lunes, 28 de mayo de 2012
Aislada
Huir. Esconderse. Aislarse. Meterse en uno mismo, en su propia isla. Eso es lo que necesito hoy. Necesito alejarme de todo, de todos. Estar sola. Dejar de pensar, como si eso en estos momentos, fuse tarea fácil o posible. Subo a mi isla y ahí me refugio del mundo. Apago el teléfono. Desconecto los aparatos electrónicos salvo este que me permite escribir, desahogarme, desprenderme de este dolor, de este miedo, de esta bronca fundada en algo irremediable. No hay nada peor para un ser humano como yo que no poder hacer nada para que las cosas sean de otra manera. Es la primera vez en la vida que me enfrento con un hecho al cual no puedo transformar, no puedo actuar para que desaparezca, no puedo matarlo, ni olvidarlo, ni hacer nada para que no exista. Impotencia mezclada con dolor. Dolor mezclado con bronca. Bronca mezclada con miedo. Miedo mezclado con todo. Busco en mi interior una fe que no tengo. Busco en mi cabeza una razón que no existe. Busco en mi ser una solución que no llega. Pausada desde mi isla, sigo sin poder dejar de pensar, sentir y liberarme de todo y de todos.
martes, 17 de abril de 2012
(Some) Boys don´t cry
Anoche me encontré con un señor escéptico que no cree en nada, pero mientras tanto se enamora de mujeres imposibles. No sea que se le vaya a dar y tenga que empezar a creer en algún sentimiento extraño o peor aun tenga que empezar a creer en alguien.
Tuvimos una larga charla, yo le hablaba sobre el no poder vivir sin creer en algo o en alguien. El intentaba convencerme que no tenemos que esperar nada de nadie. ¿Cómo se hace? Es imposible, le digo. No podes comenzar una relación, no podes trabajar, no podes tener amigos, ni familia sí no crees en alguno de ellos. Hay creencias que son más sanas que otras. Hay creencias más profundas. Hay creencias más pasajeras. Pero en algo tenemos que creer, re afirmo. “Si no crees en nada y no esperas nada de nadie todo te sorprende”, me repite aquel escéptico hombre (ahora también) gris. Por unos segundos, miro para atrás y dudo. Pero son sólo unos segundos. Luego vuelvo a recordar y a sentir todo lo que creo yo. Más allá de dolores, frustraciones, amores, desamores, peleas y tristezas creo en el amor, creo en el esfuerzo, creo en la conexión, creo en hacer lo que a uno le gusta, creo en el arte, creo en los cambios, creo en la magia pasajera, creo en algunas personas. Creo en que sí uno se rompe lo que haya que romperse, las cosas pasan, suceden, nacen. Creo en creer, en equivocarse, creo en la evolución. Así que, señor escéptico, perdóneme, pero no estoy de acuerdo en nada con usted. Le recomiendo humildemente, que suelte un poco sus creencias en no creer y mire a su alrededor aquí y ahora. Olvídese de sus amores imposibles que no existen. Son sólo ficciones en su cabeza. Busque adentro suyo. Sienta, piense en eso que alguna vez lo movilizó. Una vez que encuentre algo de eso, regrese a mí y tengamos esta charla nuevamente.
martes, 10 de abril de 2012
Loca, loca, loca
Hay días en que me despierto optimista. Estoy conectada con el mundo. Miro, leo, hablo. Luego pasan unas horas y me siento aburrida. Me cuesta concentrarme en mis tareas diarias. Me cuesta hacer cosas aburridas ¿A todo el mundo le cuestan? No lo se. A veces parece que el mundo se llevara mejor con el aburrimiento. No soy una de ellos. Pero el día pasa, sucede, crece. De golpe me siento ansiosa. Verborrágica. El tiempo no pasa para mi. Y ansío que pase rápido no se bien porque, no se bien que me espera. Quizás lo mismo de siempre, quizás no. Miró mi “Hic et nunc” y vuelvo a conectarme. Después me siento un poco enamorada. Y con el enamoramiento vienen las dudas, los miedos, y el olvido. Después me siento un poco sola. Después saco a pasear mi soledad y me siento feliz de estarlo. Pasan las horas y el día no termina. Me siento en paz por unos minutos. Luego me siento carnal, pero sigo sola. Pongo música para despejarme. Pero pongo música que me lleva a un lugar sentimental para el cual no se si estoy preparada algunos días. Me dan ganas de llorar. Pero salgo a correr. Me siento deportista. Corro lo más rápido que puedo. Me siento poderosa. Vuelvo y me siento sucia. Me baño y me gusta mi olor. Después fumo y tomo y me siento poco sana. Escribo y me siento yo.
Extraño a un ser y me siento triste y tonta.
Hay días en que me duermo después de pasar un día movidito de todo. O más bien movidito por mi (cabeza) sola.
miércoles, 4 de abril de 2012
Mi último primer beso
El pasado insiste en aparecer, llamar, mensajear, invadir mi paz. El presente desapreció de un momento a otro. ¿Dónde estoy parada? Necesito algo de donde agarrarme. Me caigo.
Decido recordar mi presente cercano para hacerme fuerte y esperar. ¿Esperar qué? ¿A quién? Mientras me pregunto esto, mi mente decide recordar mi último primer beso. Entonces decido meterme de lleno en ese beso.
Fue un domingo. Algún día cercano a mi cumpleaños. Clima ideal para pasar una noche afuera de las paredes. Estábamos los dos. El y yo. Yo y él. Conociéndonos, hablándonos, investigándonos, midiéndonos, viendo por primera vez que queríamos de ese otro que teníamos en frente. Ese otro desconocido, lejano, cercano, misterioso.
La noche era nuestra compañía. La luna no se dejó ver. Pero sí las estrellas, grandes protagonistas de nuestro momento. El me cocinó por primera vez. Su punto no era el mío pero lo disfrute como si lo fuera. El estaba como suele estar. Con su mirada melancólica y hermosa. Su vivir pausado, su escucha atenta y su lunar adictivo. Mis ganas eran muchas, tantas como mis dudas y mis miedos. Comimos, bebimos y hablamos. Y de golpe apareció ese instante cuando el mundo se para. Ese instante en que uno quisiera que ese momento se prolongue lo más posible. Donde todo es presente. Donde el futuro no importa nada y ojalá no llegue nunca. Los dos recostados en un sillón mirando las estrellas. Intentando en vano reconocer alguna. Y como nunca me pasó en la vida veo en el medio del cielo de la Capital Federal una estrella fugaz. Sorprendida lo miro, esperanzada por que él haya visto ese momento memorable junto con migo. Me encuentro con su cara hermosa y con una expresión similar a la mía. Nuestros textos fueron “¿Viste lo que yo vi?”. Mi texto oculto era “¿Sentiste esto que yo siento?”. Nunca me animé a decirlo. Ni siquiera ahora que pasaron varias semanas de aquel instante. Sin embargo, en ese momento él se acerca y me da un beso. El primer beso es una prueba muy grande. O por lo menos para mi lo es. El como besa una persona habla mucho de ella. Como se mueve, como siente, como acaricia, sus tiempos, ritmos, sensibilidades. Y esa estrella fugaz seguida de ese beso es de lo que me agarro hoy para no caerme.
Mi último primer beso. ¿Deposito mucho en ese momento, en ese hombre, en esa estrella? Quizás… Pero sin duda es mi presente cercano más dulce en el cual puedo depositar hoy mi ser.
miércoles, 28 de marzo de 2012
La recompensa
Hace unos días atrás alguien me preguntó ¿Cuál es la recompensa de ser así como somos? Primero tuve que parar a pensar como somos. Luego pensé si él y yo éramos iguales. Me pregunté a que se refería con su pregunta. Logré entenderlo pero sin estar del todo segura si ambos éramos ese “somos” que él decía que éramos.
¿Cuál es la recompensa de haber elegido en algún momento de nuestras vidas optar por la pastilla roja? Algunas respuestas se me vinieron a la cabeza para decirle a ese hombre en busca de recompensas. Algunas se las dije, otras las guardé para mi o para más adelante.
La recompensa de estar despiertos en esta vida, es poder vivirla plenamente. Meternos de lleno en los dolores. Cosa que es bastante frustrante por momentos. Pero también nos metemos de lleno en las cosas buenas. Las felicidades son efímeras, como para todo el mundo. Pero sin duda son profundas felicidades que se logran con sentimientos cien por ciento verdaderos, tangibles. Mis felicidades tienen olores, sabores, colores. O así las recuerdo a la distancia. La recompensa de despertarse, preguntarse, no quedarse quietos, evolucionar es sin duda el sentir. "La recompensa es el sentir" le dije, o quizás lo oculté. Pero él me entendió.
lunes, 19 de marzo de 2012
La mosca
Parece un día cualquiera. Todo es rutinario como cualquier otro día. Podría ser lunes, martes, miércoles o jueves. Viernes no, porque los viernes los problemas y las felicidades se ven y se sienten distintas. Podría ser cualquier día, pero es lunes. Quizás uno de los peores días para mucha gente, no para mí hasta hace un par de semanas.
Ese lunes cualquiera, o no tanto, arranco un poco más dormida que lo habitual. ¿Quién me manda a salir un domingo a filosofar con brebajes mediante? Nadie. Sola me mando a vivir esas cuestiones cada vez más seguido. Entonces el lunes paga los platos rotos. Somnolencia, humor al borde del abismo, estomago revoltosa, paciencia cero.
Pero sin embargo, sobrevivo hasta que aparece ella: la mosca. La veo venir como quien no quiere la cosa. Revolotea a lo lejos. La espanto varias veces, la soplo, le grito, la alejo.
Pero ella desaparece unos minutos y al rato vuelvo a sentir su presencia. No hay mosca que no sea insoportable, pero esta además es dañina. Mi humor al límite cambia abruptamente cuando la mosca se reposa un instante en mi sien. Me pego una pequeña bofetada para intentar matarla y no morir yo en aquel intento.
Ella es rápida, ágil, oscura y se escapa. Luego de intentarlo varias veces, mi día cualquiera se convierte en un día detestable y olvidable. Mi humor al límite del abismo salta sin red hacía los lugares donde no quiero ir. Todo se oscurece de golpe, sin dejarme gobernar nada. Los pocos pensamientos positivos de este lunes se ven subyugados por esta mosca y sus efectos. Solo me queda vivir lo que resta del día. Sin apostar mucho, cruzándome con la menor cantidad de gente posible, intentando no lastimar a nadie en mi camino. Yo ya estoy rendida ante esa mosca y sus efectos. Sólo me queda esperar hasta que se le ocurra irse a jugar con otra cabeza. Mientras, yo respiro y pienso en eso que sólo los días como hoy puedo pensar.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Un día en la vida de ella
Ella se prepara a la mañana. Desayuna mientras, se viste, mientras se maquilla, mientras mira la temperatura en la televisión, mientras planea su día. Está esperanzada, quizás hoy vaya a conocerlo.
Sale de su casa, recoge el diario y lo guarda en su mochila. Camina contenta, mirando la vida, mirando a la gente a los ojos. Como buscando que los demás se den cuenta de la ilusión que lleva escondida en sus ojos. Se pregunta cuantas veces antes pasó por un momento así. Un momento donde las emociones se mezclan y ella se ilusiona con alguien nuevo. Muchas veces lo ha vivido, se contesta entre orgullosa y frustrada.
Viaja hasta su trabajo. El día se pasa volando. El teléfono se convierte en su principal objeto de deseo. No puede dejar de mirarlo, de ver si le habla, si le suena, si a él se le ocurre marcar los 10 numeros que la llevarían hasta ella. Cuando un teléfono se convierte en un objeto insoportable, imposible de dejar de mirar significa que algo está jodido en nuestras vidas, piensa ella.
Ella está jodida. Jodida y esplendida. El buen humor siempre le cayó muy bien.
Termina sus labores diarias. Regresa a su casa esperando que sea la hora en que habían acordado. La panza le late y no es el hambre. Sus manos se retuercen, los dedos se abrazan, se rozan, se reconocen una y mil veces. Ella viaja de regreso a su casa. Durante todo el viaje piensa, sueña, sonríe, y espera. Pero nada sucede. El parece no existir. No llama, no envía señales. Sin embargo, la esperanza sigue en pie.
Está por bajarse del subte cuando suena su teléfono. Ella atiende sin mirar el número entrante. Cierra los ojos como quien lo hace para pedir un deseo. Es él del otro lado. Se dicen "Hola" varias veces. Se cuentan sus cotidianeidades. Ella tiembla mientras camina. De golpe y no se porque fuerza el comienza a unir palabras de una manera dolorosa. Palabras que si estarían en otro orden no significarían nada grave. Pero a ella le duelen. Ella comienza a hablar más pausado. Su voz deja de ser alegre. Ya casi no tiene ganas de seguir hablando. Ya no sabe que decir ante semejante texto punzante. Ella camina y el sigue hablando, como queriendo dar explicaciones, como sintiéndose culpable por lo que siente. Ella se da cuenta como cada una de esas palabras le hace un corte en el corazón. Como si un cuchillo hubiera sido clavado cuando el comenzó a hablar y fuera moviendo el cuchillo para abajo, para arriba, para los costados. Ella imagina el ruido que hace su corazón en ese momento. Ruido a desgarro. Se despiden. Ella tiene las piernas pesadas. Deja caer el teléfono en la mochila. Sigue caminando hasta su casa. Cada paso es heroico. Ella tiene la mirada perdida, el corazón desgarrado y la frustración en su mirada.
martes, 13 de diciembre de 2011
Vacaciones de alma
Casi todos los mortales necesitamos vacaciones a esta altura del año. Diciembre, mes de festejos, balances, cierres, regalos, encuentros y desencuentros. Pero este año 2011 estoy especialmente cansada. He estado más cansada y estresada años anteriores. Pero este diciembre tengo cansada el alma. Mucho ha pasado este año. Mucho nuevo, mucha incertidumbre, muchos hospitales, mucha impotencia, muchas ganas de cambiar lo incambiable.
Necesito vacaciones, pero las del alma. Necesitaría desconectarla por una semana para dejar de sentir todo lo que siento hoy. Dejar que mi alma flote, y repose unos días para retomarla luego más descasada, con más fuerza, con más lucidez para seguir adelante.
Por primera vez en la vida mi vida pasó a segundo plano. Casi sin quererlo me invadió la vida de esta personita que amo con locura y que quiero ver crecer, soñar, amar, equivocarse. Daría lo que sea para poder cambiar las cosas. Pero la impotencia me invade de nuevo al darme cuenta que no puedo. Que nada de esto depende de mi. Y mi alma vuelve a cansarse y caerse cuando escribo estas palabras. Necesito vacaciones de alma para volver con más fuerzas para hacerle frente a lo que sea que esté por venir. Necesito vacaciones de alma para poder abrazar nuevamente con locura, para poder ayudar, para poder contener, para poder amar sanamente.
sábado, 22 de octubre de 2011
Evolución
Entre lagrimas y dolores crezco. Un día más en donde alguien me frena, me pregunta y repregunta y me ayuda a crecer. Estoy más calmada. Vengo de un torbellino un tanto dañino y falso. Ahora respiro con más tranquilidad. Floto. Duermo. Me despierto feliz. Estoy atenta, calma, expectante. Estoy un poco sensible también. Las frustraciones me pasan factura algunos de estos dias. Los deseos, los sueños del pasado no cumplidos. El volver a empezar me entristece, me hace dudar, me da miedo. Pero sin embargo no me freno, sigo, pienso, crezco. De a poquito, con ayuda doy un pasito más. Me gusta mucho cuando siento eso. Me tranquiliza saber que alguien me puede ayudar a crecer. Me siento acompañada. Me siento más fuerte. Me siento menos sola en el mundo este lleno de todo.
jueves, 28 de julio de 2011
Amor femenino

