Mariana. Soy la que quiere escribir una novela virtual con Alejandro. Soy la que quiere publicar la postergada revista virtual con Juan. Soy la que adora a Rubén. Soy la que adora a Gaby, cuando éste no esta en su etapa de ostrasismo. Soy la que quiere ayudar a Richi. Soy la que empieza a trabajar mañana, luego de un mes de vacaciones y no tiene ganas de hacerlo. Soy la masculina. Soy la que odia serlo y parecerlo. Soy la que todo lo puede y quiere que la ayuden, que la cuiden, que la mimen. Soy la que tiene un ex novio famoso y odia enterarse de sus intimidades por los medios. Soy la histerica cuando no me gusta alguien. Soy la que da amor cuando lo recibe. Soy la que toma mucho alcohol pero no se emborracha. Soy la que habla mal de las tecnologías pero las tiene casi todas. Soy la que no usa el celular en vacaciones. Soy la que intenta y quiere ser coherente. Soy la que ama a la gente sensible. Soy a la que le gusta ver películas de amor. Soy la que vio Lost y solo le gustó Desmond. Soy la que amo la primera temporada de Dexter. Soy la que no veía series y cayó en la tentación. Soy la que no usa reloj y desconfía de los que si lo hacen. Soy la teórica y la práctica. Soy la que dejó de hablar de política y de fútbol porque ya no cree en eso. Soy la que no cree en la iglesia pero llora en los casamientos. Soy la que habla mucho con sus padres. Soy la que ama la naturaleza, pero también las luces y algunos ruidos de la ciudad. Soy la que odia los barrios privados pero va muy a menudo. Soy la que escribe frases en su heladera. Soy la que se enreda con vecinos. Soy la que no se arrepiente de nada. Soy la que intenta aprender y aprehender de todo. Soy la que vio un suicidio. Soy la no morbosa. Soy la que sufre con la violencia. Soy la que no tiene paciencia. Soy la que ya ni enamora a los pelmazos. Soy la que entiende la mecánica de los hombres porque tiene varios amigos varones. Soy la que no puede parar de escribir. Soy de la que intenta no reprimirse. Soy Otelo con el pasado. Soy una potencial Julieta (un poco más adulta), soy Clementine que se aburre y soy Celine que ama y quiere ser amada. Soy la que ama el cine (ya lo dije pero dice mucho de quien soy). Soy la que ama disfrazarse e inventarse historias. Soy la que ama mirar a los ojos cuando hace el amor. Soy la que cree que "el amor es eterno mientras dura". Soy la que cree que la "noche debilita a los corazones". Soy una Susanita extraña, pero Susanita al fin. Soy la que escucha siempre canciones tristes qu la alegran e inspiran. Soy la que busca el timing. Soy la que ama al teatro del escenario. Soy la que ama l arte en general. Soy esta que soy. Y me gusta serlo. A veces sufro demasiado, a veces soy demasiado feliz y eso compensa todo. Quiero seguir siendo la misma con algunas variantes. Sí alguno de mis pocos, pero interesantes lectores, llego a leer hasta aquí, entonces quizas puedan saber quien soy aquí y ahora. 

viernes, 30 de enero de 2009

Todos flotan


¿Quién carajo se atreve a vivir en serio? ¿Dónde están? Pareciera que están todos escondidos en algún lugar donde no puedo verlos. Sólo me encuentro con gente que flota, que toma decisiones idiotas, que va de su casa al trabajo y del trabajo a su casa. Gente que cree que esa es la vida, que no se quiere cuestionarse nada y maldicen a los que lo hacen. Tienen amantes, mienten, se mienten, se enferman y toman pastillas. Escuchan música porque se lo dicen y cuando se lo dicen. Hacen todo lo que está permitido y lo que es debido. Quieren tener una vida de revista y se matan y se comen entre ellos para lograrlo. ¿Dónde está esa gente que se arriesga con sus decisiones? ¿Dónde están los que se enamoran en un colectivo y confiesan su amor? ¿Dónde están los que dicen "Sí, quiero" y se desgarran adentro por la felicidad? ¿Dónde están los que te miran a los ojos y te encuentran? ¿Dónde andan los que sufren y se hacen cargo? ¿Dónde están los que luchan por lo que quieren? ¿Dónde están los que no se conforman? ¿Dónde están los despiertos? No los encuentro. Los percibo, se que deben estar por ahí dando vueltas, pero últimamente me encuentro con gente dormida que camina y simula vivir. 

jueves, 29 de enero de 2009

Si los edificios hablaran...


