martes, 30 de marzo de 2010

Aprendiendo


La mujer se hace la dura. Su filosofía de vida es la del aquí y ahora, entonces todo lo que sea para toda la vida la asusta, lo repele, lo niega. Ella quiere creer, pero sabe que que le cuesta. No es por dolores del pasado, sino por sabidurías o tonteras que ha ido incorporando luego de vivir, vivir y vivir. Es probable que alguien salga lastimado cuando ella exprese sus palabras racionales, realistas y frías. Es probable que ella misma se lastime al decirlas. Es necesario que la mujer pueda soñar un poco más. Que encuentre su equilibrio entre su aquí y ahora y la proyección que hace de sus sentimientos.

viernes, 19 de marzo de 2010

Ivasión


Un día me despierto y no siento nada. Ni dolor, ni felicidad, ni amor, ni desamor. No estoy mal, pero no tengo sentimientos exultantes de ningún tipo. De golpe la búsqueda o el encuentro me llama. Sin ningún tipo de esperanza, me entrego. Los minutos pasan, las palabras se acumulan una tras otra de forma preciosa. Algo se despierta en mi. Algo se despierta en él. Las horas pasan una trás otra. Todo mejora. No estaba mal antes, pero de golpe todo empieza a estar bien, muy bien. Las voces fluyen, se enredan, juegan, se reconocen, se gustan. La charla crece y como efecto las ganas también. El primer encuentro es lindo, nervioso, rápido. Los días pasan y la invasión de sentimientos crece. Esos sentimientos que uno siempre busca y casi nunca encuentra llegan a mi y se instalan en mi cabeza, en mi cuerpo entero. Me abren, me despiertan, me hacen respirar, vivir y "enfelicidarme".