jueves, 14 de agosto de 2008

Les Femmes savantes


Una mujer se duerme "enfelicidada". Pasó una buena noche. Se despierta pensando en los instintos reprimidos. Piensa en la razón (si es que existe una) que llevan a reprimirlos. Piensa en su pasado y en su presente. Luego regresa al aquí y ahora. Sigue contenta. Desayuna algo no muy sano. Busca palabras virtuales. No las encuentra. Trata de olvidarse de todo, porque quizás todo esté en su cabeza.  Se hace amiga de la idea de no reprimir los instintos y sí a las razones impuestas. Camina bajo el sol. La vida va cambiando de a poco, o quizás sea la mujer la que se modifica al ser vivida.  

1 comentario:

Chara dijo...

"golpe a golpe, verso a verso", la mujer camina, es caminada, cambia y la cambian, y el camino está siempre un paso adelante de ella