viernes, 31 de octubre de 2008

Otoño en Nueva York



Siempre los comienzos y finales de viaje me ponen melancólica. Armar la valija, despedirme de mis objetos que no voy a ver por largos días, despedirme de la gente que me rodea me hacen sentir una leve tristeza que luego desaparece al comenzar a vivir en otro país. Esta vez el viaje era más importante que siempre porque iba a concluir con algo que había empezado diez meses atrás cuando me había propuesto entrenar (como loca) y correr la maratón de Nueva York. Me encontré con casi cien corredores argentinos en el aeropuerto que se habían propuesto lo mismo que yo. Al verlos me sentí tan lejana. Todos vestidos con ropa deportiva, bronceados, adultos (soy la mascota del equipo), gritones, llamando la atención de quien estuviese cerca, todos debían enterarse que ellos iban a correr la maratón a miles de kilómetros de aquí. Subimos al avión y poco charlé con ellos. Ellos hablaban de los tiempos, de los dolores de rodilla, de las zapatillas. Yo corro pero no entiendo casi nada de todo lo que rodea al correr. Corro para llegar y no para ganarle al tiempo. No digo que esté mal hacerlo, solo que mi meta era el viaje y disfrutar de los 42 km, entonces pocas cosas tenia de interesante para contarles a esos hombres ávidos de saber cuanto tiempo me llevaría llegar a la linea donde todos seremos felices y rengos por un rato.  
Asi fue como llegue a Nueva York, entre melancólica y sintiendo las diferencias que me separaban del resto del equipo que viajaría conmigo. El desayuno cargado en calorías que me comí me depertó. Panceta, huevo revuelto, papas con no se que, wafle con caramelo, queso Philadelfia con pan, etc.. Me sentí en una película desayunando antes de ir a la "prepa". 
Después me tocó ir a retirar el número que me identificará durante la carrera, ahí me encontré con corredores de todo el mundo llenos de ganas de comprar, charlar, sonreír, y atemorizarse cada vez que pasaban por el enorme mapa en donde aparecía el recorrido, que todos nosotros (somos 50.000 en total) vamos a recorrer el próximo domingo. 
La frutilla de mi postre fue volver al hotel, ponerme mis zapatillas ultra livianas con las que voy a correr el domingo y darme cuenta que mi hospedaje  queda a solo tres cuadras (a solo tres cuadras, repito) del Central Park. Así que, allí me fui corriendo entre la gente acelerada de la ciudad. Llegué al parque y  la melancolía desapareció por completo, la sonrisa se apoderó de mi cara, las piernas dolían pero daban pasos largos, todo mi cuerpo entero intentaba llenarse de ese enorme parque. Las ardillas me dieron la bienvenida y la ciudad también. Contemplé mientras corría un atardecer despejado, con el sol que iba escondiéndose entre los enormes edificios (ahora lejanos). Fue uno de los mejores atardeceres que vi en mi vida. No se si fue por lo hermoso, o por la sensación de que estaba por lograr lo que me había propuesto, o porque otra vez estaba en un país extraño para empezar a recorrerlo, o simplemente porque en ese momento la suma del entorno, mi meta, la compañía y yo misma hicieron algo tan simple y tan efímero como que fuera feliz. 

