lunes, 29 de diciembre de 2008

La mujer que hablaba del amor




Me río cuando recuerdo

Me encierro cuando estoy triste

Me ilumino cuando actuó

Me alegro cuando la veo

Lloro cuando veo películas románticas

Me escondo cuando me avergüenzo

Me ilusiono con las palabras

Corro cuando quiero descargarme

Sonrió cuando me gusta

Respiro cuando busco paz

Huelo cuando llueve

Me estreso cuando trabajo

Me relajo cuando estoy en mi morada

Me apasiono cuando saco fotos

Me olvido cuando soy feliz

Recuerdo por las noches

Siento el viento cuando ando en bici

Fluyo cuando escribo

domingo, 28 de diciembre de 2008

¿Qué fue de mi 2008?


- corrí 42 km (sin parar)
- viajé mucho
- me enamoré 
- me desenamoré
- lloré con mucha bronca
- me asendieron en el trabajo
- me reencontre con un amigo
- mi sobrina se quedó a dormir en mi casa por primera vez
- tuve un sobrino varón
- viajé al exterior sola por primera vez
- trabajé mucho
- escribí mucho
- actué nada
- vi cientos de películas en mi casa
- caí en la tentación de las series yankees
- empecé a sacar fotos 
- me aburrí un poco de ser tan autosuficiente
- fume menos que otros años?
- fui a muchos recitales
- abrí este blog
- empecé terapia
- me encontré con un extraño
- me histeriquearon mi ex y les respondí
- anduve mucho en bicicleta
- me disfracé varias veces
- me sentí sola
- me sentí muy querida
- sentí impotencia
- sentí felicidad
- me ilusioné
- proyecté
- me reí de mi misma
- me equivoqué
- me enredé y me desenredé
- aprendí algunas cosas
- busqué muchas otras
- encontré algunas pocas
- seguí (sigo y seguiré) soñando



sábado, 27 de diciembre de 2008

Comunicación no verbal


Sin duda cuando uno es niño entiende más de comunicación no verbal que de palabras. Hagase la prueba de decirle en idioma inventado algo a un nene pero con una intención corporal y de entonación fuerte y el niño no entenderá las palabras, pero sí lo que usted quiso expresarle. Cuando crecemos, entre las cosas que vamos dejando de usar es esta parte tan importante que tenemos. Empezamos a hacernos más sociales y más racionales y creemos más en las palabras que en las posturas, en las miradas, en los abrazos, en los mimos etc..  Desde hace ya bastante que tengo la idea de encontrarme con alguien y conocerlo solo por medio de este tipo de comunicación que a mi forma de parecer es mucho mas sincero que las palabras. Uno puede decir "te amo" con palabras verbales y estar expresando todo lo contrario con la postura corporal, una mirada, un tono de voz y demás herramientas no verbales que poseemos. Propongo ser más silenciosos y más comunicadores. Propongo no llenar tantos espacios con palabras y sí llenarlo de miradas, de sonrisas, de tacto, de expresiones, de abrazos, de mimos, de gestos y demás. 

viernes, 26 de diciembre de 2008

Calma (chicha)



1   Tranquilidad, ausencia de agitación y nervios en la forma de actuar: tómate las cosas con calma. sosiego.
2   Falta de ruido y movimiento en un lugar: la calma reinaba en el hospital. quietud.
3   Estado de la atmósfera cuando no hay viento y del mar cuando no hay olas.— chicha Ausencia total de aire, especialmente en el mar.
4   Suspensión o reducción momentánea de una actividad, un estado o situación: después de los días de crisis vino un corto periodo de calma.
5   Falta de apresuramiento: se vistió con calma.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

martes, 23 de diciembre de 2008

Caminos


Un hombre no sabe lo que quiere. Se cruza con una mujer que sabe lo que quiere pero le yerra el camino. Se miran y siguen caminando. El hombre que no sabe lo que quiere pregunta por todos lados, buscando respuestas. La mujer sonríe pensando que está en el camino correcto, pero se choca con un muro imposible de traspasar. El hombre se deja estar y sigue caminando en círculos, sin rumbo fijo. La mujer cambia de camino al no poder traspasar el muro y se aleja cada vez más de aquel hombre o eso cree. El hombre le grita desde lejos "vení y ayudame a encontrar lo que quiero". "¿Qué querés?", grita ella afónica. "No se", dice él, en voz baja. Ella al no escuchar nada sigue caminando. El, enojado, sigue caminando en círculos, nada lo detiene, no tiene tiempo para pararse a pensar. Ella ya es una manchita en el horizonte. De golpe él tiene una revelación, es a ella a quien quiere. Ella, que a esta altura ya está a kilómetros de distancia, tiene otra revelación, está feliz lejos de todo y se dio cuenta que su camino no era cerca de aquel hombre, sino éste por el cual transita ahora. 

