domingo, 7 de septiembre de 2008

Hola


Un llamado por teléfono que viene del pasado puedo provocarnos distintas cuestiones. Puede hacernos temblar las piernas y las manos sin que podamos controlarlo. Puede sorprendernos y hacernos reír sin saber bien porque. Puede generar un silencio insoportable entre los interlocutores. Los llamados del pasado suelen ser interesados. Buscan cariño, buscan respuestas, buscan reencuentros. Algunos, los más dañinos, buscan objetos que en algún momento cayeron en nuestras manos y en aquel momento pensamos que siempre nos acompañarían. Los llamados del pasado pueden ser enriquecedores o pueden destruirnos por un segundo (o algún tiempo más).  En mi caso particular, este año he recibido varios llamados del pasado. Uno, el más importante, que me reencontró con un gran amigo que había devenido en una persona nueva. Otros llamados fueron de amores lejanos que siguen sintiéndose tan cerca como el día que separamos nuestras vidas. Otros llamados que he recibido son tan descartables que ni tengo ganas de describirlos. Pero sin duda los llamados del pasado nos hacen pensar en las personas que fuimos y que (lamentable o afortunadamente) ya no seremos más. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

que lindo lo que escribis, pero mas lindo es quién sos.

Frank dijo...

No soy de recibir muchos llamados, aunque me gustaria. Saludos

Luli dijo...

Pucky.. muy nbueno lo que seguis escribiendoo. felicitaciones. y si, son raros los llamados del pasado, tenes mezcla de sensaciones. beso grande

Byron dijo...

A decir verdad no he tenido llamados del pasado, al menos no "tan" del pasado como para tener esas emociones encontradas. Saludos.