La mayoría de las mujeres estamos en problemas. Lo digo un poco haciéndome cargo, otro poco criticando. Todas las películas que nos han metido en la cabeza desde chicas no son ciertas. Me acuerdo haber hablado esto con mi amigo pasajero M. Un hombre que estaba más allá de todo y que lo tenía muy claro "El gran problema del amor...",me dijo " es que a las mujeres les meten la historia del amor feliz y perfecto de las películas y eso arruina todo". En ese momento me acuerdo que le dije "a mi no me pasa eso. Yo se como es el amor, y se que no es como en las películas. Yo no creo ni en príncipes, ni en el amor para toda la vida, ni en las parejas perfectas que se aman a pesar de todo lo bueno y todo lo malo".
Y lo mantengo hoy en día, pero se que como mujer, tengo algunas de esas cositas metidas adentro, muy adentro en algún lugar donde todavía no puedo acceder para extirparlo.
La veo a mi sobrina de 5 años y ya a esa edad me habla de casamiento, de príncipes azules, de amor para siempre... Como logra uno luego de tantos años de vida sacarse todo eso que le han metido a la cabeza.
Como una mujer no puede emocionarse con un amor naive, simple, nuevo de esos que se ven en las películas? Como hacerlo si nos enseñan que esa son las verdaderas relaciones. Que eso son los verdaderos amores.
Es casi imposible. Es difícil zafarse de tanta historia a cuestas.
miércoles, 6 de julio de 2011
Frases hechas