:: Foto del lugar a donde voy cuando quiero ser feliz ::

lunes, 22 de diciembre de 2008

Tirarse a la pileta


Hay días en que uno es más valiente que otros. Hay muchas razones por las cuales nos podemos invadir de valentía y hacer cosas hasta heroicas, pero no es mi intención en este escrito hablar de las razones sino de las consecuencias de tirarse a una pileta. Uno puede estar más o menos seguro de algo pero hay veces en que nos paramos frente a eso que tanto queremos y el abismo en un segundo no nos abruma y ahí nos lanzamos a buscar lo que queremos. En el aire (cuando ya no hay vuelta atrás) nos agarran miles de miedos, quizás hasta nos arrepintamos, pero ya nos hemos lanzado y no nos queda más que esperar el contacto con el agua. Nunca sabemos antes de tirarnos cual es el caudal de agua que hay en aquella pileta pero poco importa ahora. La pileta puede estar llena hasta el tope y ser honda, lo cual hará de nuestra caída algo placentero (a menos que caigamos de panza) y todo habrá valido la pena. La pileta puede estar llena a tope, pero puede ser poco profunda, con lo cual no nos lastimaremos gravemente pero si quizás nos raspemos un poco al tocar el suelo. En los peores casos puede haber poca agua en la pileta (uno nunca se tira a una pileta si la ve vacía del todo, señores) y eso nos causará algunos raspones mayores,  y quizás hasta alguna quebradura de alguno de nuestros miembros. Nada más.... Nada más puede sucedernos (a menos que seamos suicidas, claro está).  Yo propongo pararse más frente al abismo y tirarse. No sabemos como puede salir todo, pero al menos nos refrescaremos un rato y no hay raspón, qubradura (y dolor de alma) que no se cure con el tiempo. 

sábado, 20 de diciembre de 2008

Carta para el señor gordo y barbudo


Querido Papá Noel:
Hace como 20 años que no te escribo una carta, pero hoy de golpe me dieron ganas de pedirte algunas cositas. Este año me porté muy bien  así que mi lista es la siguiente:
- una buenas vacaciones
- trabajo para cuando regrese
- jugar mucho con mis sobrinos
- un cine
-  un novio que me quiera mucho y al cual yo a él también
- un poco de paz en mis días laborales
- un poco de excitación en mis días fuera del trabajo
- mucho amor
- tirarme en paracaídas de nuevo
- proyectos artísticos para el 2009
- y por ahora nada más...

Te mando un abrazo grande a vos y a todos los enanos que trabajan con vos. 

Yo

martes, 16 de diciembre de 2008

Primera vista :: posibles finales


Posible final I
Ella sigue caminando y tarareando aquel tema musical. De golpe siente una mano en la espalda que la paraliza. Se da vuelta sorprendida y ahí están esos ojos nuevamente para ella. Descubre en ese momento esa boca hermosa, triste y hermosa que le dice "necesito saber de vos". Ella, entre tímida y radiante no puede más que decirle "Hola, soy Erona". Los dos sonrien, no dicen nada mas y empiezan a caminar juntos a ningun lugar, pero teniendo miles de posibilidades por delante. 

Posible final II
El sigue caminando y ya no es el mismo que hace un momento atrás. Ella rompe sus miedos y le grita "Ey". El escucha y antes de darse cuenta sonríe feliz. Gira su cuerpo hacia el de ella. Ella viene caminando hacia el decidida. Nunca estuvo tan segura de algo en su vida como en este momento. Se acerca y lo besa por primera vez. El beso que nace suave y sutil termina siendo un beso apasionado, como esos de las películas que todo el mundo envidia. Los dos se abrazan y cierran los ojos. "Al fin llegaste", le dice él al oído. 

Posible final III
Ellos siguen caminando. Se alejan el uno del otro. Los dos están modificados luego de aquel encuentro. Ella termina de tararear su canción y se da cuenta que ya está por llegar a su trabajo. El ya perdio la sonrisa de su cara. Intenta recordar la cara de aquella mujer pero ésta empieza a desdibujarse en su mente. Los dos entran a sus trabajos y se escabullen en sus rutinas. Nunca más se volverían a cruzar. 

