domingo 22 de noviembre de 2009

Solos en colores


¿Cómo es el momento en que dos soledades se encuentran? ¿Qué piensan? ¿De qué color es ese momento? ¿Cuántas cosas se dicen, cuántas callan? Quiero estar solo/a. Afirman ambos, pero sin embargo los dos marchan hacia el encuentro. ¿Es qué la soledad es solo una postura que uno defiende cuando está solo? ¿O es en serio una elección? Mejor sola que mal acompañada, dice ella. ¿Estas segura? Le pregunta él. No hay respuestas.
¿Cómo es ese momento en que dos soledades se hacen compañía? ¿Cómo es estar solo con un otro? ¿De qué color es ese encuentro?

martes 17 de noviembre de 2009

El punto de no retorno


Empieza a llover sobre el calor. El cemento empieza a evaporar sus calores acumulados. Yo necesito de la lluvia y salgo. Camino buscando limpiarme de algo que no se bien que es. Inclino mi cara hacia el cielo para que las gotas me golpeen de frente y terminen de despertarme. No se bien porque, pero empiezo a llorar. Nadie se da cuenta, las lagrimas se disimulan. ¿Es hora de cambiar algo o es hora de seguir yendo por este camino lleno de incertidumbres? Quizás sea hora de empezar a encontrar algunas de las respuestas, o capaz sea el momento de hacerme cargo que las cosas son simple y complejamente de esta manera incomprensible. El tiempo a veces no nos dice nada. No espero que el tiempo me diga algo, solo espero aquí y ahora, respirar, respirar, y respirar bajo la lluvia.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Oda en contra de los abogados

El: Hola linda
Ella: No me gusta que me digan linda
El: Ay bueno, bebé, como te gusta que te digan?
Ella: Bebé tampoco
El: Bueno que haces de tu vida?
Ella: ¿Quién sos? ¿Porque tenes mi msn?
El: Soy yo, el hombre de tu vida.
Ella: Estas loco. ¿Quien sos?
El: Bueno, me dio tu dirección un conocido. Pero que pasa que estas asi, no te gusta hablar conmigo?
Ella: No, porque no se quien sos y me decis bebé y linda.
El: Bueno, soy Pablo, soy abogado y queria hablar con vos.
Ella: ¿Abogado? Con razon...
El: Con razón que?
Ella: Nada, yo me entiendo.
El: ¿Qué tenes en contra de los abogados?
Ella: Nada, solo que no me caen bien y no les caigo bien.
El: Bueno, yo trabajo en tribunales pero no soy abogado. Que pasa que estas asi a la defensiva, tu novio te cagó?
Ella: ¿Qué? Estas loco nene.
El: Uy hoy no te tomaste la pastilla
Ella: De que hablas?
El: Y si era de esperarse que te cague...
Ella: nene, estas loco? Estas hablando solo.
El: Y si con una mina como vos que se hace la inteligente...
Ella: No entiendo tu resentimiento y que haces hablando así. Yo de ultima estoy aburrida.
El: Es verdad, no se que hago gastando palabras en una boluda como vos.
Ella: Ojalá algún día no tengas tanto resentimiento y seas feliz.
El: Que bueno que te dejó y te cagó.
Ella: jajjaja estas loco. Adiós, Boga.
El: Chau.

:: Tristemente basado en una historia real ::

Dolor femenino



Me desperté más temprano de lo habitual. Un dolor brutal se metió en mi cuerpo desde temprano. Ese maldito dolor que nos hace más féminas que nunca. Si las mujeres somos complicadas, supongo que mucho más debemos serlo en esos días. Nunca asocié mi mal humor en esos días, ya que mi mal humor es bastante más aleatorio. Pero ultimamente, no se porqué estoy mucho más suave y sensible esos días.
La cuestión es que estuve todo el día en punto muerto. Intentando hacer cosas pero el dolor no se iba, el malestar crecía a medida que las horas se iban comiendo las una a las otras. Tenía que ir a buscar unos análisis y pensaba hacerlo en bicicleta, para despejarme, para tomar aire, para que el viento me despabile un poco. Pero llegó la hora y la bici no era una buena opción, asique decidí tomarme un subte post paro. Me puse el pantalón más ancho que tengo, una musculosa veraniega y salí a la calle. Ya al llegar al subte, un chico con una guitarra me despertó unos segundos. Pero todo fue muy efímero. Intenté escuchar música, pero no se porque los días que estoy asi, la música no me hace bien por la calle. Bajé del subte y empecé a caminar. Me encontré con caras de perro, muchas. Un día como hoy miro a la gente y la veo fea. Los veo infelices, los veo de la mano mirando para cualquier lado, los veo peleándose con los otros peatones que los rozan, los veo indefensos, los veo teniendo lo que no quieren y no peleando por sus deseos. Sin quererlo, supongo que para contrarestar al mundo empece a sonreír a mirar a la gente a los ojos, a mirarlos a todos, intentando ver que era lo que veía. Retiré mis análisis y como el dolor ya había cesado un poco decidi volver caminando. Me esperaban como treinta cuadras hasta mi casa de vuelta. Seguía mirando a los ojos. Intentando descubrir sus mentiras, sus verdades ocultas. Como toda mujer cuando está de mal humor, tenía unas ansias de comprar algo para sentirme mejor. Entonces me metí en una verdulería llena de hombres corpulentos y me compré frutas y verduras para hacerme un rico jugo al llegar a mi casa. Llamé a un amigo para ver si podíamos vernos un rato. Necesitaba un poco de cariño. Pero mi amigo tenía una de sus mil ocupaciones semanales, es normal. Asique caminé y caminé, con mis bolsas, mis estudios y mis humores. Llegúe a mi casa. Le había dado una vuelta a mi dia mal humorado, pero igual pasé por el quiosco, me compré un par de ibuevanoles para que el dolor no me sorprenda nuevamente. Ojalá mi amigo me estuviese esperando para tomar unos mates ahora. Ojalá pudiera dejar estas lagrimas estancadas salir.

lunes 9 de noviembre de 2009


¿Porqué el amor es tan complicado? Es difícil buscarlo, encontrarlo y mantenerlo. Mientras miles de personas no se cuestionan mucho y siguen adelante con sus amores, van de la mano de acá para allá por la vida queriéndose, aceptándose y queriéndose tal cual son. A mi por mi parte cada día me resulta más complicado todo esto. Me enrollo con amores imposibles y lejanos, supongo que un poco a propósito, otro poco inconsciente y así sigo viviendo mi vida. Mientras cambio tomada de mi propia mano, mirando al mundo que sigue girando.

jueves 5 de noviembre de 2009


- enamorarse profundamente hasta volverse tonto
- jugar con sobrinos
- el mate cocido de mi abuela
- hablar y abrazar a mi familia
- los cinco segundos antes de un primer beso
- el primer besos y los subsiguientes
- caminar bajo la lluvia
- andar en bici sin muchos autos cerca
- enroscarme con alguien en una cama todo el día
- ver películas que producen efectos en uno
- un orgasmo
- mirar la luna
- tomarse un vino con mis amigos
- disfrutar de la cocina de vanguardia
- comer un asado
- tirarme en el parque a pensar
- apasionarse con algo o con alguien

sábado 31 de octubre de 2009

Preludios


¿Y si me muero mañana? De golpe se me vino esa pregunta a la mente. Supongo que más para intentar contestar porque no debería morirme que por contestar la pregunta en si. Si me muero mañana sería un gran problema. Porque estoy justo en el medio de algo, en el medio de un proceso, en el medio de un sueño, en el medio entre la felicidad y la tristeza. No quiero morirme mañana. Definitivamente me quedan muchas (infinidad) de cosas por hacer, por sentir por probar. Ultimamente estoy como este escrito, desordenada y trabada. Me cuesta escribir, me cuesta levantarme por las mañanas, me cuesta conectarme con la gente, me cuesta encontrarme con la gente. Mi vida dio un vuelco que no esperaba. Yo lo generé, sin dudas, pero las dudas vinieron después. Supongo que es el preludio de algo bueno, y como todos los preludios son confusos, no te dicen como termina algo, solo te dan herramientas para entender como comenzará. Y ahí estoy en medio de este preludio, intentando no morirme en el medio ya que quiero llevar a fondo este sentimiento que tengo adentro. Intentando disfrutar el ahora para poder ser feliz en el después que se viene.

sábado 24 de octubre de 2009

Abrigo de alma



Ella lleva una cartera floreada. En su interior hay un poco de todo. Lleva poca plata, un par de objetos que siempre acarrea y nunca usa, una guía, una crema para los labios, un paquete de cigarrillos, y un anotador por si se le viene a la cabeza una idea maravillosa. Es muy precavida. Siempre sale con un abrigo, más allá de que sea verano. "Mejor prevenir que sufrir el frio" piensa ella en su interior cada vez que carga el saquito. Ese día está de buen humor, luego de largos días de letargo y encierro. El día no está soleado, pero ella camina por las calles donde el incipiente sol se hace sentir. Sabe que alguien la espera, pero no quiere volver a su casa. Camina, casi sin rumbo. Se deja llevar por los pasos. Va mirando para arriba, como siempre. Mira las ventanas de los edificios, intentando descubrir algo nuevo, intentando ser un poco voyeur de la vida de los otros. Ella piensa que la suya es un poco aburrida últimamente. Empieza a sentir una presencia cerca, pero sigue distraída y distrayéndose con las ventanas ajenas. Un hombre camina a su lado. Ella lo mira con su vista panorámica, que no es como la del lince, pero de algo le sirve. El hombre camina, e intenta descubrir que es lo que esa mujer mira. El hombre comienza a meterse, como ella, en las ventanas ajenas. Sonríen, pero no se miran. Los dos se sienten, se perciben. Empieza a anochecer y los dos siguen dejando recorrerese por la ciudad. Pasaron minutos, horas, ninguno de los dos sabe y no les importa. Empieza a refrescar. Sin que medie ninguna palabra el hombre le pone un saco sobre los hombros. Ella lo mira, y agradece con una sonrisa. El la toma de la mano y siguen caminando. Se aprietan fuerte las manos, como saludádandose, como reconociéndose, como abrazándose con esa parte del cuerpo. Sus manos dicen todo. No hay más que decir con palabras. Ella sabe que alguien la espera, pero hoy no quiere volver. Hoy no va a volver.

lunes 12 de octubre de 2009

¿Qué corno quiero?


Viajar. Probar. Amar. Apostar. Reír. Llorar. Dejar mi vida. Empezar otra pero siendo la que soy. Dejar mi casa. Empezar en una nueva casa. Quedarme. Tirar un sueño por la borda. Estabilizarme. Aburguesarme. Buscar. Dejar de buscar. Aceptar. Permitir enamorarme. Conocer gente. Conocer una cultura. Inmiscuirme en esa cultura. Volverme machista. Defender mi feminismo. Volverme neutra. Amar al otro por sobre todas las cosas. Amarme a mi por sobre todos los amores. Dejar. perder. Ganar.

lunes 5 de octubre de 2009

Dejar el alma en cada viaje


Viajar sin duda es uno de mis mayores placeres. Estar en lugares extraños, mirando culturas distintas, comiendo todo los que los otros comen, tomando lo que toman, aprendiendo palabras, formas de moverse y de ser. Viajar me agranda, me infla, me llena en todos los sentidos posibles. Viajando uno encuentra y percibe aquellos detalles que uno se pierde de vista cuando vive mucho tiempo en el mismo lugar. Oler, tocar, sentir, recorrer, probar, disfrutar, escuchar son algunos de las acciones que estuve realizando estos últimos días. Claro que cada vez que regreso, como hoy, dejo parte de mi alma por aquellos lugares. Dejo una parte de mi que solo puede ser allá, cerca de mi amor. Y así regreso a mi hogar, media feliz, media llena y vacía al mismo tiempo.

viernes 18 de septiembre de 2009

Sin palabras

Estamos los dos parados, nerviosos. No podemos dejar de mirarnos. No sabemos que es lo que nos rodea y no nos importa. Nos seguimos mirando y hablamos de no se que. Cada vez más cerca. Sonreímos y seguimos hablando cada vez más bajo, porque cada vez nos escuchamos más y nos miramos más. Empiezo a sentir su aliento cerca de mi boca. El cuerpo me tiembla levemente. Sale una palabra de mi boca. Sale otra más linda de la suya. De repente mientras el habla siento que sus labios rozan los míos. Lo agarro las manos que estan a medio centímetro de las mías. Por fin, llegó el momento de no hablar más.








lunes 14 de septiembre de 2009

No quiero loop


No quiero aburrirme. No quiero dormirme. No quiero una pareja loopeada. No quiero acostarme a dormir. No quiero que me hablen y no escuchar. No quiero dar un beso, o un abrazo por lástima. No quiero hacer cosas con desgano. No quiero estar con alguien para no estar sola. No quiero repetir historias. No quiero ser elegida. No quiero que sólo la noche debilite los corazones. No quiero dejar de ser quien soy. No quiero mirar sin amor. No quiero relegar mis sueños. No quiero escribir sin ganas. No quiero dejar de comunicar. No quiero dormirme en los laureles. No quiero dejar de vivir.

martes 8 de septiembre de 2009

La más más...


¿No les pasó que un día se dan cuenta que dejan de ser aquello que habían sido? De golpe y porrazo uno es conciente que antes era destacado por algo, o conocido en algún grupo por algún rasgo particular y ahora ya no lo es.
Yo, por ejemplo, fui siempre la más chica de todos los grupos. De la facultad, de teatro, entre mis amigos, etc.. Ahora, ya casi con una treintena de años no lo soy.
También supe ser la que tenía más delantera entre muchas. Pero con esto de las operaciones, mi cuerpito alejado de las intervenciones quedó atrás y ya no se me destaca por aquella virtud. Supe ser la más alta de muchas filas escolares, pero luego llegaron chicas más altas y tuve que abandonar mi puesto. Era la que más rápido corría y ahora cada vez corro más lento y largo.
Supongo que con el tiempo van cambiando nuestros rótulos, nuestras marcas exteriores, nuestro reconocimiento ante los otros. Algunas cosas está bueno dejar de ser, otras quizás dan un poco de nostalgia. Algunos rótulos no tendré nunca y otros nuevos llegarán.

miércoles 2 de septiembre de 2009

Buscando


Me siento una vez más sobre está maquina con intenciones de escribir. Tengo muchas ganas de hacerlo, pero ahora como otras veces que lo intento, no se por donde empezar. Estoy leyendo mucho por estos días. Leyendo de todo un poco. Y leer siempre me inspira, me da ganas de hacer cosas, me surgen tramas, ensayos, ideas pero que luego no se bien como desarrollar, o simplemente me distraigo con cotidaneidades inservibles. Pongo música suave para dejarme llevar.
Llueve y no deja de llover hace unos días en Buenos Aires, salgo lo mínimo e indispensable de mi casa, me guardo, me preparo, me armo para otro día. Hablo con gente sobre lo que pasó, lo que pasa y lo que queremos que pase. Tengo hombres que me rodean, algunos ni siquiera saben cual es mi color favorito, otros no saben que los sueño y algunos saben más de lo que deberían saber. Escribo mientras mi cigarrillo se consume solitario en el cenicero, ansio un vino, pero no me gusta tomar sola y en silencio. Un leve dolor de cabeza intenta apoderarse de mi, pero lo rechazo girando mi cabeza de un lado al otro. Si tan solo puediera escribir todo lo que tengo escrito en el cuerpo. Si pudiera expresar mis emociones hoy con palabras. Pero evidentemente no puedo. Me limito a respirar, salir de acá y mirar por la ventana a ver si por debajo de ella pasa caminando alguna respuesta.

martes 25 de agosto de 2009

Cursilerías


¿Porqué soy tan cursi? ¿Porqué soy tan llorona? ¿Porqué me emociona todo? Son preguntas que quizás no tengan respuestas. O quizás las respuestas esten tan adentro mío internalizadas que nunca las encuentre. Tampoco me preocupa tanto responderlas, anque sí el hecho de dar cuenta de este rasgo de mi personalidad que me hace hacer algunas cosas a veces bien y a veces mal aceptadas por el resto del mundo que me rodea.
La cuestión es que desde chica, por ejemplo, no puedo hablar de mí profundamente sin que se me caigan las lágrimas. Siempre, o casi siempre que tengo una charla intima con alguien y les hablo de lo que siento, de lo que soy, de lo que quiero, lloro. Pero, cuidado humanos lectores, no lloro de tristeza siempre, eso es lo raro. Lloro porque me emociono cuando me desnudo el alma. Supongo que será lo poco que me queda de aquella niña hiper tímida e introvertida que alguna vez supe ser.
Por otro lado, es llamativo que también lloro automáticamente cuando veo llorar a alguien que quiero. Sea la razón que sea, y me afecte o no me afecte directamente, no puedo contener las lágrimas cuando alguien de mi precioso entorno se emociona o se entristece.
Me emociono cada vez, en serio cada vez, que veo a una pareja mirarse a los ojos enamorados, o besándose apasionadamente. Voy en el colectivo, por ejemplo, y los veo ahí parados en una esquina, sin sentir el frío del invierno, mirándose y comiéndose con los ojos, sonrientes, con esa sonrisa hermosa y tonta que tienen los enamorados. Cuando esto sucede no puedo quitarle mis ojos de encima. Me emociona ver al amor andando por estas calles llenas muchas veces de sentimientos menos dignos.
Me derrito de sólo leer cartas de amor, de las contemporáneas y de las de antaño. Palabras de amor dedicadas a algún ser desconocido o conocido. Amor pasado a palabras escritas. Me emociono con las inscripciones de amor callejero.
También, lloro con todas y cada una de las películas de amor que existen. Lloro porque se que son mentira y lloro porque a pesar de eso siempre espero que me sucedan.
Supongo que toda esta sensibilidad son efecto de la sensibilidad extrema de mis padres. Supongo que además la forjé yo a lo largo de mis años. Supongo que siempre voy a ser así, porque me gusta, porque hago catarsis, porque no puedo ser otra más que quién soy: una cursi mujer que llora emocionada por la vida. Llora entristecida cuando la vida se vuelve roñosa y llora cuando siente que no se le va a pasar esta vida sin sentirla plenamente.

viernes 14 de agosto de 2009

Cosmovisión

Ante la afirmación:"Este es mi nuevo numero de teléfono!!! ", que mandé a mis más cercanos contactos estas son las diversas contestaciones que recibí.