“Al mal tiempo, buena cara”. Frase hecha si las hay. Uno nunca termina de entenderla hasta que le toca poner buena cara antes los problemas. Problemas que son mas graves otros no tanto. Algunos no tienen vuelta atrás, otros están por verse. Todos tiramos para el mismo lado, pero a veces eso no alcanza. Hay cosas que a uno se les escapa de las manos. Siempre existe eso que se llama destino, en lo cual no creo mucho, pero que en estos momentos no me queda otra que dejarle paso y aceptar.
Lo bueno de todo esto es estar juntos. Juntos entre los que nos queremos. Cuidarnos los unos a los otros. Aprender juntos. Crecer juntos. Acompañarnos.
“No hay mal que por bien no venga”, dicen los optimistas. Esos que siempre sonríen. Estos, que solo lloran a veces, pero siempre con dejo de esperanza. Y si… Tal vez sea así. Tal vez uno tenga que traspasar los problemas pensando que algo bueno siempre va a salir de todo eso. Y lo bueno termina siendo siempre el amor que recibimos por una o tal cosa.
“Al pan pan y al vino vino”, señores. Las cosas por su nombre. El dolor duele y no hay nada que hacerle. Hay que vivirlo, traspasarlo y seguir. Hay que confiar que lo malo va a pasar. Trabajar para que pase. Y en lo que no se puede trabajar hay que ser paciente y estar muy despierto. No queda otra.
Y luego de un día difícil y hermosamente duro, este breve descargo nocturno llega a su fin. Así que “Taza taza, cada uno a su casa”. A descansar. A dormir. A pasarla bien. A disfrutar lo que cada una tenga en su taza o en su casa.
domingo, 12 de junio de 2011
Infidelidad Positiva

"Estaba intentando convencerme que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar doloroso pero no tiene porque ser una tragedia. Si uno no dejase nunca a nada ni a nadie, no tendría espacio para lo nuevo. Evolucionar constituye una infidelidad, a los demas, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo. Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador. Garantizaría la fe en el futuro. Una afirmación de que las cosas pueden ser no solo diferentes, sino mejores."
jueves, 6 de enero de 2011
La obligación de hacer balances

Las revistas dicen por ahí que no es recomendable hacer balances con el año que terminó. Que no es recomendable ponerse metas para el año que comienza. Pero, una vez más sigo mi impulso de hacerlo. Tengo las inmensas necesidades de ver las palabras escritas en una lista, en un balance contable, como si mi vida fuese una empresa a la cual quiero ver rendir, rendir y rendir.
Sin mucha más convicción que un impulso y una imagen, comienzo mi balance del 2010.
Negativo
- los días de angustia laboral
- los días de problemas monetarios
- el choque con mi mamá
- la vulnerabilidad de estar enamorada
- la incertidumbre de no tener certezas
- mi violencia
- mi sexto sentido
- mis inseguridades escondidas
Positivo
- el avance laboral
- la apertura a lo desconocido
- el escucharme
- mi sexto sentido
- mis sobrinos
- mis amores
- mi nuevo deporte, el wakeboard
- mis carreras
- mis objetivos
- F.
Mirando así rapidito mi balance está bastante equilibrado. Ahora habrá que ver el peso de cada cuestión positiva y cada negativa. El efecto que eso a tenido en mi año, en mi personalidad, en mi estado de ánimo. Pero para un detalle tan minucioso de mi 2010 necesitaría un especialista contable en emociones, cosa que quizás existe pero no deseo encontrar.
Ahora sí, y con más fuerza que nunca, mi objetivo para el 2011 es simplemente reencontrarme siempre conmigo misma. Ser quien quiero ser. Pelear por eso. Sentir. No hacerme la boluda. Estar despierta. Y aceptar al otro tal cual es.
miércoles, 5 de enero de 2011
C´est la vie