Primera vista


Camino por la calle sin mirar a nadie. No se si voy viendo los baches de la vereda o mis pies creando pasos, uno tras otro. Cabizbaja voy, con el sol que me pega en la espalda y me hace sentir ardor y picazón. No quiero escuchar música hoy, me "stresso" de solo pensar en desenredar el eterno nudo de mis auriculares, entonces camino en silencio. Frunzo la frente, como siempre que hay algo que me hace ruido en mi interior. Intento relajar los ojos y la cara en general, y lo logro solo por algunos segundos. Al rato descubro que tengo el ceño fruncido y la boca apretada una vez más. La gente pasa cerca mío pero no siento nada, no los miro, no los pienso, no los imagino. Paro en una esquina, el semáforo está en rojo para los peatones como yo. Levanto la mirada, no buscando algo, sino para ver si puedo infringir las reglas y cruzar igual. Ahí lo veo, parado frente a mi pero con una calle enorme que nos separa. Él está escuchando música, imagino que escucha "Ne me quite pas" de Jacqes Brell . Mi mira con esos ojos enormes que invaden su cara. Lo miro y mi ceño se relaja por primera vez  en el día, sin que yo lo haya generado. Ojalá el semáforo en rojo durara siglos hoy, sueño mientras bajo la mirada por sentirme muy insistente. De golpe a los peatones se nos prende la luz blanca, que nos dice que podemos avanzar. Intento quedarme inmovil y seguir disfrutando de ese ser, pero el empieza a acercarse hacia a mi, o hacia su vereda de enfrente. Yo empiezo a caminar lentamente, intentando no perderme ninguno de sus movimientos. Llega el instante en que nos cruzamos, es el momento en que más cerca hemos estado en nuestras vidas. Nos miramos y los dos esbozamos sonrisas con nuestras bocas. Nos cruzamos, el sigue su camino, yo el mío. Le llego a sentir el perfume, intento respirar muy hondo para quedármelo dentro mío y poder recordarlo. Sigo caminando pensando en esos ojos. Mi ceño sigue relajado y mi sonrisa esbozada. Empiezo a tararear un tema. Creo que es "No me quite pas", de Jacques Brell.




lunes, 15 de diciembre de 2008

El aburrimiento


Hay días en que no pasa nada. Uno se despierta y se va a dormir sin que haya pasado absolutamente nada trascendente. Quizás sean la mayoría de los días de nuestras vidas así, pero uno no se resigna a ante el aburrimiento. Tratamos de generar algún cambio, algo nuevo, algún cambio de rutina para intentar que ese día no pase desapercibido. Pero llega la noche, y sentimos que nada ha pasado hoy, que el mundo siguió girando y acá nosotros no giramos ni un centímetro sobre nuestro eje. El día de hoy podría ser omitido de nuestra biografía y nadie se daría cuenta. 

viernes, 12 de diciembre de 2008

Exitacion


Me despierto y no tengo hambre. Podría dormir más pero no quiero. Me despierta mi inconsciente vecino para decirme que confía en mi y  por eso quiere que tenga las llaves de su casa por si pierde las suyas. ¿Confiable yo?, me pregunto y cierro la puerta con una sonrisa. Desayuno un jugo de naranja y salgo a la calle. Escucho temas que siempre me hacen feliz, mientras camino por las calles sonriente y con un leve dolor de estómago provocado por la excitación que me caracteriza por estos momentos. Llego al trabajo y no pasa nada. O no pasa más que en estos últimos días, sin embargo yo estoy un poco acelerada. En paz, pero acelerada. Me siento una adolescente por momentos porque no puedo esconder lo que siento. Sonrío, me pongo colorada, me avergüenzo, y me divierto con gente con la cual no me divierto habitualmente.  Trabajo, o mato el tiempo y la panza me grita cada vez más. Se bien porque es pero también creo que es una mezcla de cosas que estoy descubriendo en estos días. Salgo a almorzar, me encuentro con gente y todos notan mi energía positiva, acelerada, feliz, alegre, pero nadie entiende porque. Yo no lo explico. Un llamado por teléfono me pone más nerviosa aún. Camino por las calles respirando el aire casi veraniego. Una incertidumbre me rodea pero me encanta que así sea en este momento. No me desperté el día de hoy a buscar respuestas o seguridades.  