- P dixit "Sale y vale"
- A dixit "Te tengo mi amooooor"
- V dixit "Que rápido! Good! Viva la freedom mamma, love you"
- MP dixit "jaja! Una vez más las locas casulaidades, justo estaba escribiendo felicidades! Binvenida al solafuera de la caverna. beso"
- P dixit "Sos ex mandarina?"
- AP dixit "Eso explica tu indiferencia absoluta"
- J dixit "Bien rojo"
- E dixit "Juli F? Bien. Vos?"
- M dixit "Felicitaciones, te liberaste amiga"
- G dixit "Juliana is back"
- N dixit " Quien sos?"
- J dixit "Felicitaciones! siempre tratando de crecer y no de sentar cabeza"

Leyendo los mensajes me doy cuenta que cada persona es un mundo. Cada persona es su propio mundo.

domingo 9 de agosto de 2009

Casa mía


Febrero de 1980. Mi familia, por aquel entonces compuesta por mi hermana mayor, mi papá y mi mamá embarazada de ocho meses, se mudan a una casa de la calle Pensamientos. Luego de una corta estadía en Capital Federal deciden mudarse a este hermoso barrio donde las calles llevan nombres de flores y de aviadores. Barrio donde todo el mundo se pierde y se encuentra. Barrio donde las calles no son rectas, barrio donde todo el mundo se conoce, más no sea de vista. Barrio en el que yo nací un mes más tarde que mi familia se mudara a esa casa de la calle Pensamientos.
Y ahí pasé toda mi infancia. Empecé a ir al colegio a los cuatro años, porque a los tres lloraba mucho y extrañaba a mi mamá. Supongo que eran celos porque mi hermanito había nacido y no quería perder mi lugar. Claro, de golpe de ser la hija más chica, me convertía en la conflictiva hija del medio. Y así fue. Aunque no creo haberle dado demasiado problemas a mis padres, creo haber sido la que más les di en aquellos años de adolescencia.
Y en esa casa vivi casi todo por primera vez. Aprendí a caminar, aprendí a sonreír, aprendí a comer. Aprendí a tomar vino patero, y fue en esa casa a donde me empezó a gustar el vino. Aprendí a relacionarme con mi amigos, aprendí a bajarme de la cama de arriba porque abajo dormía en un colchoncito (famoso en mi casa) mi novio. Aprendí a hablar con mi familia. Aprendí las cosas más importantes que se hoy en día, supongo.
Agosto de 2009. Hoy a mis 29 años esa casa se vende. Y va a pertenecer a otra familia. Quizás ellos aprendan cosas ahí, no lo se. Lo que se es que con esa casa se cierran algunas etapas de mi vida. Con esa venta se va mi infancia, o ella solo queda en mi memoria y en la de los que pasaron por allí. Allí quedaran nuestras historias, nuestras infinitas felicidades nuestras tristezas, nuestros días cotidianos en familia, nuestros comienzos. Afuera de esa casa queda todo lo demás, todo lo que vino y aun está por venir.

jueves 6 de agosto de 2009

Regalo, vendo, permuto sonrisas...


Hoy tengo ganas de salir a la calle sonriente. Mirar a la gente que pasa por mi lado y sonreirle. Casi amenazante, diría yo. Casi obligándolos a sonreír. A que se den cuenta que hay miles de cosas por las que sonreír, señores. Solo que por momentos estamos llenos de "peros", de "si yo pudiera...", de "en otro momento haría...".
Hoy tengo ganas de salir a la calle y desnudar a la gente y decirles en la cara que hay que hacer lo que se quiere hacer. Nada tan malo puede pasar. Nada tan terrible puede ocurrir que nos deje sin vida. Tengo ganas de salir a la calle y vomitar mi energía envuelta de sonrisas. Ganas de irme a aquel lugar donde me quiero ir y sonreír. Y elegir y ser elegida, una vez más, pero esta vez en serio. Ganas de hacer la revolución de la risa, como dice un amigo. Si. si hoy quiero eso y aquí estoy de frente al mundo perenne, para hacerle frente y sonreír, pase lo que pase. Si la vida no está para eso, para que corno está adentro nuestro?

martes 4 de agosto de 2009

Liberata


Tener todo por delante es lindo y a la vez da un miedo terrible. Me acuerdo hace ya muchos años un canoso profesor de teatro me dijo "la libertad está buena pero ante ella tenes muchas responsabilidades. Ante ella tenes que elegir vos, Nadie te va a imponer nada si sos libre". Puff, si entenderé esa frase en estos momentos de mi vida. Tengo toda la libertad, tengo tiempo, tengo energías, y sobre todo tengo preguntas. ¿Y ahora qué? Se que es una buena decisión, digo está de aferrarme a la libertad y volar solita como pueda. Pero los miedos andan por ahí, me observan desde lejos, me indagan. Miran hacia el sur, me guiñan el ojo, intentan acercarse pero los espanto con una sonrisa.

lunes 3 de agosto de 2009

Sin duda


Me aguanto el llanto todo el día y justito ahora que abro está página y me concentro para escribir estas palabras que brotan de mis manos, mis lágrimas empiezan a caer. El nudo en el pecho se desata y mi cara se humedece por completo en unos segundos. Otra vez comienza la etapa de extrañar. Luego de un oasis de dos semanas de amor, amor y amor, nuevamente me toca dormir con mis fieles compañeras de goma espuma. Ahora es diferente pero es igual. El amor es más grande, los minutos más largos, los proyectos otros, las ideas nuevas. ¿Qué va a ser de mi? Me pregunto a cada rato. ¿Qué va a ser de este amor? Me pregunto al responderme. Preguntas, kilómetros, puertos, tengo en la cabeza por estas horas. Besos y palabras en la boca. Y nada de dudas en el cuore.

viernes 17 de julio de 2009

Tantito de todo


Tanta limpieza. Tantos proyectos. Tantas nuevas decisiones. Tantos nuevos trabajos. Tantos viejos trabajos. Tanto de todo. Tanto querer que sea martes, finalmente martes 21. Tantos sueños. Tantos ideas rondando por mi cabeza. Tantos festejos. Tantas felicitaciones. Tanta vida por donde mire que me quedan pocos tiempos para escribir.

sábado 11 de julio de 2009

Limpieza


Ayer a la noche tomé una de las decisiones más importantes en los últimos tiempos, años largos diría: Voy a saltar al vacío. 
Luego de varios días de dormir mal, de seguir pensando mientras intentaba dormir, de soñar con que el dia todavía no había terminado o de soñar con el próximo día, anoche dormí como un bebé. Hoy me desperté sonriente, parecía que me boca había a aprendido a sonreír de nuevo. Desarmé mi cama. Aquella vieja cama que me donaron al mudarme. Llegó el flete con mi nueva cama, grande, con enormes cajones para guardar cosas importantes que aun conservo. La cama y mi viejo colchón se los regalé al fletero. Me desperté, ademas de alegre, solidaria. Vi como mi viejo colchón se subía  a ese camioncito amarillo. Con el se iban mis viejas relaciones, mis dormidas con amores, con sobrinos, con amigos y amigas. Muchas cosas pasaron en aquella cama. Muchos amores, muchas pasiones, muchos enrosques, muchos llantos, y mucha soledad, también. 
Armé mi nueva cama, ordené toda mi casa y me desprendí de infinidad de cosas viejas e inusuales. ¿Porqué es tan difícil desprenderse de los objetos que quisimos antaño y que hoy están guardados inútiles en algún rincón llenos de polvo? ¿Porqué no tengo una casa enorme para poder conservar todo? 
Y así me pasé el día entre miedos y pensares sobre mi futuro cercano y mi aquí y ahora movilizado. Limpieza de pasado, limpieza de presente agobiador. 

jueves 9 de julio de 2009

Un feriado más...


Feriado 23 horas. Otro feriado más trabajado. Me subo al remis que finalmente me iba a llevar hasta mi dulces aposentos. El remisero me mirá por el espejo retrovisor y me pregunta: "¿Cómo estas?". Lo miro y suspirando le contesto: "Cansada". Piensa unos minutos me vuelve a mirar por el espejo retrovisor que no hacía otra cosa que reflejar mi cara casi destrozada y me dice: "Me parece que más que cansada estas podrida". 
Y si, estoy un poco podrida de todo esto. Y sí, me quejo, ¿y qué?. Hago catarsis en este espacio que me queda permanece puro y llenos de mis aquies y ahoras.  Estoy podrida de todo un poco por estos días. Podrida de los amores a la distancia. Podrida de los problemas de los demás. Podrida de tener poca vida social por el mucho trabajo. Podrida de venir a mi casa solo a dormir. Podrida de levantarme temprano, de acostarme tarde y muerta. Podrida de reirme poco en el trabajo. Podrida de hacer malabares en el trabajo. podrida de ser la psicóloga de mis compañeros de trabajo. Estoy podrida de buscar mi plan B. Podrida de no saber bien cual es mi plan b. Podrida de querer trabajar de algo que me encante. Podrida de ser cobarde. Podrida de pelearme con todo el mundo. Estoy podrida un poco de mi por estos días. 

viernes 3 de julio de 2009

¿Alguna vez...?


¿Alguna vez quisiste olvidarte de alguien? ¿Por miedo, por rencor, por dolor, por desesperanza, en fin por lo que sea? ¿Alguna vez tuviste la certeza de que ese ser que vos creías tuyo era de otra persona, o era de otro cosmos, o estaba en un momento diferente y que nunca iban a poder encontrarse? ¿Alguna vez diste un beso y pensaste que lastima que no sintamos lo mismo? ¿Aguna vez te despertaste con la sensación de que eso que vos estabas sintiendo era hermoso pero  debía terminar por tal o cual razón?

miércoles 24 de junio de 2009


Son las doce de la noche y tengo inmensas ganas de soñar. Alguien me preguntó hace un rato, con qué quería soñar esta noche. Le dije que no sabía pero que sí sabía que hoy, especialmente hoy, tenía muchas ganas de soñar. 
Tengo ganas de soñar con un mundo, tengo ganas de soñar con una mirada, tengo ganas de soñar que me despierto finalmente, y luego de tanta espera al lado de "mi"  hombre. Tengo ganas de soñar que voy a andar en bici un día soleado, y sin tanto frío como en los días que me rodean. Tengo ganas de soñar que alguien me enseña a volar, y yo practico y practico hasta que en un santiamén me sale y vuelo. Tengo ganas de soñar con todo mirado desde lejos, tengo ganas de soñar con infinidad de olores. Sueño que sueño. Sueño que me duermo a soñar y me despierto soñando. 

martes 23 de junio de 2009

Buscando lo mismo pero diferente


Olvidables

 

Besos

Abrazos

Palabras

Miradas

Discursos

Llamados

Siestas

Cenas

Despertares

 

 

Inolvidables

 

Besos

Abrazos

Palabras

Miradas

Discursos

Llamados

Siestas

Cenas

Despertares

lunes 22 de junio de 2009

¿Dónde está la salida?


Imposibilidad de sentirme viva por un rato. Malestar estomacal. Sin sentires fuertes. Sueños profundos. Poca fuerza al despertar. Llanto al dormir. Esperanza ciega. Viajes que se caen. Destinos que cambian. Pocas ganas de todo. Ausencia a todos los lugares. Reencuentros difíciles. Encuentros fuera de lugar. Poca acción. Energías agotadas. Cambios que no se donde arrancan. Charlas que no llegan. Besos olvidados.  

miércoles 17 de junio de 2009

Alguien que entiende lo que siento


Desatar las voces, desensoñar los sueños.
La revelación de la realidad,
la revelación de la identidad,
exige el coraje de la contradicción.
La cabeza del ego lleva la muerte
en la nuca y la vida en la cara.
De nuestros miedos nacen nuestros corajes
y en nuestras vidas están nuestras certezas.
Los sueños anuncian otra realidad posible
y los delirios, otra razón.
En los extravíos nos esperan los hallazgos,
porque es preciso perderse para poder encontrarse.
Y al fin de cuentas, somos lo que hacemos.
Decía José Artigas que en la contradicción
está la única prueba de la libertad,
y podríamos agregar que en la contradicción
está la única prueba de la vida, de la vida viva.
La identidad no es una pieza de museo
que se cita en la vitrina,
sino la siempre cambiante síntesis
de los conflictos y desafíos de cada día.
Y hoy no es nunca, es otro hombre de ayer.

Eduardo Galeano (Celebracion de las contradicciones 2)

Buscando un poco de coherencia


Perdidos en la estratosfera se encuentran. Intentan hablar, pero solo pueden mirarse. Intentan tomar decisiones racionales pero solo pueden hablar incoherencias. Se toman de la mano y vuelan de acá para allá, sin pensar. Por momentos se detienen y se miran nuevamente. De dicen y se desdicen. Hacen y no se arrepienten. Se escuchan y proyectan por un rato corto. Todo sale de la manera menos esperada, y sin embargo se aceptan. El mundo está patas para arriba, sus vidas también lo están, pero ellos sonríen. 

lunes 15 de junio de 2009

La vida sin mi

Feriado sin feriado.

Amor sin besos.

Relajo con dolor.

Trabajo sin pasión.

Escribo sin ideas.

Duermo con los ojos abiertos.

Como desperdicios.

Frío sin abrazos.

Fin de Semana sin descansos.

Música sin oídos.

Película que no sorprende.

Todo lleno de nada.

 

martes 9 de junio de 2009

Besos que no fueron


¿A dónde van a parar los besos que no se dieron? ¿Dónde quedan guardados esos impulsos de amor que tenemos y que por una u otra razón no podemos entregar a su destinatario? Uno intenta acumularlos para algún día poder entregarlos, pero es claro que esos besos que no nacieron en algún momento se salen de nosotros justo cuando ya no tenemos la necesidad de darlos. Pero nadie sabe donde van, donde se acumulan, y si es que existe un lugar que los reciba. 
Algunos de nosotros acumulamos besos que no podemos entregar por la distancia, otros por cobardía, miedo, y muchos otros porque esos besos no tienen destinatario o este no quiere recibirlos. Pero algún lado deben ir. No pueden desaparecer, no pueden quedar vagando por los aires. Por favor que alguien me diga adonde van. 
Quizás vaya un día de estos a aquel lugar. Quizás encuentre algún beso que alguna vez alguien quiso darme y no pudo, o no quiso. Quizás solo encuentre mis besos acumulados. Como si uno podría ir allí y ver cajitas de madera de distintos tamaños que tengan esta inscripción: "Estos besos son de una fulana que alguna vez quiso dárselos  a un fulano". 

jueves 4 de junio de 2009

Sentidos


Llega el día. Hace años que lo ha planeado. Nuevamente toma un venda y se la pone en los ojos. Pone play en su equipo de música. Ya tiene el repertorio preparado para la ocasión. Se acuesta en el piso y empieza a sentir la música. El sentido de la vista será negado esta noche. Luego de un rato de respirar la música. Va hacia la mesa y empieza a tantear con las manos las cosas que hay allí. Primero agarra un copo de nieve, lo toca suavemente, para que no se rompa. Lo huele y muerde un poco. Inmediatamente su memoria toma las riendas y ella recuerda su infancia jugando en aquella plaza en una tarde soleada. Luego bebe el mate cocido y se acuerda de su abuela. Prueba un pedazo de carne con salsa picante que le hace recordar a aquel viaje. Sigue comiendo y sintiendo el gusto de cada cosa. Siente pasos a su alrededor. Siente un aroma. Es él. Él la acaricia. Ella está  a punto de sacarse las vendas pero él lo impide. El la abraza, ella tiene los ojos cerrados y vendados, pero sin embargo los cierra aun más. El la besa apasionadamente y le susurra algo al oído. Ella lo toma de la mano y sonríe. Cierran la puerta, bajan por el ascensor. Ella confía plenamente en él. La sube al auto, delicadamente. Ella abre la ventanilla para sentir el viento. Andan en silencio durante unas horas por alguna ruta. De repente el auto se detiene. Él, sin decir nada baja del auto, y la va a buscar. Cuidadosamente la lleva caminando unos metros. Le saca los zapatos y las medias. Siguen caminando. Ella empieza a sentir como la arena se va metiendo entre sus dedos. Siente la brisa, siente el aroma al mar. Caminan hasta la orilla y la sienta. Ella está aun con los ojos vendados. Él se aleja y la deja a ella disfrutando de ese momento. 

viernes 29 de mayo de 2009

¿Y si un día sucede?


Uno siempre tiene sueños, proyectos, deseos. "Sueño con poner un parador en la playa". "Sueño con vivir en medio de la montaña cosechando lo que yo mismo siembro". "Sueño con viajar por el mundo durante un año". "Sueño con tomarme un año sabático". "Sueño con renunciar y montar mi propia empresa". "Sueño con dejar todo y empezar de cero". Esos son algunos de los ejemplos que he escuchado entre mis pares e impares infinidad de veces. "El sueño del pibe", le llaman. Pero ¿qué pasa si ese día cada vez está más cerca? ¿Qué sucede si un día uno toma las riendas de su vida, se arriesga y prueba? ¿Qué pasa si uno se enfrenta con los miedos, con las incertidumbres, con lo socialmente aceptado y deja todo por un sueño? Siento por estos días que cada vez estoy más cerca de hacerlo. ¿Miedos? Miles tengo, pero hace tiempo que necesito cambiar algunas cosas, crecer en otras, moverme, soñar, y hacer que ese sueño viva y deje ser sólo parte de mi imaginación y se convierta en una realidad a la cual puedo tocar, ver y sentir. Así como el año pasado tenía muy clara mi meta y lo pude llevar a cabo, este año (desde marzo) tengo otra meta y pienso intentar cumplirla. Miles de incertidumbres, de preguntas me rodean cada vez que pienso en esto y lo siento, pero las ganas siguen siendo mucho más fuertes. Uno de estos días cercanos me darán de elegir nuevamente entre la pastilla roja y la azul,  y yo casi sin dudar, pensaré en mis deseos, y elegiré una vez más la maldita (pero sobre todo bendita) pastilla roja. 

lunes 25 de mayo de 2009

Verdad velada


Él se le escapa de sus manos. Ella no puede hacer nada, o lo mucho que puede (y tiene) que hacer no logra traducirse en palabras y mucho menos en acciones. Ella llora y llora. Hace días que llora sin poder salir de sus lágrimas. Ahí está encerrada con su teléfono en la mano y aquella agua salada saliendo por sus ojos a borbotones. Hace cuatro años que esa mujer quiere a ese hombre. Hace cuatro años que esa mujer guarda ese secreto con él. La única persona en este inmenso mundo que debería saber de aquel amor es él. Sin embargo, el permanece ignorante de semejante información. Ella no puede decirselo. ¿La distancia es un impedimento? No lo creo. 
Él está inmerso en el frío de la nieve casi siempre. Ella se siente cálida y calurosa cada vez que él la llama. Sin embargo, no dice más que palabras que se le dirían a un amigo. Ella está enamorada. Él, no sabemos. Ella calla. Él está lejos. Hace años que está verdad inmensa debería haber visto la luz. 
Él tiempo vuela y más cuando se está lejos. La vida es una sóla y los amores cada vez menos. Así que le recomiendo a ella, desde mi brutal experiencia, que hable, que escupa, que vomite su verdad. Que no deje que eso tan grande se le escurra entre las manos y el olvido. 

viernes 22 de mayo de 2009

Sangre, sudor y lagrimas



Me despierto temprano. Más temprano que lo habitual. Eso me duele, me cuesta mucho. Pero es una buena causa. Me pasan a buscar y me voy a un hospital. Subo al ascensor. En el hay un médico muy buen mozo y una camilla con una mujer dormida, desmayada, dopada, no se. Intento no mirarla demasiado. Hay olor a enfermedad en todos lados. Me dispongo a donar sangre, por primera vez en la vida. Una vez había querido hacerlo pero por presión baja me lo habían negado. Me hacen una entrevista. La enfermera se ríe de algunas de mis respuestas. Estoy hablando de cosas muy privadas con alguien que conozco hace 30 segundos. Pero respondo obedientemente. Me hacen una prueba de sangre en mi brazo derecho. Miro mi tatuaje mientras me clavan una aguja pequeña que casi ni percibo más que con la vista. Esta primer prueba es para saber si mi sangre esta buenita. El test me sale positivo, soy sana una vez más. Me llevan a un sillón demasiado cómodo para la hora de la mañana. Me recuesto y las enfermeras no dejan de agradecerme que haya venido a donar mi sangre. Ahora me pinchan con una aguja bastante más gruesa que la anterior. Siento el dolor y mi cara lo refleja. Me empiezan a sacar mi liquido rojo, espeso, pesado. Exodo de sangre. Así estoy unos cuantos minutos mientras me sacan lo necesario. Medio litro de sangre regalo al padre de mi mejor amigo. Me siento bien por poder hacerlo, por poder ayudarlo, por que alguien más tenga mi sangre. La enfermera me agradece una vez más y me quita la aguja. Me felicita por mi sangre, como si yo tuviese algún mérito de tener esa sangre tan buena que ella logra notar en mí. También habla de mis venas, pero no entiendo bien, estoy un poco mareada, débil. Me regalan un desayuno. Lo tomo y como y me voy. Nuevamente me encuentro con camillas, y enfermos y sobre todo ese olor a que algo no anda bien. Me voy a trabajar, cansada y todavía queda mucho. Llego empiezo a las corridas como siempre. Al mediodía salgo a almorzar con mi padre. Tengo una fea pelea con el. Y por la debilidad, por tener menos sangre en mi cuerpo parece que tengo más lagrimas. Llego al trabajo hecha una piltrafa. El día sigue. Me llama un ex novio para que le recomiende un lugar para ir con otra. Se lo recomiendo al instante. Pienso. De golpe un sismo invade el DF. Me preocupo, No contestan. Al rato llega la respuesta que esperaba, todo está bien por allá. No tanto como acá. Me canso, trabajo, me ofrecen, ofrezco, proyecto, me reuno, me debilito. Estoy cansada. Solo quiero dormir. Pero todavía me queda bastante. Tengo que escribir mi flamante obra de teatro, tengo que estudiar, tengo que viajar. Solo quiero acostarme en la cama y pasar a otro día. No soporto más este día de locos en que dono mi sangre a un padre ajeno y el mío propio me extrae lagrimas.  

lunes 18 de mayo de 2009

Homenaje


No te salves 

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti
14/9/1920 - 17/5/2009

miércoles 13 de mayo de 2009

Rubro lluvia y frio


Tac, tac tac. Ese es el ruido que escucho desde mi monoambiente el día de hoy. Adivino que es porque hace un rato el mismo ruido salía de mi departamento. Es el ruido que hacen las estufas (sanas) una vez por año.  El frío otoño llegó a Buenos Aires por estos días. La gente llega a su casa y esta está fría y comienza a prender las estufas. Creo que aún más que en el verano o en las primaveras del amor,  la gente  sale  a buscar abrazos, besos cálidos, o enroscadas a la hora de dormir. Este tipo de acciones son las que calman el padecer de estos fríos que nos rodean en este hemisferio en esta época del año. Debería existir un rubro en los clasificados de los periodicos que digan algo así como: "Busco miradas, busco un beso y un abrazo que me calme este frío que tengo estos días al llegar a mi casa. Busco, compro, permuto, trueco amor al ver este cielo gris y lluvioso por la ventana que está justo al lado de mi lecho". 