Dicen que si los edificios hablaran tendrían muchas historias que contar de sus habitantes. El del 5to B es el primero que se despierta. Hace tanto ruido que el del 4to B, que está "desempleado" hace años, se queja por las mañanas. La del 3ro A vive con su novio, y de vez en cuando se encuentran en el ascensor a acrecentar su amor. El del 3ro C está enamorado de una del primero, e inventa excusas y pedidos extraños para tocarle la puerta, pero nunca le declarará su amor. A su vez  la del 2do B, le gusta el chico raro del 1ero A, pero él ni repara en ella, quizás sea gay. El del 4to A, es el que se la pasa mejor. Hace fiestas interrumpiendo los sueños de todos los habitantes del edificio. Todos los fines de semana le presenta una novia nueva a Pedro, el portero. Pedro, ve todo pero no dice nada. Sabe mucho de cada uno de ellos, pero cada vez que le cuentan un chusmerío se hace el sorprendido como quien se entera de algo por primera vez. Si los edificios hablaran... a veces estaríamos en problemas. 

miércoles, 28 de enero de 2009

Hic et nunc


Películas. Comida. Calor. Bicicleta. Caminatas. Red. Radio. Aburrimiento. Siesta. Amigas. Teatro. Proyectos. Pagos. Orden. Back up. Fotos. Jaula. Vecino. Amores. Sueños. Duermo. Encierro. Vagancia. Vacaciones. Ganas. Locuras. Resolana. Cortinas. Correos. Pensamientos. Juzgo. Vivo lento. 

domingo, 25 de enero de 2009

Nocturna bicicleta


Noche calurosa, luego de un largo día de letargo y recuperación. Tengo ganas de aire. Agarro mi bicicleta negra como la noche de hoy y salgo. La ciudad esta vacía, o eso parece ahora. El viento empieza a soplar cada vez más fuerte. Cambia la temperatura. Bajan los grados, la humedad y el letargo que me envolvía hasta hace un rato. Vuelan las hojas por doquier. Sonriente y con los ojos fruncidos evitando que algo extraño se me meta en los ojos, pedaleo y pedaleo el barrio. No se ven las estrellas pero las imagino. La luna estás escondida pero la siento.

sábado, 24 de enero de 2009

Fulana que busca magia



Se te nota la tristeza en los ojos. Por más de que trates de ocultarla con sonrisas ella está ahí, para que todo el mundo la observe. Intentás olvidarte de a ratos de ella, y está bien que así sea. Salís a pasear buscando felicidades ajenas, pero siempre volves y te miras al espejo antes de acostarte y ella está ahí. Se hace amiga de tu cara y hasta te hace ver más hermosa. Se que mirás películas que te hacen descargarte, como si llorases por las historias contadas y no por tu interior que te pide a gritos un abrazo, un beso y un amor. Sin embargo mirás una a tras de otra, casi sin pausa, intentando descargar todo el pesar sobre la almohada. Y esperás sentada mirando por la ventana, como quien espera la magia. También salís a buscar momentos vividos en otras épocas, que están muertos pero sin embargo duelen y se sienten. Pero también un día como cualquier otro, salis a vivir, a buscar nuevos momentos pero sobre todo a buscar  ser encontrada. 

viernes, 23 de enero de 2009

No ensordezcas

 
No dejes de escuchar el sonido de tu vida
No te pierdas los ruidos que hacen tus pies descalzos
No dejes de escuchar las voces que te rodean
No te pierdas las melodías que tanto te gusta escuchar
No ensordezcas, por favor
No te pierdas el sonido que hace una mujer con tacos caminando por una calle vacía
No dejes de escuchar el sonido del agua cuando corre
No dejes de escuchar las miles de verdades que dicen los más chicos
No te pierdas el sonido de la noche
No ensordezcas
No te pierdas las palabras de amor que alguien te quiere decir al oído
No dejes de escuchar (y sentir) el ruido del viento moviendo las hojas
No ensordezcas, por favor