Diciembre


Época del año en que todos parecemos amigos. Todos brindamos con todos, nos abrazamos, nos decimos cosas verdaderas y de las otras también. Mes en que el calor invita a salir más. Hay muchas cosas porque festejar y sino las inventamos. Reuniones, fiestas, almuerzos, cenas y encuentros de fin de año. Todos hacemos balances. Algunos nos alegramos. Otros se deprimen y quieren que empiece rápido el próximo año con la esperanza que el primero de enero dejaran de ser lo que son o de sentir lo que sienten. Todos salen hasta tarde y al otro día van semi dormidos al trabajo, que decae en actividades. Unos gasta más plata de lo acostumbrado en este mes: comidas, bebidas, regalos, recitales, fiestas, etc.. Otros ahorran hasta el ultimo centavo para lograr alcanzar el destino deseado en las inminentes vacaciones. Nadie se enamora en este mes. Todos piensan que el año que está por comenzar traerá mejores amores, ahora solo es tiempo de brindar. 

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Ando ganas


Tengo ganas de gritar. 
Tengo ganas de volar. 
Tengo ganas de reirme y que me duela la panza de tanto hacerlo. 
Tengo ganas de brindar. 
Tengo ganas de bailar sin que nada me importe. 
Tengo ganas de abrazar a los que amo. 
Tengo ganas de tomar tereré. 
Tengo ganas de mirar el atardecer frente al mar. 
Tengo ganas de viajar. 
Tengo ganas de empezar de nuevo. 
Tengo ganas de escribir y leer. 
Tengo ganas de besar. 
Tengo ganas de recordar sin rencor. 
Tengo ganas de sacar fotos. 
Tengo ganas de conocer. 
Tengo ganas de divertirme. 
Tengo ganas de aburrirme (un poco)
Tengo ganas de descansar. 
Tengo ganas de ir al cine. 
Tengo ganas de jugar. 
Tengo ganas de amar. 
Tengo ganas de disfrutar de toda esta vida. 

martes, 9 de diciembre de 2008

Soltería de vacaciones



Cuando una es más jovenzulela o jovenzulo intenta no estar de novia durante el verano porque es en esa época del año donde suceden cosas que estando en pareja quedan caducas. Uno siempre tiene grupos de amigos solteros ávidos por emborracharse y salir de juerga todas las noches. Cuando uno va creciendo elige irse a veranear en pareja, a un lugar divino y más tranquilo o no tanto porque lo que importa es el amor y lo que hacemos con el mismo. Ahora, si uno tiene 28 años, no está en pareja las cosas empiezan a complicarse. Los amigos, la mayoría están de novios, casados, o con parejas casuales con las cuales compartirán una hermosa luna de miel prematura. Otros, no paran de trabajar un segundo y no pueden irse con nosotros de vacaciones y otros no han ahorrado un peso durante el año o prefieren seguir ahorrando para otro fin que no sea un viaje. Y ahora tengo yo que decidir que haré durante mis merecidas vacaciones y estoy en medio de una nube de incertidumbre. O me voy sola a sacarme autofotos a algún lugar remoto, o me voy (como en los viejos viejos tiempos) con mi mamá de vacaciones a un lugar conocido y con pocas ganas de re-conocer. Irme sola me tienta mucho, pero si me agarran ganas de ver un lugar hermoso y de compartir ese momento con alguien ¿qué hago? Si me empieza a doler el brazo de sacarme fotos de mi cara con un fondo que poco se logra ver ¿qué hago? Si tengo ganas de salir a conocer la noche de aquel lugar remoto y es demasiado peligroso para que salga sola ¿qué hago? En fin, así estoy con mis cuestionamientos sobre mi próximo verano. Quizás consiga algún/a compañero/a de ruta que quiera compartir su soledad conmigo, quizás me anime y me marche sola, y quizás y solo quizás, termine tomando unos mates con mi madre frente al mar, pensando en que destino me esperará el año próximo. 

viernes, 5 de diciembre de 2008

Soy un nudo


Estoy enredada. Me mezclo, me pierdo, me encuentro de a ratos, me vuelvo a perder. Pienso, repienso, olvido y me acuerdo de las razones que me enredan. Me río, me pongo triste, me enojo, me peleo, quiero y conozco. Estoy enredada en mi misma estos días. Quiero, no quiero, busco y desecho. Prefiero, elijo, cambio de opinión. Estoy perdida, soy un nudo, intento ordenarme pero algo nuevo me desordena. Vivo el aquí y ahora y me olvido del futuro y del pasado. Luego lo recuerdo y vuelvo a enredarme. Soy una mujer conflictuada hoy. Lo noto, lo siento, lo respiro. El resto del mundo lo siente, lo nota y lo respira hoy. Empiezo a desenredarme de a poco, se me cae una lagrima al darme cuenta de que es lo que me tiene inmersa en este nudo. Empiezo de a poco, tomo las dos puntas y empiezo a desenredarme...