Principio de incertidumbre


Las sociedades nos imponen a tomar posturas. Blanco o negro. Amor u odio frente a algo. Malo o bueno. Estas en contra o a favor. Si o no. Infinitas preguntas que uno debe responder en su cabeza o en una reunión de seres que exigen respuestas cerradas, casi sin tener en cuenta la infinidad de grises en cada una de las respuestas. ¿Porqué la incertidumbre es tan bastardeada? ¿Porqué uno no puede dudar, opinar, pensar o sentir y luego cambiar de opinión? ¿Porqué no somos conscientes de que nada es para siempre y que cada una de las respuestas tiene que ver con el como, donde, cuando? ¿Porqué creer que somos eternos y tomar decisiones para toda la vida y luego cuando nos damos cuenta que nos equivocamos no parar la pelota y cambiar? Será como dijo aquel ser hermoso: "cuando uno duerme con certezas a pesar de que estas sean tristes, duerme más tranquilo que durmiendo con incertidumbres". Yo soy de las que brindan por las incertidumbres. Soy de las que creen en el "para toda la vida" sólo mientras ese sentimiento dure. Soy la que recibe a las dudas y las guarda adentro hasta que son cambiadas por nuevas dudas. Soy de las que duerme profundamente con incertidumbres siempre y cuando sea coherente con lo que pienso, creo, siento y veo. 

lunes 11 de mayo de 2009

Como quien oye llover


Era domingo. Día gris si los hay. Eran las 19 horas cuando G me pasó a buscar. No tenía ganas de ponerme linda asique salí asi como el domingo me había dejado. Bajé y ahí estaba él con su auto gris esperándome para irnos juntos al teatro. Hacía bastante que no hablábamos. Nos habíamos visto la noche anterior, pero no habíamos sido nosotros (ni nuestras charlas) el centro de atencion. Hablamos un poco antes de entrar al teatro, y recuerdo con especial impetu que le dije que yo creía que nunca iba a querer traer hijos a este mundo. Recuerdo que dije que mi vida estaba bastante perfilada a otras cuestiones que poco tenian que ver con pañales, con llantos, con partos y demas. Recogimos nuestras entradas y esperamos unos minutos a que abriera la sala. Era la segunda vez que tenía entradas para esta obra. Pero la vez anterior no había podido ir y había regalado las localidades. Había recibido buenas críticas, pero realmente en mi interior, dudaba de que me vaya a gustar la obra, aunque si lo deseaba mucho aquel domingo. Entramos y apareció en escena un Juan Pablo Geretto vestido de mujer. Impecable, triste y sonriente. Me reía con sus ocurrencias, y me entristecía con sus soledades. De golpe un hombre semidesnudo, el mismo Juan Pablo, maquillado de muñeca, hablando con su voz grave y afeminada me envolvió por completo. Su arte me envolvía, me conmovía, me hacía llorar a montones, me hacía pensar en cosas que habitualmente no pienso. Su historia de vida ahí desnuda en el escenario, ese ser humano que noche a noche cuenta su infancia sin más palabras que las de un niño que aprendió a dormir con incertidumbres. Ese hombre que le hace un homenaje a sus mujeres de la infancia, aquellas que quizás y solo quizás lo llevaron a ser quien es el hoy. Y tan hermosa persona es hoy que puede trasmitirlo arriba de un escenario y regalarle al publico sus experiencias, sus amores, y sobre todo sus soledades. Lloré, lloré y lloré, pero no de tristeza, sino que de emoción por el arte, por el amor que eso genera, porque no quiero que mi vida pase como quien oye llover. 
Terminó la obra a las 22:20. Nos fuimos a comer algo con G. Comimos pasta, y algunas charlas sobre nuestros amores y desamores. Tomamos vino y recuerdo que en el momento del postre le dije que no estaba tan segura de no querer ser madre algún día. Y así terminó mi domingo con mas incertidumbres que certezas pero habiéndole cambiado el color al día. 


COMO QUIEN OYE LLOVER
Viernes y Sábados 21:30 hs. - Domingos 20hs.
Teatro el Cubo | Zelaya 3053
tel. 4963-2568 / 4962-5402
TuEntrada.com | 5533-5533

sábado 9 de mayo de 2009

No siento los besos


En la era de la virtualidad uno está más comunicado con todo el mundo o eso es simplemente lo que parece. Uno se reencuentra con viejos amigos, viejos conocidos, y hasta viejos desamores. La cuestión es que si uno dejó de hablar con esa persona alguna vez, por algo será y no deberíamos volver a unirnos virtualmente. Por otro lado, uno llama menos por teléfono y chatea más con sus amigos, familiares y amores. Se pierden en este proceso miles de expresiones y muchas veces se generan mal entendidos que la lengua escrita no deja claros como una voz, como un gesto, como un tono, como una mirada. También, la virtualidad acorta las distancias, claro. Uno puede mantener una relación a la distancia mucho más fácilmente (?) que años atrás. Uno puede escuchar y ver al otro todo el tiempo a pensar de los kilómetros entre ese otro y nosotros. Pero la virtualidad destruye muchas cosas. La virtualidad enfría aquello que debería arder. La virtualidad nos hace creer en algo que no es más que imagen y sonido como si eso fuese un encuentro real entre dos seres humanos. En la virtualidad los "jajaja" no son risas ni carcajadas alegres, los perfumes corporales no existen, los abrazos no aprietan, los amores no se tocan, los emoticones no emocionan,  las miradas son frías, y los besos no se sienten. 

martes 5 de mayo de 2009

Bendito martes


Siempre hay un roto para un descosido. Siempre hay un botón para un ojal. Siempre hay un beso para esos labios. Siempre hay un querido para un queriente. Siempre hay una victimario para una víctima. Siempre hay un remedio para esa enfermedad. Siempre hay una puerta para el que busca. Siempre hay un  martes luego de un maldito lunes. 

lunes 4 de mayo de 2009

Maldito


Día de volver a la rutina. De mezclarse con gente desconocida. Día de recordar el pasado cercano. Día de arrancar la semana y verse venir encima las tareas. Día de mal humor matutino por el final de algo lindo. Día en que  me alejo de la vida sana y empiezo nuevamente con los vicios. Día en que los problemas arrancan, las incertidumbres crecen, los horarios aprietan. Día eterno, con baches interminables. Día en que el teléfono suena y suena y nunca es quien yo quiero. Día en que sonrio sin pensar en mi aquí y ahora. Día en que vendo, prometo, proyecto, cosas que solo algo tienen que ver conmigo. Día de injusticias. Día de broncas mal llevado. Día que pasa de largo sin aprovecharse. Día en que me aprietan los zapatos y no puedo estar descalza. Día de empezar una vez más con algo que no cambia si yo no cambio. Maldito día en que me siento queriente y no querida. 

lunes 27 de abril de 2009

"Que el fin del mundo me pille bailando"



De golpe y porrazo en nuestro país y en el mundo aparecen gripes y enfermedades mortales que empiezan a propagarse de un lado al otro. A cada minuto, los periódicos anuncian nuevos casos cada vez más lejanos unos de otros. La gente se desespera, llaman a sus hijos para decirles que se cuiden, que no toquen nada, que no se dejen picar por mosquitos, que no coman una de las carnes más ricas del mundo y sobre todo que eviten el contacto físico con las demás personas.

Si es así como los medios dicen, y como afirman los más sensibles a este tipo de noticias, el mundo estaría llegando a su fin y con él nuestra vida.

Si así me lo creyera, si pensase realmente que mi finitud ha llegado esto es lo que haría:

- viajar a México, el epicentro del virus

-   besar a un desconocido en la calle

-   caminar bailado y cantando por la calle sin que me importen los demás

-   renunciar a mi trabajo

-   levantar mi abstinencia sexual

-   tirarme en paracaídas por segunda vez

-   agarrar una cámara familiar y grabar todos mis últimos momentos

-   gastarme todos mis ahorros en comida rica, vino y algunas drogas 

-  hacer el amor mucho, mucho, mucho

-   abrazar a la gente en la calle

-  tomarme unos tequilas

- escupir en la cara a la gente detestable

-  comer mucho chocolate sin culpa

-  abrazar y besar a mis amores

-    guardar en una caja cinco cosas que desearía dejarles a los que nos sucedan (si es que alguien que se le anime a esta vida)

domingo 26 de abril de 2009

Los domingos de antes eran diferentes


Aprendiendo a fumar menos, a vivir domingos tristes, a darme cuenta que las resacas las sufro más y que solo las soporto en posición horizontal. Aprendiendo a esperar, a sacar fotos, a escribir teatro, a abrazar más a los que quiero, a no atender el teléfono cuando no tengo ganas de hablar y a no sentirme culpable por eso, a sonreír cuando me despierto, a escuchar música clásica, a ver películas argentinas, a creer en la gente, a entenderla y perdonarla, a trabajar menos estresada. Aprendiendo a cambiar, a dejarme llevar por los impulsos, a proyectar, a hacerme cargo, a extrañar, a volver estudiar. Aprendiendo a no tocar al amor pero pensarlo, soñarlo y sentirlo todo el tiempo. 

martes 21 de abril de 2009

Marcada


El teléfono suena una y otra vez. Ella atiende ansiosa, esperando escuchar aquella voz. Una mujer chiquita (imagina ella) le pregunta por alguien extraño. Es equivocado. Corta como quien termina la conversación más triste del mundo. A pesar de eso comienza su día. Se viste, se peina su largo pelo que algún dia deberá cortarse. Hoy no es aquel día. Sale a la calle cabizbaja como quien camina hacia un destino que nunca tiene sobresaltos. Ni de de los buenos ni de los malos. Intenta darse por vencida mientras camina, pero sabe que no puede, que no quiere. Que hoy no es un buen día para abandonar. Llega a la casa de sus amigos. Todos sonríen, beben, balilan.  La vida es amena para el resto del mundo. Ella intenta sonreír cuando escucha un chiste, intenta bailar al ritmo de la música pero todo es gris por estos días en la vida de aquella mujer. Todo lo hace a medias. Intenta ser feliz, despojarse de ese llamado que no fue. Pero hoy no es el día para eso. Vuelve a su casa, desganada, cansada de la nada que pasa por sus días. Se recuesta y no puede dormir. Tan solo se limita a pensar. Pensar en el pasado y en el futuro. Es lo único que tiene por el momento. Hoy no es un buen día para pensar en el presente. Son las cinco de la mañana y ella sigue inmovil en su cama con los ojos muy abiertos. Piensa en esa montaña. Piensa en las nubes que vieron juntos. Piensa en esas caricias que ya no existen. Piensa en Penelope, pero no teje más que recuerdos. De golpe algo la saca de su éxtasis soñoliento. Es el teléfono que suena. Son casi las seis de la mañana. A las nueve debe despertarse para empezar con su rutina. Sin embargo, sale de su lecho media desnuda, medio dormida y sobre todo medio ilusionada. "Hola", dice como puede. La voz del otro lado del teléfono dice "Hola, soy yo, perdón la hora pero no podía hacer otra cosa que pensarte y entonces me tomé el atrevimiento de marcarte". La mujer sonrie, cierra sus ojos y se duerme. 

domingo 19 de abril de 2009

Miss capricho


Quiero un beso. Quiero un abrazo. Quiero ver esa cara cuando me despierto. Quiero caminar de la mano mostrándole todo lo que veo, lo que me gusta. Quiero contarle toda mi vida, todo lo que amo, todo lo que odio. Quiero sacar fotos. Quiero viajar. Quiero compartir mi casa. Quiero darlo a conocer. Quiero tomarme un rico vino. Quiero bailar. Quiero perder la cabeza. Quiero empezar de nuevo. Quiero otro beso. Quiero dormir enroscada. Quiero ir al parque. Quiero andar en bici. Quiero correr. Quiero comer. Quiero mirarlo a los ojos. Quiero todo de él. Quiero despertarme en su boca. Quiero dormirme en sus brazos. Quiero un proyecto. Quiero mucho más de lo que hoy puedo tener. 

miércoles 15 de abril de 2009

Fulanos (segunda parte)



J me dice que le quiere declarar su amor a esa fulana. Hace mas de un mes que me lo dice y no lo hace. Los días pasan como si la vida fuese eterna. R dice que tiene que romper el lazo con su madre. Ya tiene cuarenta y tantos, pero siguen pasando los días y nada. B me viene diciendo desde los veinte que tiene que empezar terapia. Las cosas le siguen pasando y sin embargo, no levanta el teléfono y mucho menos se cura de su pasado. V se pone de mal humor por todo y por todos. Sufre la pequeña V, pero sin embargo sigue sin respirar hondo e intentar tranquilizarse cuando los malos humores la invaden. G hace años que se replantea cambiar de trabajo. Se queja, se enoja, de aburre pero todos los días se levanta y se toma el subterraneo que lo lleva a la misma oficina. A tiene crisis de pareja y lo quiere solucionar otro día, hoy no. Su cara, su cuerpo y su estética en general le gritan que algo no anda bien, pero los días siguen pasando y ella nada modifica. 
Pareciera que los fulanos nada queremos saber con la finitud de la vida. Todos pensamos que somos eternos y que mañana tendremos tiempo para hacer lo que realmente queremos y necesitamos hoy. Pero mientras tanto el mundo se mueve, las heridas crecen, los dolores se sufren más, las crisis son mas seguidas, los amores más complicados y la luna más melancólica. 



lunes 13 de abril de 2009

Preguntas que no deberían hacerse un día como hoy


¿Qué te gusta de mi? ¿Cuándo venis? ¿Te queres casar conmigo? ¿A qué distancia queda mi ciudad de la tuya? ¿Cómo soportas? ¿Y si lo mejor es olvidar? ¿Y si lo más sano sea no escribirte más? ¿La distancia destruye todo? ¿Cuanto falta para Agosto? 

sábado 11 de abril de 2009

La carcel de las palabras


Je t´aime. Ich liebe dich. I love you. Te amo. Ti amo. Volim te. Miluji té. Jeg elsker dig. Ik hou van jou. Kocham cie. Eu te amo. Te iubesc. Jag alksar dig. Muchos idiomas y un solo significado: amor. ¿Es posible que un idioma que tiene sus raíces en el sigo VII no tenga palabras que definan el sentimiento amoroso por excelencia? ¿No es una paradoja lingüística que una lengua romance no tenga una frase que denote amor de una persona a la otra?

En el catalan lo más cerca que se puede estar de este sentimiento es sintiéndolo ya que decirlo es imposible. Con toda la furia se puede disparar un “T´estimo”, frio, seco y alejado del amor que uno puede llegar a sentir por algo o por alguien. “T´estimo molt” podrán decir fervientemente los enamorados pero nunca un te amo, liso y llano. ¿Serán capaces de amar estos individuos? Qui ho sap (quien lo sabe). ¿Podrán vivir y experimentar un sentimiento y no tendrán más opción que expresarlo con lenguaje no verbal? Qui ho sap. ¿O simplemente será un olvido de un grupo de distraídos que inventaron una forma de hablar y dejaron de lado aquel sentimiento que todo ser humano debería experimentar? Qui ho sap.

