miércoles, 25 de julio de 2012

Confesiones de mujeres de 30 (y pico)




“Estoy cansada que el amor duela”
“Yo estoy lista para que me rompan el corazón por primera vez”
“Los hombres están hechos unos pelotudos, o somos nosotras?”
“Para mi va a aparecer EL hombre. Todavía estoy a tiempo”
“En mi casa están un poco preocupados porque todavía estoy sola. En realidad yo también estoy un poco preocupada”
"Suerte que me llamaron chicas, estaba a punto de mandar un mensaje de texto de la muerte"
“Estoy llena de pretendientes pero ninguno me mueve un pelo”
“Te juro que yo pruebo sólo una vez más. Si me va mal de nuevo, me hago lesbiana”
“Yo todavía me quiero casar, tener hijos y todo eso”
“Boluda, arranquemos ya con los electrodos”
“Me gusta un chico más chico. No puedo salir con él. No me gustan los nenes. Pero este es tan lindo. Hablamos en idiomas distintos siempre, pero me gusta. Ma si, voya salir y listo. Le puedo enseñar un par de cosas”
"Guachas, me cuentan todos estos bajones. Yo, luego de cuatro años estoy enamorada. Pero las escucho y se que en algun momento voy a volver a pensar y sentir como ustedes."
“Yo ya no espero nada. Y eso me tiene muy en paz”
"Yo no me llevo bien con los niños, pero se me está acabando el tiempo. Debería estar planeando tener uno"
“No puedo ir a una fiesta, reunión, curso o lo que sea y no estar pendiente, con la antena parada para ver cual es mi hombre”
“¿Por qué nos gustan los hombres dañinos?”
“A mi me gustan los hombres que no me ven. Los que me ven me parecen todos pelmazos”
“Hoy salgo, me visto de perra y me levanto un tipo. En realidad hago lo mismo hace 3 años. Algun día va a aparecer el hombre de mi vida.”
"Con los años me volví más básica. Sólo quiero buen sexo y compañia. Nada de inteligencia, humor, amor desenfrenado. No más."
“Yo no necesito a un hombre para estar bien. Pero que lindo sería enamorarme en este momento de mi vida”
“Tiene que haber un tipo como nosotras por ahí dando vueltas, no?”

lunes, 23 de julio de 2012

El sujeto omitido


La mirada inmensa de la noche se refleja en sus ojos. Su boca no deja de nombrar al pasado muerto, inerte y despedazado en cada palabra. No existe consuelo para el dolor que esas palabras nombran. Los minutos parecen tener vida propia. A veces se alargan, luego se ralentizan hasta perecer casi en pausa. Pareciera que este momento vertiginoso de palabras y miradas fuera acompañado por cada uno de los ruidos de esta ciudad. No pasará nada trascendente hoy. Será un día más de esos que no son recordados. En el futuro este será un día olvidado y omitido.

Olvidos cotidianos




Siempre tengo que volver a mirar el dibujito de las hornallas cada vez que voy a prender una de ellas. Quizás sea porque no cocino mucho. Quizás sea porque hay cosas que olvido constantemente.
Tengo que volver a pensar en mí cuando me aburro en un lugar. A veces me olvido de mi y me la paso todas unas largas horas aburriéndome. Pensando que tengo que seguir ahí donde estoy. Y luego me miro y me acuerdo de que esta vida es mía. Entonces me levanto, saludo amablemente y me voy.
A veces tengo que volver a mirar en la calle a la gente, los edificios, los árboles. Me olvido de mirar y camino como si fuera un día más. Como si todo lo que fuese a mirar no fuera nuevo hoy.
Otras tantas veces, me olvido de lo que me gusta, de lo que me hace bien. Y me distraigo con otras cuestiones nuevas o no tanto. Paso así días enteros, quizás meses, haciendo cosas para otros. Probando una vez más actividades o relaciones que no me gustan. Acompaño a otros a lugares que no me dicen nada. Y así se me pasa la vida, hasta que me acuerdo de las cosas que me gustan y las vuelvo a hacer.
Me olvido a veces de que la gente no cambia. Insisto e insisto en hablarles para intentar hacerles entender algo inentendible. Me olvido que tenemos estructuras mentales distintas y lo que es bueno para mi puede ser un desastre para los demás. Me olvido de aceptarlos como son. Me olvido de alejarme si ese “como son” me lastima.
A veces llego hasta olvidarme de mi aquí y ahora. Pienso en momentos pasados. Lugares lejanos. Añoro al futuro, esperando encontrar en el algo que no tengo, que me falta. Me olvido del ahora. Me olvido que mis fallas me van a acompañar también en esos días que todavía no llegaron. Me olvido que tengo que aprender a convivir con esta que soy ahora.
Miro de nuevo los dibujitos de las hornallas y pienso en lo tonta que soy por olvidarme siempre de lo mismo.

lunes, 16 de julio de 2012

El primer paso



Esta ahí parado en el borde. No sabe bien como llegó hasta ese punto, pero sin duda, sabe que el esfuerzo fue mucho. No existe esfuerzo físico para llegar hasta ese lugar, pero sí un inmenso esfuerzo psíquico y emocional. Rupturas de todo tipo, no mirar atrás, no pensar en aquellos que quedaron lejos. Lejos de este limite inminente que lo abraza y corrompe todo lo sentido hasta ahora. Es el momento de saltar. ¿A dónde? Nadie sabe. Todos intuyen, sueñan, desean, piensan, pero el salto a la nada es de otra índole. Solo él que está parado ahí frente de esa inmensidad lo sabe y ni siquiera tiene palabras para describirlo. Lo difícil no es saltar, piensa. Lo difícil es haber llegado hasta el borde de uno mismo. Lo difícil fue llegar hasta ese momento en donde nada está escrito, dicho, sentido, ni siquiera imaginado. El desgarro de haber dejado todo atrás le causa una sensación de grandeza, que muere al instante en que mira al frente y es él, por primera vez,  conciente de su estado. Sabe que si da un paso más ya no habrá piso que lo gobierne. Abre los ojos no queriendo perderse nada. Comiéndose el vacío con esa mirada y ya sin dudas ni miedos da un paso al frente. 

lunes, 9 de julio de 2012

Los amantes y el tiempo


Estaba recostado en la silla. En la mano derecha tenía una copa de vino verde, de rasgos medievales, con detalles en los costados. Ella estaba cruzada de piernas y fumaba un cigarrillo con cierta impavidez. Hacía exactamente cinco minutos que ni él ni la Mujer que Hablaba del Amor pronunciaban palabra. Bebían y se miraban mientras pensaban en silencio sobre lo que ella, momentos antes, había dicho.
El beso de los amantes nuevos es un beso para huir de la muerte. Es una advertencia de que el tiempo, cuando se vive un amor intenso, es un bien escaso. Siempre estamos retrasados. Es un tren que está siempre a punto de salir.
De golpe ella suspiró, como quien recuerda algún beso lejano pero no olvidado. La mujer que Hablaba del amor miró el techo y pestañeó varias veces para que las lágrimas que intentaban salir de sus ojos se detuvieran y, sobre todo, para que aquel hombre sentado frente a ella no las notara.
Miró su reloj, sonrió y se fue. Nunca antes se había ido.