Hay que aprender a vivir a cada rato. Nadie me avisó eso cuando vine a este mundo. Igual, supongo que sí alguien se me hubiera acercado y me hubiera dicho al oído "Ey piba, esto no es joda. Esto va a ser difícil. No vas a poder bajar la guardia nunca. Vas a tener que estar depierta mucho mucho. Vas a sufrir. Vas a hacer sufrir. Vas a creer muchas veces que ya sabes como vivir bien y no, vas a volver a equivocarte con nuevas cuestiones. Ey pibita, quizas no te convenga entrar a la vida", igual hubiera decidido participar de todo esto.
Aprender, aceptar, transformar, evolucionar, equivocarse, escuchar, tolerar, amar, respetar, convivir, crecer. Sí que es dificil todo esto. Dificil y lindo, dice mi parte optimista. Pero doloroso, muy doloroso, dice la otra parte de mi.
miércoles, 14 de julio de 2010
Esencia

En paz y retomando mi placer por sentarme frente a la computadora no para trabajar, ni chatear, no googlear, no facebookear y mucho menos para hacer una de mis ultimas adquisiciones cibernéticas, twitear. Sino sentarme para escribir, para conectarme con lo que me pasa adentro bien en el fondo donde muy pocos pueden llegar a ver.
La cuestión es que al inspeccionare me doy cuenta que soy otra desde hace un tiempo. O soy la misma pero cambiada. ¿cambiada para bien, para mal? Quien sabe. Yo solo se que estoy cambiada y por eso lo expreso.
La esencia sigue siendo la misma, y supongo que siempre será la misma pero hay cosas que hoy tolero más. Hay otras que ya no tolero. Hay gente que ya no busco. Hay otros que me encuentran más fácilmente. Hay cosas de las cuales ya no trabajo, hay otras en las cuales si quiero trabajar. Empece a soñar con cosas nuevas, los viejos sueños los fui cumpliendo y otros quizás cambiaron de forma.
Quizas sea mucho cambio junto. Quizas sea la unica manera de cambiar así, todo de golpe. El proceso no es fácil, ojo. Hace un año casi que estoy en este pseudo trance, pero las puertas comienzan a abrirse, el cielo comienza a hacerse más claro de a poco y yo asi parada frente a todo este mundo y frente a toda esta vida mía. Y yo, sobre todo, parada frente a un otro por primera vez, parada frente a un par por primera vez, que me pelea, me reclama, me ama, me mata, me entorpece, me hace feliz, me genera inseguridades, me acompaña, me mima, me todo lo que un ser humano puede provocar en otro ser humano.
Y esta soy yo, la nueva yo. Y también me gusta ser esta que soy hoy, que está más grande, que está más apasionada y más dócil al mismo tiempo. Que está feliz con su emprender chiquito, pero que es grande lo que eso le genera adentro. Que está más enamorada y por eso puede perder más que siempre. Que vive y vive como siempre.
miércoles, 2 de junio de 2010
Catarsis aristotélica

Llanto. Angustia. Odio. Bronca. Miedo. Dudas. Búsqueda. Ojos hinchados. Deseo. Egoísmo. Gritos. Peleas. Dolor de panza. Ganas. Inmadurez. Dinero. Pasión. Profesión. Vocación. Tiempo. Amor. Sexo. Sospecha. Inseguridad. Depresión. Terapia. Ayuda. Compania. Besos. Aburrimiento. Bostezos. Insomnio. Frialdad. Desconexión. Encuentros y desencuentros.
sábado, 29 de mayo de 2010
Abierto

Y de golpe me convierto en alguien que no quiero ser. Siento como un mounstro, hablo o callo como una enferma, sufro como un ser humano doliente. ¿En qué momento pasó esto? ¿Cómo dejé que pasara? ¿Puedo salir sola de este pozo oscuro? Las situaciones se fueron uniendo unas a las otras con el correr de los meses, algunos logros, otros intentos, otros pensamientos, otros miles de miedos. ¿Cómo llegué acá? ¿Cómo corno salgo? Es mi peor momento mezclado con mi mejor momento, pero sin dudas todo este embrollo no me deja disfrutar de lo bueno, de lo lindo, de lo amoroso. Tengo mucho camino adelante, abierto, esperando a ser recorrido.
jueves, 22 de abril de 2010
Choque

7:00 am suena el despertador
7:45 am salimos de la casa de mi mamá en su auto
8:00 am la ruta 197 es un caos, muchos autos, mucha niebla, mucho lio por todos lados. Estamos llegando tarde.
8:17 pasamos el Peaje del Ramal Pilar
8:22 el auto de adelante volantea para esquivar a un perro muerto que hay en la ruta. Mi madre volantea para esquivarlo, pisa el pasto, el auto se descontrola y ahí cambia la historia, el tiempo, el espacio. Un silencio absoluto nos invade, yo la veo a mi mama con las manos en el volante, inmóvil. Todo en cámara lenta, el auto empieza a girar hasta que vemos los autos que vienen de frente, intentan esquivarnos, seguimos dando otra vuelta y veo que un auto viene directo a impactar en la puerta del conductor. Ese es el momento en donde más miedo tengo. Pienso en mi mamá que va a recibir ese golpe. El impacto llega, es fuerte, violento, el cinturón de seguridad nos corta la respiración por unos segundos, pero también nos salva para toda la vida. Seguimos girando hasta quedar al costado de la ruta. Inmóviles. Cuando presiento que todo terminó, la abrazo a mi mamá, le digo que la quiero, que estamos vivas, mientras mi mano recorre todo su lateral izquierdo chequeando que este entera. Estamos abrazadas cuando sentimos otro impacto que ahora viene de atrás. Ahí el silencio para, escucho la radio que seguía sonando, escucho un grito de mi mamá, esto parecía no terminar más.
8:24 Bajamos del auto. Estamos sanas y salvas. Hoy 21 de abril de 2010 volvimos a nacer.
sábado, 17 de abril de 2010
Pasa que...