 Catalanes, lingüistas, señoras y señores en general, todavía están a tiempo. Inventen una frase e insértenla en su vocabulario, no deberían dejar que el lenguaje los limite. 

lunes 6 de abril de 2009

Deseosa de cumplir deseos


Hace más de un año estaba de viaje. Los viajes son parte muy importante de mi vida, últimamente. Y como en todo viaje uno hace balances, piensa en que quiere cambiar, que mejorar y que perpetuar. En aquel viaje con mi mejor amigo también me tocó pedir un deseo. Me acuerdo como si fuese hoy. Estábamos los dos acostados en el pasto, descalzos, mirando el cielo y sintiendo el sonido del mar mezclado con la cercana ciudad costera. Hablábamos, y recordábamos momentos vividos en aquellas vacaciones que ya llegaban a su ocaso. De golpe vimos  a un señorcito que vendía deseos o más bien pulseras que los cumplen. Compramos algunas, pero yo elegí la de color más furioso para pedir el mio. Fluo ella, con sus letras típicas y miles de posibilidades para ser cumplidas. Un pequeño trozo de tela que podía albergar a mi deseo más preciado. Mi amigo me la enrolló en la muñeca derecha y mientras hacía los tres típicos nudos yo pensaba en las infinitas posibilidades que tenía. Y así vivió esa pulsera durante más de un año de vida en mi muñeca. Pasó por diversos lugares, viajó conmigo a cada uno de los lugares donde fui, me vio feliz pero también me vio oscura. Fue testigo de mis corridas y de mis trabajos. Estuve por sacármela varias veces antes de que se rompa, pero así no se cumpliría mi deseo, o eso decían las leyendas. Pasó de ser chillona y febril a ser un trapo descolorido y cada vez más fino que formaba parte de mí. Hace unos días estaba tirada bajo una sombrilla de paja, riendome, jugando a ser yo, descalza como más libre me siento y de golpe veo que se me está rompiendo. Justo en ese momento de felicidad la pulsera se desprendía de mi cuerpo. Todavía no se si mi deseo está cumplido. Tengo alunas sospechas de que si, pero de lo que sí estoy segura es que en ese momento y luego de más de un año fue el momento en que más cerca estuve (o estoy) de cumplirlo. No soy creyente, no creo mucho en el destino, no soy supersticiosa, no creo en la magia, no creo en las brujas pero que las hay, las hay. 

viernes 3 de abril de 2009

Revolución Mexicana


La vida te puede cambiar de un segundo al otro. En un segundo no sabes que querés con tu vida y al segundo siguiente tienes una revelación que te aclara todo el panorama. En un segundo estas solo y al siguiente se cruza por tu camino una persona que no quieres dejar pasar de tu lado. En un segundo estas vivo y al otro puedes dejar de respirar para siempre. No se sabe. La vida cambia, se transforma, evoluciona o todo lo contrario. A veces no depende de uno, a veces es solo el bendito/maldito destino ( si es que existe uno). Uno solo tiene que estar lo suficientemente despierto para notar que  es posible el cambio. Uno tiene que estar presente para verlo llegar. Uno tiene que estar con los ojos abiertos por si el cambio que viene es negativo. Uno tiene que estar plantado en el presente para poder disfrutarlo, sufrirlo, amarlo, odiarlo, y explotar en esa modificación que nos convertirá en los mismos que éramos pero diferentes. Toda esta sarta de palabras para terminar diciendo que hoy estoy jodidamente modificada y revolucionada. 

viernes 27 de marzo de 2009

Trasformando colores


Llegué a esta ciudad con un puñado de penas en la mano, algunos sueños lejanos en mi pecho y otras dudas bastante importantes en mi cabeza. Pasaron los días y fueron pasando las experiencias. Muchas de ellas muy malas, otras muy buenas. Punto medio, ninguno. No existió el punto medio aquí en México. Nada de grises, todo blanco y todo negro. Ahora que llega el momento de terminar de trabajar y decirle adiós a esta ciudad que tanto odie en un comienzo, me paro frente a todo el mundo y digo “me quedo”. Me quedo a conocerla más. Me quedo a recorrerla. Me quedo a conocer su gente. Me quedo a conocer sus famosas playas. Me quedo a enamorarme aún más. Me quedo a que todo lo negro del pasado se convierta en colores brillantes que me hagan bailar, gritar, reír y llorar de alegría. 

martes 24 de marzo de 2009

Metáfora para niñas


Me tiembla el ojo izquierdo. ¿Será porque está del lado del corazón? No lo se, se poco de anatomía humana. Intento contar la experiencia vivida por aquel bosque y no se bien como empezar. Comenzaré como empiezan todas las historias infantiles.

Había una vez un bosque que intenta ser pacífico y creo que lo es. Le aterra la violencia física, psicológica y mental, es por eso que intentó sembrar sus propios árboles lejos de todo eso, pero evidentemente no tanto. Aquel bosque comenzó sus últimos días un tanto perdido por tantos árboles nuevos dando vueltas. No encontraba sus límites. Habían tallado varios de sus ramas, por lo cual mas perdido se encontraba aún. Peor de golpe empezó a ver algunos nuevos brotes, lo que lo hizo muy feliz. De repente llegó su bosque un árbol, uno solito, pero muy poderoso. Era raro, casi incomprensible. Era peludo y alocado. El bosque se emociono con tanta energía fluyendo por aqui y por allá. Se asustó un poco ya que estaba acostumbrado a la paz, a charlar, a hablar sobre el viento, sobre los nuevos brotes y sobre el amor. Sin embargo, en un principio siguió el juego, igual sabía que este árbol no se quedaría por siempre allá. Los dos lo sabían pero jugaban. Un día el árbol alocado se descontroló demasiado y el bosque se alejó por un rato. Mientras se alejaba conoció algunos de los árboles que lo componían que estaban por ahí cerca, pero nunca habían hablado con el. El bosque se tranquilizó nuevamente, volvió a su centro y comenzó a disfrutar de la manera que más le gustaba. A los pocos días el árbol alocado volvió y buscó al bosque. Ahí, se armó una batahola de malos tratos. Imagínense ustedes que el bosque no lloró pero miles de cosas pasaban en su interior. Hasta llegó a replantearse si estaba equivocado, si ser como era estaba mal, si no descontrolarse era un error en esta vida. El árbol casi destruye al bosque con sus palabras hirientes. El bosque nunca había vivido algo así. Muchos de sus árboles cayeron a causa de los gritos y atrocidades. Pero el árbol fundador quedó en pie, mas fuerte que nunca. Pensó en aquellos árboles que lo sostienen, pensó en los brotes que habían sobrevivido a la tormenta. Llegó el final del día y estaba cansado, pero había que volver a empezar. No se mudaría de lugar, estaba muy bien en el lugar que había encontrado, si se replantearía algunas nuevos ingresos al bosque. No quería sufrir más bajas. Estaba listo una vez más para empezar de nuevo. 

sábado 21 de marzo de 2009

Primavera mexicana


Mucho trabajo. Comer poco pero muy bien. Conocer gente de varios lugares del mundo. Encontrarme con una cultura. Fricciones en el hotel. Frio. Calor. Noches de alcohol. Fresa, todo muy fresa. Amor a las española. Dormir siestas. Conocer lugares. Pedir deseos. Hacer volar una mariposa por primera vez. Fumar mucho. Extrañar. Llorar por primera vez en estas tierras. Estar en silencio mucho tiempo. Secuestro express. Ver el cielo azul por primera vez. Cenas de trabajo que terminan raro. Hoteles con muchas estrellas. Comida picante que ya no pica. Mensajes de texto durante todo el día. Orgullosa de mi chef. Falsedades. Pisos que se iluminan desde abajo. Amor y odio al DF. Encuentro con viejos amigos. Aqui primavera, allá otoño. 

sábado 14 de marzo de 2009

Frida y Diego


Me seco las lagrimas que fluyen de mis ojos mientras leo una carta que una mujer le escribió a su hombre hace ya muchos años. Cuando estos dos seres aún tenían latidos. Sueño al ver sus casas separadas y unidas por un estrecho puente. Deseo alguna vez ser tan inteligentemente sana para poder lograr una relación así. Sin embargo, celo al Diego mujeriego y tan horriblemente seductor. Admiro sus obras y sus pensares. Me agarro la espalda del dolor al ver cada uno de los yesos casi perennes que la vistieron. Respiro cuando camino por esa casa azul y tan llena de vida, a pesar de la muerte. Sufro su dolor. Amo su amor. Disfruto sus colores. Me uno a su revolución.  

miércoles 11 de marzo de 2009

Corazón arribando


Tengo 500 pesos en mi bolsillo y no me emociono como cuando estoy en mi ciudad con esa cantidad de dinero ¿Porqué será? Porque empiezo a conocer lo que vale cada uno de los billetes. Voy paseando por las calles de esta ciudad y ya se para donde está el norte, donde está el bar ese lindo, donde está la plaza más famosa. Donde están los mariachis. Empiezo a ubicarme de a poco. Tomo el subte y ya no miro a cada una de las personas intentando que me digan algo de este lugar, sino que lo vivo por mi propia cuenta. Comienzo a llegar al DF, poco a poco. Todavía no he visto las ruinas de lo que fue este lugar, pero ya empieza a sentirlas. Todavía no vi la cama de Frida pero me la imagino en cada trolebús que pasa repleto de gente por el cemento. Los ojos se me acostumbran al smog, ya no lloro tanto, ya no me sangra la nariz, aunque los labios y la piel siguen secas como nunca antes en mi vida, la luna sigue viéndose roja y la nube sigue estando sobre la gran ciudad. Sin embargo yo estoy acá, un poco trabajando, otro poco disfrutando y mucho otro conociendo este país lleno de corazones de lata. 

sábado 7 de marzo de 2009

Mexicanenado mientras pienso


No se si empezar por lo bueno o lo malo de todo esto. Supongo que por lo malo, como siempre. Siempre que alguien me dice "tengo algo bueno y algo malo para decirte. ¿Cual queres primero?" Siempre elijo que me diga primero lo malo para finalizar la charla con algo positivo. Asique aquí estoy arrancando por lo malo de estos primeros días de viaje. Todo es muy difuso aquí en el DF. El smog está por todos lados, los autos te apretan, te gritan con sus bocinas, te invaden. Tardas una hora en un viaje que a la noche lo haces en diez minutos. Se te secan los labios constantemente, los ojos rojos perennes por el aire viciado y enfermo. Laboralmente no tengo mucho que decir, porque todo está saliendo bien. Solo que no me acostumbro a tener cenas de trabajo, a tomar alcohol y comer delicias con gente de trabajo, hablando de trabajo, o de cosas que no me interesan hablar en mis ratos de ocio. Estoy mas callada que nunca. Como quien escucha sin parar, como quien no tiene nada que decir, como quien está pensando algo mucho mucho. 
Lo bueno de todo esto. Es estar contacto con gente de otro lugar. Ver como trabajan, como miran, como piensan, que les gusta, como hablan. Aunque estamos en contacto en general con la alta clase de este pis, y me gustaría encontrarme con los otros, como yo. He comido en estos días cosas impensadas y que jamás me hubiese imaginado sentir en mi boca todas mezcladas. Al trabajar en un canal gastronómico acá somos como dioses y todos nos quieren agasajar con sus delicias. La contrapartida de todo esto es que estoy engordando a más no poder y que mi cara se llena de granos raros con el correr de los días. Sigo hablando de cosas malas, cuando dije que iba a terminar con las buenas, pero así soy. Otra vez, como me pasa en cada viaje que hago me busco e intento reencontrarme nuevamente. Escucho mis silencios más que otras veces. Busco cambios mucho más que cuando estoy sumergida en la monotonía de la cotidianidad. Y así estoy aquí y ahora en México DF, buscando nuevas cosas que mirar y que vivir. 

domingo 1 de marzo de 2009

Secuestro express


Me despierto cansada luego de un casamiento que no me dejó ningún recuerdo nuevo, más que el haber elegido por primera vez en mi vida la cinta que tenía el "deseado" anillo. Abro las ventanas. Hace mucho calor y hay mucho sol. Miro mi celular esperando encontrar algún mensaje alentador, pero nada. Estoy sóla. Falta un día para mi cumpleaños y me siento sóla. Sin embargo me aíslo aún más. Agarro mi bici y me voy a la terraza de mi madre pensando encontrar tranquilidad. Llego, mi madre no está (ya lo sabía). Subo a la terraza y me encuentro con varios seres desconocidos y coquetos. "Ufa", digo para mis adentros pero sin embargo me recuesto ahí a leer. Está nublado, pero sin embargo me quedo porque las terrazas tienen ese noseque que genran algo en mi. Me llama mi mamá y al escuchar su voz descubro y descubre que estoy triste. Lloro en silencio para que mis coquetos vecinos no lo noten. Le habló tan seco y triste a mi mamá que se preocupa y luego de cortar la comunicación me manda un mensaje que me dice "Voy para allá". Ahí comienza una seguidilla de malos entendidos. Ella vuelve a llamar. Yo no quiero hablar por teléfono, entonces no la atiendo. Al rato llama mi padre, tampoco atiendo. Empiezan a llamar varias personas de mi familia, preocupados ellos, pero sigo sin tener ganas de hablar. Empieza a llover y me quedo sóla en la terraza sintiendo la lluvia, intentando que ella me lave un poco está melancolía pre cumpleaños. Contesto algunos mensajes a mis parientes y ellos evidentemente lo interpretan raro. Bajo al departamento vacío y me recuesto a distraerme con Los Simpsons. No lo logro. El telefono sigue sonando. Me quedo sin batería en el celular, y es un alivio en ese momento. Al rato suena el telefono fijo del departamento, es mi papa, con voz asustada. Me pregunta qué pasó, que está viniendo la policía para ver si estoy bien. Sorprendida, digo que solo tengo un mal día. Hablo con mi amada hermana, que ríe para no llorar. Suena el timbre de mi casa, es mi cuñado que viene llorando. Lloramos los dos juntos sin saber bien porque, o sí, pero lloramos por cosas diferentes. Me siento culpable. Subimos los dos al departamento. Al rato llega mi mamá desencajada, me abraza y lloramos. Me dice cosas terriblemente hermosas. Me siento más culpable y odio la era de los celulares, en donde uno no contesta y el otro se preocupa sobremanera. Estoy bien. Y dejo de sentirme sola. Llegan al departamento más personas preocupadas por mí y que me quieren. Estoy como en una burbuja, no entiendo bien como pasó todo esto. Quizás tenía que pasar un día como hoy para sentirme querida, no lo se. Pero preocupé a un montón de gente sin quererlo, sin pensarlo y sin planearlo. Lloro con mi mamá abrazadas en el sillón, tomamos mate y nos recomponemos. Un mal día tiene cualquiera, pero hoy la melancolía, la lluvia, el calor, la terraza, la batería del celular, el ex inquilino del departamento de mi madre (medio mafioso él) y mis lagrimas conspiraron para sentirme menos sóla en este mundo. 

sábado 28 de febrero de 2009

Cumplir años


Hay varias posibilidades. Me hago vieja, o me lleno de experiencias. O me hago más madura, o los años pasan y no aprendo nada. O crezco como persona o crezco en edad. Cada vez son más los años que he vivido, o cada vez son más las cosas que disfruto con el pasar de ellos. Cada vez estoy más cerca de lo que soñe ser o cada vez me alejo más de aquellos años felices. Cada vez tengo menos preguntas o cada vez tengo más dudas. Cada vez entiendo menos o cada vez más entiendo por donde quiero que pase mi vida. Cada vez tengo más recuerdos que recordar o cada vez construyo en el presente recuerdos futuros. No lo se...

martes 24 de febrero de 2009

Antojos


Estoy antojada de: un abrazo, un llanto, una película, un viaje, unas vacaciones, una playa, una montaña, una vida lejos de la ciudad, un título, una tortita negra, un salto en paracaídas, un amor, una fiesta, un buen vino en buena compañía, una siesta en la playa, un viaje en auto, una terraza, una mirada, un beso. 

jueves 19 de febrero de 2009

Vivir en la caverna


Es como tomarse un colectivo y no mirar por la ventana. 
Es como dar un beso sin involucrar al menos un sentimiento. 
Es como estar pensando en otra cosa. 
Es como bailar sin tener ganas. 
Es como hacer el amor sin mirar a los ojos. 
Es como ir a un bosque y no sentir el aroma de las cortezas. 
Es como sonreír simplemente porque todos lo hacen. 
Es como salir con alguien simplemente porque nos sentimos solos. 
Es como escuchar un canción que nos encanta sin cantarla en voz alta. 
Es como correr en una cinta en vez de hacerlo por la calle. 
Es como mirar la tele y pensar que esa es la vida. 
Es como quejarte del cambio climático mientras tiras un papel en la calle. 
Es como no abrazar cuando tenés ganas de hacerlo. 
Es como tener una relación por mensaje de texto. 
Es como no sernos realmente sinceros y fieles a nosotros mismos. 

martes 17 de febrero de 2009

Pérdida


Días en que las musas se escapan. Llegan por instantes, empiezo una frase y desaparecen de mi vista. Retomo viejos escritos, les agrego un frase intentando que las palabras se exiten al estar una al lado de la otra y generen otras nuevas. Pero no sucede, nada sucede. Luego de largos meses vuelvo a prender la caja boba, buscando distracción, buscando una idea, una frase, una mirada. Pero no encuentro más que hacer que mi cabeza de detenga por completo. La inspiración llega a las cinco de la mañana cuando nada puede alejarme de la cama, ni siquiera una musa ávida de dar creación. Y así sigo, esperando el milagro de que algo maravilloso suceda y me despierte del letargo. 

sábado 14 de febrero de 2009

Llanto tántrico


Miro por la ventana. El afuera está inmóvil, pero yo me muevo junto con los demás pasajeros. Intento leer y no puedo concentrarme. Cierro mi libro mientras veo como mi bicicleta se hamaca colgada en el furgón. Siento que algo no anda bien, pero no se que es.  Miro a cada uno de los pasajeros y una vez más les invento o les imagino sus vidas, sus secretos y sus tristezas. Me dispongo a escuchar música. Intento descubrir cual es la banda de sonido de este momento. La elijo y la pongo tan fuerte, para que me invada toda. De golpe, sin casi verlo venir me agarran unas inmensas ganas de llorar. No lo hago. No quiero esconderme, no quiero dar pena adelante de desconocidos que a duras penas me perciben. Sigo viaje y al rato una mirada me retrotrae al pasado y nuevamente se me estremece la garganta y los ojos se me llenan de lagrimas. Controlo el llanto una vez más y pestañeo rápido para que mis ojos vuelvan a la normalidad. Y así voy durante largos minutos conteniendome cuando un acorde, una frase, un pareja, una señora cargada, lo que sea me dan ganas de llorar. Sigo aguantándome las ganas de hacer que mi llanto explote. Llego a la última estación, saco a mi bicicleta de su plácido lugar y recorro las calles. Ahora ya con la música de los barrios. Sigo con estas inmensas ganas de descargarme. Llego a mi casa, cansada del largo día y de aguantarme todo este tiempo estas lágrimas que solo quieren salirse de mi cuerpo. Cierro la puerta y me detengo. Exploto en un llanto inentendible pero increíblemente sincero. Por unos minutos permanezco ahí parada, sin dejar ni siquiera mi bolso ni la bicicleta, llorando sin poder parar. Es una pequeña muerte la que me toca vivir hoy y la vivo dignamente. 

martes 10 de febrero de 2009

Enlluviada


Siento que la lluvia se aproxima y salgo a buscarla. Recorro calles, hago más cortos y lentos mis pasos para que podamos unirnos, ellos (mis pasos) y yo. Caminamos juntos cada vez más lento para poder encontrarnos con la lluvia que está por llegar. Los gritos desgarrados del cielo me envuelven, me asustan y al mismo tiempo me hacen sonreír por dentro. Electricidad enajenada que solo tiene una meta. Se hace esperar, como las histéricas damas que anuncian su existencia pero no su presencia. La busco, la veo nacer entre las nubes. ¿Viene a mi? No todavía, me anuncia la humedad que emana del cemento ávido por ser empapado como mi cuerpo. Sigo y sigo, como quien no va a ningún lado. En algún momento los sueños se me rompen y me decido a volver a mis obligaciones vespertinas. Camino entre triste y desesperanzada. Y es entonces, cuando a la distancia puedo ver mi triste destino, que ella me regala una primer lágrima. La miro, la siento, y me distraigo. Una y otra aparecen. Son miles. Bienvenidas, les digo. Y así camino hacia mi destino pero sabiendo que he logrado mi cometido. 