jueves, 28 de junio de 2012

Compasión



¿Cómo empezar todo esto que tengo para decir? ¿Cómo empezar? ¿Cómo se cuenta el dolor? ¿Cómo se cuenta lo irreversible? ¿Cómo se cuenta una enfermedad? Todo tiene palabras hasta un momento de tu vida, donde todo se frena y ya no hay más palabras para describir aquello que estas sintiendo, viviendo y sufriendo. Al principio, sólo salen puteadas: mierda, puta, carajo, conchudo, la re puta madre que lo parió, la re concha de la lora, hijos de re mil puta, mierda malparida. Pero después las cosas empiezan a calmarse. Ahí entra a jugar el dolor. Por primera vez te das cuenta que esto es irreversible. Sin embargo, también sabes que tenes que seguir adelante. Adelante, pero con esa nueva realidad a cuestas. Por momentos, se hace insoportable cada paso con esa conciencia nueva. Ves la vida de una forma nueva. Las prioridades cambian. Crees que nada vale la pena. Crees que nunca vas a salir de ese pozo oscuro. Sin embargo, el ser humano tiene la puta habilidad de acostumbrarse a cualquier cosa. Tiene la habilidad de acostumbrarse a las cosas más horribles. Es entonces cuando te das cuenta que vas a tener que aprender a vivir con ese dolor. Te das cuenta que ese estado se convierte en algo cotidiano con lo cual tenés que convivir día a día. Hablás, te psicoanalizas, te enfermas, vomitas, te entregas, lo volvés a hablar, lloras, fumas, tomás, te enojas y seguís adelante. De golpe te das cuenta que empezás a vivir de nuevo. Pero de una manera distinta. Aprendes a vivir de los que más sufren. Aprendes a vivir de los que ponen el cuerpo en esta situación. Aprendes a vivir de tus seres queridos. Aprendes a conocerlos en serio. Todos están desnudos en estos momentos. Nadie maneja nada. Todos somos los que somos, sin máscaras que nos puedan proteger. Desaparece todo lo superficial. Aparecen las personalidades con sus vísceras expuestas. Con sus sentimientos a flor de piel. Con sus mierdas y sus bondades mezcladas, mareadas. Los amas. Los odias. Y los volves a abrazar. Ya los habías abrazado antes, pero esta vez es distinta. La compasión por el otro se come todo. La compasión dignifica todo ahora. Y es entonces cuando descubrís por primera vez en la vida que existe la compasión por uno mismo.

lunes, 25 de junio de 2012

Versiones sobre lo mismo de siempre



 Versión literaria El cielo está sin ninguna intervención de nubes, smog, lluvias. Todo es de un celeste intenso. El lago calmo, como los niños cuando duermen. La gente camina mirando y disfrutando el regalo del día de hoy. Ella está sentada frente al lago. Pensando, escribiendo, escuchando algún tema musical que amerite esta situación. Ella se distrae con las pequeñas olitas que hace el viento en la orilla del lago. El llega y sin decir nada se sienta al lado de ella. Ella se sorprende, pero no se asusta. Lo mira y sonríe, diciendo algo inmenso con su ojos. El recibe esa mirada y sonríe. Los dos se quedan unos minutos mirando las olitas. Sintiendo la inmensa compañía quieta y callada del otro. El viene de un pasado doloroso. Ella sufre en el presente. Los dos lo sienten. Ninguno habla. Pero dentro suyo las palabras empiezan a fluir. Desordenadamente, sin saber que decir que ocultar, los dos callan. Por fin, el toma coraje y le dice “Hola, mujer. Soy Juan”. Ella lo mira mientras el pronuncia estas eternas palabras. “Hola, Juan. Soy Juliana”.  

Versión Neurológica La dopamina nace en el tronco cerebral. Avanza hasta el núcleo hasta llegar a los lóbulos prefrontales, donde se desarrollan las funciones más evolucionadas del cerebro. Con este baño químico la visión del mundo se torna más positiva.  

Versión Matemática 1+ 1 = 2

 Versión simplista Chica conoce chico. Se gustan. Algo comienza ese día.

Historias paralelas y desencontradas



Comenzaremos esta historia sabiendo que el amor para algunos es complicado. Todo lo que parece ser no es. Lo que para otros es amor para nosotros es otra cosa. ¿Qué cosa es? No sabemos bien, pero hay un tipo de amor que no queremos cerca entonces seguimos buscando que se yo que tipo de amor. Queremos cerca algo que sabemos que es amor, pero no podemos encontrar ni definir muy bien. En fin… basta de preludios sin sentido, y causados por alcoholes ajenos. La historia es que Pedro, Santiago, Valerio, Mónica, Tomas y Fabiola quieren lo mismo, buscan lo mismo, pero sin saberlo se enroscan los unos con los otros.
Pedro, esta “loquito”. Todas dicen lo mismo. Es un tipo encantador en su fachada, pero tiene problemas sin resolver de antaño. Es el típico dañadito con una maravillosa máscara puesta. Ninguna se da cuenta hasta que está totalmente involucrada con él. Entonces Pedro, te ama y te odia con la misma pasión. Todo lo que quiere de vos es que llenes ese vacío que tiene y que nada ni nadie van a poder llenar jamás (a menos que Pedro haga un trabajo enorme de reencuentro consigo mismo, lo cual dudo que vaya a ocurrir).
Después está Santiago Ah, él es un tipo profundo. El te habla y te enamoras aunque no lo conozcas en lo más mínimo. Es un tipo buscado y encontrado. Psicólogo él, pero trabaja en el polo opuesto de lo que ama. Santiago te enrosca, te seduce, te mima, te habla, te cuida y desaparece. Si, así nomas. Proyecta con vos, te endulza, te hace volver a creer en algo y desaparece. Ojo, ojalá fuera tan lineal de desaparecer literalmente, pero no. El es enroscado como todos lo demás. Te pide distancia, te pide no formalidades. Pero sin embargo ahí sigue flotando, buscándote de a poco, intentando que pases de pseudo novia a amante y de amante mediocre a amiga casi sin pensarlo y sobre todo sin quererlo. Fin de la historia, ese fue Santiago.
Después viene Valerio. El enamorado perenne. A Valerio no hace falta que le demuestres nada. El se enamora igual de vos. Le sos sincera, le decís las verdades jamás dichas, le pones el freno antes del punto muerto y a pesar de eso él te ama, te idolatra, te quiere de madre de sus hijos, amante de por vida y (des) pareja eterna. En fin… Valerio es lo que muchas necesitadas quisieran. Es un obsesionado con el amor, supongo. Entonces cualquier cosa que se le cruce, él se obsesiona hasta la coronilla. ¿Cuándo se le pasa? Todavía no sabemos. Pero si sabemos que es un tema de él. Por más de que una genere todo para alejarlo, el no escucha, no lee, no reconoce señal de rechazo, el está firme en la primer línea de guerra esperando atacar a su ejercito imaginario, quizás. Sigamos la historia. Luego viene Monica. Ella es preciosa, inteligente, un “cacho de mujer”, como todos la definen. Linda por dentro y por fuera. Pero la rebeldía en contra su familia, contra su clase, todavía no la dejan equilibrarse. Entonces ella siempre está pasada de rosca. En todo se pasa. En el alcohol, en el sexo, en las amistades, en los amores. ¿Sufre?, sí, mucho. Pero sólo se da cuenta por instantes. Luego se olvida y arranca con su desenfreno de todo nuevamente. Es adorable, pero sólo para los que sabemos entenderla profundamente. Ella tiene un hermoso futuro por delante, solo tiene que verlo, aprenderlo y aprehenderlo.
En contraposición, está Tomás: el hombre serio. Hombre del pasado para Fabiola. Hombre buen mozo. Hombre con presencia. Hombre de cultura. Pero todo lo que tiene de lindo y leído lo tiene de falta de calle. Es de los que tienen que emborracharse para decirte lo que sienten. Es de los que te buscan desde hace años y no se animan. Tomás es de los que te tienen miedo. Se sienten raros al lado de una mujer más o menos firme. Son de los peces que fluyen perfectamente con niñas, o con mujeres con poca preguntas. Sin embargo, le atraen las mujeres de otro tipo. Pero no saben bien como acercarse. Son lentos, tardíos. Tardan una eternidad para todo. Se arrepienten de no decir. Piensan, repiensan y se les pasa la vida así.
Por ultimo, Fabiola. Ella era la que se las sabía todas. Respuestas para todo tenía, podía hablar de cualquier cosa. Era la chica fuerte, la chica interesante, inteligente. Pero un día se despertó queriendo ser otra. Ella está en eso. Buscándose e intentando ver bien quien es y quien quiere ser. La cuestión es que está sóla como todos los otros personajes de esta historia.
Pedro quiere a todas. Santiago no quiere a nadie, o eso manifiesta. Valerio piensa que quiere a Fabiola, pero nosotros creemos que no. Mónica se quiere a si misma y quiere estar en contra de todo. Tomas todavía no sabe que quiere o no se anima a decirlo. Y Fabiola quiere a todos por igual. Pero todavía no encontró a quien querer bien.