lunes, 27 de octubre de 2008

Romper la rutina


Me desperté más temprano que siempre. Miré a mi alrededor y casi no conocía el lugar en donde acababa de amanecer. Me vestí rápido entre dormida y ansiosa por el viaje que me esperaba aquel día. Ella me ofreció mate, pero no acepté. Cuando me levanto muy temprano no tengo hambre ni sed, pero luego de un par de horas estaré famélica (pensé). Salí del departamento y me encontré con un lugar tan extraño a mi como hermoso y tranquilo. Nadie se despierta temprano en este lugar o eso parecía. Allá a lo lejos ví  a mi medio de trasporte. La noche anterior lo había decidido. Un taxi me salía setenta pesos que no tenía, un tren me saldría noventa centavos pero ya conocía mucho el trayecto, su gente y sus paisajes. Opté por algo intermedio y jamás hecho hasta ahora en mi vida: iría a trabajar en lancha. Así fue, me acerqué a la lancha que me trasladaría a las ocho de la mañana de Tigre a Puerto Madero. Me despedí de ella que estaba más emocionada que yo pero lo demostraba más. Subí y la lancha estaba vacía. ¿Viajaré en esta enorme lancha sola? Me pregunté y la respuesta apareció cuando al rato subieron cuatro hombres en traje que se disponían a ir a trabajar como yo. Para ellos el viaje sería uno más, quizás era su rutina diaria, pero yo me sentía una turista con ojos enormes sorprendiéndome por cada detalle que iba conociendo. Y así fue como durante una hora y media rompí mi rutina mañanera. Me divertí viendo las olitas del Río de la Plata romper contra la lancha, me sorprendí de ver toda la ciudad desde lo lejos. Me emocioné a ver el sol que iba subiendo de apoco desde el horizonte que pocas veces veo desde mi barrio y muchas menos desde mi rutina diaria.

 

:: Hoy recomiendo romper la rutina. De la manera que sea, más no sea cambiando la cara al despertar ::

viernes, 24 de octubre de 2008

Dolor de panza


Empiezo este escrito tratando de diferenciarme de una publicidad alguna vez vista de un remedio para la panza. Intento, digo, y la menciono generando aun más expectativas sobre  las coincidencias de esta publicidad con mis futuras palabras. Entonces me limito a escribir aquellas sensaciones que me llevan a manifestarme a favor de mi panza.  
Mis sensaciones y sentimientos se me detonan mucho en este sector del cuerpo mencionado. Siempre me doy cuenta cuando algo importante me esta pasando, sea esto bueno o malo, porque siento en mi abdomen como se retuerce, se alivia, se estruja, hace ruidos, se contrae, me duele, y me dice cosas. Me duele la panza cuando como rápido por ansiedad. Siento los nervios de una primera cita en la panza. Se me endurece la panza cuando estoy estresada. Se me llena de contracciones y contradicciones cuando tengo problemas emocionales. Siento que va a estallar de revoluciones cuando me enamoro. Me duele y se mueve cuando estoy a punto de salir a escena. Y la siento más viva que nunca cuando mi ser es poseído por algo que me apasiona, como en este momento. "Panceta", como la llamo hoy, gracias por ser el detonador muchas veces de mis emociones, gracias por hacerme parar la marcha tantas otras para darme señales de que algo no está bien. Y gracias por enfatizar mis amores y pasiones. 

jueves, 23 de octubre de 2008

10 días


En esa cantidad de días, que el título de este texto indica, una mujer que fuma, toma alcohol en varias ocasiones, se acuesta tarde y de la dieta estricta solo come las harinas, se dispone a correr 42 km por algunas calles lejanas de aquí. Así como son 10 los días que faltan para tal evento extraordinario, fueron 10 los largos meses de entrenamiento.  Fue todo largo, un entrenamiento largo y duro, un año más difícil aún, mezclado de muchas enfermedades (de las psíquicas y de las otras también). Pero en 10 días la mujer habrá cumplido su objetivo: disfrutar de esos 42 km y llegar feliz al lugar arbolado en donde halla un cartel enorme que diga "Finish".

martes, 21 de octubre de 2008

Y de repente todos mis ex están en pareja


Algún día tenía que pasar. ¿Pero todos juntos? ¿A dónde queda guardado el amor que uno le tiene a una persona cuando se separa? ¿A caso uno  puede decir “quiero estar con vos siempre” y al segundo siguiente estar amando a otra persona? Ilusa yo. Sigo creyendo en el amor. Sigo siendo la misma de siempre. La que no puede mentirse, ni mentir, y por eso me termino quedando sola. Soñando con un amor sano, correspondido, que crezca y florezca en conjunto. 