Infinitivos míos


Gritar. Correr. Matar. Revivir. Soñar. Subir. Tocar. Besar. Besar. Besar. Amar. Mirar. Bajar. Escuchar. Aprender. Sacar. Estudiar. Terminar. Divertir. Perder. Ganar. Escuchar. Hablar. Abrazar. Volver a besar. Pelear. Reconciliar. Hacer. Acabar. Mimar. Recibir. Abrir. Hamacar. Renunciar. Hacer. Viajar. Volar. Volver. Ir. Bailar. Tomar. Probar. Existir. 

viernes 6 de febrero de 2009

Mis aquies y ahoras


Año: 2007
Sinopsis: Hace unas horas que me tatué de por vida. ¿Me arrepentiré? Hoy no me importa esa respuesta. El dolor aun está presente, la herida está abierta. Me saco la primer foto a aquella imagen que me acompañara hasta el día en que deje de existir. 
Sensación: Filosofía de vida. 

Año: 2008
Sinopsis: Mi primer viaje sola, con mi alma. Me descubro a mi misma caminando por está ciudad colombiana. Solo mis deseos son ordenes. 
Sensación: Enfelicidada. 

Año: 2008
Sinopsis: Estar en un lugar extraño implica conocer gente extraña, comer comida extraña, ver lugares extraños y probar bebidas extrañas. 
Sensación: Siempre que voy a un lugar nuevo (para mi) me gusta probar cosas diferentes. 

Año: 2007
Sinopsis: Yo con mi primer y única marca perenne e intenconal en mi cuerpo. El con uno de sus miles tatuajes. Mi gran amigo R, mi confesor, mi modelo, mi aparato, mi todo. 
Sensación: Gracias vida por haberme cruzado con él. 

Año: 2008
Sinopsis: Hago propia a la ciudad ajena. La recorro por abajo de la tierra para conocer a su gente. Blancos, negros, orientales, pobres, ricos, todos están en el subterráneo de aquella ciudad. 
Sensación: El caos ya pasó, empiezo a disfrutar. 

Año: 2008
Sinopsis: Una ciudad que habla, que grita, que llora, que vota, que mezcla, que oferta, que demanda. Fui allí a correrla, a caminarla, a mirarla, a odiarla y amarla. 
Sensación: Soy muy chica en medio de todo esto. 

Año: 2009
Sinopsis: Un pic nic en el medio de los colorados. Jamón, queso, pan, agua y una buena charla. 
Sensación: ¿Qué más puedo pedirle aquí y ahora a esta vida mía?

Año: 2009
Sinopsis: Lugar al que siempre había querido llegar. Un mar de sal en el medio del todo. Allí las nubes se mezclan con el suelo y uno flota en el medio de toda esa belleza. 
Sensación: Ceguera que te hace despertar. 

Año: 2009
Sinopsis: Trepando, escalando, colgando y saltando llegamos a la garganta del diablo. Allí donde las peores cosas pueden ser escuchadas. Gritos que se convierten en un eco sinfin de desgarradas voces. 
Sensación: El más pacífico cansancio. 

Año: 2009
Sinopsis: Luego de una larga siesta me despierto y miro por la ventana. Sin levantarme de la cama miro el paisaje de la habitación, de la ventana y de lo que hay afuera.
Sensación: En la lejanía no existe el cronos.  

Año: 2009
Sinopsis: Un micro para en el medio de la montaña. Hace 20 minutos hacía calor. Ahora y en la altura me muero de frio. Pero nada importa el paisaje me conmueve. 
Sensación: Fui más allá de donde quería llegar. 

Año: 2009
Sinopsis: Las paredes hablan. Un hostel 10 estrellas nos recibe en el medio de un lugar del norte donde es dificil llegar y mucho mas salir. 
Sensación: La felicidad está en cualquier lado.

Año: 2009
Sinopsis: Un Domingo soleado mi sobrino casi recién nacido me agarra de la mano por primera vez. Sería la primera de muchas...
Sensación: Amor incondicional

Entre miedos e ilusiones
















La ilusión de quien se enamora por primera vez, de quien va a un aeropuerto, de quien recibe una carta, de quien recibe flores anónimas, de quien comienza a leer un libro, de quien está inspirado y toma su guitarra, de quien escucha sonar el teléfono, de quien está a un centímetro de esa boca. 
El miedo de quien es mirado, de quien roba algo, de quien se entrega a alguien, de quien espera un llamado, de quien salta al vacío, de quien se enamora, de quien toma una decisión. 

jueves 5 de febrero de 2009


Duerme solo. Se despierta sin despertador. Trabaja desde su casa. Se saca fotos. Se cuida. Se mima. Se filma. Cocina para él solo. Come solo. Se toma un helado solo. Toca el piano. Toca la guitarra. Toca la acordeón. Se mira al espejo y se dice piropos. Sigue tocando solo. Ahora toca la armónica. Tocá el bombo. Se graba y re repite. Parece una banda entera sonando. Pero solo está él en su escenario. Es el hombre orquesta, hace todo sin ayuda de nadie más. Hay muchos dando vueltas hoy en día. Hacen grandes shows. El hombre orquesta: ¿Ahorro de recursos o egocentrismo extremo? 

miércoles 4 de febrero de 2009

Pasado :: Presente :: Futuro


Se me mezclan todos. El presente con el pasado. El pasado con el futuro. El pasado con el futuro y todas las posibles combinaciones posibles. Hay gente a la cual le gusta confundir. Yo, que me la doy de simple, me enrosco y por momentos me olvido del ahora para enroscarme en otras temporalidades y ficciones. 

domingo 1 de febrero de 2009

¿Quién soy?


Hace ya como dos años escribí un texto bajo el título "¿Quién soy?" y lo publiqué ya que tenía mucha necesidad de hacerlo. Supongo que escribiéndolo me iba reconociendo a mi misma y con la lectura del otro me iba completando en aquel momento. La cuestión es que hoy venía viajando en el tren (uno de los medios de trasportes que más me inspiran) y me dieron inmensas ganas de rescribir ese texto. El solo hecho de pensarlo ya me llena los ojos de lágrimas. Ha pasado mucha agua abajo de mi río durante estos años y supongo que soy la misma pero diferente. Finalizando el preludio, me dispongo a contestar la compleja respuesta ante la pregunta  simple: ¿Quién soy?
Soy Juliana, ante todo. Soy la alta. Soy la que llora cuando se emociona. Soy la que ama llorar emocionada. Soy la que descarga escribiendo. Soy la que se descarga actuando. Soy la que dice mentiras piadosas. Soy la que sigue su instinto. Soy la que ordena su casa solo si pone música clásica o alguna opera. Soy la que ama hamacarse. Soy la de 28. Soy la que quiere seguir viajando. Soy la que busca todo el tiempo. Soy la ansiosa. Soy la que se aburre muchas veces con los preludios. Soy la titi de dos personitas que me cambiaron la vida. Sigo siendo la del medio (y siempre lo voy a ser). Soy la que llora cuando escribe estas palabras. Soy la tímida. Soy la "rara". Soy la fría cuando no me siento cómoda. Soy la ausente cuando se aburre. Soy la que siempre está buscando algo extra cotidiano para hacer. Soy la que se tiró en paracaídas y quiere volver a hacerlo este año. Soy la que corrió 42 km y quiere volver a hacerlo en algún tiempo. Soy la que sueña (demasiado a veces). Soy la que no puede vivir sin proyectos. Soy la que lastimaron de una manera horrenda. Soy la que intenta recuperarse de eso día a día. Soy la que quedó traumada por el daño. Soy la productora de televisión que sigue sin consumir televisión. Soy la que va a retomar su carrera. Soy la que va sola al cine. Soy la que duerme con luz. Soy la que a veces se siente vieja. Soy la que odia a los y las pendejas gritones. Soy la que los envidia un poco.  Soy la que se sigue enamorando en el colectivo, en el tren, en el subte, en las fiestas, en la calle, en todos lados. Soy la que a veces no se puede guardar las verdades que siente. Soy la que se encierra cuando está mal. Soy la que vuelve al mundo una vez procesado el problema. Soy la que va al psicólogo para entenderse y evolucionar. Soy la que quiere cambiar el mundo. Soy la que habla del amor siempre. Soy a la que le tienen miedo algunos hombres. Soy la antipática cuando no quiero estar ahí. Soy la que tiene un tatuaje que dice Hic et nunc. Soy la que lo defiende siempre que puede. Soy la que ama al vino. Soy la que toma vino rosado en verano y tinto en invierno. Soy la que ama la rica comida. Soy la que no cocina un carajo, a menos que esté muy inspirada o enamorada. Soy la que entiende y lee a las personas. Soy la que fuma. Soy la que fumó en todo el entrenamiento para la maraton. Soy la que prometió escribir un libro acerca de como correr una maraton de 42 km sin dejar de fumar. Soy la que no lo va a escribir nunca porque sería apología. Soy la que le sigue haciendo buena prensa a algunas drogas. Soy la que las consume casi nunca y en momentos muy especiales. Soy la que duerme la siesta. Soy la que ama al mar. Soy la que no lo vio todavía este año. Soy la que le cuesta ahorrar. Soy la elegante. Soy la que le gusta el color verde. Soy la mujer roja. Soy la que no quiere dormirse. Soy la que tiene amigas y amigos que son preciados y preciosos. Soy la que habla con extraños. Soy la que se encuentra con extraños. Soy a la que no le hacen bien los extraños. Soy la que le cambió la vida a sus ex (o eso dicen ellos). Soy la insegura. Soy la segura. Soy la cabrona. Soy la que no soporta la frivolidad. Soy la que pasa mucho tiempo frente a su computadora. Soy la que le robaron. Soy la que luego del robo solo quería llamar a todos sus seres queridos para sentir que los mas importante aun estaba cerca de ella. Soy la familiera. Soy la que sigue creyendo en el amor, a pesar de todo. Soy la que saca fotos. Soy la que va a estudiar fotografía. Soy la que recuerda y hace algo con los recuerdos. Soy la que no atiende el teléfono casi nunca. Soy la que organiza reuniones. Soy la que reconoce a la mala gente y se aleja rápidamente. Soy la que mira cinco o 6 películas por día. Soy la que vive, llora, ríe a través de las historias contadas. Soy la que fuma mucho mas de noche. Soy la que extraña mucho más de noche. Soy sola. Soy la de pelo corto. Soy la que siempre quiere probar algo nuevo. Soy la mala. Soy la hiriente. Soy la que sufre. Soy la callada. Soy la que abraza. Soy la que ama los mimos. Soy la que solo puede dar mimos cuando se siente correspondida. Soy la que no puede tener sexo sin amor. Soy la que ama la fondue. Soy la que tiene miles de bandas de sonido. Soy la que tiene buen oído. Soy la que ama cantar con sus amigas por la calle. Soy la que canta canciones gronchas en los autos festivos. Soy la que se aliena con la música electrónica. Soy la observadora. Soy la que quiere vivir mucho, mucho, mucho. Soy la que no quiere tener hijos (por ahora). Soy la que elige vivir en la ciudad y últimamente se lo replantea. Soy la que conoce el sur. Soy, también, la que conoce el norte. Soy a la que le gusta sentirse una niña mientras juega con niños. Soy la que quisiera saber tocar un instrumento musical. Soy la que va a recitales a hacer pogo rodeada de hombres. Soy la que llora en los recitales cuando alguna frase o musicalidad la emocionan. Soy la que es ecléctica, en todo sentido. Soy la contradictoria. Soy la paradójica. Soy la colorida. Soy la que quiere un proyector en su casa. Soy la que quiere estudiar clown y le da mucho miedo. Soy la que actúa en las fiestas familiares. Soy la que disfruta de andar en bici por la ciudad, de día y de noche. Soy la que ama el viento en la cara. Soy la que no quiere aire acondicionado, sino viento y mas viento. Soy la friolenta. Soy la enamoradiza. Soy la que proyecta historias improyectables con algun que otro fulano. Soy la que se engancha con historias imposibles. Soy la que piensa mucho todo. Soy la que siente demasiado. Soy la que mira a los ojos. Soy la que ahorra monedas de un peso. Soy la que habla con extranjeros. Soy la que se enamora de extranjeros. Soy la que le tiene miedo al "para toda la vida". Soy la que busca porquerías en momentos desesperados. Soy la profunda. Soy la linda para todos menos para el hombre que desea. Soy la que pone distancia. Soy la independiente. Soy la que quiere hacer todo sola, y después se arrepiente. Soy la que no habla a veces. Soy la que se chequea todo el tiempo. Soy la que intenta no hacer nada automático. Soy la que cambia de camino siempre cuando vuelve a su casa. Soy la que no quiere rejas en su casa, mas allá de lo que diga todo el mundo y los medios en general. Soy la que quiere paz. Soy la que ama la paz. Soy la que ama las pastas. Soy la que come mucho. Soy la que corre poco, sobre todo luego de los 42. Soy la que odia el gimnasio. Soy la que come rocklets por las noches. Soy la que se la pasa bien sola. Soy la que escribe mucho. Soy la que tomó éxtasis y le dijo a su amigo que estaba al lado "esto es maravilloso pero quiero aprenderlo para poder vivirlo en la vida real". Soy la que le gusta mucho bailar. Soy la que no se levanta a nadie en los boliches. Soy la que tiene "amigos" de la noche. Soy la que sabe que son solo eso. Soy la afortunada. Soy la que tiene suerte. Soy la que vive cosas maravillosas. Soy la que tiene muchos faros en su casa y en su vida. Soy la chusma. Soy la que tiene gente que le arrastra el ala. Soy la que odia arrastrar el ala. Soy la sincera cuando de amor se habla. Soy la que odia a los inseguros. Soy la que necesita que la sorprendan. Soy la de los ojos lindos. Soy la que sabe que nada estético es mérito de uno. Soy la que quiere escribir un ensayo sobre el vino con Mariana. Soy la que quiere escribir una novela virtual con Alejandro. Soy la que quiere publicar la postergada revista virtual con Juan. Soy la que adora a Rubén. Soy la que adora a Gaby, cuando éste no esta en su etapa de ostrasismo. Soy la que quiere ayudar a Richi. Soy la que empieza a trabajar mañana, luego de un mes de vacaciones y no tiene ganas de hacerlo. Soy la masculina. Soy la que odia serlo y parecerlo. Soy la que todo lo puede y quiere que la ayuden, que la cuiden, que la mimen. Soy la que tiene un ex novio famoso y odia enterarse de sus intimidades por los medios. Soy la histerica cuando no me gusta alguien. Soy la que da amor cuando lo recibe. Soy la que toma mucho alcohol pero no se emborracha. Soy la que habla mal de las tecnologías pero las tiene casi todas. Soy la que no usa el celular en vacaciones. Soy la que intenta y quiere ser coherente. Soy la que ama a la gente sensible. Soy a la que le gusta ver películas de amor. Soy la que vio Lost y solo le gustó Desmond. Soy la que amo la primera temporada de Dexter. Soy la que no veía series y cayó en la tentación. Soy la que no usa reloj y desconfía de los que si lo hacen. Soy la teórica y la práctica. Soy la que dejó de hablar de política y de fútbol porque ya no cree en eso. Soy la que no cree en la iglesia pero llora en los casamientos. Soy la que habla mucho con sus padres. Soy la que ama la naturaleza, pero también las luces y algunos ruidos de la ciudad. Soy la que odia los barrios privados pero va muy a menudo. Soy la que escribe frases en su heladera. Soy la que se enreda con vecinos. Soy la que no se arrepiente de nada. Soy la que intenta aprender y aprehender de todo. Soy la que vio un suicidio. Soy la no morbosa. Soy la que sufre con la violencia. Soy la que no tiene paciencia. Soy la que ya ni enamora a los pelmazos. Soy la que entiende la mecánica de los hombres porque tiene varios amigos varones. Soy la que no puede parar de escribir. Soy de la que intenta no reprimirse. Soy Otelo con el pasado. Soy una potencial Julieta (un poco más adulta), soy Clementine que se aburre y soy Celine que ama y quiere ser amada. Soy la que ama el cine (ya lo dije pero dice mucho de quien soy). Soy la que ama disfrazarse e inventarse historias. Soy la que ama mirar a los ojos cuando hace el amor. Soy la que cree que "el amor es eterno mientras dura". Soy la que cree que la "noche debilita a los corazones". Soy una Susanita extraña, pero Susanita al fin. Soy la que escucha siempre canciones tristes qu la alegran e inspiran. Soy la que busca el timing. Soy la que ama al teatro del escenario. Soy la que ama l arte en general. Soy esta que soy. Y me gusta serlo. A veces sufro demasiado, a veces soy demasiado feliz y eso compensa todo. Quiero seguir siendo la misma con algunas variantes. Sí alguno de mis pocos, pero interesantes lectores, llego a leer hasta aquí, entonces quizas puedan saber quien soy aquí y ahora. 

viernes 30 de enero de 2009

Todos flotan


¿Quién carajo se atreve a vivir en serio? ¿Dónde están? Pareciera que están todos escondidos en algún lugar donde no puedo verlos. Sólo me encuentro con gente que flota, que toma decisiones idiotas, que va de su casa al trabajo y del trabajo a su casa. Gente que cree que esa es la vida, que no se quiere cuestionarse nada y maldicen a los que lo hacen. Tienen amantes, mienten, se mienten, se enferman y toman pastillas. Escuchan música porque se lo dicen y cuando se lo dicen. Hacen todo lo que está permitido y lo que es debido. Quieren tener una vida de revista y se matan y se comen entre ellos para lograrlo. ¿Dónde está esa gente que se arriesga con sus decisiones? ¿Dónde están los que se enamoran en un colectivo y confiesan su amor? ¿Dónde están los que dicen "Sí, quiero" y se desgarran adentro por la felicidad? ¿Dónde están los que te miran a los ojos y te encuentran? ¿Dónde andan los que sufren y se hacen cargo? ¿Dónde están los que luchan por lo que quieren? ¿Dónde están los que no se conforman? ¿Dónde están los despiertos? No los encuentro. Los percibo, se que deben estar por ahí dando vueltas, pero últimamente me encuentro con gente dormida que camina y simula vivir. 

jueves 29 de enero de 2009

Si los edificios hablaran...