Deshecha



Desmadre. Despadre. Desarmada. Desenamorada. Desilusionada. Desubicada. Desenfrenada. Desnuda. Desalmada. Decepcionada. Desolada. Deslunada. Desorbitada. Desdichada. Desmoralizada. Desfondada. Desdoblada. Destiempo. Desamor. Desamigada. Descontrolada. Deshumanizada.

jueves, 21 de junio de 2012

lunes, 28 de mayo de 2012

Aislada


Huir. Esconderse. Aislarse. Meterse en uno mismo, en su propia isla. Eso es lo que necesito hoy. Necesito alejarme de todo, de todos. Estar sola. Dejar de pensar, como si eso en estos momentos, fuse tarea fácil o posible. Subo a mi isla y ahí me refugio del mundo. Apago el teléfono. Desconecto los aparatos electrónicos salvo este que me permite escribir, desahogarme, desprenderme de este dolor, de este miedo, de esta bronca fundada en algo irremediable. No hay nada peor para un ser humano como yo que no poder hacer nada para que las cosas sean de otra manera. Es la primera vez en la vida que me enfrento con un hecho al cual no puedo transformar, no puedo actuar para que desaparezca, no puedo matarlo, ni olvidarlo, ni hacer nada para que no exista. Impotencia mezclada con dolor. Dolor mezclado con bronca. Bronca mezclada con miedo. Miedo mezclado con todo. Busco en mi interior una fe que no tengo. Busco en mi cabeza una razón que no existe. Busco en mi ser una solución que no llega. Pausada desde mi isla, sigo sin poder dejar de pensar, sentir y liberarme de todo y de todos.

martes, 17 de abril de 2012

(Some) Boys don´t cry

Anoche me encontré con un señor escéptico que no cree en nada, pero mientras tanto se enamora de mujeres imposibles. No sea que se le vaya a dar y tenga que empezar a creer en algún sentimiento extraño o peor aun tenga que empezar a creer en alguien. Tuvimos una larga charla, yo le hablaba sobre el no poder vivir sin creer en algo o en alguien. El intentaba convencerme que no tenemos que esperar nada de nadie. ¿Cómo se hace? Es imposible, le digo. No podes comenzar una relación, no podes trabajar, no podes tener amigos, ni familia sí no crees en alguno de ellos. Hay creencias que son más sanas que otras. Hay creencias más profundas. Hay creencias más pasajeras. Pero en algo tenemos que creer, re afirmo. “Si no crees en nada y no esperas nada de nadie todo te sorprende”, me repite aquel escéptico hombre (ahora también) gris. Por unos segundos, miro para atrás y dudo. Pero son sólo unos segundos. Luego vuelvo a recordar y a sentir todo lo que creo yo. Más allá de dolores, frustraciones, amores, desamores, peleas y tristezas creo en el amor, creo en el esfuerzo, creo en la conexión, creo en hacer lo que a uno le gusta, creo en el arte, creo en los cambios, creo en la magia pasajera, creo en algunas personas. Creo en que sí uno se rompe lo que haya que romperse, las cosas pasan, suceden, nacen. Creo en creer, en equivocarse, creo en la evolución. Así que, señor escéptico, perdóneme, pero no estoy de acuerdo en nada con usted. Le recomiendo humildemente, que suelte un poco sus creencias en no creer y mire a su alrededor aquí y ahora. Olvídese de sus amores imposibles que no existen. Son sólo ficciones en su cabeza. Busque adentro suyo. Sienta, piense en eso que alguna vez lo movilizó. Una vez que encuentre algo de eso, regrese a mí y tengamos esta charla nuevamente.

martes, 10 de abril de 2012

Loca, loca, loca

Hay días en que me despierto optimista. Estoy conectada con el mundo. Miro, leo, hablo. Luego pasan unas horas y me siento aburrida. Me cuesta concentrarme en mis tareas diarias. Me cuesta hacer cosas aburridas ¿A todo el mundo le cuestan? No lo se. A veces parece que el mundo se llevara mejor con el aburrimiento. No soy una de ellos. Pero el día pasa, sucede, crece. De golpe me siento ansiosa. Verborrágica. El tiempo no pasa para mi. Y ansío que pase rápido no se bien porque, no se bien que me espera. Quizás lo mismo de siempre, quizás no. Miró mi “Hic et nunc” y vuelvo a conectarme. Después me siento un poco enamorada. Y con el enamoramiento vienen las dudas, los miedos, y el olvido. Después me siento un poco sola. Después saco a pasear mi soledad y me siento feliz de estarlo. Pasan las horas y el día no termina. Me siento en paz por unos minutos. Luego me siento carnal, pero sigo sola. Pongo música para despejarme. Pero pongo música que me lleva a un lugar sentimental para el cual no se si estoy preparada algunos días. Me dan ganas de llorar. Pero salgo a correr. Me siento deportista. Corro lo más rápido que puedo. Me siento poderosa. Vuelvo y me siento sucia. Me baño y me gusta mi olor. Después fumo y tomo y me siento poco sana. Escribo y me siento yo. Extraño a un ser y me siento triste y tonta. Hay días en que me duermo después de pasar un día movidito de todo. O más bien movidito por mi (cabeza) sola.

miércoles, 4 de abril de 2012

Mi último primer beso

El pasado insiste en aparecer, llamar, mensajear, invadir mi paz. El presente desapreció de un momento a otro. ¿Dónde estoy parada? Necesito algo de donde agarrarme. Me caigo. Decido recordar mi presente cercano para hacerme fuerte y esperar. ¿Esperar qué? ¿A quién? Mientras me pregunto esto, mi mente decide recordar mi último primer beso. Entonces decido meterme de lleno en ese beso. Fue un domingo. Algún día cercano a mi cumpleaños. Clima ideal para pasar una noche afuera de las paredes. Estábamos los dos. El y yo. Yo y él. Conociéndonos, hablándonos, investigándonos, midiéndonos, viendo por primera vez que queríamos de ese otro que teníamos en frente. Ese otro desconocido, lejano, cercano, misterioso. La noche era nuestra compañía. La luna no se dejó ver. Pero sí las estrellas, grandes protagonistas de nuestro momento. El me cocinó por primera vez. Su punto no era el mío pero lo disfrute como si lo fuera. El estaba como suele estar. Con su mirada melancólica y hermosa. Su vivir pausado, su escucha atenta y su lunar adictivo. Mis ganas eran muchas, tantas como mis dudas y mis miedos. Comimos, bebimos y hablamos. Y de golpe apareció ese instante cuando el mundo se para. Ese instante en que uno quisiera que ese momento se prolongue lo más posible. Donde todo es presente. Donde el futuro no importa nada y ojalá no llegue nunca. Los dos recostados en un sillón mirando las estrellas. Intentando en vano reconocer alguna. Y como nunca me pasó en la vida veo en el medio del cielo de la Capital Federal una estrella fugaz. Sorprendida lo miro, esperanzada por que él haya visto ese momento memorable junto con migo. Me encuentro con su cara hermosa y con una expresión similar a la mía. Nuestros textos fueron “¿Viste lo que yo vi?”. Mi texto oculto era “¿Sentiste esto que yo siento?”. Nunca me animé a decirlo. Ni siquiera ahora que pasaron varias semanas de aquel instante. Sin embargo, en ese momento él se acerca y me da un beso. El primer beso es una prueba muy grande. O por lo menos para mi lo es. El como besa una persona habla mucho de ella. Como se mueve, como siente, como acaricia, sus tiempos, ritmos, sensibilidades. Y esa estrella fugaz seguida de ese beso es de lo que me agarro hoy para no caerme. Mi último primer beso. ¿Deposito mucho en ese momento, en ese hombre, en esa estrella? Quizás… Pero sin duda es mi presente cercano más dulce en el cual puedo depositar hoy mi ser.