Retomo el tema: ¿Porqué es difícil enterarse que tu ex sale con otra? Una yegua, seguro, que nada tiene de bueno, que te llega a los talones, pero sin embargo el la elige como alguna vez te eligió a vos. No va a estar toda la vida esperándote, soñándote y proyectando su vida cerca tuyo. Un día dice “basta” y empieza a compartir su vida con ella. Pero el problema central es ¿porqué todos juntos debían romper con el pasado que me tenía a mi involucrada? ¿No podían hacerlo alternadamente para no hacerme sentir tan sola en un segundo?


:: Dibujo www.julietaarroquy.blogspot.com::

 

 

Agua










Los días de lluvia todo se ve de otra manera. A uno le cuesta más levantarse que el resto de los días. La cama parece comérselo a uno e impedirle sacar siquiera un pie de ella. Las ventanas empañadas, grises que muestran un escenario húmedo y más gris aún. Uno ve gente que ya ha pasado por lo que nosotros pasamos ahora, hace ya un rato largo Están disfrazados de lluvia. Pilotos, botas, bolsas tapando objetos, capuchas, paraguas, paraguitas, sombrillas son objetos que salen a vivir estos días. Todos caminan rápido, tratando de mojarse lo menos posible. Uno camina durante los días de lluvia al lado de personas sin rostro. Todos van mirando al suelo esquivando charcos, con el paraguas sobre los hombres. Pocas miradas se cruzan durante estos días. Pocas miradas se encuentran, pero las que logran hacerlo se convierten en pequeños milagros en medio de ésta fenómeno que invita al ostracismo. 

lunes, 20 de octubre de 2008

Cambios


Estoy persiguiendo un cambio hace meses. Hay días en que me despierto con la certeza de tenerlo entre manos. Hay otros, en que todo es una nube difusa con pocos carteles de señalización. Pero sin embargo, en días buenos o malos, tengo la sensación que el cambio tiene que ser realidad. Me llegan propuestas tentadoras para apresurar el cambio, no las rechazo pero sí las retraso. Supongo que cada vez está más cerca pero quiero que todo esté dado perfectamente para avanzar. Así como soy como cuando saco fotos, pienso, miro, modifico y cuando todo está perfecto recién ahí disparo. 

domingo, 19 de octubre de 2008

Retratos








Me tocó (comó hace dos años y medio) retratar a mi hermana embarazada. Estuvimos todo el fin de semana jugando con la cámara, las miradas, las poses, flores y los fondos. Nos divertimos, nos cansamos, producimos y editamos. Verlos me emociona y retratarlos me fascina. Son mis únicos y mejores modelos. Despiertan en mi una pasión nueva. Llenan mi vida, me la revuelven de emociones y me cambian los péptidos.  

viernes, 17 de octubre de 2008

Mil

1000 miradas
1000 sonrisas
1000 deseos
1000 proyectos
1000 manchas
1000 pecados
1000 mentiras
1000 reencuentros
1000 dolores
1000 sueños
1000 horas
1000 entradas
1000 salidas
1000 dudas
1000 desganos
1000 mensajes
1000 propuestas
1000 desventuras
1000 peleas
1000 reconciliaciones
1000 amores

Compañera


Me inspira, me emociona, me acompaña, me sorprende, me escucha, me mira, me contiene, me ilumina, me modifica, me obnubila, me ve crecer, me comunica, me mata... A mí la luna me mata. 

jueves, 16 de octubre de 2008

Enigmas



El es un hombrecito. Es alto, muy flaco (últimamente) y de unos ojos jamás olvidados.  Un día se despertó a la mañana con la sensación de que algo no estaba terminado. El hombrecito caminó, pensó, se confundió. Pensó en las posibilidades en los pros y los contras. No lograba tomar una decisión, pero lo intentaba. La cabeza del hombrecito no dejaba de planear, proyectar e imaginar distintas posibilidades según diferentes decisiones. Un día el hombrecito se despertó con una certeza: no tenía ganas de elegir, quería que las acciones, los hechos y sentimientos decidieran por él.  