Dicen que si los edificios hablaran tendrían muchas historias que contar de sus habitantes. El del 5to B es el primero que se despierta. Hace tanto ruido que el del 4to B, que está "desempleado" hace años, se queja por las mañanas. La del 3ro A vive con su novio, y de vez en cuando se encuentran en el ascensor a acrecentar su amor. El del 3ro C está enamorado de una del primero, e inventa excusas y pedidos extraños para tocarle la puerta, pero nunca le declarará su amor. A su vez  la del 2do B, le gusta el chico raro del 1ero A, pero él ni repara en ella, quizás sea gay. El del 4to A, es el que se la pasa mejor. Hace fiestas interrumpiendo los sueños de todos los habitantes del edificio. Todos los fines de semana le presenta una novia nueva a Pedro, el portero. Pedro, ve todo pero no dice nada. Sabe mucho de cada uno de ellos, pero cada vez que le cuentan un chusmerío se hace el sorprendido como quien se entera de algo por primera vez. Si los edificios hablaran... a veces estaríamos en problemas. 

miércoles 28 de enero de 2009

Hic et nunc


Películas. Comida. Calor. Bicicleta. Caminatas. Red. Radio. Aburrimiento. Siesta. Amigas. Teatro. Proyectos. Pagos. Orden. Back up. Fotos. Jaula. Vecino. Amores. Sueños. Duermo. Encierro. Vagancia. Vacaciones. Ganas. Locuras. Resolana. Cortinas. Correos. Pensamientos. Juzgo. Vivo lento. 

domingo 25 de enero de 2009

Nocturna bicicleta


Noche calurosa, luego de un largo día de letargo y recuperación. Tengo ganas de aire. Agarro mi bicicleta negra como la noche de hoy y salgo. La ciudad esta vacía, o eso parece ahora. El viento empieza a soplar cada vez más fuerte. Cambia la temperatura. Bajan los grados, la humedad y el letargo que me envolvía hasta hace un rato. Vuelan las hojas por doquier. Sonriente y con los ojos fruncidos evitando que algo extraño se me meta en los ojos, pedaleo y pedaleo el barrio. No se ven las estrellas pero las imagino. La luna estás escondida pero la siento.

sábado 24 de enero de 2009

Fulana que busca magia



Se te nota la tristeza en los ojos. Por más de que trates de ocultarla con sonrisas ella está ahí, para que todo el mundo la observe. Intentás olvidarte de a ratos de ella, y está bien que así sea. Salís a pasear buscando felicidades ajenas, pero siempre volves y te miras al espejo antes de acostarte y ella está ahí. Se hace amiga de tu cara y hasta te hace ver más hermosa. Se que mirás películas que te hacen descargarte, como si llorases por las historias contadas y no por tu interior que te pide a gritos un abrazo, un beso y un amor. Sin embargo mirás una a tras de otra, casi sin pausa, intentando descargar todo el pesar sobre la almohada. Y esperás sentada mirando por la ventana, como quien espera la magia. También salís a buscar momentos vividos en otras épocas, que están muertos pero sin embargo duelen y se sienten. Pero también un día como cualquier otro, salis a vivir, a buscar nuevos momentos pero sobre todo a buscar  ser encontrada. 

viernes 23 de enero de 2009

No ensordezcas

 
No dejes de escuchar el sonido de tu vida
No te pierdas los ruidos que hacen tus pies descalzos
No dejes de escuchar las voces que te rodean
No te pierdas las melodías que tanto te gusta escuchar
No ensordezcas, por favor
No te pierdas el sonido que hace una mujer con tacos caminando por una calle vacía
No dejes de escuchar el sonido del agua cuando corre
No dejes de escuchar las miles de verdades que dicen los más chicos
No te pierdas el sonido de la noche
No ensordezcas
No te pierdas las palabras de amor que alguien te quiere decir al oído
No dejes de escuchar (y sentir) el ruido del viento moviendo las hojas
No ensordezcas, por favor

Hermoso y sabio hombre

:: 15/01/09 Iruya - Salta ::

miércoles 21 de enero de 2009

El beneficio de vivir sin culpas


Me despierto temprano y te pienso. No quiero hacerlo pero supongo que no puedo hacer lo contrario. Me quedo un rato remoloneando en la cama, buscandote en ella, y no encuentro más que a mis cinco almohadas (cada vez tengo más). Sonrío sin embargo, al no encontrarte cerca y me despierto a desayunar algo rápido. 
Hoy no trabajo, lo recuerdo, y eso me pone feliz y me da al mismo tiempo infinitas posibilidades. Puedo hacer lo que se me cante hoy. Y espero que el cantar me lleve por buenos lugares. Y así es como comienzo a hacer las cosas con la libertad que permiten las vacaciones, sin reloj, sin celular, sin tiempo más que el biológico. Tengo hambre y son las doce del mediodía, no me importa, almuerzo. Son las tres de la tarde y tengo sueño, no me importa duermo una siesta. Son las cinco y tengo ganas de ver una película de tres horas de mi director favorito, no me importa, voy al cine más lejos de mi casa. Tengo ganas de jugar con mis sobrinos, no me importa, voy a por ellos. Así son mis días últimamente, libres de pensamiento y de acción. No tengo culpas por pensarte y no tengo culpas de hacer lo que quiero. Todo esta maravillosamente bien. Respiro y siento cada instante. 

martes 20 de enero de 2009

¿Estas ahí?


El: Mi amor ¿estas?
El: Holaaaaaaa???? Hace día que no se nada de vos...
Ella: Hola, Eric. ¿Qué haces?
El: ¿Eric? Hace miles de años que no me decís así. ¿Qué pasa cosita? ¿Te pasó algo allá? ¿Va bien tu viaje?
Ella: Preguntame de una por vez. Acá todo bien, este lugar es increíble. Tendrías que haber venido, te lo dije. 
El: Si sabes que no podía. 
El: Te extraño
Ella: Podrías haber venido igual. Alguna vez podría haber sido yo tu prioridad
El: ¿Qué te pasa? ¿Mi amor? Te amo
El: ¿Estas?
Ella: Acá estoy
El: ¿Queres que vaya?
Ella: ¿Ahora?
El: Si, ahora. Dejo todo y voy para allá
Ella: ¿Y tu trabajo?
El: Me importa un carajo mi trabajo, algo te pasa y quiero saber que es
Ella: No, Eric, no quiero que vengas.
El: Carla...
Ella: Yo tampoco voy a volver.  Me quedo acá.
El: ¿QUÉEEEEEEEEEE? ESTAS LOCA. DAME UN TELEFONO A DONDE TE PUEDA LLAMAR
Ella: Me tengo que ir, Eric. Te adoro, pero encontré mi vida acá y no quiero que vengas. Lo hubiese querido antes de venir pero las cosas cambiaron
El: ¿Estas con otro tipo?
Ella: Sos un nabo. Chau. 
El: Carla!!!!!! 
El: Carlaaaaaaaaaaaaaaa
El: ¿¿¿Estas ahí??? Hablameeeee

A ella se le caen un par de lagrimas, cierra la computadora, se limpia la cara y sale a caminar por las calles de Barcelona.
El le pega a la computadora cuando no encuentra respuesta. La rompe. Putea en voz alta y se acuesta en la cama a pensar. 
Nunca más se miraran a los ojos. 

lunes 19 de enero de 2009

Eso que tienen las nubes


Es lunes, primer día de la semana, día de comienzos. Ella duerme hasta tarde sin culpa. El cielo baila con las nubes de un lado al otro. Parece como si el viento no estuviese decidido a donde ir. Ella mira por la ventana, como siempre, intentando descifrar a través de su mirada del cielo la temperatura del día. Se levanta de la cama y camina somnolienta por su casa sin saber bien que hacer. Sus pies chocan con montañitas de ropa que hay esparcidas por toda la casa. "Necesito ordenar", piensa y lo olvida al segundo siguiente.  Se lava los dientes y se mira al espejo por primera vez en ese día lunes. Siempre se ve fea esos días, es como si sus gestos quedaran paralizados los lunes. Se viste y arma un pequeño bolso. Agarra algo de plata y sale a la calle. Hace más fío de lo que su mirada le había advertido al mirar por la ventana. Se toma un taxi hasta la terminal de ómnibus. Llega ansiosa y mira por las ventanillas de la terminal. Lee todos los destinos posibles. Casi al azar elige uno de ellos. Compra el pasaje, sin saber muy bien a donde va, tampoco le importa. Se compra un agua porque tiene la boca seca por la incertidumbre. Se sube al micro, mira a la gente que va a compartir el viaje. Muchas veces mirar a los pasajeros le habla de como será el lugar hacia donde se dirige. Se sienta en su butaca numero 8J y emprende su viaje. 

sábado 17 de enero de 2009

Allá lejos


Se ven muchas estrellas desde la lejanía. Allá donde la luz no llega y el agua es pura. Los pájaros vuelan libres por el cielo. Su mayor problema no son las jaulas, sino volar en contra del fuerte viento. Las noches allá en la lejanía son silenciosas sólo se escuchan voces y musicas sin cables. Los amores son más simples y duraderos. Los desamores más dolorosos porque se los sufre y no se los distrae con tecnologías. Allá en la lejanía el clima es benévolo. Uno no sufre del calor, y por las noches se abriga uno un poco y ya es feliz. Los edificios son algo desconocido y no estorban entre nuestra mirada y el paisaje. Casi no hay autos, no hay bocinas y eso nos permite escuchar los sonidos olvidados. En la lejanía la gente no se si es más feliz que acá, pero si se preocupa menos por tonteras. El ritmo de vida lo marca uno y no los relojes. En la lejanía uno piensa más y se conecta más con los otros. Los abrazos y las miradas son más sinceras y tienen menos ornamentos. La luna es tan hermosa como siempre pero allá en la lejanía uno tiene más y mejor tiempo para compartir con ella. 

jueves 1 de enero de 2009

Mantua


Cometí algunos pecados este fin de año, es por eso que antes que me condenen, me destierro sola por algunos días. Agarró mi roja mochila y parto. Estaré cerca, pero no tanto. Escribiré mucho pero no se leerán mis palabras seguido. Estaré concentrada en mi hic et nunc. Sueños, deseos y algunas lágrimas me llevo conmigo envueltos entre la ropa acurrucada. Espero traer algunas otras cosas nuevas a mi regreso de Mantua. 
Lloro mientras escribo estas palabras. Siempre los viajes me ponen extremadamente melancólica y más cuando estoy tan revolucionada como en este instante. Lloro y prenso mis elementos dentro de mi cabeza y de mi mochila. Allá voy, aventura. Esperame, estoy necesitándote y buscándote hace algún tiempo. 

lunes 29 de diciembre de 2008

La mujer que hablaba del amor




Me río cuando recuerdo

Me encierro cuando estoy triste

Me ilumino cuando actuó

Me alegro cuando la veo

Lloro cuando veo películas románticas

Me escondo cuando me avergüenzo

Me ilusiono con las palabras

Corro cuando quiero descargarme

Sonrió cuando me gusta

Respiro cuando busco paz

Huelo cuando llueve

Me estreso cuando trabajo

Me relajo cuando estoy en mi morada

Me apasiono cuando saco fotos

Me olvido cuando soy feliz

Recuerdo por las noches

Siento el viento cuando ando en bici

Fluyo cuando escribo

domingo 28 de diciembre de 2008

¿Qué fue de mi 2008?


- corrí 42 km (sin parar)
- viajé mucho
- me enamoré 
- me desenamoré
- lloré con mucha bronca
- me asendieron en el trabajo
- me reencontre con un amigo
- mi sobrina se quedó a dormir en mi casa por primera vez
- tuve un sobrino varón
- viajé al exterior sola por primera vez
- trabajé mucho
- escribí mucho
- actué nada
- vi cientos de películas en mi casa
- caí en la tentación de las series yankees
- empecé a sacar fotos 
- me aburrí un poco de ser tan autosuficiente
- fume menos que otros años?
- fui a muchos recitales
- abrí este blog
- empecé terapia
- me encontré con un extraño
- me histeriquearon mi ex y les respondí
- anduve mucho en bicicleta
- me disfracé varias veces
- me sentí sola
- me sentí muy querida
- sentí impotencia
- sentí felicidad
- me ilusioné
- proyecté
- me reí de mi misma
- me equivoqué
- me enredé y me desenredé
- aprendí algunas cosas
- busqué muchas otras
- encontré algunas pocas
- seguí (sigo y seguiré) soñando



sábado 27 de diciembre de 2008

Comunicación no verbal


Sin duda cuando uno es niño entiende más de comunicación no verbal que de palabras. Hagase la prueba de decirle en idioma inventado algo a un nene pero con una intención corporal y de entonación fuerte y el niño no entenderá las palabras, pero sí lo que usted quiso expresarle. Cuando crecemos, entre las cosas que vamos dejando de usar es esta parte tan importante que tenemos. Empezamos a hacernos más sociales y más racionales y creemos más en las palabras que en las posturas, en las miradas, en los abrazos, en los mimos etc..  Desde hace ya bastante que tengo la idea de encontrarme con alguien y conocerlo solo por medio de este tipo de comunicación que a mi forma de parecer es mucho mas sincero que las palabras. Uno puede decir "te amo" con palabras verbales y estar expresando todo lo contrario con la postura corporal, una mirada, un tono de voz y demás herramientas no verbales que poseemos. Propongo ser más silenciosos y más comunicadores. Propongo no llenar tantos espacios con palabras y sí llenarlo de miradas, de sonrisas, de tacto, de expresiones, de abrazos, de mimos, de gestos y demás. 

viernes 26 de diciembre de 2008

Calma (chicha)



1   Tranquilidad, ausencia de agitación y nervios en la forma de actuar: tómate las cosas con calma. sosiego.
2   Falta de ruido y movimiento en un lugar: la calma reinaba en el hospital. quietud.
3   Estado de la atmósfera cuando no hay viento y del mar cuando no hay olas.— chicha Ausencia total de aire, especialmente en el mar.
4   Suspensión o reducción momentánea de una actividad, un estado o situación: después de los días de crisis vino un corto periodo de calma.
5   Falta de apresuramiento: se vistió con calma.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

martes 23 de diciembre de 2008

Caminos


Un hombre no sabe lo que quiere. Se cruza con una mujer que sabe lo que quiere pero le yerra el camino. Se miran y siguen caminando. El hombre que no sabe lo que quiere pregunta por todos lados, buscando respuestas. La mujer sonríe pensando que está en el camino correcto, pero se choca con un muro imposible de traspasar. El hombre se deja estar y sigue caminando en círculos, sin rumbo fijo. La mujer cambia de camino al no poder traspasar el muro y se aleja cada vez más de aquel hombre o eso cree. El hombre le grita desde lejos "vení y ayudame a encontrar lo que quiero". "¿Qué querés?", grita ella afónica. "No se", dice él, en voz baja. Ella al no escuchar nada sigue caminando. El, enojado, sigue caminando en círculos, nada lo detiene, no tiene tiempo para pararse a pensar. Ella ya es una manchita en el horizonte. De golpe él tiene una revelación, es a ella a quien quiere. Ella, que a esta altura ya está a kilómetros de distancia, tiene otra revelación, está feliz lejos de todo y se dio cuenta que su camino no era cerca de aquel hombre, sino éste por el cual transita ahora. 

:: Foto del lugar a donde voy cuando quiero ser feliz ::

lunes 22 de diciembre de 2008

Tirarse a la pileta


Hay días en que uno es más valiente que otros. Hay muchas razones por las cuales nos podemos invadir de valentía y hacer cosas hasta heroicas, pero no es mi intención en este escrito hablar de las razones sino de las consecuencias de tirarse a una pileta. Uno puede estar más o menos seguro de algo pero hay veces en que nos paramos frente a eso que tanto queremos y el abismo en un segundo no nos abruma y ahí nos lanzamos a buscar lo que queremos. En el aire (cuando ya no hay vuelta atrás) nos agarran miles de miedos, quizás hasta nos arrepintamos, pero ya nos hemos lanzado y no nos queda más que esperar el contacto con el agua. Nunca sabemos antes de tirarnos cual es el caudal de agua que hay en aquella pileta pero poco importa ahora. La pileta puede estar llena hasta el tope y ser honda, lo cual hará de nuestra caída algo placentero (a menos que caigamos de panza) y todo habrá valido la pena. La pileta puede estar llena a tope, pero puede ser poco profunda, con lo cual no nos lastimaremos gravemente pero si quizás nos raspemos un poco al tocar el suelo. En los peores casos puede haber poca agua en la pileta (uno nunca se tira a una pileta si la ve vacía del todo, señores) y eso nos causará algunos raspones mayores,  y quizás hasta alguna quebradura de alguno de nuestros miembros. Nada más.... Nada más puede sucedernos (a menos que seamos suicidas, claro está).  Yo propongo pararse más frente al abismo y tirarse. No sabemos como puede salir todo, pero al menos nos refrescaremos un rato y no hay raspón, qubradura (y dolor de alma) que no se cure con el tiempo. 

domingo 21 de diciembre de 2008

Y a demás está lluvioso...

sábado 20 de diciembre de 2008

Carta para el señor gordo y barbudo


Querido Papá Noel:
Hace como 20 años que no te escribo una carta, pero hoy de golpe me dieron ganas de pedirte algunas cositas. Este año me porté muy bien  así que mi lista es la siguiente:
- una buenas vacaciones
- trabajo para cuando regrese
- jugar mucho con mis sobrinos
- un cine
-  un novio que me quiera mucho y al cual yo a él también
- un poco de paz en mis días laborales
- un poco de excitación en mis días fuera del trabajo
- mucho amor
- tirarme en paracaídas de nuevo
- proyectos artísticos para el 2009
- y por ahora nada más...

Te mando un abrazo grande a vos y a todos los enanos que trabajan con vos. 

Yo

martes 16 de diciembre de 2008

Primera vista :: posibles finales


Posible final I
Ella sigue caminando y tarareando aquel tema musical. De golpe siente una mano en la espalda que la paraliza. Se da vuelta sorprendida y ahí están esos ojos nuevamente para ella. Descubre en ese momento esa boca hermosa, triste y hermosa que le dice "necesito saber de vos". Ella, entre tímida y radiante no puede más que decirle "Hola, soy Erona". Los dos sonrien, no dicen nada mas y empiezan a caminar juntos a ningun lugar, pero teniendo miles de posibilidades por delante. 

Posible final II
El sigue caminando y ya no es el mismo que hace un momento atrás. Ella rompe sus miedos y le grita "Ey". El escucha y antes de darse cuenta sonríe feliz. Gira su cuerpo hacia el de ella. Ella viene caminando hacia el decidida. Nunca estuvo tan segura de algo en su vida como en este momento. Se acerca y lo besa por primera vez. El beso que nace suave y sutil termina siendo un beso apasionado, como esos de las películas que todo el mundo envidia. Los dos se abrazan y cierran los ojos. "Al fin llegaste", le dice él al oído. 

Posible final III
Ellos siguen caminando. Se alejan el uno del otro. Los dos están modificados luego de aquel encuentro. Ella termina de tararear su canción y se da cuenta que ya está por llegar a su trabajo. El ya perdio la sonrisa de su cara. Intenta recordar la cara de aquella mujer pero ésta empieza a desdibujarse en su mente. Los dos entran a sus trabajos y se escabullen en sus rutinas. Nunca más se volverían a cruzar. 