miércoles, 28 de marzo de 2012

La recompensa

Hace unos días atrás alguien me preguntó ¿Cuál es la recompensa de ser así como somos? Primero tuve que parar a pensar como somos. Luego pensé si él y yo éramos iguales. Me pregunté a que se refería con su pregunta. Logré entenderlo pero sin estar del todo segura si ambos éramos ese “somos” que él decía que éramos. ¿Cuál es la recompensa de haber elegido en algún momento de nuestras vidas optar por la pastilla roja? Algunas respuestas se me vinieron a la cabeza para decirle a ese hombre en busca de recompensas. Algunas se las dije, otras las guardé para mi o para más adelante. La recompensa de estar despiertos en esta vida, es poder vivirla plenamente. Meternos de lleno en los dolores. Cosa que es bastante frustrante por momentos. Pero también nos metemos de lleno en las cosas buenas. Las felicidades son efímeras, como para todo el mundo. Pero sin duda son profundas felicidades que se logran con sentimientos cien por ciento verdaderos, tangibles. Mis felicidades tienen olores, sabores, colores. O así las recuerdo a la distancia. La recompensa de despertarse, preguntarse, no quedarse quietos, evolucionar es sin duda el sentir. "La recompensa es el sentir" le dije, o quizás lo oculté. Pero él me entendió.

lunes, 19 de marzo de 2012

La mosca

Parece un día cualquiera. Todo es rutinario como cualquier otro día. Podría ser lunes, martes, miércoles o jueves. Viernes no, porque los viernes los problemas y las felicidades se ven y se sienten distintas. Podría ser cualquier día, pero es lunes. Quizás uno de los peores días para mucha gente, no para mí hasta hace un par de semanas. Ese lunes cualquiera, o no tanto, arranco un poco más dormida que lo habitual. ¿Quién me manda a salir un domingo a filosofar con brebajes mediante? Nadie. Sola me mando a vivir esas cuestiones cada vez más seguido. Entonces el lunes paga los platos rotos. Somnolencia, humor al borde del abismo, estomago revoltosa, paciencia cero. Pero sin embargo, sobrevivo hasta que aparece ella: la mosca. La veo venir como quien no quiere la cosa. Revolotea a lo lejos. La espanto varias veces, la soplo, le grito, la alejo. Pero ella desaparece unos minutos y al rato vuelvo a sentir su presencia. No hay mosca que no sea insoportable, pero esta además es dañina. Mi humor al límite cambia abruptamente cuando la mosca se reposa un instante en mi sien. Me pego una pequeña bofetada para intentar matarla y no morir yo en aquel intento. Ella es rápida, ágil, oscura y se escapa. Luego de intentarlo varias veces, mi día cualquiera se convierte en un día detestable y olvidable. Mi humor al límite del abismo salta sin red hacía los lugares donde no quiero ir. Todo se oscurece de golpe, sin dejarme gobernar nada. Los pocos pensamientos positivos de este lunes se ven subyugados por esta mosca y sus efectos. Solo me queda vivir lo que resta del día. Sin apostar mucho, cruzándome con la menor cantidad de gente posible, intentando no lastimar a nadie en mi camino. Yo ya estoy rendida ante esa mosca y sus efectos. Sólo me queda esperar hasta que se le ocurra irse a jugar con otra cabeza. Mientras, yo respiro y pienso en eso que sólo los días como hoy puedo pensar.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Un día en la vida de ella

Ella se prepara a la mañana. Desayuna mientras, se viste, mientras se maquilla, mientras mira la temperatura en la televisión, mientras planea su día. Está esperanzada, quizás hoy vaya a conocerlo. Sale de su casa, recoge el diario y lo guarda en su mochila. Camina contenta, mirando la vida, mirando a la gente a los ojos. Como buscando que los demás se den cuenta de la ilusión que lleva escondida en sus ojos. Se pregunta cuantas veces antes pasó por un momento así. Un momento donde las emociones se mezclan y ella se ilusiona con alguien nuevo. Muchas veces lo ha vivido, se contesta entre orgullosa y frustrada. Viaja hasta su trabajo. El día se pasa volando. El teléfono se convierte en su principal objeto de deseo. No puede dejar de mirarlo, de ver si le habla, si le suena, si a él se le ocurre marcar los 10 numeros que la llevarían hasta ella. Cuando un teléfono se convierte en un objeto insoportable, imposible de dejar de mirar significa que algo está jodido en nuestras vidas, piensa ella. Ella está jodida. Jodida y esplendida. El buen humor siempre le cayó muy bien. Termina sus labores diarias. Regresa a su casa esperando que sea la hora en que habían acordado. La panza le late y no es el hambre. Sus manos se retuercen, los dedos se abrazan, se rozan, se reconocen una y mil veces. Ella viaja de regreso a su casa. Durante todo el viaje piensa, sueña, sonríe, y espera. Pero nada sucede. El parece no existir. No llama, no envía señales. Sin embargo, la esperanza sigue en pie. Está por bajarse del subte cuando suena su teléfono. Ella atiende sin mirar el número entrante. Cierra los ojos como quien lo hace para pedir un deseo. Es él del otro lado. Se dicen "Hola" varias veces. Se cuentan sus cotidianeidades. Ella tiembla mientras camina. De golpe y no se porque fuerza el comienza a unir palabras de una manera dolorosa. Palabras que si estarían en otro orden no significarían nada grave. Pero a ella le duelen. Ella comienza a hablar más pausado. Su voz deja de ser alegre. Ya casi no tiene ganas de seguir hablando. Ya no sabe que decir ante semejante texto punzante. Ella camina y el sigue hablando, como queriendo dar explicaciones, como sintiéndose culpable por lo que siente. Ella se da cuenta como cada una de esas palabras le hace un corte en el corazón. Como si un cuchillo hubiera sido clavado cuando el comenzó a hablar y fuera moviendo el cuchillo para abajo, para arriba, para los costados. Ella imagina el ruido que hace su corazón en ese momento. Ruido a desgarro. Se despiden. Ella tiene las piernas pesadas. Deja caer el teléfono en la mochila. Sigue caminando hasta su casa. Cada paso es heroico. Ella tiene la mirada perdida, el corazón desgarrado y la frustración en su mirada.

martes, 13 de diciembre de 2011

Vacaciones de alma

Casi todos los mortales necesitamos vacaciones a esta altura del año. Diciembre, mes de festejos, balances, cierres, regalos, encuentros y desencuentros. Pero este año 2011 estoy especialmente cansada. He estado más cansada y estresada años anteriores. Pero este diciembre tengo cansada el alma. Mucho ha pasado este año. Mucho nuevo, mucha incertidumbre, muchos hospitales, mucha impotencia, muchas ganas de cambiar lo incambiable. Necesito vacaciones, pero las del alma. Necesitaría desconectarla por una semana para dejar de sentir todo lo que siento hoy. Dejar que mi alma flote, y repose unos días para retomarla luego más descasada, con más fuerza, con más lucidez para seguir adelante. Por primera vez en la vida mi vida pasó a segundo plano. Casi sin quererlo me invadió la vida de esta personita que amo con locura y que quiero ver crecer, soñar, amar, equivocarse. Daría lo que sea para poder cambiar las cosas. Pero la impotencia me invade de nuevo al darme cuenta que no puedo. Que nada de esto depende de mi. Y mi alma vuelve a cansarse y caerse cuando escribo estas palabras. Necesito vacaciones de alma para volver con más fuerzas para hacerle frente a lo que sea que esté por venir. Necesito vacaciones de alma para poder abrazar nuevamente con locura, para poder ayudar, para poder contener, para poder amar sanamente.

sábado, 22 de octubre de 2011

Evolución

Entre lagrimas y dolores crezco. Un día más en donde alguien me frena, me pregunta y repregunta y me ayuda a crecer. Estoy más calmada. Vengo de un torbellino un tanto dañino y falso. Ahora respiro con más tranquilidad. Floto. Duermo. Me despierto feliz. Estoy atenta, calma, expectante. Estoy un poco sensible también. Las frustraciones me pasan factura algunos de estos dias. Los deseos, los sueños del pasado no cumplidos. El volver a empezar me entristece, me hace dudar, me da miedo. Pero sin embargo no me freno, sigo, pienso, crezco. De a poquito, con ayuda doy un pasito más. Me gusta mucho cuando siento eso. Me tranquiliza saber que alguien me puede ayudar a crecer. Me siento acompañada. Me siento más fuerte. Me siento menos sola en el mundo este lleno de todo.