Hermoso y sabio hombre

:: 15/01/09 Iruya - Salta ::

miércoles, 21 de enero de 2009

El beneficio de vivir sin culpas


Me despierto temprano y te pienso. No quiero hacerlo pero supongo que no puedo hacer lo contrario. Me quedo un rato remoloneando en la cama, buscandote en ella, y no encuentro más que a mis cinco almohadas (cada vez tengo más). Sonrío sin embargo, al no encontrarte cerca y me despierto a desayunar algo rápido. 
Hoy no trabajo, lo recuerdo, y eso me pone feliz y me da al mismo tiempo infinitas posibilidades. Puedo hacer lo que se me cante hoy. Y espero que el cantar me lleve por buenos lugares. Y así es como comienzo a hacer las cosas con la libertad que permiten las vacaciones, sin reloj, sin celular, sin tiempo más que el biológico. Tengo hambre y son las doce del mediodía, no me importa, almuerzo. Son las tres de la tarde y tengo sueño, no me importa duermo una siesta. Son las cinco y tengo ganas de ver una película de tres horas de mi director favorito, no me importa, voy al cine más lejos de mi casa. Tengo ganas de jugar con mis sobrinos, no me importa, voy a por ellos. Así son mis días últimamente, libres de pensamiento y de acción. No tengo culpas por pensarte y no tengo culpas de hacer lo que quiero. Todo esta maravillosamente bien. Respiro y siento cada instante. 

martes, 20 de enero de 2009

¿Estas ahí?


El: Mi amor ¿estas?
El: Holaaaaaaa???? Hace día que no se nada de vos...
Ella: Hola, Eric. ¿Qué haces?
El: ¿Eric? Hace miles de años que no me decís así. ¿Qué pasa cosita? ¿Te pasó algo allá? ¿Va bien tu viaje?
Ella: Preguntame de una por vez. Acá todo bien, este lugar es increíble. Tendrías que haber venido, te lo dije. 
El: Si sabes que no podía. 
El: Te extraño
Ella: Podrías haber venido igual. Alguna vez podría haber sido yo tu prioridad
El: ¿Qué te pasa? ¿Mi amor? Te amo
El: ¿Estas?
Ella: Acá estoy
El: ¿Queres que vaya?
Ella: ¿Ahora?
El: Si, ahora. Dejo todo y voy para allá
Ella: ¿Y tu trabajo?
El: Me importa un carajo mi trabajo, algo te pasa y quiero saber que es
Ella: No, Eric, no quiero que vengas.
El: Carla...
Ella: Yo tampoco voy a volver.  Me quedo acá.
El: ¿QUÉEEEEEEEEEE? ESTAS LOCA. DAME UN TELEFONO A DONDE TE PUEDA LLAMAR
Ella: Me tengo que ir, Eric. Te adoro, pero encontré mi vida acá y no quiero que vengas. Lo hubiese querido antes de venir pero las cosas cambiaron
El: ¿Estas con otro tipo?
Ella: Sos un nabo. Chau. 
El: Carla!!!!!! 
El: Carlaaaaaaaaaaaaaaa
El: ¿¿¿Estas ahí??? Hablameeeee

A ella se le caen un par de lagrimas, cierra la computadora, se limpia la cara y sale a caminar por las calles de Barcelona.
El le pega a la computadora cuando no encuentra respuesta. La rompe. Putea en voz alta y se acuesta en la cama a pensar. 
Nunca más se miraran a los ojos. 

lunes, 19 de enero de 2009

Eso que tienen las nubes


Es lunes, primer día de la semana, día de comienzos. Ella duerme hasta tarde sin culpa. El cielo baila con las nubes de un lado al otro. Parece como si el viento no estuviese decidido a donde ir. Ella mira por la ventana, como siempre, intentando descifrar a través de su mirada del cielo la temperatura del día. Se levanta de la cama y camina somnolienta por su casa sin saber bien que hacer. Sus pies chocan con montañitas de ropa que hay esparcidas por toda la casa. "Necesito ordenar", piensa y lo olvida al segundo siguiente.  Se lava los dientes y se mira al espejo por primera vez en ese día lunes. Siempre se ve fea esos días, es como si sus gestos quedaran paralizados los lunes. Se viste y arma un pequeño bolso. Agarra algo de plata y sale a la calle. Hace más fío de lo que su mirada le había advertido al mirar por la ventana. Se toma un taxi hasta la terminal de ómnibus. Llega ansiosa y mira por las ventanillas de la terminal. Lee todos los destinos posibles. Casi al azar elige uno de ellos. Compra el pasaje, sin saber muy bien a donde va, tampoco le importa. Se compra un agua porque tiene la boca seca por la incertidumbre. Se sube al micro, mira a la gente que va a compartir el viaje. Muchas veces mirar a los pasajeros le habla de como será el lugar hacia donde se dirige. Se sienta en su butaca numero 8J y emprende su viaje.