Primera vista


Camino por la calle sin mirar a nadie. No se si voy viendo los baches de la vereda o mis pies creando pasos, uno tras otro. Cabizbaja voy, con el sol que me pega en la espalda y me hace sentir ardor y picazón. No quiero escuchar música hoy, me "stresso" de solo pensar en desenredar el eterno nudo de mis auriculares, entonces camino en silencio. Frunzo la frente, como siempre que hay algo que me hace ruido en mi interior. Intento relajar los ojos y la cara en general, y lo logro solo por algunos segundos. Al rato descubro que tengo el ceño fruncido y la boca apretada una vez más. La gente pasa cerca mío pero no siento nada, no los miro, no los pienso, no los imagino. Paro en una esquina, el semáforo está en rojo para los peatones como yo. Levanto la mirada, no buscando algo, sino para ver si puedo infringir las reglas y cruzar igual. Ahí lo veo, parado frente a mi pero con una calle enorme que nos separa. Él está escuchando música, imagino que escucha "Ne me quite pas" de Jacqes Brell . Mi mira con esos ojos enormes que invaden su cara. Lo miro y mi ceño se relaja por primera vez  en el día, sin que yo lo haya generado. Ojalá el semáforo en rojo durara siglos hoy, sueño mientras bajo la mirada por sentirme muy insistente. De golpe a los peatones se nos prende la luz blanca, que nos dice que podemos avanzar. Intento quedarme inmovil y seguir disfrutando de ese ser, pero el empieza a acercarse hacia a mi, o hacia su vereda de enfrente. Yo empiezo a caminar lentamente, intentando no perderme ninguno de sus movimientos. Llega el instante en que nos cruzamos, es el momento en que más cerca hemos estado en nuestras vidas. Nos miramos y los dos esbozamos sonrisas con nuestras bocas. Nos cruzamos, el sigue su camino, yo el mío. Le llego a sentir el perfume, intento respirar muy hondo para quedármelo dentro mío y poder recordarlo. Sigo caminando pensando en esos ojos. Mi ceño sigue relajado y mi sonrisa esbozada. Empiezo a tararear un tema. Creo que es "No me quite pas", de Jacques Brell.




lunes 15 de diciembre de 2008

El aburrimiento


Hay días en que no pasa nada. Uno se despierta y se va a dormir sin que haya pasado absolutamente nada trascendente. Quizás sean la mayoría de los días de nuestras vidas así, pero uno no se resigna a ante el aburrimiento. Tratamos de generar algún cambio, algo nuevo, algún cambio de rutina para intentar que ese día no pase desapercibido. Pero llega la noche, y sentimos que nada ha pasado hoy, que el mundo siguió girando y acá nosotros no giramos ni un centímetro sobre nuestro eje. El día de hoy podría ser omitido de nuestra biografía y nadie se daría cuenta. 

viernes 12 de diciembre de 2008

Exitacion


Me despierto y no tengo hambre. Podría dormir más pero no quiero. Me despierta mi inconsciente vecino para decirme que confía en mi y  por eso quiere que tenga las llaves de su casa por si pierde las suyas. ¿Confiable yo?, me pregunto y cierro la puerta con una sonrisa. Desayuno un jugo de naranja y salgo a la calle. Escucho temas que siempre me hacen feliz, mientras camino por las calles sonriente y con un leve dolor de estómago provocado por la excitación que me caracteriza por estos momentos. Llego al trabajo y no pasa nada. O no pasa más que en estos últimos días, sin embargo yo estoy un poco acelerada. En paz, pero acelerada. Me siento una adolescente por momentos porque no puedo esconder lo que siento. Sonrío, me pongo colorada, me avergüenzo, y me divierto con gente con la cual no me divierto habitualmente.  Trabajo, o mato el tiempo y la panza me grita cada vez más. Se bien porque es pero también creo que es una mezcla de cosas que estoy descubriendo en estos días. Salgo a almorzar, me encuentro con gente y todos notan mi energía positiva, acelerada, feliz, alegre, pero nadie entiende porque. Yo no lo explico. Un llamado por teléfono me pone más nerviosa aún. Camino por las calles respirando el aire casi veraniego. Una incertidumbre me rodea pero me encanta que así sea en este momento. No me desperté el día de hoy a buscar respuestas o seguridades.  

Diciembre


Época del año en que todos parecemos amigos. Todos brindamos con todos, nos abrazamos, nos decimos cosas verdaderas y de las otras también. Mes en que el calor invita a salir más. Hay muchas cosas porque festejar y sino las inventamos. Reuniones, fiestas, almuerzos, cenas y encuentros de fin de año. Todos hacemos balances. Algunos nos alegramos. Otros se deprimen y quieren que empiece rápido el próximo año con la esperanza que el primero de enero dejaran de ser lo que son o de sentir lo que sienten. Todos salen hasta tarde y al otro día van semi dormidos al trabajo, que decae en actividades. Unos gasta más plata de lo acostumbrado en este mes: comidas, bebidas, regalos, recitales, fiestas, etc.. Otros ahorran hasta el ultimo centavo para lograr alcanzar el destino deseado en las inminentes vacaciones. Nadie se enamora en este mes. Todos piensan que el año que está por comenzar traerá mejores amores, ahora solo es tiempo de brindar. 

miércoles 10 de diciembre de 2008

Ando ganas


Tengo ganas de gritar. 
Tengo ganas de volar. 
Tengo ganas de reirme y que me duela la panza de tanto hacerlo. 
Tengo ganas de brindar. 
Tengo ganas de bailar sin que nada me importe. 
Tengo ganas de abrazar a los que amo. 
Tengo ganas de tomar tereré. 
Tengo ganas de mirar el atardecer frente al mar. 
Tengo ganas de viajar. 
Tengo ganas de empezar de nuevo. 
Tengo ganas de escribir y leer. 
Tengo ganas de besar. 
Tengo ganas de recordar sin rencor. 
Tengo ganas de sacar fotos. 
Tengo ganas de conocer. 
Tengo ganas de divertirme. 
Tengo ganas de aburrirme (un poco)
Tengo ganas de descansar. 
Tengo ganas de ir al cine. 
Tengo ganas de jugar. 
Tengo ganas de amar. 
Tengo ganas de disfrutar de toda esta vida. 

martes 9 de diciembre de 2008

Soltería de vacaciones



Cuando una es más jovenzulela o jovenzulo intenta no estar de novia durante el verano porque es en esa época del año donde suceden cosas que estando en pareja quedan caducas. Uno siempre tiene grupos de amigos solteros ávidos por emborracharse y salir de juerga todas las noches. Cuando uno va creciendo elige irse a veranear en pareja, a un lugar divino y más tranquilo o no tanto porque lo que importa es el amor y lo que hacemos con el mismo. Ahora, si uno tiene 28 años, no está en pareja las cosas empiezan a complicarse. Los amigos, la mayoría están de novios, casados, o con parejas casuales con las cuales compartirán una hermosa luna de miel prematura. Otros, no paran de trabajar un segundo y no pueden irse con nosotros de vacaciones y otros no han ahorrado un peso durante el año o prefieren seguir ahorrando para otro fin que no sea un viaje. Y ahora tengo yo que decidir que haré durante mis merecidas vacaciones y estoy en medio de una nube de incertidumbre. O me voy sola a sacarme autofotos a algún lugar remoto, o me voy (como en los viejos viejos tiempos) con mi mamá de vacaciones a un lugar conocido y con pocas ganas de re-conocer. Irme sola me tienta mucho, pero si me agarran ganas de ver un lugar hermoso y de compartir ese momento con alguien ¿qué hago? Si me empieza a doler el brazo de sacarme fotos de mi cara con un fondo que poco se logra ver ¿qué hago? Si tengo ganas de salir a conocer la noche de aquel lugar remoto y es demasiado peligroso para que salga sola ¿qué hago? En fin, así estoy con mis cuestionamientos sobre mi próximo verano. Quizás consiga algún/a compañero/a de ruta que quiera compartir su soledad conmigo, quizás me anime y me marche sola, y quizás y solo quizás, termine tomando unos mates con mi madre frente al mar, pensando en que destino me esperará el año próximo. 

lunes 8 de diciembre de 2008

¿Dónde está mi Wally?

viernes 5 de diciembre de 2008

Soy un nudo


Estoy enredada. Me mezclo, me pierdo, me encuentro de a ratos, me vuelvo a perder. Pienso, repienso, olvido y me acuerdo de las razones que me enredan. Me río, me pongo triste, me enojo, me peleo, quiero y conozco. Estoy enredada en mi misma estos días. Quiero, no quiero, busco y desecho. Prefiero, elijo, cambio de opinión. Estoy perdida, soy un nudo, intento ordenarme pero algo nuevo me desordena. Vivo el aquí y ahora y me olvido del futuro y del pasado. Luego lo recuerdo y vuelvo a enredarme. Soy una mujer conflictuada hoy. Lo noto, lo siento, lo respiro. El resto del mundo lo siente, lo nota y lo respira hoy. Empiezo a desenredarme de a poco, se me cae una lagrima al darme cuenta de que es lo que me tiene inmersa en este nudo. Empiezo de a poco, tomo las dos puntas y empiezo a desenredarme...

sábado 29 de noviembre de 2008

Recuerdos felices


Si tuvieras que elegir un momento de tu vida en el cual (una vez muerto) permanecerias por el resto de la eternidad ¿Cuál sería? Quizás busques en tus recuerdos de la infancia, algún momento placentero, algún instante en el cual fuiste feliz casi sin pensarlo, sin darte cuenta. Quizás elijas un momento en el cual jugabas con tus amigos, y nada más importaba que tocar un timbre de una casa ajena y salir corriendo lo más rápido posible. En ese momento aprendías lo que era la adrenaina y quizas quieras revivirlo por siempre. Quizás elijas algún otro momento vivido en la adolesencia, no creo que sea el primer beso, pero sí quizás alguna noche de alegria con tus amigos, cuando estabas arendiendo lo que eran las buenas compañías y los buenos momentos. Tal vez, prefieras quedarte a "vivir" por siempre en algun momento en el cual estuviste perdidamente enamorado de alguien del cual ya no lo estas, algún momento en el cual los dos jugaban y reían bajo las sábanas blancas mientras el reflejo del sol iluminaba los ojos del otro que te miraba perdidamente enamorado. Quizás se te de por elegir algún momento más simple, como cuando fuiste feliz caminando bajo la lluvia y sentíste  se podía terminar el mundo en ese instante porque vos eras feliz y estabas orgulloso u orgullosa de lo que habias conseguido, vivido y sentido hasta el momento. Quizas te cueste elegir, quizas tardes algunas horas, dias o hasta años en poder decidir en que punto de tu vida preferirias vivir eternamente. Pero es preciso estar presente para poder vivir momentos que se convertirán en recuerdos. Y esos recuerdos "se derretirán en un futuro" y alguna vez (quizás y solo quizás) podamos elegir entre ellos para permanecer ahí por siempre. 

miércoles 26 de noviembre de 2008

Comunicación


El: Hola
Ella: Hola, te estaba esperando a vos
El: Me alagan tus palabras y más ganas me dan de verte
Ella: ¿Cuándo?
El: ¿Cenaste?
Ella: Me muero de hambre
El: Te paso a buscar en media hora
Ella: Dale, me baño y estoy lista. Vení rápido
El: ¿Porqué?
Ella: Porque extraño tu aroma
El: Ya estoy saliendo. Solo quería decirte una cosa antes de pasarte a buscar
Ella: ¿Queres decirme que cuanto te despertaste hoy a la mañana pensaste en mí y que no pudiste dejar de hacerlo todo el día? ¿Queres decirme que esto que empezó entre nosotros es algo raro y tan lindo a la vez? ¿Queres decirme que algo huele a mucho amor entre nosotros?
El: Te quiero
Ella: Yo tambien y estoy feliz, vení rápido
El: Salgo para allá. Besos muchos y de todo tipo
Ellá: Ay de mi, vení


lunes 24 de noviembre de 2008

In-comunicación


Ella:Hola
El: Hola, linda.
Ella:Linda?
El: ¿No te puedo decir linda ahora?
Ella:Uff 
El: Ya te enojaste
El: ¿Estas?
El: ...
El: Para que me saludas si después no me hablas?
Ella: Paraaaa... Acá estoy. Estaba hablando por tel.
El: ¿Con quién?
Ella: ¿Qué te importa?
El: Bueno, chau me voy. 
Ella: Ufa
El: ¿eso fue irónico?
Ella: No, nene. No vez que siempre le buscas la quinta pata al gallo.
Ella: holaaaaaaaaaaa
Ella: HOLAAAAAAAAAAAAAAAA
EL: Si
Ella: Me dejas hablando sola. 
El: Pensé que no querrías hablar más conmigo. 
Ella: Ay  ay ay
El: No vez ahi arrancás de nuevo, siempre terminamos peleando. 
Ella: Te quiero. 
El: ¿Me estas jodiendo?
Ella: Chau, me voy. No entendés nada. 
El: Morite. 

(Ella piensa a solas que el no la quiere más. Ella piensa a solas que él dejó de quererla hace tiempo. Los dos se quieren y desean mucho).  

jueves 20 de noviembre de 2008

Cita ciega



La mujer antes de tocar el timbre se pone una venda negra en los ojos, tal como los dos lo habían acordado. Está lista, pero nerviosa. Tanteando llega al botón que tocará y emitiá un sonido que le avisará a él que se ponga su venda en los ojos. Él, menos nervioso pero más ansioso,  ata su venda negra al rededor de su cabeza, a la altura de sus ojos, tal como lo habían acordado. Con pasos cortos y las manos adelante de su cuerpo camina hacia la puerta. Abre, y dice "Hola, sos vos?". "Soy yo", contesta ella risueña. Los dos se buscan con las manos, increiblemente en ese instante los dos buscan tocar con la llema de los dedos la cara del otro. No se conocen. Es la primera vez que se encuentran. Se dan un beso en la mejilla y él la invita a pasar. Los dos, sonrientes pero ninguno de los dos sabe de la sonrisa del otro. Cierran la puerta y el la toma de la mano y la lleva despacio y dulcemente a un sillón. Los dos se sientan y tocan el sillón con sus manos, sienten su textura.  Ellá es la primera vez que se sienta en aquel sillón. Él conoce ese sillón desde hace años, pero nunca había sentido su textura, esa sensción lo abruma. Los dos comienzan a charlar. El sirve a ciegas el vino. El contacto fisico entre ellos es mayor que en una típica primera cita. Ella piensa que sus manos son suaves y él es delicado a pesar de la insipiente barba que rozó con sus manos al saludarlo. Él piensa que ellá tiene un aroma hermoso y que es más alta de lo que se imaginaba. Los dos piensan en el otro mientras hablan. La charla crece y de pequeñas cosas que la inician van sucediendo los momentos y terminan hablado de cosas trascendentales que a los dos movilizan. En un momento de silencio él busca su mano. Ella estaba esperando que él la busque y la encuentre. Comienzan a acariciarse, a sentir cada uno de los pliegues de sus manos, de sus brazos. Se acercan. Los dos siguen sonriendo, pero siguen ignorantes de la sonrisa del otro. Sienten el aliento del otro cerca. Ella cierra los ojos debajo de la venda. Él los tenía cerrados hace rato. Sus mejillas se rozan, mientras sus manos siguen buscando más piel por descubrir, conocer y conquistar. Queriéndolo, y deseándolo, sus bocas quedan enfrentadas, se sienten cerca pero no se tocan. Él se acerca y le da un beso suave, lento y dulce. Ella jamás imaginó que alguien podrá besarla así. Los dos estan con lo ojos vendados, ven todo negro, pero sienten en colores.  

Movidito, movidito


La tierra se mueve y al estar en ella me muevo también. Pero la cuestión aquí es que mis últimos días están más movidos que nunca. Muchos condimentos llegan a mi vida y otros se van. Digo, entre el calor de la calle, el frío del aire acondicionado, mis hormonas enrarecidas y todo lo que me rodea que es bueno y malo al mismo tiempo, me muevo y me muevo. El trabajo que explota, mis vacaciones que no se si se acercan, la estancia que me va a albergar por unos días es un paraíso o el infierno, los teléfonos que no dejan de sonar, todo se mueve y su efecto e mueven. Las palabras fluyen por si solas, otras no pueden más que ser sinceras, otras no existen ni existirán, todo está movido por estos días. Es todo como un gran mar en movimiento, que me revuelca, me ahoga por un segundo, y me hace flotar al segundo siguiente. 

miércoles 19 de noviembre de 2008

Buscando respuestas


¿Porqué tropiezo siempre con la misma piedra?
¿Cómo sube la marea?
¿Porqué soy ciclotímica?
¿Cuál es la fórmula del amor?
¿El huevo o la gallina?
¿Porqué hay gente que no mira a los ojos?
¿Cuánto tiempo dura la felicidad?
¿Cuál es la mejor manera de tomarse la vida?
¿Dónde queda El Dorado?
¿Porqué me gusta Shakespeare desde que tengo uso de razón?
¿Porqué no es fácil olvidar?
¿Cómo hace uno para no pensar en el que dirán?
¿Hay que seguir una vocación o buscar el equilibrio?
¿Cómo se encuentra el equilibrio?
¿Que es el ftp, html, y demás?
¿Cómo viaja la voz por el cable de teléfono?
¿Desde cuando hay tantos hombres y mujeres cobardes?
¿Porqué a veces soy uno de ellos?
¿Porqué sufro?
¿A que razón se debe que  me traiga tanta paz el mar y sus sonidos?
¿Porqué siempre estoy buscando y buscando?
¿Y porqué solo a veces encuentro algo o a alguien?
¿Cuál es la razón por la cual a veces me retuerzo en el pasado?
¿Porqué odio la tv y trabajo en ella?
¿Porqué a veces no me cuido y hago lo que debería sanarme?
¿De dónde salen estas inmensas ganas de vivir?

lunes 17 de noviembre de 2008

Amor amor amor


Algunos dicen que el amor se encuentra antes si se busca. Otros dicen que el amor ya no existe en estos tiempos. Algunos menos dicen que solo existen los amores a primera vista. Unos afirman que solo cuando dejas de buscarlo él (el amor) aparece en tu vida. Otros gritan que todo lo que necesitas es amor. Algunos viejos quieren que encuentres al amor o sino estarás perdido. Otros, mas jóvenes ellos, dicen que el amor y la locura van de la mano. Yo digo que no puedo vivir sin amor, o simplemente me cuesta horrores hacerlo. Nací para amar y ser amada. Y hoy, en este mundo cada día más loco, más lleno de ambiciones, de enfermedades emocionales y más vacío de deseos de amor, estoy realmente jodida. 

domingo 16 de noviembre de 2008

Invitación al avismo


Invitame a hacer una locura. Invitame a hacer algo sin pensar, sin razón no razones. Invitame a hacer algo sin pensar en las consecuencias, sin pensar en el que dirán, sin pensar en que diremos mañana. Invitame a hacer algo extra ordinario. Invitame a olvidarme de todo (aunque sea por un rato). Ivitame a hacer algo que recuerde toda mi vida. Invitame a crear la anécdota más descabellada que tenga para contar en el futuro. Invitame a hacer una locura en este instante y voy a aceptar. 

miércoles 12 de noviembre de 2008

Final del dolor


Y un día me desperté y no sentía más dolor. No se bien como pasó aquello pero fue así de simple. Abrí los ojos, tome conciencia del nuevo día que comenzaba y busqué mi dolor. Dolor que me había acompañado largo rato en mi vida. Me di vuelta para un lado de la cama para ver si estaba ahí, luego para el otro, pero descubrí que se había marchado. en medio de la noche, sin prender la luz, sin despertarme para hacerlo, se había ido definitivamente de mi vida. Por un momento sentí melancolía. Luego me di cuenta que debería aprender a vivir sin el, ya que me había acostumbrado a su triste presencia. Me senté en la cama, me desperecé lo más ampliamente que pude y  me levanté a vivir.  

martes 11 de noviembre de 2008

Desprenderse



Se me hace tan difícil desprenderme de cosas viejas, raídas, que ya no miro o uso. Tengo un placard repleto y a punto de romperse lleno de ropa que ya no uso. Hace años que no uso determinadas prendas, pero no puedo desprenderme de ellas. Tomo la decisión agarro una bolsa y voy metiendo prendas que alguna vez quise mucho pero que hoy ya olvidaron el olor a mi piel. Antes de depositar cada prenda en la bolsa me arrepiento por un instante y pienso que seguramente en algún momento la querré volver a usar, pero al segundo que deviene se que eso no va a pasar. Tengo, también,  miles de papeles de viajes, de lugares, de recuerdos que guardo como tesoros preciosos en cajas,  colgados por algún lugar de mi casa. Algunos están viejos y en ellos quedan manchas que algunas vez fueron palabras o imágenes.   No puedo tirarlos, los voy guardando de una caja grande, a una mas pequeña, pero no puedo tirarlos. Y así me voy llenando de objetos que nunca mas releo, veo o añoro. Hoy tomo la decisión e intento achicarme de objetos. Quiero quedarme solo con lo que me es necesario para mi vida de hoy. Voy a tirar lo que alguna vez me significó algo, pero hoy ya no me hace sentido. Voy a hacer orden. Voy a agarrar mas de una bolsa y regalaré lo que se pueda usar. Me cuesta mucho hacerlo pero lo hago. 

lunes 10 de noviembre de 2008

Principio


¿Qué es lo que queda luego de un viaje? Fotos, papeles de otros lugares que hoy son recuerdos, imágenes mentales, olores, sabores, ropa sucia, y sensaciones en el cuerpo. Estoy de vuelta en mi lugar. El calor de Buenos Aires me agobió desde que llegué.  Ahora tengo que volver a encontrarme con mi vida, con sus códigos, con sus obligaciones, con mis amores, con mis objetos. Volver es empezar de nuevo, pero de una manera diferente. Y aquí estoy, con este nuevo principio, con la enorme oportunidad (y responsabilidad) de empezar de otra manera, de probar nuevas cosas, de proponerme nuevas metas y de vivir como quiero hacerlo. Todas las posibilidades están abiertas, solo tengo que elegir cuales quiero y cuales desecho. 

viernes 7 de noviembre de 2008

Enciudada


La enorme ciudad me retuerce, me estruja, me muestra.