jueves, 28 de julio de 2011

Amor femenino



La mayoría de las mujeres estamos en problemas. Lo digo un poco haciéndome cargo, otro poco criticando. Todas las películas que nos han metido en la cabeza desde chicas no son ciertas. Me acuerdo haber hablado esto con mi amigo pasajero M. Un hombre que estaba más allá de todo y que lo tenía muy claro "El gran problema del amor...",me dijo " es que a las mujeres les meten la historia del amor feliz y perfecto de las películas y eso arruina todo". En ese momento me acuerdo que le dije "a mi no me pasa eso. Yo se como es el amor, y se que no es como en las películas. Yo no creo ni en príncipes, ni en el amor para toda la vida, ni en las parejas perfectas que se aman a pesar de todo lo bueno y todo lo malo".
Y lo mantengo hoy en día, pero se que como mujer, tengo algunas de esas cositas metidas adentro, muy adentro en algún lugar donde todavía no puedo acceder para extirparlo.
La veo a mi sobrina de 5 años y ya a esa edad me habla de casamiento, de príncipes azules, de amor para siempre... Como logra uno luego de tantos años de vida sacarse todo eso que le han metido a la cabeza.
Como una mujer no puede emocionarse con un amor naive, simple, nuevo de esos que se ven en las películas? Como hacerlo si nos enseñan que esa son las verdaderas relaciones. Que eso son los verdaderos amores.
Es casi imposible. Es difícil zafarse de tanta historia a cuestas.

miércoles, 6 de julio de 2011

Frases hechas



“Al mal tiempo, buena cara”. Frase hecha si las hay. Uno nunca termina de entenderla hasta que le toca poner buena cara antes los problemas. Problemas que son mas graves otros no tanto. Algunos no tienen vuelta atrás, otros están por verse. Todos tiramos para el mismo lado, pero a veces eso no alcanza. Hay cosas que a uno se les escapa de las manos. Siempre existe eso que se llama destino, en lo cual no creo mucho, pero que en estos momentos no me queda otra que dejarle paso y aceptar.
Lo bueno de todo esto es estar juntos. Juntos entre los que nos queremos. Cuidarnos los unos a los otros. Aprender juntos. Crecer juntos. Acompañarnos.
“No hay mal que por bien no venga”, dicen los optimistas. Esos que siempre sonríen. Estos, que solo lloran a veces, pero siempre con dejo de esperanza. Y si… Tal vez sea así. Tal vez uno tenga que traspasar los problemas pensando que algo bueno siempre va a salir de todo eso. Y lo bueno termina siendo siempre el amor que recibimos por una o tal cosa.
“Al pan pan y al vino vino”, señores. Las cosas por su nombre. El dolor duele y no hay nada que hacerle. Hay que vivirlo, traspasarlo y seguir. Hay que confiar que lo malo va a pasar. Trabajar para que pase. Y en lo que no se puede trabajar hay que ser paciente y estar muy despierto. No queda otra.
Y luego de un día difícil y hermosamente duro, este breve descargo nocturno llega a su fin. Así que “Taza taza, cada uno a su casa”. A descansar. A dormir. A pasarla bien. A disfrutar lo que cada una tenga en su taza o en su casa.

domingo, 12 de junio de 2011

Infidelidad Positiva


"Estaba intentando convencerme que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar doloroso pero no tiene porque ser una tragedia. Si uno no dejase nunca a nada ni a nadie, no tendría espacio para lo nuevo. Evolucionar constituye una infidelidad, a los demas, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo. Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador. Garantizaría la fe en el futuro. Una afirmación de que las cosas pueden ser no solo diferentes, sino mejores."

jueves, 6 de enero de 2011

La obligación de hacer balances


Las revistas dicen por ahí que no es recomendable hacer balances con el año que terminó. Que no es recomendable ponerse metas para el año que comienza. Pero, una vez más sigo mi impulso de hacerlo. Tengo las inmensas necesidades de ver las palabras escritas en una lista, en un balance contable, como si mi vida fuese una empresa a la cual quiero ver rendir, rendir y rendir.
Sin mucha más convicción que un impulso y una imagen, comienzo mi balance del 2010.

Negativo
- los días de angustia laboral
- los días de problemas monetarios
- el choque con mi mamá
- la vulnerabilidad de estar enamorada
- la incertidumbre de no tener certezas
- mi violencia
- mi sexto sentido
- mis inseguridades escondidas

Positivo
- el avance laboral
- la apertura a lo desconocido
- el escucharme
- mi sexto sentido
- mis sobrinos
- mis amores
- mi nuevo deporte, el wakeboard
- mis carreras
- mis objetivos
- F.

Mirando así rapidito mi balance está bastante equilibrado. Ahora habrá que ver el peso de cada cuestión positiva y cada negativa. El efecto que eso a tenido en mi año, en mi personalidad, en mi estado de ánimo. Pero para un detalle tan minucioso de mi 2010 necesitaría un especialista contable en emociones, cosa que quizás existe pero no deseo encontrar.

Ahora sí, y con más fuerza que nunca, mi objetivo para el 2011 es simplemente reencontrarme siempre conmigo misma. Ser quien quiero ser. Pelear por eso. Sentir. No hacerme la boluda. Estar despierta. Y aceptar al otro tal cual es.

miércoles, 5 de enero de 2011

C´est la vie


Hay que aprender a vivir a cada rato. Nadie me avisó eso cuando vine a este mundo. Igual, supongo que sí alguien se me hubiera acercado y me hubiera dicho al oído "Ey piba, esto no es joda. Esto va a ser difícil. No vas a poder bajar la guardia nunca. Vas a tener que estar depierta mucho mucho. Vas a sufrir. Vas a hacer sufrir. Vas a creer muchas veces que ya sabes como vivir bien y no, vas a volver a equivocarte con nuevas cuestiones. Ey pibita, quizas no te convenga entrar a la vida", igual hubiera decidido participar de todo esto.
Aprender, aceptar, transformar, evolucionar, equivocarse, escuchar, tolerar, amar, respetar, convivir, crecer. Sí que es dificil todo esto. Dificil y lindo, dice mi parte optimista. Pero doloroso, muy doloroso, dice la otra parte de mi.

miércoles, 14 de julio de 2010

Esencia


En paz y retomando mi placer por sentarme frente a la computadora no para trabajar, ni chatear, no googlear, no facebookear y mucho menos para hacer una de mis ultimas adquisiciones cibernéticas, twitear. Sino sentarme para escribir, para conectarme con lo que me pasa adentro bien en el fondo donde muy pocos pueden llegar a ver.
La cuestión es que al inspeccionare me doy cuenta que soy otra desde hace un tiempo. O soy la misma pero cambiada. ¿cambiada para bien, para mal? Quien sabe. Yo solo se que estoy cambiada y por eso lo expreso.
La esencia sigue siendo la misma, y supongo que siempre será la misma pero hay cosas que hoy tolero más. Hay otras que ya no tolero. Hay gente que ya no busco. Hay otros que me encuentran más fácilmente. Hay cosas de las cuales ya no trabajo, hay otras en las cuales si quiero trabajar. Empece a soñar con cosas nuevas, los viejos sueños los fui cumpliendo y otros quizás cambiaron de forma.
Quizas sea mucho cambio junto. Quizas sea la unica manera de cambiar así, todo de golpe. El proceso no es fácil, ojo. Hace un año casi que estoy en este pseudo trance, pero las puertas comienzan a abrirse, el cielo comienza a hacerse más claro de a poco y yo asi parada frente a todo este mundo y frente a toda esta vida mía. Y yo, sobre todo, parada frente a un otro por primera vez, parada frente a un par por primera vez, que me pelea, me reclama, me ama, me mata, me entorpece, me hace feliz, me genera inseguridades, me acompaña, me mima, me todo lo que un ser humano puede provocar en otro ser humano.
Y esta soy yo, la nueva yo. Y también me gusta ser esta que soy hoy, que está más grande, que está más apasionada y más dócil al mismo tiempo. Que está feliz con su emprender chiquito, pero que es grande lo que eso le genera adentro. Que está más enamorada y por eso puede perder más que siempre. Que vive y vive como siempre.

