lunes, 25 de mayo de 2009

Verdad velada


Él se le escapa de sus manos. Ella no puede hacer nada, o lo mucho que puede (y tiene) que hacer no logra traducirse en palabras y mucho menos en acciones. Ella llora y llora. Hace días que llora sin poder salir de sus lágrimas. Ahí está encerrada con su teléfono en la mano y aquella agua salada saliendo por sus ojos a borbotones. Hace cuatro años que esa mujer quiere a ese hombre. Hace cuatro años que esa mujer guarda ese secreto con él. La única persona en este inmenso mundo que debería saber de aquel amor es él. Sin embargo, el permanece ignorante de semejante información. Ella no puede decirselo. ¿La distancia es un impedimento? No lo creo. 
Él está inmerso en el frío de la nieve casi siempre. Ella se siente cálida y calurosa cada vez que él la llama. Sin embargo, no dice más que palabras que se le dirían a un amigo. Ella está enamorada. Él, no sabemos. Ella calla. Él está lejos. Hace años que está verdad inmensa debería haber visto la luz. 
Él tiempo vuela y más cuando se está lejos. La vida es una sóla y los amores cada vez menos. Así que le recomiendo a ella, desde mi brutal experiencia, que hable, que escupa, que vomite su verdad. Que no deje que eso tan grande se le escurra entre las manos y el olvido. 

6 comentarios:

Diego dijo...

quien será ella?


a ver, a ver, a ver adivino...

VOS?

Igual el poder escribirlo es una forma de acomodar todos esos pensamientos


te mando besugos en lso codos

Juliana F. dijo...

No soy yo. Pensé en aclararlo, pero como casi todos los que leen me conocen, todos iban a saber que no era yo. Pero bueno...

Dr. Flasche dijo...

Umhhmmhhm. Impaciente como soy, yo siempre lo escupo todo. Así me ha ido siempre, porque las mujeres suelen asustarse [normal] con las declaraciones demasiado directas...

Así que yo no sé que haría, bueno porque al final siempre acabo siendo fiel a mis principios de decirlo todo...aunque me traiga siempre problemas...

sumando a que, son cuatro años! Yo, recomiendo lo mismo...

MQDLV dijo...

Qué tristeza cuando la calidez choca contra la fría nieve...

Verònica dijo...

Son sentimientos tan dignos de sentir que callarlos es tortura siempre. que hable! besos,
Vero.

Anónimo dijo...

Yo creo que debería animarse!!!!
Para que se lo va a seguir guardando???
ES EL MOMENTO!!!!!!!!!!