miércoles, 15 de octubre de 2008

Timbre 4


Volver al teatro me genera distintas sensaciones pero todas hermosas. Mis amigos, mi gente, mi ex espacio, actores representando, vidas prestadas por un rato, magia... Ayer me reí como una niña, me sorprendí, y me emocioné (literalmente) hasta las lágrimas. ¡Como me gusta el teatro, carajo! Es algo que no puedo explicar con palabras, es por eso que estoy dando varias vueltas para expresarme, me mezclo, me enredo, me mareo y vuelvo a empezar.  Me limitaré a poner una linda foto sacada anoche mientras disfrutaba de "De antes de un final (Historias)",  y a repensar como describir estas miles de sensaciones que hoy me albergan. 

martes, 14 de octubre de 2008

Pasado no pisado.


Pasado que vuelve del pasado, para dejar de ser pasado, para mezclarse con el presente y para volver a ser recordado como pasado. Pasado, presente, futuro. ¿Cuál es el que busco? ¿Cuál es el que encuentro? “Aquí y ahora”, dice mi muñeca, “allá en el pasado” dicen mis lágrimas. “No tengo idea”, grita mi futuro. 

viernes, 10 de octubre de 2008

Love is in the air


Amor. Desamor. Histeriqueo. Te leo. No te leo. Te llamo. Te espió. Te tiro besos por el balcón. Escribo. Contesto. Duermo. Me aburro. Invito. Juego. Retruco. Extraño. Pienso. Proyecto. Quiero. Miedo. Puedo. Analizo. Atiendo. No atiendo. Arrastro. Me arrastran. Mensaje. Llamado. No escucho. Cortan. Trago. Me tranquilizo. Sueño. Invierto. Tomo. Fumo. Corro. Sonrío y me estreso de tanto amor y desamor dando vueltas. 

jueves, 9 de octubre de 2008

Me llamo al silencio


Mis labios sienten dolor. Están secos y tensos. Siento mi boca resquebrajarse cuando hablo en voz alta. Siento como arde de dolor cuando como algo con sal. Están tirantes constantemente, no pueden sonreír porque sino tengo la sensación que se van a romper y el dolor va a ser aún mayor. Mis labios no pueden besar hoy, no pueden decir cosas, no pueden sonreír.  Hoy me tendré que conformar con mirar el mundo, sin interactuar mucho con él. 

miércoles, 8 de octubre de 2008

La vida está regida por números



1 texto sobre los números importantes en mi vida. 
8 es mi número favorito. 
2 es el día en que cumplo años. 
28 son la cantidad de años que tengo aquí y ahora. 
4 son mis grandes amigos. 
1 es mi día preferido en la semana. 
2 son mis ahijadas. 
2 son mis hermanos. 
11 es mi número de la experiencia. 
7 fueron mis amores. 
1 lo sigue siendo. 
1426 es donde vivo. 
1980 fue el año en que vi el mundo por primera vez. 
2008 es el año que veo y vivo hoy en día.
2001 fue el año en que descubrí como se sentía el amor. 
2008 es el año en que supe lo que significaba el dolor enfermo. 
42 kilómetros son los que voy a correr el 2 de noviembre. 
765 son los kilómetros que llevo corridos este año. 
1 es mi padre y 1 es mi madre, hace tiempo que ya no son 2. 
1 es mi sobrina mujer. 
1 es mi sobrino varón a punto de conocer éste mundo. 
1 es mi película predilecta. 
18 son mis películas favoritas. 
28 son las bandas de sonido que tengo. 
1 es mi sueño desde siempre. 
2 son mis alas, cuando las encuentro. 



martes, 7 de octubre de 2008

De pájaros, frío y soledades...


Está oscuro y hace frío. No debería hacer frío nuevamente, pero así está el clima en estos días en esta parte del mundo. La soledad llegó hace un rato a estos lugares también y comparte con mi vida algunas charlas y placeres. De golpe me dan ganas de salir volando hacia algún otro lugar, pero hoy no tengo alas. ¿Existe algún lugar donde regalen alas? Si alguien conoce las coordenadas, no dude en enviarlas. 

lunes, 6 de octubre de 2008

¿Para que fue concebida la vida?