miércoles, 2 de junio de 2010

Catarsis aristotélica


Llanto. Angustia. Odio. Bronca. Miedo. Dudas. Búsqueda. Ojos hinchados. Deseo. Egoísmo. Gritos. Peleas. Dolor de panza. Ganas. Inmadurez. Dinero. Pasión. Profesión. Vocación. Tiempo. Amor. Sexo. Sospecha. Inseguridad. Depresión. Terapia. Ayuda. Compania. Besos. Aburrimiento. Bostezos. Insomnio. Frialdad. Desconexión. Encuentros y desencuentros.

sábado, 29 de mayo de 2010

Abierto


Y de golpe me convierto en alguien que no quiero ser. Siento como un mounstro, hablo o callo como una enferma, sufro como un ser humano doliente. ¿En qué momento pasó esto? ¿Cómo dejé que pasara? ¿Puedo salir sola de este pozo oscuro? Las situaciones se fueron uniendo unas a las otras con el correr de los meses, algunos logros, otros intentos, otros pensamientos, otros miles de miedos. ¿Cómo llegué acá? ¿Cómo corno salgo? Es mi peor momento mezclado con mi mejor momento, pero sin dudas todo este embrollo no me deja disfrutar de lo bueno, de lo lindo, de lo amoroso. Tengo mucho camino adelante, abierto, esperando a ser recorrido.

jueves, 22 de abril de 2010

Choque


7:00 am suena el despertador
7:45 am salimos de la casa de mi mamá en su auto
8:00 am la ruta 197 es un caos, muchos autos, mucha niebla, mucho lio por todos lados. Estamos llegando tarde.
8:17 pasamos el Peaje del Ramal Pilar
8:22 el auto de adelante volantea para esquivar a un perro muerto que hay en la ruta. Mi madre volantea para esquivarlo, pisa el pasto, el auto se descontrola y ahí cambia la historia, el tiempo, el espacio. Un silencio absoluto nos invade, yo la veo a mi mama con las manos en el volante, inmóvil. Todo en cámara lenta, el auto empieza a girar hasta que vemos los autos que vienen de frente, intentan esquivarnos, seguimos dando otra vuelta y veo que un auto viene directo a impactar en la puerta del conductor. Ese es el momento en donde más miedo tengo. Pienso en mi mamá que va a recibir ese golpe. El impacto llega, es fuerte, violento, el cinturón de seguridad nos corta la respiración por unos segundos, pero también nos salva para toda la vida. Seguimos girando hasta quedar al costado de la ruta. Inmóviles. Cuando presiento que todo terminó, la abrazo a mi mamá, le digo que la quiero, que estamos vivas, mientras mi mano recorre todo su lateral izquierdo chequeando que este entera. Estamos abrazadas cuando sentimos otro impacto que ahora viene de atrás. Ahí el silencio para, escucho la radio que seguía sonando, escucho un grito de mi mamá, esto parecía no terminar más.
8:24 Bajamos del auto. Estamos sanas y salvas. Hoy 21 de abril de 2010 volvimos a nacer.

sábado, 17 de abril de 2010

Pasa que...


La felicidad me hace escribir menos. La pulsion por escribir disminuye por estos días, y me dedico a vivir, a disfrutar, a mirar, a hablar más y a escribir menos. Por otro lado, escribir de cosas felices me cuesta más, me parece hasta aburrido. A la felicidad se la vive, no se la describe. Por el contrario, las tristezas encuentran un gran refugio en las palabras. La tristeza se transforma en algo bello cuando es descripta. La tristeza escrita alivia y libera al portador de la misma.

martes, 30 de marzo de 2010

Aprendiendo


La mujer se hace la dura. Su filosofía de vida es la del aquí y ahora, entonces todo lo que sea para toda la vida la asusta, lo repele, lo niega. Ella quiere creer, pero sabe que que le cuesta. No es por dolores del pasado, sino por sabidurías o tonteras que ha ido incorporando luego de vivir, vivir y vivir. Es probable que alguien salga lastimado cuando ella exprese sus palabras racionales, realistas y frías. Es probable que ella misma se lastime al decirlas. Es necesario que la mujer pueda soñar un poco más. Que encuentre su equilibrio entre su aquí y ahora y la proyección que hace de sus sentimientos.

viernes, 19 de marzo de 2010

Ivasión


Un día me despierto y no siento nada. Ni dolor, ni felicidad, ni amor, ni desamor. No estoy mal, pero no tengo sentimientos exultantes de ningún tipo. De golpe la búsqueda o el encuentro me llama. Sin ningún tipo de esperanza, me entrego. Los minutos pasan, las palabras se acumulan una tras otra de forma preciosa. Algo se despierta en mi. Algo se despierta en él. Las horas pasan una trás otra. Todo mejora. No estaba mal antes, pero de golpe todo empieza a estar bien, muy bien. Las voces fluyen, se enredan, juegan, se reconocen, se gustan. La charla crece y como efecto las ganas también. El primer encuentro es lindo, nervioso, rápido. Los días pasan y la invasión de sentimientos crece. Esos sentimientos que uno siempre busca y casi nunca encuentra llegan a mi y se instalan en mi cabeza, en mi cuerpo entero. Me abren, me despiertan, me hacen respirar, vivir y "enfelicidarme".

miércoles, 10 de marzo de 2010

lunes, 22 de febrero de 2010

Hic et nunc


Hace mucho que no hago un Hic et nunc en mi blog. Asique me propongo hacerlo más alla del desentendimiento de mis lectores:
Aqui y ahora estoy:
- estudiosa, expectante, orgullosa, corredora, fumadora, bebedora, sola, enfelicidada, enamorada de nadie y de todos, mojada por la lluvia, disfrutando de mi música, comiendo miel, histeriqueando con un "famoso", planeando mi obra de teatro, pensando en mis amigos que están lejos, pensando en los que están cerca, extrañando a mis sobrinos, proyectando proyectos, amando mi vida, pensando en como voy a poder sustentarla, despierta, con sueño, esperando, actuando, casi festejando.

lunes, 15 de febrero de 2010

All I need...


Quiero un amor de esos que aparecen pocas veces en la vida. Quiero un amor de esos que te estrujan el alma de un momento a otro. Quiero un amor real y sin tanta distancia, y sin tantos "peros" y sin tantas vueltas. Quiero un amor de esos que te cambian la manera de ver la vida, de esos que te hacen sentir que todo esto vale la pena, de esos que siempre se buscan y casi nunca se encuentran. Quiero un amor sano. Quiero un amor grande. Quiero un amor largo que me saque de estas teorías raras en las que me estoy metiendo últimamente. Quiero un amor de esos que te despiertan, te sacuden y te invitan a hacer de todo. Quiero un amor comprensivo, sincero y movilizador. No quiero un amor de película, no quiero una amor virtual, no quiero un amor enfermo, ni sucio, ni débil. Quiero un amor de esos que pareciera se están extinguiendo.

domingo, 7 de febrero de 2010

Dimanche


Ultimamente los domingos son los días de la semana que más me cuestan.

lunes, 25 de enero de 2010

Confesiones de mujeres de 30 (o casi)


"No quiero ser la acompañante terapéutica de mi novio"
"Un tipo que no tiene proyectos conmigo, que no quiere convivir, no quiere hijos, no me va"
"Un loco el otro día me llevó a conocer su casa y había pintado toda su pared con mi nombre. Salí corriendo. Está loco"
"Estuve cuatro años de novia y siento que fue un sueño. Más bien una pesadilla. Recién ahora siento que estoy despierta"
"Yo estuve un año con un enfermo. Mi psicólogo me preguntaba todas las sesiones que era lo que me gustaba de él y nunca pude contestarle"
"A mi lo único que me funciona es el amor a la distancia"
"Chicas nunca se casen, yo estoy en juicio por los alimentos de mi hijo"
"Yo ya no creo en el amor para toda la vida"
"El amor es eterno mientras dura"
"Mi ex, él que fue el gran amor de mi vida hoy me dijo que se compró una casa con su nueva novia"
"Ellos quieren una mamá pero nosotras queremos ser mujeres, queremos ser femeninas, no vez que me tatué unos zapatos de taco alto en la pierna. No los uso pero quiero ser femenina no quiero ser la madre que le plancha, le lava la ropa, le ordena la vida"
"Yo estoy cansada de enseñarles a vivir y que luego me lo agradezcan cuando estan con otra"
"Yo conocí a un chico divino, es director de teatro, super conectado, artista, pero es gordo y eso habla mucho de una persona. Y no tiene un peso. Yo mantener giles, no"
" Yo sigo pensando que en la proxima fiesta, o en el tren, o en la calle me voy a cruzar con el amor de mi vida. Pero igual no creo en el amor para toda la vida. Creo que ni yo me entiendo"
"No existen los hombres sanos como nosotras"

Compro memoria


Lunes al mediodía

El hombre se despierta a las 12. Su casa está totalmente oscura a pesar del sol que se empeña en hacerle una jugarreta a sus persianas. Prende su computadora, cosa que hace todos los días al despertar. "Cada día está mas lenta esta mierda", balbucea con esa voz ronca que todos poseemos al levantarnos. Abre su billetera, hace dos o tres cuentas inútiles y publica un aviso en esos sitios de compra/venta de cuestiones que dice "Compro memoria".