La felicidad me hace escribir menos. La pulsion por escribir disminuye por estos días, y me dedico a vivir, a disfrutar, a mirar, a hablar más y a escribir menos. Por otro lado, escribir de cosas felices me cuesta más, me parece hasta aburrido. A la felicidad se la vive, no se la describe. Por el contrario, las tristezas encuentran un gran refugio en las palabras. La tristeza se transforma en algo bello cuando es descripta. La tristeza escrita alivia y libera al portador de la misma.
martes, 30 de marzo de 2010
Aprendiendo

La mujer se hace la dura. Su filosofía de vida es la del aquí y ahora, entonces todo lo que sea para toda la vida la asusta, lo repele, lo niega. Ella quiere creer, pero sabe que que le cuesta. No es por dolores del pasado, sino por sabidurías o tonteras que ha ido incorporando luego de vivir, vivir y vivir. Es probable que alguien salga lastimado cuando ella exprese sus palabras racionales, realistas y frías. Es probable que ella misma se lastime al decirlas. Es necesario que la mujer pueda soñar un poco más. Que encuentre su equilibrio entre su aquí y ahora y la proyección que hace de sus sentimientos.
viernes, 19 de marzo de 2010
Ivasión

Un día me despierto y no siento nada. Ni dolor, ni felicidad, ni amor, ni desamor. No estoy mal, pero no tengo sentimientos exultantes de ningún tipo. De golpe la búsqueda o el encuentro me llama. Sin ningún tipo de esperanza, me entrego. Los minutos pasan, las palabras se acumulan una tras otra de forma preciosa. Algo se despierta en mi. Algo se despierta en él. Las horas pasan una trás otra. Todo mejora. No estaba mal antes, pero de golpe todo empieza a estar bien, muy bien. Las voces fluyen, se enredan, juegan, se reconocen, se gustan. La charla crece y como efecto las ganas también. El primer encuentro es lindo, nervioso, rápido. Los días pasan y la invasión de sentimientos crece. Esos sentimientos que uno siempre busca y casi nunca encuentra llegan a mi y se instalan en mi cabeza, en mi cuerpo entero. Me abren, me despiertan, me hacen respirar, vivir y "enfelicidarme".
miércoles, 10 de marzo de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
Hic et nunc

Hace mucho que no hago un Hic et nunc en mi blog. Asique me propongo hacerlo más alla del desentendimiento de mis lectores:
Aqui y ahora estoy:
- estudiosa, expectante, orgullosa, corredora, fumadora, bebedora, sola, enfelicidada, enamorada de nadie y de todos, mojada por la lluvia, disfrutando de mi música, comiendo miel, histeriqueando con un "famoso", planeando mi obra de teatro, pensando en mis amigos que están lejos, pensando en los que están cerca, extrañando a mis sobrinos, proyectando proyectos, amando mi vida, pensando en como voy a poder sustentarla, despierta, con sueño, esperando, actuando, casi festejando.
lunes, 15 de febrero de 2010
All I need...

Quiero un amor de esos que aparecen pocas veces en la vida. Quiero un amor de esos que te estrujan el alma de un momento a otro. Quiero un amor real y sin tanta distancia, y sin tantos "peros" y sin tantas vueltas. Quiero un amor de esos que te cambian la manera de ver la vida, de esos que te hacen sentir que todo esto vale la pena, de esos que siempre se buscan y casi nunca se encuentran. Quiero un amor sano. Quiero un amor grande. Quiero un amor largo que me saque de estas teorías raras en las que me estoy metiendo últimamente. Quiero un amor de esos que te despiertan, te sacuden y te invitan a hacer de todo. Quiero un amor comprensivo, sincero y movilizador. No quiero un amor de película, no quiero una amor virtual, no quiero un amor enfermo, ni sucio, ni débil. Quiero un amor de esos que pareciera se están extinguiendo.
domingo, 7 de febrero de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
Confesiones de mujeres de 30 (o casi)

"No quiero ser la acompañante terapéutica de mi novio"
"Un tipo que no tiene proyectos conmigo, que no quiere convivir, no quiere hijos, no me va"
"Un loco el otro día me llevó a conocer su casa y había pintado toda su pared con mi nombre. Salí corriendo. Está loco"
"Estuve cuatro años de novia y siento que fue un sueño. Más bien una pesadilla. Recién ahora siento que estoy despierta"
"Yo estuve un año con un enfermo. Mi psicólogo me preguntaba todas las sesiones que era lo que me gustaba de él y nunca pude contestarle"
"A mi lo único que me funciona es el amor a la distancia"
"Chicas nunca se casen, yo estoy en juicio por los alimentos de mi hijo"
"Yo ya no creo en el amor para toda la vida"
"El amor es eterno mientras dura"
"Mi ex, él que fue el gran amor de mi vida hoy me dijo que se compró una casa con su nueva novia"
"Ellos quieren una mamá pero nosotras queremos ser mujeres, queremos ser femeninas, no vez que me tatué unos zapatos de taco alto en la pierna. No los uso pero quiero ser femenina no quiero ser la madre que le plancha, le lava la ropa, le ordena la vida"
"Yo estoy cansada de enseñarles a vivir y que luego me lo agradezcan cuando estan con otra"
"Yo conocí a un chico divino, es director de teatro, super conectado, artista, pero es gordo y eso habla mucho de una persona. Y no tiene un peso. Yo mantener giles, no"
" Yo sigo pensando que en la proxima fiesta, o en el tren, o en la calle me voy a cruzar con el amor de mi vida. Pero igual no creo en el amor para toda la vida. Creo que ni yo me entiendo"
"No existen los hombres sanos como nosotras"
Compro memoria

Lunes al mediodía
El hombre se despierta a las 12. Su casa está totalmente oscura a pesar del sol que se empeña en hacerle una jugarreta a sus persianas. Prende su computadora, cosa que hace todos los días al despertar. "Cada día está mas lenta esta mierda", balbucea con esa voz ronca que todos poseemos al levantarnos. Abre su billetera, hace dos o tres cuentas inútiles y publica un aviso en esos sitios de compra/venta de cuestiones que dice "Compro memoria".
Jueves a la tarde
El hombre recibe un mail que dice "Estimado señor. Yo quiero vender parte de mi memoria. Quiero venderle esa parte en donde ella me deja, yo lloro como un niño, ella grita, me dice que me ama pero que así no puede seguir, agarra las dos o tres cosas que tenía en mi casa y se va para siempre. Quiero olvidarme de su cara ese día. No era ella y no quiero tener esa cara en mi mente. ¿Cuánto me paga por esto?".
Jueves a la tarde
Luego de pensar por unos minutos el hombre escribe el siguiente mail. "Sr. Le compro su memoria. Escríbame para arreglar el lugar y la hora. Le puedo pagar 1000 pesos. Hace rato que una mujer no me dice que me ama".
domingo, 24 de enero de 2010
Verano urbano