Ella me invita a caminar, a llenarme de ruidos y olores nuevos.

La ciudad me empuja, me choca, me entretiene.

Llena de cemento me regala sus árboles de colores.

La gran ciudad me vende, me ofrece, me cobra.

Nada es gratis aquí, todo sale plata, todo se paga, todo se consigue.

La gran ciudad me da cultura, me da pochochos, me da comida enemiga de mi estómago.

Su gente me habla en miles de idiomas distintos, que se mezclan, se enredan.

Ellos no miran a los ojos, no escuchan a la ciudad, sólo escuchan la música que llevan puesta.

La gran ciudad húmeda me hace transpirar, me despeina y me hincha los pies.

Sin embargo, yo a esta enorme ciudad la vivo, me la como con los ojos, y ella a mi me sacude, me grita, y me despierta.

 

jueves 6 de noviembre de 2008

Lluvia de noviembre


No se cuando es el día en que uno empieza a sentirse local en un lugar extranjero. Supongo que es cuando uno mira el mapa y ya no ve solo letras, zonas coloridas, líneas de colores representando el subterráneo. Uno ve el mapa y sabe exactamente donde esta en él, y donde quiere ir, y el mapa ya empieza a tener imágenes mentales en nuestra cabeza, ya que hay muchos lugares que ya hemos visitado y caminado (hasta corrido, en este caso particular). Con el pasar de los días uno deja de sorprenderé tan extremadamente como al comienzo de un viaje. Las personas parecen ser mas cotidianas, viajar en subte de acá para allá ya no es una odisea, hablar otro idioma ya es cosa de todos los días. Sin embargo, uno sigue siendo otro durante el viaje. Esta alejado de su propia cotidianeidad y puede reinventar cada día como quiera. Me despierto a la mañana y me digo “¿A donde quiero ir hoy?” Y así comienza, miro el ajado pero ahora amigable mapa de la ciudad y veo como llegar. Voy a la estación de subte más cercana y  viajo hacía mi lugar diario. Durante el día camino y camino. Miro para todos lados, para arriba y para abajo. Eso es lo que tienen las grandes ciudades, tienen tanto para mirar para el cielo con sus enormes edificios como en el suelo que tienen inscripciones, placas, y hasta humo que sale de las alcantarillas. Hoy es un nuevo día acá en Nueva York. Hoy llueve, pero la temperatura es agradable. La lluvia me encanta y más cuando no es problema mojarse ya que no tengo ninguna obligación mas que conocer, descubrir y abrir mi mente. Entonces, con esta lluvia de noviembre hoy tengo antojo de cruzar el puente de Brooklyn a pie. Allá voy...

martes 4 de noviembre de 2008

Colores de NY





NY en blanco y negro





lunes 3 de noviembre de 2008

What doesn´t kill you makes you a runner


El frío que hacía a la mañana no había sido previsto, ergo estaba muy desabrigada y faltaban horas para el disparo que me haría empezar a correr. Comí algo, tome agua y intenté taparme del frío con remeras y trapos que tenía de repuesto. Me llamaron la atención las iglesias y sinagogas casi improvisadas que se armaban y los corredores con sus zapatillas y sus ropa deportiva rezaban y le pedían a dios quien sabe que para poder terminar la carrera que estaba por comenzar. Luego de un rato empezamos a correr. Los primeros diez kilómetros fueron puro placer. No sentí que estaba corriendo. La gente gritaba mi nombre (llevaba una remera que lo decía, claro) por doquier y me daba fuerzas por Brooklin. Luego de los primeros diez empecé a sentir el cuerpo pero seguía gritando, bailando y disfrutando mientras corría. A los veinte kilometros, sentí el primer inconveniente. Me dolía la pierna, la cadera al costado, no se que parte del cuerpo es. Era un dolor que nunca había tenido en todo el entrenamiento. Ahí me asusté un poco. Me faltaba media carrera y no sabía hasta cuando iba a soportar ese dolor, y si este se iba a hacer más intenso. Seguí y la gente al costado de cada kilometro gritaba, las bandas de música tocaban, y las bebidas, geles y esponjas me daban las energías que mi cuerpo iba gastando km a km. Pasé por Queens, casi sin darme cuenta. El dolor de mi pierna había desaparecido y otra ve volvía a disfrutar, gritar y responderle a la gente que me gritaba. Llegué al Bronx cansada, ya iban treinta y pico de kilómetros. Y mis piernas ya comenzaban a sentirse duras. El Bronx y su hip hop, pasó rápido y el último puente hasta Manhattan me esperaba. Bajé del puente con mi ultimas energías. Para ese entonces ya estaba corriendo kilómetros que nunca había corrido en mi vida. En el entrenamiento había llegado hasta treinta y seis y ahora ya estaba pasando esa medida. Supongo que fue en esos últimos momentos en que conocí al famoso muro de los maratonistas. Es un momento en que el cuerpo ya no tiene mas energías y la cabeza esta cansada y todo te dice que tenes que parar. Pase por ese momento, baje un poco la velocidad, a la gente que me gritaba ya no podía responderle mas que con una cara de agotamiento y con la lengua afuera por el cansancio. Faltaba poco, ya esta bordeando el Central Park, lugar donde terminaría la carrera. Traspasé el muro como pude, pero nunca paré. Corrí los cuarenta y dos  kilómetros seguidos. Cuando faltaban tres kilómetros y medio volví a nacer. Me olvide de mi cuerpo, y empece a acelerar. Para ese entonces no corría con mis piernas, era otra parte de mi ser que me transportaba. Entré al Central Park y el paisaje y la inmensa cantidad de gente aplaudiendo y gritando me hicieron emocionar. Estaba a punto del llanto y me empezó a faltar e aire Por primera vez en mi vida contuve la emoción y me concentre en mi respiración para no llorar. Aceleré y aceleré. Los últimos metros flotaba mi cuerpo inexistente y yo entre los arboles del Central Park. Pase la linea de llegada de la mano de mi papá, los dos gritando y levantando los brazos. Terminamos y nos abrazamos de una manera que nunca había abrazado a nadie. E pecho en ese momento estaba inmenso, una sensación de felicidad muy rara corría por cada centímetro de mi cuerpo casi inerte. Llanto, risa, poder, orgullo, cansancio, emoción. Todo mezclado dentro de mí. 
Y así fue como cumplí mi meta de este año 2008. Increíble, jamás lo hubiese pensado. A la noche como pudimos salimos a festejar. Y yo con mi medalla colgada tomé vino, cerveza y me prendí un cigarrillo y en ese instante en que el fuego alcanzaba al tabaco pensé: que contradictoria que soy. 

sábado 1 de noviembre de 2008

Último sueño antes de mañana...


Estoy en la habitación del hotel, luego de haber corrido una pequeña carrera por Manhattan a la mañana con todos los corredores extranjeros. Estoy en la cama, descansando las piernas luego de haber caminando largas horas por el Central Park. Estoy a punto de irme a dormir luego de haber ido a un Pasta Party con los 49.999 otros corredores de la maratón. Podría escribir mucho, pero son las 20:37 y tengo que irme a descansar ya. Mañana a las 5 de la mañana tengo que estar tomándome un micro que me llevará a Staten Island, lugar de donde sale la Maratón de Nueva York. ¿Estoy nerviosa? Sí, y mucho. No se si pueda dormir hoy. Tengo al costado de la cama toda la ropa preparada para mañana, todo mi equipo (que incluye la remera con mi nombre y mi país) para ponérmela mañana y recorrer a pie las cinco islas que conforman Nueva York. Quizás esta sea la ultima vez que haga algo como esto, no lo se, y realmente no lo creo porque estoy muy excitada, muy feliz, con muchas ganas de probar mi entrenamiento. Estoy también con muchas ansias de enfrentarme con el famoso muro al cual se enfrentan los maratonistas en el kilómetro treinta y pico. Quiero vivir esto que estuve programando, pensando y peleando durante muchos meses. 
Me voy a dormir, con una botella de agua al lado de la cama para hidratarme mucho mucho mucho. Intentaré soñar con lo colorido del Central Park, con un mundo mejor, con los pajaritos de colores, y con los angelitos que todo el mundo desea que sueñe. Pero me temo que hoy me tocará soñar con los últimos cien metros de la carrera de mañana. Soñaré con ese momento en que todo me parezca chiquito al lado de eso que estoy experimentando, cuando no sienta mi cuerpo pero si el resto de mi ser, cuando abrace a mi papá que va a estar corriendo al lado mío, y porque no cuando me tome un rico vino y me fume un argentino cigarrillo caminando y festejando por las calles de Nueva York. 


viernes 31 de octubre de 2008

Otoño en Nueva York



Siempre los comienzos y finales de viaje me ponen melancólica. Armar la valija, despedirme de mis objetos que no voy a ver por largos días, despedirme de la gente que me rodea me hacen sentir una leve tristeza que luego desaparece al comenzar a vivir en otro país. Esta vez el viaje era más importante que siempre porque iba a concluir con algo que había empezado diez meses atrás cuando me había propuesto entrenar (como loca) y correr la maratón de Nueva York. Me encontré con casi cien corredores argentinos en el aeropuerto que se habían propuesto lo mismo que yo. Al verlos me sentí tan lejana. Todos vestidos con ropa deportiva, bronceados, adultos (soy la mascota del equipo), gritones, llamando la atención de quien estuviese cerca, todos debían enterarse que ellos iban a correr la maratón a miles de kilómetros de aquí. Subimos al avión y poco charlé con ellos. Ellos hablaban de los tiempos, de los dolores de rodilla, de las zapatillas. Yo corro pero no entiendo casi nada de todo lo que rodea al correr. Corro para llegar y no para ganarle al tiempo. No digo que esté mal hacerlo, solo que mi meta era el viaje y disfrutar de los 42 km, entonces pocas cosas tenia de interesante para contarles a esos hombres ávidos de saber cuanto tiempo me llevaría llegar a la linea donde todos seremos felices y rengos por un rato.  
Asi fue como llegue a Nueva York, entre melancólica y sintiendo las diferencias que me separaban del resto del equipo que viajaría conmigo. El desayuno cargado en calorías que me comí me depertó. Panceta, huevo revuelto, papas con no se que, wafle con caramelo, queso Philadelfia con pan, etc.. Me sentí en una película desayunando antes de ir a la "prepa". 
Después me tocó ir a retirar el número que me identificará durante la carrera, ahí me encontré con corredores de todo el mundo llenos de ganas de comprar, charlar, sonreír, y atemorizarse cada vez que pasaban por el enorme mapa en donde aparecía el recorrido, que todos nosotros (somos 50.000 en total) vamos a recorrer el próximo domingo. 
La frutilla de mi postre fue volver al hotel, ponerme mis zapatillas ultra livianas con las que voy a correr el domingo y darme cuenta que mi hospedaje  queda a solo tres cuadras (a solo tres cuadras, repito) del Central Park. Así que, allí me fui corriendo entre la gente acelerada de la ciudad. Llegué al parque y  la melancolía desapareció por completo, la sonrisa se apoderó de mi cara, las piernas dolían pero daban pasos largos, todo mi cuerpo entero intentaba llenarse de ese enorme parque. Las ardillas me dieron la bienvenida y la ciudad también. Contemplé mientras corría un atardecer despejado, con el sol que iba escondiéndose entre los enormes edificios (ahora lejanos). Fue uno de los mejores atardeceres que vi en mi vida. No se si fue por lo hermoso, o por la sensación de que estaba por lograr lo que me había propuesto, o porque otra vez estaba en un país extraño para empezar a recorrerlo, o simplemente porque en ese momento la suma del entorno, mi meta, la compañía y yo misma hicieron algo tan simple y tan efímero como que fuera feliz. 

lunes 27 de octubre de 2008

Romper la rutina


Me desperté más temprano que siempre. Miré a mi alrededor y casi no conocía el lugar en donde acababa de amanecer. Me vestí rápido entre dormida y ansiosa por el viaje que me esperaba aquel día. Ella me ofreció mate, pero no acepté. Cuando me levanto muy temprano no tengo hambre ni sed, pero luego de un par de horas estaré famélica (pensé). Salí del departamento y me encontré con un lugar tan extraño a mi como hermoso y tranquilo. Nadie se despierta temprano en este lugar o eso parecía. Allá a lo lejos ví  a mi medio de trasporte. La noche anterior lo había decidido. Un taxi me salía setenta pesos que no tenía, un tren me saldría noventa centavos pero ya conocía mucho el trayecto, su gente y sus paisajes. Opté por algo intermedio y jamás hecho hasta ahora en mi vida: iría a trabajar en lancha. Así fue, me acerqué a la lancha que me trasladaría a las ocho de la mañana de Tigre a Puerto Madero. Me despedí de ella que estaba más emocionada que yo pero lo demostraba más. Subí y la lancha estaba vacía. ¿Viajaré en esta enorme lancha sola? Me pregunté y la respuesta apareció cuando al rato subieron cuatro hombres en traje que se disponían a ir a trabajar como yo. Para ellos el viaje sería uno más, quizás era su rutina diaria, pero yo me sentía una turista con ojos enormes sorprendiéndome por cada detalle que iba conociendo. Y así fue como durante una hora y media rompí mi rutina mañanera. Me divertí viendo las olitas del Río de la Plata romper contra la lancha, me sorprendí de ver toda la ciudad desde lo lejos. Me emocioné a ver el sol que iba subiendo de apoco desde el horizonte que pocas veces veo desde mi barrio y muchas menos desde mi rutina diaria.

 

:: Hoy recomiendo romper la rutina. De la manera que sea, más no sea cambiando la cara al despertar ::

viernes 24 de octubre de 2008

Dolor de panza


Empiezo este escrito tratando de diferenciarme de una publicidad alguna vez vista de un remedio para la panza. Intento, digo, y la menciono generando aun más expectativas sobre  las coincidencias de esta publicidad con mis futuras palabras. Entonces me limito a escribir aquellas sensaciones que me llevan a manifestarme a favor de mi panza.  
Mis sensaciones y sentimientos se me detonan mucho en este sector del cuerpo mencionado. Siempre me doy cuenta cuando algo importante me esta pasando, sea esto bueno o malo, porque siento en mi abdomen como se retuerce, se alivia, se estruja, hace ruidos, se contrae, me duele, y me dice cosas. Me duele la panza cuando como rápido por ansiedad. Siento los nervios de una primera cita en la panza. Se me endurece la panza cuando estoy estresada. Se me llena de contracciones y contradicciones cuando tengo problemas emocionales. Siento que va a estallar de revoluciones cuando me enamoro. Me duele y se mueve cuando estoy a punto de salir a escena. Y la siento más viva que nunca cuando mi ser es poseído por algo que me apasiona, como en este momento. "Panceta", como la llamo hoy, gracias por ser el detonador muchas veces de mis emociones, gracias por hacerme parar la marcha tantas otras para darme señales de que algo no está bien. Y gracias por enfatizar mis amores y pasiones. 

jueves 23 de octubre de 2008

10 días


En esa cantidad de días, que el título de este texto indica, una mujer que fuma, toma alcohol en varias ocasiones, se acuesta tarde y de la dieta estricta solo come las harinas, se dispone a correr 42 km por algunas calles lejanas de aquí. Así como son 10 los días que faltan para tal evento extraordinario, fueron 10 los largos meses de entrenamiento.  Fue todo largo, un entrenamiento largo y duro, un año más difícil aún, mezclado de muchas enfermedades (de las psíquicas y de las otras también). Pero en 10 días la mujer habrá cumplido su objetivo: disfrutar de esos 42 km y llegar feliz al lugar arbolado en donde halla un cartel enorme que diga "Fisnish". 

martes 21 de octubre de 2008

Y de repente todos mis ex están en pareja


Algún día tenía que pasar. ¿Pero todos juntos? ¿A dónde queda guardado el amor que uno le tiene a una persona cuando se separa? ¿A caso uno  puede decir “quiero estar con vos siempre” y al segundo siguiente estar amando a otra persona? Ilusa yo. Sigo creyendo en el amor. Sigo siendo la misma de siempre. La que no puede mentirse, ni mentir, y por eso me termino quedando sola. Soñando con un amor sano, correspondido, que crezca y florezca en conjunto. 

Retomo el tema: ¿Porqué es difícil enterarse que tu ex sale con otra? Una yegua, seguro, que nada tiene de bueno, que te llega a los talones, pero sin embargo el la elige como alguna vez te eligió a vos. No va a estar toda la vida esperándote, soñándote y proyectando su vida cerca tuyo. Un día dice “basta” y empieza a compartir su vida con ella. Pero el problema central es ¿porqué todos juntos debían romper con el pasado que me tenía a mi involucrada? ¿No podían hacerlo alternadamente para no hacerme sentir tan sola en un segundo?


:: Dibujo www.julietaarroquy.blogspot.com::

 

 

Agua










Los días de lluvia todo se ve de otra manera. A uno le cuesta más levantarse que el resto de los días. La cama parece comérselo a uno e impedirle sacar siquiera un pie de ella. Las ventanas empañadas, grises que muestran un escenario húmedo y más gris aún. Uno ve gente que ya ha pasado por lo que nosotros pasamos ahora, hace ya un rato largo Están disfrazados de lluvia. Pilotos, botas, bolsas tapando objetos, capuchas, paraguas, paraguitas, sombrillas son objetos que salen a vivir estos días. Todos caminan rápido, tratando de mojarse lo menos posible. Uno camina durante los días de lluvia al lado de personas sin rostro. Todos van mirando al suelo esquivando charcos, con el paraguas sobre los hombres. Pocas miradas se cruzan durante estos días. Pocas miradas se encuentran, pero las que logran hacerlo se convierten en pequeños milagros en medio de ésta fenómeno que invita al ostracismo. 

lunes 20 de octubre de 2008

Cambios


Estoy persiguiendo un cambio hace meses. Hay días en que me despierto con la certeza de tenerlo entre manos. Hay otros, en que todo es una nube difusa con pocos carteles de señalización. Pero sin embargo, en días buenos o malos, tengo la sensación que el cambio tiene que ser realidad. Me llegan propuestas tentadoras para apresurar el cambio, no las rechazo pero sí las retraso. Supongo que cada vez está más cerca pero quiero que todo esté dado perfectamente para avanzar. Así como soy como cuando saco fotos, pienso, miro, modifico y cuando todo está perfecto recién ahí dispa