Jueves a la tarde

El hombre recibe un mail que dice "Estimado señor. Yo quiero vender parte de mi memoria. Quiero venderle esa parte en donde ella me deja, yo lloro como un niño, ella grita, me dice que me ama pero que así no puede seguir, agarra las dos o tres cosas que tenía en mi casa y se va para siempre. Quiero olvidarme de su cara ese día. No era ella y no quiero tener esa cara en mi mente. ¿Cuánto me paga por esto?".

Jueves a la tarde

Luego de pensar por unos minutos el hombre escribe el siguiente mail. "Sr. Le compro su memoria. Escríbame para arreglar el lugar y la hora. Le puedo pagar 1000 pesos. Hace rato que una mujer no me dice que me ama".

domingo, 24 de enero de 2010

Verano urbano


Un día caluroso de enero la cronista sale de la casa de su hermana luego de un fin de semana de cumplir a rajatabla y felizmente su rol de tía. Camina por las calles de Hurlingham pensando en que diferente es su vida a la de aquellas personas queridas que acaba de dejar. Ellos están rodeados de niños, de gritos, de pis, de caca, de llantos matutinos. Ellos, los otros, hablan ilusionados de sus próximas vacaciones en Punta Cana, mientras la cronista cuenta una por una las monedas para pagar el boleto de tren que se tomará en escasos minutos. Camina por las calles pacíficas sintiendo el silencio luego de un par de días sin encontrarlo. La paz la inunda pero un sentimiento contradictorio se mezcla con está paz. Llegada a la estación, se alegra al ver que la boletería está cerrada. "Quizás pueda ahorrarme este peso con diez", piensa. Tiene la mirada perdida en las vías vacías e infinitas.
Llega el tren y se desilusiona al ver que no hay asientos vacantes. Saca la revista Ñ de su mochila y se dispone a leer apoyada en la puerta. "Amores de verano" es el tema de este numero. "¿Justo este numero tenía que comprar? Todo sea por alguna lectura exquisita", reflexiona. La lectura la inspira, la hace pensar, soñar, agarra una birome y resalta frases que le gustan, o que le pueden servir para quien sabe que. La cronista piensa en su amor de verano urbano, el cual cada vez tiene menos énfasis de todo tipo, sin embargo no se entristece. Su cabeza está hoy en su futuro laboral, en este cambio de rumbo rotundo que intenta hacer y que nada fácil es de transitar. Lee, mientras escucha a algún cantor de ocasión entonar sus chacareras, sus tangos y canciones melosas. Eso es lo que tienen los artistas callejeros, son más versátiles que los demás.
La cronista mira al resto de los pasajeros entre texto y texto. Piensa en estos otros, imagina sus vidas, sus dolores, sus amores de verano y de los otros. Llega a la ultima estación del tren y casi sin quererlo evade a los guardas ansiosos por picar boletos. Camina y camina. Piensa en la vida de los otros, piensa en su propia vida buscando alguna respuesta, más no sea para que le dure un rato.

domingo, 10 de enero de 2010

Capital del pecado


Pereza: mis siestas de todos los días.
Ira: la mala gente me saca de mis casillas.
Lujuria: mi reino por un beso apasionado bajo la lluvia.
Envidia: a la gente sana que busca constantemente y encuentra.
Gula: la bondiola, el Malbec, la provoleta, la comida lúdica.
Avaricia: siempre al principio acumulo sentimientos, me los guardo sólo para mi.
Soberbia: escribir esto como si a alguien le importasen mis pecados.

lunes, 4 de enero de 2010

Sinuoso



El camino es sinuoso. Ultimamente tiene más descensos que asensos pero aprovecho la caída para descansar, para sentir el viento en la cara. ¿Hasta dónde habrá que llegar para poder decir "basta", "ya es suficiente"? Quizás toda la vida sea así, llena de bajadas y subidas que a veces me dan nauseas y otras me provocan la adrenalina deseada para seguir adelante.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Soy "solita" y estoy bien así


Ya no soy más sola. Ahora soy "solita" como dice mi madre. Pero sigo estando bien así. ¿Está mal? El mundo conspira para que encuentre a mi media naranja, al amor de mi vida, a mi complemento. Pero que pasa si yo estoy bien así y no quiero encontrar una naranja, porque busco un pomelo, o no quiero al amor de mi vida porque no creo en nada que sea para toda la vida (salvando a la familia y de los amigos elegidos), que pasa si no quiero complementarme?????

domingo, 20 de diciembre de 2009

Purgación


Masa de masas corporales. Calores, olores, perfumes olvidados todo mezclado en un vapor que sube desde los cuerpos hacia el cielo. La música se siente con el pecho, con la nuca, se baila y no se puede dejar de hacerlo. Todos mirán hacia el frente, como un ejercito de pupilas dilatadas mirando a su líder, esperando sus verdades. Soledades que de vez en cuando se miran los unos a los otros. Soledades que se encuentran en rondas para repartir sensaciones químicas. Están todos sobre un pantano, el barro sube por las piernas, las zapatillas hacen sopapa al bailar, pero no es impedimento para hacer eso que tan bien les sale. Las luces, las formas, los colores que son representadas al frente potencian las sensaciones extáticas.Y en ese mismo momento en donde las luces, la música, el vapor, el pantano confluyen, los hombres purgan sus afecciones. El objetivo del espectáculo (y sus aditivos) está logrado.

:: Dibujo por Julieta Arroguy - http://julietaarroquy.blogspot.com ::

lunes, 7 de diciembre de 2009

Despertares



Y de golpe aparecen estas inmensas ganas de volver a mi vida. Esa que está un poco olvidada por estos días, semanas y meses quizás. Algo me despierta abruptamente, me grita, me sacude y me inyecta energías para hacer eso que me gusta. El cuerpo se me llena de ganas de gritarle al mundo mis verdades, como si estas fueran universales. Pero en seguida entiendo que son sólo mis verdades, y que nadie quiere escucharlas porque cada uno tiene las suyas. Brindo por las diferencias pero también no quiero caer en la ficción de un mundo desigual. Como siempre mis contradicciones me marean y persiguen.
La cuestión es que hay mucho mundo por vivir, hay muchas búsquedas por hacer, hay mucho por encontrar, mucho con que tropezarse, mucho porque levantarse. Quiero un poco de todo eso. Me siento ahora como parada frente a un plato enorme de vida al cual quiero empezar a degustar de a poco, o todo de una vez. Probar cada bocado despierta, sin dejar de sentir el gusto de cada uno de ellos. Sin cerrar ninguno de mis sentidos disfrutar de los colores, de las texturas, de los olores. Quiero comerme esta vida mía. No quiero dejar nada para más tarde porque esta es el único que tengo. Quiero llenarme de este mundo rojo febril, doloroso y amoroso a la vez.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Enrarecidos


Conversaciones detenidas en noches frías.
Nada fluye. Todo está trabado y cada paso es un acto heroico.
La diversión es superficial y a oscuras. Hace olvidar por un rato los dolores, pero la violencia explota justo antes de que amanezca.
La pena y los deseos se mezclan.
El extraño permanece extraño.
Las ganas crecen pero todo está enrarecido.
Todos estamos enrarecidos. ¿En qué clase de seres nos estaremos convirtiendo?