Un día caluroso de enero la cronista sale de la casa de su hermana luego de un fin de semana de cumplir a rajatabla y felizmente su rol de tía. Camina por las calles de Hurlingham pensando en que diferente es su vida a la de aquellas personas queridas que acaba de dejar. Ellos están rodeados de niños, de gritos, de pis, de caca, de llantos matutinos. Ellos, los otros, hablan ilusionados de sus próximas vacaciones en Punta Cana, mientras la cronista cuenta una por una las monedas para pagar el boleto de tren que se tomará en escasos minutos. Camina por las calles pacíficas sintiendo el silencio luego de un par de días sin encontrarlo. La paz la inunda pero un sentimiento contradictorio se mezcla con está paz. Llegada a la estación, se alegra al ver que la boletería está cerrada. "Quizás pueda ahorrarme este peso con diez", piensa. Tiene la mirada perdida en las vías vacías e infinitas.
Llega el tren y se desilusiona al ver que no hay asientos vacantes. Saca la revista Ñ de su mochila y se dispone a leer apoyada en la puerta. "Amores de verano" es el tema de este numero. "¿Justo este numero tenía que comprar? Todo sea por alguna lectura exquisita", reflexiona. La lectura la inspira, la hace pensar, soñar, agarra una birome y resalta frases que le gustan, o que le pueden servir para quien sabe que. La cronista piensa en su amor de verano urbano, el cual cada vez tiene menos énfasis de todo tipo, sin embargo no se entristece. Su cabeza está hoy en su futuro laboral, en este cambio de rumbo rotundo que intenta hacer y que nada fácil es de transitar. Lee, mientras escucha a algún cantor de ocasión entonar sus chacareras, sus tangos y canciones melosas. Eso es lo que tienen los artistas callejeros, son más versátiles que los demás.
La cronista mira al resto de los pasajeros entre texto y texto. Piensa en estos otros, imagina sus vidas, sus dolores, sus amores de verano y de los otros. Llega a la ultima estación del tren y casi sin quererlo evade a los guardas ansiosos por picar boletos. Camina y camina. Piensa en la vida de los otros, piensa en su propia vida buscando alguna respuesta, más no sea para que le dure un rato.
domingo, 10 de enero de 2010
Capital del pecado

Pereza: mis siestas de todos los días.
Ira: la mala gente me saca de mis casillas.
Lujuria: mi reino por un beso apasionado bajo la lluvia.
Envidia: a la gente sana que busca constantemente y encuentra.
Gula: la bondiola, el Malbec, la provoleta, la comida lúdica.
Avaricia: siempre al principio acumulo sentimientos, me los guardo sólo para mi.
Soberbia: escribir esto como si a alguien le importasen mis pecados.
lunes, 4 de enero de 2010
Sinuoso

El camino es sinuoso. Ultimamente tiene más descensos que asensos pero aprovecho la caída para descansar, para sentir el viento en la cara. ¿Hasta dónde habrá que llegar para poder decir "basta", "ya es suficiente"? Quizás toda la vida sea así, llena de bajadas y subidas que a veces me dan nauseas y otras me provocan la adrenalina deseada para seguir adelante.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Soy "solita" y estoy bien así

Ya no soy más sola. Ahora soy "solita" como dice mi madre. Pero sigo estando bien así. ¿Está mal? El mundo conspira para que encuentre a mi media naranja, al amor de mi vida, a mi complemento. Pero que pasa si yo estoy bien así y no quiero encontrar una naranja, porque busco un pomelo, o no quiero al amor de mi vida porque no creo en nada que sea para toda la vida (salvando a la familia y de los amigos elegidos), que pasa si no quiero complementarme?????
domingo, 20 de diciembre de 2009
Purgación

Masa de masas corporales. Calores, olores, perfumes olvidados todo mezclado en un vapor que sube desde los cuerpos hacia el cielo. La música se siente con el pecho, con la nuca, se baila y no se puede dejar de hacerlo. Todos mirán hacia el frente, como un ejercito de pupilas dilatadas mirando a su líder, esperando sus verdades. Soledades que de vez en cuando se miran los unos a los otros. Soledades que se encuentran en rondas para repartir sensaciones químicas. Están todos sobre un pantano, el barro sube por las piernas, las zapatillas hacen sopapa al bailar, pero no es impedimento para hacer eso que tan bien les sale. Las luces, las formas, los colores que son representadas al frente potencian las sensaciones extáticas.Y en ese mismo momento en donde las luces, la música, el vapor, el pantano confluyen, los hombres purgan sus afecciones. El objetivo del espectáculo (y sus aditivos) está logrado.
:: Dibujo por Julieta Arroguy - http://julietaarroquy.blogspot.com ::
lunes, 7 de diciembre de 2009
Despertares

Y de golpe aparecen estas inmensas ganas de volver a mi vida. Esa que está un poco olvidada por estos días, semanas y meses quizás. Algo me despierta abruptamente, me grita, me sacude y me inyecta energías para hacer eso que me gusta. El cuerpo se me llena de ganas de gritarle al mundo mis verdades, como si estas fueran universales. Pero en seguida entiendo que son sólo mis verdades, y que nadie quiere escucharlas porque cada uno tiene las suyas. Brindo por las diferencias pero también no quiero caer en la ficción de un mundo desigual. Como siempre mis contradicciones me marean y persiguen.
La cuestión es que hay mucho mundo por vivir, hay muchas búsquedas por hacer, hay mucho por encontrar, mucho con que tropezarse, mucho porque levantarse. Quiero un poco de todo eso. Me siento ahora como parada frente a un plato enorme de vida al cual quiero empezar a degustar de a poco, o todo de una vez. Probar cada bocado despierta, sin dejar de sentir el gusto de cada uno de ellos. Sin cerrar ninguno de mis sentidos disfrutar de los colores, de las texturas, de los olores. Quiero comerme esta vida mía. No quiero dejar nada para más tarde porque esta es el único que tengo. Quiero llenarme de este mundo rojo febril, doloroso y amoroso a la vez.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Enrarecidos

Conversaciones detenidas en noches frías.
Nada fluye. Todo está trabado y cada paso es un acto heroico.
La diversión es superficial y a oscuras. Hace olvidar por un rato los dolores, pero la violencia explota justo antes de que amanezca.
La pena y los deseos se mezclan.
El extraño permanece extraño.
Las ganas crecen pero todo está enrarecido.
Todos estamos enrarecidos. ¿En qué clase de seres nos estaremos convirtiendo?
domingo, 22 de noviembre de 2009
Solos en colores