Para disfrutarla, señores. En estos últimos días, luego de haber recorrido alguna parte del mundo, luego de haber hablado con Florence, con Amparito, y con los dos Juanes me doy cuenta que esa es la respuesta. Hay que hacer lo que uno tiene ganas de hacer, sin importar lo que corno piense el resto de los vivientes. ¿Cuántas vidas tiene usted? Pregunta alguno. Yo, contesto que solo una y gracias a no se que dios tengo solo una y voy a hacer de ella lo que quiero, lo que sueño y lo que se me venga a la mente aquí y ahora y allá y mañana, también. Ya lo se, señores, uno a veces se enrosca con problemas ajenos y con cuestiones propias que vienen de antaño sin saber bien por que, pero hoy, en un día optimista y feliz, me doy cuenta (una vez más) que solo nos queda disfrutar. Seguramente, en algún momento sentiremos dolor, pero ¿porqué encerrarnos en ese dolor inultil? No tiene sentido. Es sabio y es digno sentir dolor, pero es aún más sabio y digno salir de él, y disfrutar de las miles e infinitas posibilidades que tenemos de disfrutar, amar, soñar, divertirnos, sonreír y "enfelicidarnos". 


:: Se me perdonará por esta verborragia optimista y pastoril que me agarró luego de un lindo día :: 

sábado, 4 de octubre de 2008

Reconstrucción


A veces hay que volver a armarse. Es como si fuésemos uno de esos rompecabezas de miles de piezas que de un momento a otro se desarma y las piezas quedan todas mezcladas. Algunas caen al piso, otras se esconden abajo del sillón, otras se doblan y hay que enderezarlas. Hay que recoger todas las piezas y empezar de nuevo. Empezar a armarse una vez más. Hay que mirar bien cada una de las piezas y sus encastres. Es una tarea que requiere paciencia y esfuerzo, pero es bueno hacerlo. Por momentos parecerá que sobran piezas y otras faltan, pero llegará un día en que sólo quede un espacio vacío y una sóla pieza. Ese día estaremos armados nuevamente. Pero efímero es el momento en que estaremos perfectamente completos. De un momento a otro revolearemos la mesa nuevamente (o alguien lo hará por nosotros) y las piezas nuevamente volaran por los aires y todo será un caos una vez más. 

viernes, 3 de octubre de 2008

Volver sin la frente marchita


Otra vez en la cercanías. Volver no es fácil y  a veces irse tampoco. Todo depende a donde vuelvas, de donde te vayas, quien te espere cuando regreses o a quien extrañes cuando te vas. A mi hoy me toca volver. Varios recuerdos he construido en los últimos días  y varias sensaciones he descubierto luego de viajar sola. Bogotá me despidió nublado, como cuando llegué. Un dejo de tristeza pasó cerca mío cuando despegaba. Algún día volveré. Buenos Aires me recibió de noche, iluminada, con una luna hermosa y pequeña. “Ahorita” me toca reencontrarme con la rutina, con mi gente y con la realidad diaria. Construiré, quizás, recuerdos menos recordables, y descubriré sensaciones menos trascendentes. Pero aquí y ahora, seguiré soñando con antiguos y futuros viajes que me hagan despertar. 

miércoles, 1 de octubre de 2008

Más roja que nunca


Dicen que los viajes modifican a las personas. Yo creo que sí. En pocos días y lejos de casa uno tiene tiempo para pensar en todo, si se lo propone claro. La lejanía genera una distancia objetiva que sirve para re pensar algunas cuestiones. Bogotá me regaló sus bellezas y diferencias. Yo le regalé mis sonrisas y algunas lágrimas. Bogotá me regalo algún tiempo para caminar y  recordar. Me regaló algunas revelaciones y algunas certezas e incertidumbre. Hoy, no soy la misma. Algunos cambios en mi vida merecen ser vividos. No se bien a donde me lleven y cuanto tarde en llevarlos a cabo, pero es buena la distancia para ver los puntos que no queremos de nuestras no neutras vidas y que sin embargo pasan los días y ahí siguen estando. Bienvenido sean los cambios.