domingo, 22 de noviembre de 2009

Solos en colores


¿Cómo es el momento en que dos soledades se encuentran? ¿Qué piensan? ¿De qué color es ese momento? ¿Cuántas cosas se dicen, cuántas callan? Quiero estar solo/a. Afirman ambos, pero sin embargo los dos marchan hacia el encuentro. ¿Es qué la soledad es solo una postura que uno defiende cuando está solo? ¿O es en serio una elección? Mejor sola que mal acompañada, dice ella. ¿Estas segura? Le pregunta él. No hay respuestas.
¿Cómo es ese momento en que dos soledades se hacen compañía? ¿Cómo es estar solo con un otro? ¿De qué color es ese encuentro?

martes, 17 de noviembre de 2009

El punto de no retorno


Empieza a llover sobre el calor. El cemento empieza a evaporar sus calores acumulados. Yo necesito de la lluvia y salgo. Camino buscando limpiarme de algo que no se bien que es. Inclino mi cara hacia el cielo para que las gotas me golpeen de frente y terminen de despertarme. No se bien porque, pero empiezo a llorar. Nadie se da cuenta, las lagrimas se disimulan. ¿Es hora de cambiar algo o es hora de seguir yendo por este camino lleno de incertidumbres? Quizás sea hora de empezar a encontrar algunas de las respuestas, o capaz sea el momento de hacerme cargo que las cosas son simple y complejamente de esta manera incomprensible. El tiempo a veces no nos dice nada. No espero que el tiempo me diga algo, solo espero aquí y ahora, respirar, respirar, y respirar bajo la lluvia.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Oda en contra de los abogados

El: Hola linda
Ella: No me gusta que me digan linda
El: Ay bueno, bebé, como te gusta que te digan?
Ella: Bebé tampoco
El: Bueno que haces de tu vida?
Ella: ¿Quién sos? ¿Porque tenes mi msn?
El: Soy yo, el hombre de tu vida.
Ella: Estas loco. ¿Quien sos?
El: Bueno, me dio tu dirección un conocido. Pero que pasa que estas asi, no te gusta hablar conmigo?
Ella: No, porque no se quien sos y me decis bebé y linda.
El: Bueno, soy Pablo, soy abogado y queria hablar con vos.
Ella: ¿Abogado? Con razon...
El: Con razón que?
Ella: Nada, yo me entiendo.
El: ¿Qué tenes en contra de los abogados?
Ella: Nada, solo que no me caen bien y no les caigo bien.
El: Bueno, yo trabajo en tribunales pero no soy abogado. Que pasa que estas asi a la defensiva, tu novio te cagó?
Ella: ¿Qué? Estas loco nene.
El: Uy hoy no te tomaste la pastilla
Ella: De que hablas?
El: Y si era de esperarse que te cague...
Ella: nene, estas loco? Estas hablando solo.
El: Y si con una mina como vos que se hace la inteligente...
Ella: No entiendo tu resentimiento y que haces hablando así. Yo de ultima estoy aburrida.
El: Es verdad, no se que hago gastando palabras en una boluda como vos.
Ella: Ojalá algún día no tengas tanto resentimiento y seas feliz.
El: Que bueno que te dejó y te cagó.
Ella: jajjaja estas loco. Adiós, Boga.
El: Chau.

:: Tristemente basado en una historia real ::

Dolor femenino



Me desperté más temprano de lo habitual. Un dolor brutal se metió en mi cuerpo desde temprano. Ese maldito dolor que nos hace más féminas que nunca. Si las mujeres somos complicadas, supongo que mucho más debemos serlo en esos días. Nunca asocié mi mal humor en esos días, ya que mi mal humor es bastante más aleatorio. Pero ultimamente, no se porqué estoy mucho más suave y sensible esos días.
La cuestión es que estuve todo el día en punto muerto. Intentando hacer cosas pero el dolor no se iba, el malestar crecía a medida que las horas se iban comiendo las una a las otras. Tenía que ir a buscar unos análisis y pensaba hacerlo en bicicleta, para despejarme, para tomar aire, para que el viento me despabile un poco. Pero llegó la hora y la bici no era una buena opción, asique decidí tomarme un subte post paro. Me puse el pantalón más ancho que tengo, una musculosa veraniega y salí a la calle. Ya al llegar al subte, un chico con una guitarra me despertó unos segundos. Pero todo fue muy efímero. Intenté escuchar música, pero no se porque los días que estoy asi, la música no me hace bien por la calle. Bajé del subte y empecé a caminar. Me encontré con caras de perro, muchas. Un día como hoy miro a la gente y la veo fea. Los veo infelices, los veo de la mano mirando para cualquier lado, los veo peleándose con los otros peatones que los rozan, los veo indefensos, los veo teniendo lo que no quieren y no peleando por sus deseos. Sin quererlo, supongo que para contrarestar al mundo empece a sonreír a mirar a la gente a los ojos, a mirarlos a todos, intentando ver que era lo que veía. Retiré mis análisis y como el dolor ya había cesado un poco decidi volver caminando. Me esperaban como treinta cuadras hasta mi casa de vuelta. Seguía mirando a los ojos. Intentando descubrir sus mentiras, sus verdades ocultas. Como toda mujer cuando está de mal humor, tenía unas ansias de comprar algo para sentirme mejor. Entonces me metí en una verdulería llena de hombres corpulentos y me compré frutas y verduras para hacerme un rico jugo al llegar a mi casa. Llamé a un amigo para ver si podíamos vernos un rato. Necesitaba un poco de cariño. Pero mi amigo tenía una de sus mil ocupaciones semanales, es normal. Asique caminé y caminé, con mis bolsas, mis estudios y mis humores. Llegúe a mi casa. Le había dado una vuelta a mi dia mal humorado, pero igual pasé por el quiosco, me compré un par de ibuevanoles para que el dolor no me sorprenda nuevamente. Ojalá mi amigo me estuviese esperando para tomar unos mates ahora. Ojalá pudiera dejar estas lagrimas estancadas salir.

lunes, 9 de noviembre de 2009


¿Porqué el amor es tan complicado? Es difícil buscarlo, encontrarlo y mantenerlo. Mientras miles de personas no se cuestionan mucho y siguen adelante con sus amores, van de la mano de acá para allá por la vida queriéndose, aceptándose y queriéndose tal cual son. A mi por mi parte cada día me resulta más complicado todo esto. Me enrollo con amores imposibles y lejanos, supongo que un poco a propósito, otro poco inconsciente y así sigo viviendo mi vida. Mientras camino tomada de mi propia mano, mirando al mundo que sigue girando.

jueves, 5 de noviembre de 2009


- enamorarse profundamente hasta volverse tonto
- jugar con sobrinos
- el mate cocido de mi abuela
- hablar y abrazar a mi familia
- los cinco segundos antes de un primer beso
- el primer besos y los subsiguientes
- caminar bajo la lluvia
- andar en bici sin muchos autos cerca
- enroscarme con alguien en una cama todo el día
- ver películas que producen efectos en uno
- un orgasmo
- mirar la luna
- tomarse un vino con mis amigos
- disfrutar de la cocina de vanguardia
- comer un asado
- tirarme en el parque a pensar
- apasionarse con algo o con alguien

sábado, 31 de octubre de 2009

Preludios


¿Y si me muero mañana? De golpe se me vino esa pregunta a la mente. Supongo que más para intentar contestar porque no debería morirme que por contestar la pregunta en si. Si me muero mañana sería un gran problema. Porque estoy justo en el medio de algo, en el medio de un proceso, en el medio de un sueño, en el medio entre la felicidad y la tristeza. No quiero morirme mañana. Definitivamente me quedan muchas (infinidad) de cosas por hacer, por sentir por probar. Ultimamente estoy como este escrito, desordenada y trabada. Me cuesta escribir, me cuesta levantarme por las mañanas, me cuesta conectarme con la gente, me cuesta encontrarme con la gente. Mi vida dio un vuelco que no esperaba. Yo lo generé, sin dudas, pero las dudas vinieron después. Supongo que es el preludio de algo bueno, y como todos los preludios son confusos, no te dicen como termina algo, solo te dan herramientas para entender como comenzará. Y ahí estoy en medio de este preludio, intentando no morirme en el medio ya que quiero llevar a fondo este sentimiento que tengo adentro. Intentando disfrutar el ahora para poder ser feliz en el después que se viene.