¿Cómo es el momento en que dos soledades se encuentran? ¿Qué piensan? ¿De qué color es ese momento? ¿Cuántas cosas se dicen, cuántas callan? Quiero estar solo/a. Afirman ambos, pero sin embargo los dos marchan hacia el encuentro. ¿Es qué la soledad es solo una postura que uno defiende cuando está solo? ¿O es en serio una elección? Mejor sola que mal acompañada, dice ella. ¿Estas segura? Le pregunta él. No hay respuestas.
¿Cómo es ese momento en que dos soledades se hacen compañía? ¿Cómo es estar solo con un otro? ¿De qué color es ese encuentro?
martes, 17 de noviembre de 2009
El punto de no retorno
Empieza a llover sobre el calor. El cemento empieza a evaporar sus calores acumulados. Yo necesito de la lluvia y salgo. Camino buscando limpiarme de algo que no se bien que es. Inclino mi cara hacia el cielo para que las gotas me golpeen de frente y terminen de despertarme. No se bien porque, pero empiezo a llorar. Nadie se da cuenta, las lagrimas se disimulan. ¿Es hora de cambiar algo o es hora de seguir yendo por este camino lleno de incertidumbres? Quizás sea hora de empezar a encontrar algunas de las respuestas, o capaz sea el momento de hacerme cargo que las cosas son simple y complejamente de esta manera incomprensible. El tiempo a veces no nos dice nada. No espero que el tiempo me diga algo, solo espero aquí y ahora, respirar, respirar, y respirar bajo la lluvia.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Oda en contra de los abogados
El: Hola linda
Ella: No me gusta que me digan linda
El: Ay bueno, bebé, como te gusta que te digan?
Ella: Bebé tampoco
El: Bueno que haces de tu vida?
Ella: ¿Quién sos? ¿Porque tenes mi msn?
El: Soy yo, el hombre de tu vida.
Ella: Estas loco. ¿Quien sos?
El: Bueno, me dio tu dirección un conocido. Pero que pasa que estas asi, no te gusta hablar conmigo?
Ella: No, porque no se quien sos y me decis bebé y linda.
El: Bueno, soy Pablo, soy abogado y queria hablar con vos.
Ella: ¿Abogado? Con razon...
El: Con razón que?
Ella: Nada, yo me entiendo.
El: ¿Qué tenes en contra de los abogados?
Ella: Nada, solo que no me caen bien y no les caigo bien.
El: Bueno, yo trabajo en tribunales pero no soy abogado. Que pasa que estas asi a la defensiva, tu novio te cagó?
Ella: ¿Qué? Estas loco nene.
El: Uy hoy no te tomaste la pastilla
Ella: De que hablas?
El: Y si era de esperarse que te cague...
Ella: nene, estas loco? Estas hablando solo.
El: Y si con una mina como vos que se hace la inteligente...
Ella: No entiendo tu resentimiento y que haces hablando así. Yo de ultima estoy aburrida.
El: Es verdad, no se que hago gastando palabras en una boluda como vos.
Ella: Ojalá algún día no tengas tanto resentimiento y seas feliz.
El: Que bueno que te dejó y te cagó.
Ella: jajjaja estas loco. Adiós, Boga.
El: Chau.
:: Tristemente basado en una historia real ::
Ella: No me gusta que me digan linda
El: Ay bueno, bebé, como te gusta que te digan?
Ella: Bebé tampoco
El: Bueno que haces de tu vida?
Ella: ¿Quién sos? ¿Porque tenes mi msn?
El: Soy yo, el hombre de tu vida.
Ella: Estas loco. ¿Quien sos?
El: Bueno, me dio tu dirección un conocido. Pero que pasa que estas asi, no te gusta hablar conmigo?
Ella: No, porque no se quien sos y me decis bebé y linda.
El: Bueno, soy Pablo, soy abogado y queria hablar con vos.
Ella: ¿Abogado? Con razon...
El: Con razón que?
Ella: Nada, yo me entiendo.
El: ¿Qué tenes en contra de los abogados?
Ella: Nada, solo que no me caen bien y no les caigo bien.
El: Bueno, yo trabajo en tribunales pero no soy abogado. Que pasa que estas asi a la defensiva, tu novio te cagó?
Ella: ¿Qué? Estas loco nene.
El: Uy hoy no te tomaste la pastilla
Ella: De que hablas?
El: Y si era de esperarse que te cague...
Ella: nene, estas loco? Estas hablando solo.
El: Y si con una mina como vos que se hace la inteligente...
Ella: No entiendo tu resentimiento y que haces hablando así. Yo de ultima estoy aburrida.
El: Es verdad, no se que hago gastando palabras en una boluda como vos.
Ella: Ojalá algún día no tengas tanto resentimiento y seas feliz.
El: Que bueno que te dejó y te cagó.
Ella: jajjaja estas loco. Adiós, Boga.
El: Chau.
:: Tristemente basado en una historia real ::
Dolor femenino

Me desperté más temprano de lo habitual. Un dolor brutal se metió en mi cuerpo desde temprano. Ese maldito dolor que nos hace más féminas que nunca. Si las mujeres somos complicadas, supongo que mucho más debemos serlo en esos días. Nunca asocié mi mal humor en esos días, ya que mi mal humor es bastante más aleatorio. Pero ultimamente, no se porqué estoy mucho más suave y sensible esos días.
La cuestión es que estuve todo el día en punto muerto. Intentando hacer cosas pero el dolor no se iba, el malestar crecía a medida que las horas se iban comiendo las una a las otras. Tenía que ir a buscar unos análisis y pensaba hacerlo en bicicleta, para despejarme, para tomar aire, para que el viento me despabile un poco. Pero llegó la hora y la bici no era una buena opción, asique decidí tomarme un subte post paro. Me puse el pantalón más ancho que tengo, una musculosa veraniega y salí a la calle. Ya al llegar al subte, un chico con una guitarra me despertó unos segundos. Pero todo fue muy efímero. Intenté escuchar música, pero no se porque los días que estoy asi, la música no me hace bien por la calle. Bajé del subte y empecé a caminar. Me encontré con caras de perro, muchas. Un día como hoy miro a la gente y la veo fea. Los veo infelices, los veo de la mano mirando para cualquier lado, los veo peleándose con los otros peatones que los rozan, los veo indefensos, los veo teniendo lo que no quieren y no peleando por sus deseos. Sin quererlo, supongo que para contrarestar al mundo empece a sonreír a mirar a la gente a los ojos, a mirarlos a todos, intentando ver que era lo que veía. Retiré mis análisis y como el dolor ya había cesado un poco decidi volver caminando. Me esperaban como treinta cuadras hasta mi casa de vuelta. Seguía mirando a los ojos. Intentando descubrir sus mentiras, sus verdades ocultas. Como toda mujer cuando está de mal humor, tenía unas ansias de comprar algo para sentirme mejor. Entonces me metí en una verdulería llena de hombres corpulentos y me compré frutas y verduras para hacerme un rico jugo al llegar a mi casa. Llamé a un amigo para ver si podíamos vernos un rato. Necesitaba un poco de cariño. Pero mi amigo tenía una de sus mil ocupaciones semanales, es normal. Asique caminé y caminé, con mis bolsas, mis estudios y mis humores. Llegúe a mi casa. Le había dado una vuelta a mi dia mal humorado, pero igual pasé por el quiosco, me compré un par de ibuevanoles para que el dolor no me sorprenda nuevamente. Ojalá mi amigo me estuviese esperando para tomar unos mates ahora. Ojalá pudiera dejar estas lagrimas estancadas salir.
lunes, 9 de noviembre de 2009

¿Porqué el amor es tan complicado? Es difícil buscarlo, encontrarlo y mantenerlo. Mientras miles de personas no se cuestionan mucho y siguen adelante con sus amores, van de la mano de acá para allá por la vida queriéndose, aceptándose y queriéndose tal cual son. A mi por mi parte cada día me resulta más complicado todo esto. Me enrollo con amores imposibles y lejanos, supongo que un poco a propósito, otro poco inconsciente y así sigo viviendo mi vida. Mientras camino tomada de mi propia mano, mirando al mundo que sigue girando.
jueves, 5 de noviembre de 2009

- enamorarse profundamente hasta volverse tonto
- jugar con sobrinos
- el mate cocido de mi abuela
- hablar y abrazar a mi familia
- los cinco segundos antes de un primer beso
- el primer besos y los subsiguientes
- caminar bajo la lluvia
- andar en bici sin muchos autos cerca
- enroscarme con alguien en una cama todo el día
- ver películas que producen efectos en uno
- un orgasmo
- mirar la luna
- tomarse un vino con mis amigos
- disfrutar de la cocina de vanguardia
- comer un asado
- tirarme en el parque a pensar
- apasionarse con algo o con alguien
sábado, 31 de octubre de 2009
Preludios

¿Y si me muero mañana? De golpe se me vino esa pregunta a la mente. Supongo que más para intentar contestar porque no debería morirme que por contestar la pregunta en si. Si me muero mañana sería un gran problema. Porque estoy justo en el medio de algo, en el medio de un proceso, en el medio de un sueño, en el medio entre la felicidad y la tristeza. No quiero morirme mañana. Definitivamente me quedan muchas (infinidad) de cosas por hacer, por sentir por probar. Ultimamente estoy como este escrito, desordenada y trabada. Me cuesta escribir, me cuesta levantarme por las mañanas, me cuesta conectarme con la gente, me cuesta encontrarme con la gente. Mi vida dio un vuelco que no esperaba. Yo lo generé, sin dudas, pero las dudas vinieron después. Supongo que es el preludio de algo bueno, y como todos los preludios son confusos, no te dicen como termina algo, solo te dan herramientas para entender como comenzará. Y ahí estoy en medio de este preludio, intentando no morirme en el medio ya que quiero llevar a fondo este sentimiento que tengo adentro. Intentando disfrutar el ahora para poder ser feliz en el después que se viene.
sábado, 24 de octubre de 2009
Abrigo de alma

Ella lleva una cartera floreada. En su interior hay un poco de todo. Lleva poca plata, un par de objetos que siempre acarrea y nunca usa, una guía, una crema para los labios, un paquete de cigarrillos, y un anotador por si se le viene a la cabeza una idea maravillosa. Es muy precavida. Siempre sale con un abrigo, más allá de que sea verano. "Mejor prevenir que sufrir el frio" piensa ella en su interior cada vez que carga el saquito. Ese día está de buen humor, luego de largos días de letargo y encierro. El día no está soleado, pero ella camina por las calles donde el incipiente sol se hace sentir. Sabe que alguien la espera, pero no quiere volver a su casa. Camina, casi sin rumbo. Se deja llevar por los pasos. Va mirando para arriba, como siempre. Mira las ventanas de los edificios, intentando descubrir algo nuevo, intentando ser un poco voyeur de la vida de los otros. Ella piensa que la suya es un poco aburrida últimamente. Empieza a sentir una presencia cerca, pero sigue distraída y distrayéndose con las ventanas ajenas. Un hombre camina a su lado. Ella lo mira con su vista panorámica, que no es como la del lince, pero de algo le sirve. El hombre camina, e intenta descubrir que es lo que esa mujer mira. El hombre comienza a meterse, como ella, en las ventanas ajenas. Sonríen, pero no se miran. Los dos se sienten, se perciben. Empieza a anochecer y los dos siguen dejando recorrerese por la ciudad. Pasaron minutos, horas, ninguno de los dos sabe y no les importa. Empieza a refrescar. Sin que medie ninguna palabra el hombre le pone un saco sobre los hombros. Ella lo mira, y agradece con una sonrisa. El la toma de la mano y siguen caminando. Se aprietan fuerte las manos, como saludádandose, como reconociéndose, como abrazándose con esa parte del cuerpo. Sus manos dicen todo. No hay más que decir con palabras. Ella sabe que alguien la espera, pero hoy no quiere volver. Hoy no va a volver.
lunes, 12 de octubre de 2009
¿Qué corno quiero?

Viajar. Probar. Amar. Apostar. Reír. Llorar. Dejar mi vida. Empezar otra pero siendo la que soy. Dejar mi casa. Empezar en una nueva casa. Quedarme. Tirar un sueño por la borda. Estabilizarme. Aburguesarme. Buscar. Dejar de buscar. Aceptar. Permitir enamorarme. Conocer gente. Conocer una cultura. Inmiscuirme en esa cultura. Volverme machista. Defender mi feminismo. Volverme neutra. Amar al otro por sobre todas las cosas. Amarme a mi por sobre todos los amores. Dejar. perder. Ganar.
lunes, 5 de octubre de 2009
Dejar el alma en cada viaje
Viajar sin duda es uno de mis mayores placeres. Estar en lugares extraños, mirando culturas distintas, comiendo todo los que los otros comen, tomando lo que toman, aprendiendo palabras, formas de moverse y de ser. Viajar me agranda, me infla, me llena en todos los sentidos posibles. Viajando uno encuentra y percibe aquellos detalles que uno se pierde de vista cuando vive mucho tiempo en el mismo lugar. Oler, tocar, sentir, recorrer, probar, disfrutar, escuchar son algunos de las acciones que estuve realizando estos últimos días. Claro que cada vez que regreso, como hoy, dejo parte de mi alma por aquellos lugares. Dejo una parte de mi que solo puede ser allá, cerca de mi amor. Y así regreso a mi hogar, media feliz, media llena y vacía al mismo tiempo.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Sin palabras
Estamos los dos parados, nerviosos. No podemos dejar de mirarnos. No sabemos que es lo que nos rodea y no nos importa. Nos seguimos mirando y hablamos de no se que. Cada vez más cerca. Sonreímos y seguimos hablando cada vez más bajo, porque cada vez nos escuchamos más y nos miramos más. Empiezo a sentir su aliento cerca de mi boca. El cuerpo me tiembla levemente. Sale una palabra de mi boca. Sale otra más linda de la suya. De repente mientras el habla siento que sus labios rozan los míos. Lo agarro las manos que estan a medio centímetro de las mías. Por fin, llegó el momento de no hablar más.














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